Capitulo 26

El arribo.

Lejos donde empezaba el espacio exterior y el fin de la galaxia, dos naves espaciales pasaban por allí; ahora su objetivo era aterrizar en la Tierra. Era el día cuando Vegeta y Nappa vendrían, finalmente, llegó. Las dos naves de los saiyajines entraron en la atmosfera de la Tierra. Todos los guerreros Z estaban preparados y sintiendo la malvada presencia de los saiyajin. Ellos estaban parados en un lugar, esperando la llegada de sus oponentes. "En cualquier minuto, ellos vendrán pronto. Voy a estar listo para todo." Yamcha estaba pensando, él estaba parado inmóvil.

Krilin estaba entrenando algún lugar cerca de un lago. Él estaba muy preocupado por este día. "Veamos si mi entrenamiento valió la pena." Pensó. Ten Shi Ha y Chaos estaban en lo alto de las montañas. Chaos observó a su mejor amigo. "Ten, tengo miedo." Expresó. "No te preocupes Chaos." Ten trató de calmarlo. "Estoy aquí, ¿bien? Podrás vencerlos. Yo sé que puedes." Chaos notó que tenía mucha ansiedad. Y en algún lugar, Gohan y Piccolo entrenaron juntos, ambos, maestro y aprendiz esperaban la llegada de los saiyajin.

La ropa de Gohan ahora era igual a la de Piccolo. "Quiero saber qué tan fuertes son ellos." Pensó Gohan. "Gohan." Piccolo le habló. "¿Si? ¿Qué pasa Sr. Piccolo?" Respondió Gohan. "Recuerda de lo que te dije. No te des por vencido." Recomendó. "Si, voy a tratar de recordarlo." Respondió el pequeño niño. De repente, escucharon un ruido desde los cielos, que captó la atención de Gohan y Piccolo. Ellos detectaron que se trataban de dos naves espaciales. "¿Qué… Es… Eso?" Preguntó Gohan. "Han llegado." Dijo Piccolo.

Se abrieron los ojos a Gohan, su corazón latía rápidamente. Era su primera batalla brutal. Las naves de los saiyajin, estaban a punto de aterrizar, crearon mucho ruido al entrar en la atmosfera. "¿Qué es ese ruido?" Preguntó Ten Shi Ha. "Oh no…" Era lo único que pudo expresar Chaos. "Siento una poderosa energía. Deben ser ellos." Krilin sintió dos ki malignos. "Finalmente ya llegaron." Dijo Yamcha al sentir su energía. Bardock y Raditz se encontraron volando en los cielos, hasta que Bardock se detuvo. "Padre, ¿qué sucede?" Raditz volteó a verlo.

Bardock observó en los cielos, sintió a la peligrosa energía de los saiyajin no muy lejos de ellos. "Finalmente, han llegado… Los Saiyajin…" Comentó Bardock. "¿Qué demonios? ¿Ellos ya están aquí?" Exclamó Raditz. Bardock no respondió, se enfocó. Raditz vio al horizonte, no se sabe como, él no sintió la energía, pero pudo percibir la maldad en el aire, el corazón de Raditz latió rápidamente. Mientras el corazón de Bardock, ya analizó la situación. "No, ellos ya están aquí. Maldición." Exclamó Bardock.

En una ciudad industrial, la gente estaba tranquila y disfrutando, hasta que las dos naves de los saiyajin aterrizó en medio de la ciudad. Toda la gente se alborotó y observaron los inexplicables cráteres que se formaron con el aterrizaje. Las entradas de las naves espaciales empezaron abrirse, los saiyajines, Vegeta y Nappa, finalmente emergieron de la oscuridad y se podía ver sus sonrisas en sus rostros. Nappa y Vegeta observaron todo al su alrededor, los edificios, las calles y la gente que estaban allí por curiosidad. "Míralos Vegeta. Su poder de energía es muy pobre." Dijo Nappa.

Vegeta le dio una maliciosa sonrisa. "Entonces, ¿qué deberíamos de hacer con estos pobres debiluchos? Me fastidian." Dijo Nappa al ver a las personas al su alrededor. "No lo sé, ¿por qué no lo decides tu de una buena vez?" Dijo Vegeta sin importarle el asunto. "¿De veras? Gracias Vegeta. Tal vez voy a tener un día divertido." Nappa estaba sonriendo. "Ni lo menciones." Dijo Vegeta. Nappa juntos sus dos dedos, el medio y el índice, y apuntó hacia al cielo, y salieron ráfagas de luz y cayeron sobre los humanos inocentes. Gritaron con mucho terror, que nunca se había oído. Esta peligrosa técnica era la misma que Nappa utilizó en el planeta Arlia.

