Virgil salió del coche junto a Russel. Ese día Virgil estaba guapísimo. Cada vez que veía esos ojos verdes… me tenían hipnotizada. Virgil era alto, de pelo moreno y corto. Nariz perfecta. Boca perfecta. Todo él era perfecto. Ese día vestía una camisa blanca y unos vaqueros negros.

Hola Renesmee. Hola Lucy. – dijo a la vez que pasaba su brazo alrededor de mi cintura.

Hola. – dije poniéndome nerviosa al notar el tacto de su piel en mi espalda.

Dice Laura que va a venir tu hermano. – dijo Renesmee, que estaba a mi lado.

Si. Ha llegado esta mañana desde Nueva York, y para que no se quedara solo en casa le he dicho que se viniera. Os importa?

Todos neguemos con la cabeza. Porque no? Seria divertido, y por fin conocería al hermano del que tanto hablaba.

Tiene novia? – preguntó Renesmee con descaro.

Si. Creo que llegaba esta tarde, así que a lo mejor viene con él.

Bueno. Y cambiando de tema. Que película queréis ver? – pregunté mirando a Virgil.

No se. La que queráis. No lo hemos decidido aún.

Es cierto. Yo quiero ver una de guerra, pero Virgil prefería consultarlo con vosotras. – dijo Russel abrazando a Laura.

Porque no le dices a Jacob que venga? – preguntó Laura a Renesmee, sin saber lo que ello significaba. – sería divertido.

Hoy está ocupado. Mañana es el cumpleaños de su padre y quiere prepararle una fiesta por todo lo alto. Y además, aun debe ir a buscarlo a Washington.

Y tu no le ayudas?

Jacob insistió en que viniera. Quería que saliera a divertirme.

Que amable por su parte – dijo Laura con una sonrisa.

Si. Muy amable. – dijo Renesmee en voz baja y con voz triste.

De repente un coche llegó a toda velocidad y frenó en seco detrás del coche de Virgil.

Un chico muy guapo, y que se parecía mucho a Virgil, salió del coche, fue hacia la puerta del copiloto y abrió la puerta. Una chica despampanante salió del coche.

Casi te estampas contra mi coche! – dijo Virgil acercándose a su coche y mirando si tenía algún arañazo.

Ya sabes que controlo, hermanito. Anda ven. – dijo cogiendo a Virgil del brazo y acercándolo a donde estábamos los demás. – no vas a presentarme a tus amigos?

Claro. Ya conoces a Russel. Ésta es su novia Laura. Y ellas son Renesmee y Lucy.

Es tu novia? – preguntó mirando a Virgil y a mi. – los dos nos miramos y nos ruborizamos.

Chicos, este es mi hermano mayor, Milo.

Hola a todos! Ésta es mi chica, Maria.

Hola – dijo la chica tímidamente.

Bueno, nos vamos? – preguntó Russel, cogido de la mano de Laura y dirigiéndose al coche de Virgil.

Si, vayámonos. Russ, tú lleva mi coche, así mostrarás el camino a Milo. Yo iré en el coche de Milo. Lucy, vienes con nosotros?

Miré a Renesmee y ésta me animó con la mirada a ir con ellos.

Vale, voy.

Una vez estuvimos todos en los coches, Russel arrancó el coche de Virgil y Milo lo siguió.

Estuvimos un rato en silencio, y fue Maria la primera en hablar.

Que edad tenéis, chicos?

Yo tengo 17. Acabo el instituto éste año. – contesté.

Yo 19. – respondió Virgil. Quiero empezar el próximo año historia en la universidad.

Vaya! Solo te llevas un año con tu hermano!

Si, parece que mis padres tenían prisa. No me dejaron ni un año de tranquilidad.– dijo Milo sonriendo.

Todos reímos. Yo me relajé un poco. Estaba un poco nerviosa, pero Milo y Maria se veían muy simpáticos y yo no notaba nada en ellos, nada malo ni raro. Aunque Maria me sonaba de algo, y no recordaba de donde podía ser.

Estás muy callada – me dijo Virgil al oído.

No es nada. Solo estaba pensando. Por cierto, porque cree tu hermano que somos novios? – le dije hablando muy bajito, para que solo pudiera oírme él.

No lo se. – dijo ruborizándose. – invenciones suyas.

Acaso Virgil le habría hablado de mi a su hermano? No, vaya tontería.

Ya hemos llegado! – dijo Milo, parando el coche y yendo a abrirle la puerta a Maria.

Virgil le imitó y rodeó el coche para abrirme la puerta. Me tendió la mano y me ayudó a salir. Aun así, tropecé y caí sobre él. Él aguantó de pie y quedamos abrazados.

Renesmee, Russel y Laura aparecieron en ese momento, se acercaron y se quedaron mirándonos. Yo me incorporé lo más deprisa que pude, poniéndome roja como un tomate.

Vamos? – dije intentando abandonar el lugar.

Nos dirigimos todos a las taquillas de los multicines para ver que películas hacían y así poder elegir.

Yo quiero ver la de guerra. – dijo de nuevo Russel. Se volvió hacia su novia. – Tú cual quieres ver, Laura?

Me da igual. Lo que diga la mayoría. Ya sabéis que me gustan todas. Que dices tu Renesmee?

Vale, porque no? No tiene mala pinta. – dijo Renesmee mirándome de reojo.

Yo conocía el motivo por el que no quería ver ninguna comedia romántica, como teníamos planeado hacer antes de su discusión con Jacob.

Yo quiero ver esa de alienígenas. – dijo Milo. Miró a Maria y ésta hizo un gesto de asentimiento.

Todos nos miraron a Virgil y a mi. Porque hacían eso todo el rato?

Yo quiero ver esa comedia romántica que estrenaron el otro día. – dije.

Todos se volvieron hacia Virgil, expectantes.

Yo también quiero ver esa película - dijo bajando la vista.

Yo voto porque nos separemos y que quedemos en la salida. Que opináis? – dijo Maria guiñándome un ojo.

Nadie pareció percatarse de ese pequeño gesto tan importante para mí. Noté sus intenciones. Había elegido ir con Milo para que Virgil y yo pudiéramos estar a solas.

Le sonreí agradeciendo si gesto hacia mi.

Todos estuvimos de acuerdo y quedamos en que cuando las películas acabaran iríamos hacia las taquillas.