Hola!

¿Cómo están?, Aquí les dejo él capitulo catorce.

Muchos besos.

Asuntos Inconclusos II

-¿Quieren dejar de ser unos chiquillos y comportarse?- les dije, Parkinson estaba en las mismas, tratando de separarlos antes de que re agarraran a duelo.

-Te toca Potter- dijo una voz detrás de mi, era la grave e indeseada voz de Zabini.

-Bueno- dijo con ligera aspereza. Yo solo fui directo a la banca en donde se encontraba Ron, y me senté en ella.. Rápidamente le dirige una mirada y lo abrace con ternura, ya los dos habíamos pasado y nos entendíamos, yo tenia que estar con el.. De todas formas era mi hermano, y también necesitaba algo de consuelo.

P. Harry

No quería entrar. No sabia como iba a encontrar a Hermione. Malfoy me obligo a entrar a empujones, de manera de que casi lo mato. Me encontré con una Hermione diferente a la que había visto hace mas de 20 minutos, era la Hermione que veía desde primer año, con la que me había distanciado lo que llevaba de año por razones estúpidas como los entrenamientos de Quiditch y mi nueva novia, que aunque la amo, me aprisiona cada vez que tengo tiempo libre.

-¡Harry!- dijo Hermione con algo de nostalgia

-Hermione, ¿Cómo te sientes?- le pregunte con preocupación.

-¡Mejor!.. Harry, no hagas esas preguntas ¿si?.. Estoy mal y lo sabes- susurro tristemente.

-¿Discúlpame si?- me excuse arrepentido.

-Tranquilo Harry.. ¿Eso no es todo lo que me vas a decir o si?- me pregunto con semblante serio.

-No, Hermione. Discúlpame todas las veces que he puesto tu vida en peligro, discúlpame por no estar contigo cuando me necesitas, ya sea que estés mal o que estés enferma; discúlpame por no haberte agradecido la infinidad de veces que me sacaste de un embrollo o que me ayudaste a detener a Voldemort. Tu, tu no te mereces pertenecer a la horrible situación en la que estas metida; Hermione, eres una la mejor bruja que ha pasado por Hogwarts desde hace cientos de años ¿Si?, y eso nunca cambiara y si no nos damos prisa.. ¡todos moriremos!- Ella comenzó a llorar, yo la abrace fraternalmente, en realidad, aun no me disculpaba completamente- Hermione, no llores, no tienes porque llorar; Yo soy el que esta arrepentido por haberte dejado sola cuando menos lo necesitabas, debí dividirme en dos en vez de evadirte, porque te confieso que también estaba molesto de que estuvieras con nuestro peor enemigo y el que mas te ha herido en el pasado. Me pareció injusto de tu parte hacia ti misma, pero ahora veo que Malfoy es mas cuerdo que antes, haberme buscado para hablar contigo fue lo mejor que pudo haber hecho. Hermione, quiero que te mejores, porque a nadie le gusta verte así.- le dije mientras sus ojos afloraban lagrimas a todo dar y sollozaba.

-Harry, te entiendo. Se lo que se siente. Y todos somos humanos, cometemos errores. Lo se, y es como cuestionar tu fidelidad, la de Ginny o la de Ron, que es algo que no pienso permitirme jamás..- me dijo mientras con sus manos trataba de detener a sus ojos que no cesaban.

-Gracias por arreglar mis gafas en primer año Hermione, por haber preparado aquella poción multijugos en segundo, gracias por ayudarme con el único familiar que me quedaba.. gracias por estar allí, haciéndome compañía antes del duelo de Dragones en el torneo de los tres magos y por estar en el funeral de Cedric con migo, Gracias por acompañarme a duelo en la sala de las profecías y por estar allí cuando murió mi padrino.. Gracias por ser esa sabelotodo que me ayuda con los deberes siempre, por tenerle paciencia a Ron.. Gracias por ser Hermione.- le dije, estaba sincerándome con ella totalmente, ella se me abalanzo en un abrazo.

-Gracias a ti Harry, por no ser como el Ron que me insultaba y se burlaba de mi en primer año, eso forjo nuestra amistad con sangre.. somos casi hermanos Harry-

-Bueno, creo que es hora de que me vaya Hermione- le dije, no quería irme, ya que ella necesitaba de un hombro para desahogarse, pero mi turno ya había terminado.