El poder y la fuerza eran intensos, que actualmente se podía sentir a miles de distancia de la ciudad en llamas. Eran algo que los guerreros Z podían notar. "¿Qué? ¿Qué están haciendo?" Preguntó Ten Shi Ha al escuchar la explosión, vio un masivo fuego, Chaos, lo vio con horror. Yamcha trataba de guiarse por la fuerza masiva que sentía. "Qué poder." Debido al intenso poder, causó temblor en casi todas partes. Gohan perdió el equilibro y se cayó. Piccolo estaba furioso, y preocupado porque los saiyajin ya estaban haciendo destrozos.

Raditz vio el ataque de Nappa. "¿Qué está pasando?" Dijo. "Maldita sea." Bardock maldijo. Segundos después, la fatal técnica de Nappa había terminado, no quedó nada, solo había humo alrededor de sus naves. Nappa acabó con la ciudad entera. "¿Ahora qué Vegeta? Me imagino que las personas estaban impresionados por mi mortal técnica." Presumió Nappa. Vegeta cruzó de brazos. "No hay nada impresionante aquí Nappa. Debería mejor de no dejarte toda la diversión." Dijo Vegeta. "Vamos Vegeta." Dijo Nappa. "Un poco de destrucción no va afectar el precio por este planeta. ¿Cuál es el problema?" Dijo Nappa.

"Trata de usar tu cabeza Nappa. Vinimos aquí por las esferas del dragón, ¿recuerdas? Por un deseo ¿recuerdas? ¿No lo sabías Nappa?" Vegeta trató de refrescarle la memoria. Nappa trataba de recordar, no entendiendo el punto que Vegeta trataba de darle. "Si, queremos pedir el deseo de la inmortalidad, ¿cierto?" Preguntó el pelón. "Bien y necesitamos las siete esferas del dragón, ¿cierto?" Vegeta alzó su ceja. "Así qué, déjame preguntarte algo, ¿qué tal si una de las esferas del dragón estaba aquí en la ciudad que tu destruiste?" Reclamó Vegeta, Nappa se dio cuenta que había cometido un error. "Perdóname Vegeta. Me olvidé." Dijo Nappa.

"Está bien, olvidemos el asunto. Ya que no acabaste con todo. Ahora primero debemos encontrar el poder más grande." Sugirió Vegeta. Ambos saiyajines encendieron sus rastreadores. Ellos calcularon números, distancias, etc. Nappa leyó su rastreador. "Más de la mitad de una docena de personas de este planeta, tiene el nivel de poder acerca de 1,000. ¿Cómo podría ser posible esto?" Dijo Nappa. "¿Cómo debería saberlo? Tal vez se prepararon para recibirnos." Pensó Vegeta. "No te preocupes. Busquemos al más fuerte." Nappa siguió buscando, hasta que su rastreador encontró a dos con poderes significantes.

"Acabo de encontrar dos de ellos. Definitivamente tienen un fuerte poder de energía." Dijo Nappa, pero leer el número en su rastreador, era demasiado. Él estaba sorprendido. "¿Qué pasa Nappa?" Preguntó Vegeta. "El poder que detecto, no es humano." Nappa aclaró. "Es acerca de…" No pudo terminar. "¿Es cerca de qué? Dime Nappa." Vegeta demandó al sentirse impaciente. "¿Es más de 10,000?" Exclamó Nappa. "¡¿Qué?! ¿Más de 10,000? ¿Cómo es posible?" Dijo Vegeta muy sorprendido. "No lo sé, pero así es, como tú dices, tal vez estuvieron entrenando antes de nuestra llegada." Asumió Nappa.

Vegeta se calmó rápidamente. "Bien, pienso que será interesante después de todo. Vamos a tener una gran oportunidad." Dijo. Pero Nappa estaba un poco preocupado. "Pero Vegeta, ¿estás seguro de que…" Fue interrumpido. "¿Qué te pasa Nappa? ¿Tienes miedo?" Preguntó Vegeta. "No." Respondió Nappa al ocultar su miedo. "No importa, vamos." Dijo Vegeta. Ambos saiyajines ascendieron del suelo y volaron a toda velocidad para encontrarse con los dos enormes poderes que habían detectado con sus rastreadores.

En Kame House, Bulma, el Maestro Roshi, la Tortuga, Oolong, y el compañero de Yamcha llamado Puar, estaba viendo la televisión sobre el reportaje que daban acerca de la ciudad que destruyeron los dos saiyajines. "Vaya, finalmente ya llegaron. Los saiyajin están aquí." Dijo el Maestro Roshi muy preocupado. "No puedo creerlo." Dijo Puar. "Qué terrible." Dijo Oolong. Bulma se levantó bruscamente de la mesa. "Pero ¿por qué estamos haciendo aquí? Debemos ir hacer algo." Sugirió Bulma. "No, no podemos hacer nada Bulma." Dijo el Maestro Roshi.