-Gracias Harry- me dijo secando sus lagrimas e inmediatamente dándome un beso sonoro en la mejilla de lo que nos reímos un rato antes de irme.

Salí de la torre. había sido una de las conversaciones mas largas y sinceras que había tenido con Hermione los últimos meses, sin que hubiera regaños, gritos, discusiones, etc.. Al parecer era el turno de Zabini y Parkinson, lo que me causo curiosidad, si para algo servían esos dos, era para hacerla sentir miserable. Solo vi a Ron tirado en el piso con el labio roto y chorreando sangre y a Malfoy con cara de ganador.

-Ron, es mejor que te calmes- le dije al verlo en aquel estado.

-¡Es que.. de no ser por eso- dijo mirando a Malfoy con una cara de rabia y desprecio que no le había visto jamás a ningún Weasley- Hermione no estaría como esta ahora!- termino al borde de explotar.

-Ron, nadie tiene la culpa.. ¿Cuándo lo vas a entender?- dijo una sensata Ginny.

-La Pequeña Weasley tiene razón.- dijo Zabini.

-¡Ahora vas tu Zabini!- dijo Malfoy.

-¿Qué?, ¿Me vas a hacer hablar con esa inmunda?- dijo asqueado Zabini. Ron se levanto de golpe como si tuviera el diablo por dentro.

-No le digas así ¡Maldito Bastardo!- le dijo Ron, estaba completamente rojo y a punto de proporcionarle un ojo morado a Zabini.

-¡R O N!- dijo Ginny horrorizada, jamás habíamos visto así a Ron, de inmediato Ginny lo tomo por el brazo y lo jaloneo hasta que llegaron al banco donde antes estaba sentado.

En fin, Zabini se negaba a entrar, y Parkinson, el doble.

P. Hermione

Después de hablar con Harry, que era lo que necesitaba, camine dando vueltas en círculos por la habitación, escudriñando el lugar que yacía mojado todavía. Buscando pistas, algo que me dijera que rayos me pasaba. Subí un momento las escaleras y mire suavemente por la puerta abierta del cuarto de Draco, en su cama se encontraba un sobre blanco abierto con el sello de los Malfoy. Camine hacia el y lo tome. Saque la carta del sobre y comencé a leer.

-

Querido Hijo:

Primero que nada... ¿Cómo estas?, ¿Cómo haces para soportar a esa sangre sucia que tienes por mascota?, porque a los sangre sucia no se les puede decir compañeros ¿no?.

Bueno Hijo Mío, quiero darte la sorpresa de que semanas atrás hablamos con los Greengrass y accedieron perfectamente a la boda con su hija Astoria. Como querías casarte con ella en vez de con Pansy, decidimos hacer todo lo posible para que estés de lo mejor. El evento se dará a cabo al final de las vacaciones de Invierno, después de que pases al bando del Señor Tenebroso, OH.. Tu padre se siente muy orgulloso de ti, espera que maltrates a todo el sangre sucia que se te pase por en medio.

Bueno Hijo, lamento el sufrimiento que pasas estando es esa escuelucha, después de todo, pudimos haberte enviado a Durmstrang pero tu padre siempre con lo mismo, si quieres una transferencia házmelo saber..

Te Ama

Narcisa Malfoy

-

Mi alma termino de desquebrajarse. Salían lagrimas de mis ojos sin que yo quisiera, el no le había dicho nada a sus padres eso lo podía afrontar, pero que tuviera que casarse con Astoria Greengrass era demasiado, y además a elección propia.. No tenia fecha la carta, pero el sobre decía perfectamente que la había recibido un día después de llegar a Hogwarts. Era imposible.

-¿Sabes que me molesta Pansy?- dijo una voz detrás de mi, luego se escucho la risita de Parkinson. Eran ella y Zabini.

-¿Qué Blaise?- dijo ella seguida de una risita burlona. Yo seguía de espaldas a ellos

-Que los sangre sucia metan su nariz donde no deben- dijo con desprecio Zabini.

-¿Qué quieren?- dije yo, no podía parar de llorar- ¡¿Qué quieren?!- Les grite desesperada.

-¡Hacerte Saber lo que acabas de enterarte! – dijo una amarga Pansy.