"Pero, ¿por qué?" Bulma preguntó inocentemente. "Esta clase de batalla está fuera de nuestro alcance. Nosotros solamente estorbaríamos el camino a nuestros amigos." El Maestro Roshi replicó, sabía que era lo mejor. Bulma se quedó pensando en su mejor amigo desde la infancia, Goku. "Goku, ¿en dónde estás?"

En el Camino de la Serpiente, Goku seguía viajando a través del "sin fin" camino. Estaba pasmado, apurado y corriendo en el Camino de la Serpiente, no había tiempo que perder. "Vamos muchachos. Aguanten. Yo sé que pueden hacerlo. Solo aguanten un poco más." Pensó Goku en su familia y amigos. Goku necesitaba regresar a la Tierra a tiempo, antes de que sea demasiado tarde.

Volviendo a la Tierra, Vegeta y Nappa continuaron buscando, cruzando entre las nubes, los dos grandes poderes que detectaron. "La gravedad de este planeta, me hace sentir como a un niño de nuevo." Dijo Nappa. Vegeta estaba pensando en otras cosas, pensaba en la oportunidad que se presentaba y que sería muy fácil para él. Yamcha sintió su ki que se movía con rapidez. "Es tiempo, ya se movieron." Dijo. Krilin observó en los cielos. "Bien, este es el día, ya llegaron. Vamos Goku. Apresúrate. Sabes que odio pelear sin ti." Dijo Krilin.

Ten Shi Ha y Chaos estaba preparados y siguieron la presencia de los malvados saiyajines. "Chaos, mira, ¿por qué no te quedas aquí?" Sugirió Ten. "De ninguna manera Ten. No entrené duro para nada. Además, estaré contigo." Chaos respondió. Ten Shi Ha sintió ansiedad al pensar que Chaos no estaba preparado para la batalla, pero le agradaba el hecho de que la confianza y la seguridad de su mejor amigo, le daba apoyo.

En el área del entrenamiento de Piccolo y Gohan, Piccolo sintió la presencia de los dos Saiyajines. Él llamó a su pupilo. "Gohan, tenemos que irnos. Pienso que ellos, van detrás de tu abuelo y de tu tío ahora. Creo que tienen un inmenso poder que cualquiera de nosotros." Dijo Piccolo. "Bien." Respondió Gohan. Los dos volaban a toda velocidad en los cielos.

Mientras en la ciudad que fue destruida por Vegeta y Nappa, muchos reporteros, científicos, hasta el ejercito, analizaban de los que pasó en ese lugar. De repente, un automóvil viajaba a toda velocidad hacia los cráteres que causaron las naves de los saiyajin, se trataba de Yajirobe, se acercó a los cráteres. "Tenía razón, así que, finalmente llegaron. No puedo creer esto." Uno de los reporteros en la zona, lo escuchó y se acercó a él para preguntarle. "Oye tú, ¿sabes qué fue lo que pasó aquí?" Preguntó. Yajirobe estaba en un asunto. "Rayos, no puedo creer que el lugar esté destruido, qué tan fuertes son." Expresó.

Uno de los inspectores, se le acercó y le llamó la atención. "Te advierto. ¿Sabes algo sobre esto?" Le preguntó. "¿Qué no saben? Fueron los saiyajin que destruyeron la ciudad." Respondió Yajirobe. Decidió contarles toda la verdad a los reporteros, a todos, para poder sacar algo de provecho.

Momentos más tarde, Bardock y Raditz seguían esperando a sus oponentes. No pasó mucho tiempo, hasta que Bardock sintió que estaban cerca. "Raditz, prepárate." Dijo Bardock. "¿Qué?" Respondió Raditz. Bardock miró hacia arriba. "Porque… Ellos están aquí. Mira." Raditz miró hacia arriba, a dirección del sol, y detectó que había dos sombras. Raditz confirmó de quienes se trataban. Y allí estaban, los dos saiyajines, Nappa y Vegeta. Ambos bajaron lentamente para encarar a sus oponentes, tenían la cara de pocos amigos.

"Nos vemos de nuevo." Dijo Vegeta, Raditz y Bardock no dijeron nada. "Así que, decidiste convertirte en bueno después de todo. Qué mal. Pensabas en traicionarnos." Dijo Nappa. "Eso no es verdad, y bien lo saben." Respondió Raditz. Nappa no le importó lo que le dijo, sino en los nuevos poderes que adquirió Raditz. Vegeta notó al guerrero solitario, Bardock. "… ¿Kakarotto?" Pensó Vegeta. Bardock lo miró. Vegeta lo miró detenidamente, no era él. "No, un minuto. Tú no eres Kakarotto. Pero te conozco, cuando era niño. Solo te miré una vez en mi vida." Dijo Vegeta.

Después recordó de quien se trataba. "Así que sobreviviste después de todo. Pensé que un guerrero de clase baja como tú, habría muerto en la explosión mortal, Bardock…" Vegeta recordó su nombre. Nappa quedó impactado, nunca conoció a Bardock en su vida. "¿Bardock?" Expresó Nappa. "Si, ese es su nombre." Dijo Vegeta. Bardock recordó su enfrentamiento contra Freezer y de su poderoso ataque. Él aún seguía sintiendo el dolor que le causó. "Si, tienes razón, pero hay una cosa que quiero que entiendan, yo ya no soy un guerrero de clase baja." Respondió Bardock al cruzar sus brazos.

Vegeta hizo memoria al escucharlo hablar. "Oye, reconozco esa voz." Expresó. Bardock le dio otro vistazo. "Tú eras quien le hablo a Raditz sobre las esferas del dragón." Dijo Vegeta. "¿Cómo supieron de..?" Bardock fue interrumpido. "Pensé que ya sabias que los rastreadores, también se usan como comunicadores." Respondió Vegeta. "Si, ya lo sabía." Dijo Bardock. "Y dijiste que las esferas del dragón fueron creadas por alguien extraño, ¿verdad? ¿No de este planeta?" Preguntó Vegeta. "Si." Respondió Bardock. "Eso pensé. Y entonces, ¿dónde está?" Preguntó Vegeta.

"No lo sé, pero sé que vendrán ahora." Dijo Bardock. "¿Qué? Más guerreros vendrán a unirse a ti, ¿eh? Interesante." Dijo Nappa tocándose su barbilla. Vegeta sonreía maliciosamente. Los saiyajines vieron en la esquina, quedaron en silencio. Y como Nappa adora matar, pues sin previo aviso, disparó con su poder a uno de los helicópteros que estaban allí. Bardock y Raditz quedaron pasmados. El otro helicóptero vieron lo que eran capaz de hacer los saiyajin. "Oye Nappa. Checa su poder." Ordenó Vegeta.

"De acuerdo." Nappa encendió su rastreador su nivel de poder. "Déjame ver. El "bebé llorón" de Raditz solo tiene… ¡5,000! Nada mal, pero no es suficiente." Comentó, Raditz se puso furioso. "Raditz, recuerda de lo que te dije." Bardock aconsejó a su hijo, para tratar de calmarlo. "Raditz controló su ira y se calmó. "Y el saiyajin de clase baja Bardock…" Checó Nappa, pero su cara se tornó azul del susto. "¿Cuál es su nivel de poder Nappa?" Preguntó Nappa. "Es de 16,000." Respondió Nappa.

"¿16,000? Así que se prepararon después de todo." Comentó Vegeta sonriente. "Nada mal. Nappa, ¿cuántos Saibamen tenemos? Creo que teníamos seis." Dijo Vegeta. "Si, es cierto, ahora que lo mencionas." Nappa se buscó algo debajo de su armadura. "Si. Tenemos seis." Respondió Nappa. Él sembraba las pequeñas semillas en la tierra y les riega una sustancia verde líquida. "Oye Raditz. Esas criaturas son…" Bardock le preguntó a su hijo. Raditz quedó pasmado, sabía de lo que su padre trató de decir. "Si, lo recuerdas, ¿verdad?" Preguntó Raditz.

"Si lo recuerdo." Respondió Bardock. Pero Raditz se sentía confiado. "Pero creo que será muy fácil de vencerlos. Me refiero a que su poder son igual al mío, cuando llegué por primera vez como un tipo malo, y mi poder ha incrementado bastante desde entonces." Dijo Raditz. "Tienes razón." Dijo Bardock. Vegeta se burlo de la pequeña conversación. "No se equivoquen. Ustedes dos no van a pelear con ellos." Respondió Vegeta. "¿Qué? ¿Piensas qué es solo un juego?" Preguntó Raditz. "No, pero me gustaría mucho hacerles una prueba a los peleadores que vendrán a unirse. Ellos tienen el insignificante poder de energía cuando Raditz vino por primera vez a la Tierra." Dijo Vegeta.

Nappa había terminado de plantar los Saibamen. "Muy bien, ya vienen." Los seis saibamen empezaron a emerger del suelo, eran criaturas horrorosas, y aparecieron en la escena. "Bien Raditz, creo que empezaremos muy pronto." Dijo Bardock. "Espero, porque no sabrás con quienes vamos a pelear." Dijo Raditz. Ambos saiyajines, Bardock y Raditz, estaban enfrentando a Vegeta y Nappa. Los guerreros Z ya estaban en camino de la batalla, y Goku aún trataba de regresar a la Tierra lo más pronto posible. Todos tuvieron un intenso entrenamiento para poder vencer a los dos malvados saiyajin… Pero, ¿será suficiente?