-¿Hacerme sufrir?.. ¿Es eso lo que quieren?- les pregunte.

-¡Si cariño mío!- dijo Pansy- Hacerte saber que eres muy poco para nuestro Draco, no sabes, se va a casar con Astoria, y a ti.. ¡Nunca te quiso!, ¡Estaba jugando contigo.. Era una apuesta sangre sucia!-

-Nunca te quiso Sangre sucia, jamás.. Era una pantalla.. – reía cruelmente Zabini- Una Apuesta, a ver si podía meterte en su cama antes de las vacaciones de invierno.. ¿Qué creías?, ¿Qué cambiaria por ti?.. – seguía riendo cruelmente.

-¡NO!- reían los dos, Pansy reía muy cruelmente.. Y Zabini, para que decirlo.

-¡Váyanse!- les grite llorando-¡treinta puntos menos para Slytherin por insultar a una Prefecta- les dije, pero seguía llorando, esa carta me había dejado mal.. Muy mal. Cada vez que venia a mi cabeza el final de las vacaciones de invierno, caía mi conciencia.. "Te lo dije" me decía a mi misma, cuando me di cuenta, estaba arrodillada en el piso de la habitación de Draco, llorando, me lleve las manos al pecho, tratando de calmar el dolor de mi corazón, para después llevarlas a mí estomago tratando de recuperar aire. No podía pensar en que mi Malfoy se casara con Astoria Greengrass. NO. Ella no.. –Ella no... Ella no.. ¡Astoria NO!-.. -¿Por qué?.. ¿Por qué ella?, N O.. –

Ellos ya habían abandonado el dormitorio de Draco. Como los odiaba, prefería morir antes de enterarme de esto, morir, como quería un abrazo de Ronald, como lo necesitaba, ese abrazo de oso que me aliviaba, como el antídoto de mis enfermedades, ahora me daba cuenta de lo mal que me había portado con el.. Él era el que me amaba, no el sucio Malfoy.. No ese Hurón engreído que me había ocultado durante tanto tiempo esa carta.. Solo faltaba que me llegara la invitación a su boda, que ya seria ¡El Colmo!.. Tenia que buscar a Ronald, tenia que decirle lo que sentía por él, tenia que decirle que lo correspondía en todo, en cuerpo y alma.. Era a el al que amaba, y siempre lo supe, con los sueños.. ¡Eso era!, Eran sueños premonitorios.. No quería creerlo, pero lo hice, quería salir y decirle lo que sentía, volver a sentir sus labios aliviar mi dolor... Pero algo me lo impidió, cuando estuve a punto de salir por el marco de la puerta para no volver jamás, oí pasos en la escalera. Era Draco.. Draco..

Entro Draco, jadeante, supuse que corrió escaleras arriba.

-Hermione- dijo su voz, tratando de encontrar su aliento, que daba por perdido.

-Draco- dije indiferente.

-¿Qué paso?, ¿Estas molesta Preciosa?- dijo con preocupación.

-¿Por qué nunca me dijiste que te querías casar con Astoria Greengrass?- le dije llorando.

-¿Qué?- me pregunto.

-Eso, lo oíste bien Malfoy.. ¿Estabas jugando con migo o planeabas contármelo?-

-¿De que hablas?- me pregunto.

-No puedo creer que lo sigas ocultando, ¿Qué significa esto?- le pregunte señalando la carta de su madre.

-Her...- fue interrumpido por otra voz... –Hermione.. Hermionee.. ¡Despierta Hermione!- decía la voz de alguien que no estaba en el dormitorio, que solo yo oía. Era la voz de Harry.

Todo se volvió negro, recuerdo perfectamente todo lo que paso antes de aquello, tome la mano de Draco y la bese.. Fue como para despedirme.. Pero ¿por qué despedirme de el?, ¿Acaso me iba?.. Y si me iba ¿a dónde?..

Abrí uno por uno mis ojos, y donde estaba no era el dormitorio de Malfoy, era el vagón donde venia en el expreso de Hogwarts.

-¿Qué?.. ¿Qué?- les decía una castaña a dos chicos que la acompañaban.

-Hermione, te quedaste dormida.. ¡Todo el viaje!- decía el "niño que vivió".

-¿Dónde estoy?- pregunto la castaña.