Noté como el coche se detuvo de repente. Se abrió la puerta y noté como Emmet me sujetaba y me sacaba del coche en brazos. Me llevaba a casa. Abrió la puerta, subió las escaleras y entró en mi dormitorio. Me dejó con suavidad sobre mi cama y se sentó a mi lado.

Yo estaba tumbada, encogida, con las rodillas pegadas a mi pecho, dando la espalda a Emmet.

- Lucy, tranquilízate. Todo se solucionará.

No le respondí. No me salían las palabras. Noté la mano de Emmet sobre mi hombro. Levanté mi mano y la puse sobre la suya. Él la cogió y la estrechó con fuerza.

- Acabaremos con ella. Estarás a salvo. Todos lo estaréis.

- Me ha costado mucho hablar con ella y fingir, sabiendo quien es y todo lo que ha hecho.

- Lo has hecho muy bien y has reaccionado con rapidez.

- No. He tardado. Tendría que haberlo visto en el momento que la conocí.

- Lucy, tranquila. Ahora duerme un poco. Hablaré con Carlisle. Luego vendré a verte, vale? – me dijo tiernamente al oído y me dio un beso en la frente antes de irse.

Me quedé dormida a los pocos segundos.

Me despertó la luz de la mañana, por lo que no dormí muchas horas.

Me incorporé y vi a Renesmee. Estaba sentada en un butacón que tengo en mi cuarto, que por cierto, me regaló ella. Estaba dormida.

Me levanté sonriendo y me abalancé sobre ella para poder abrazarla.

- Ey! Que pasa?

- Que contenta estoy de verte!! – dije sin dejar de abrazarla.

- Emmet me llamó y me dijo que viniera. Como estás.

- Un poco mejor, aunque asustada. Ha ocurrido algo.

Le contén todo lo sucedido aquella noche, desde que Maria me llamó hasta que Emmet me trajo de vuelta a casa.

Nos quedamos un buen rato en silencio, mirándonos. Renesmee fue la primera en hablar.

- No entiendo como Alice no lo vio venir. Como es posible?

- Tal vez sepa del don de Alice y haya hecho algo para evitar ser detectada. Además, yo tampoco pude sentir nada.

- No lo se, Lucy.

Me miró fijamente durante unos segundos.

- Debo contarte algo. Últimamente he estado un poco alterada y bastante borde, sobre todo con Jacob. Anoche vino a verme y estuvimos hablando un buen rato.

- Y…

Renesmee se levantó, quitándome de encima suyo y me miró, sonriente.

- Jacob y yo nos vamos a casar!!

- Eso es estupendo!! – grité abrazándola de nuevo.

- Si, y además, vamos a tener un bebé.

- Nessie, eso es genial. Por fin buenas noticias.

- Si, estoy súper feliz. También estoy muy asustada, pero con Jacob a mi lado…

- Estoy segura de que todo saldrá bien. Por cierto, me acompañas a ver a Emmet?

- Claro, vamos.

Nos fuimos juntas hacia la mansión de los Cullen. Antes de llamar al timbre la puerta se abrió. Era Alice.

- Entrad. – dijo con voz seria. Nunca le había oído usar ese tono de voz.

Entramos en la casa y allí estaban todos, incluidos mi madre y Seth.

- Sentaos, por favor.

Carlisle ya había vuelto del hospital. Y no había venido solo.

Milo estaba sentado al lado de Jasper, con el que estaba hablando. En cuanto nos vio entrar, se levantó de su sitio y nos sonrió.

- Sentaros chicas, tu también Milo. – nos fijo Carlisle, levantándose y dirigiéndose a todos. – bueno, ya conocéis todos a Milo. Ha tenido la gran suerte de salir ileso del ataque de Maria. Milo quiere ayudarnos a acabar con ella. Yo he intentado persuadirle, pero no ha querido escucharme. Debemos hacer un plan. Hemos de tener en cuenta que Maria es muy inteligente y tiene muchos años de experiencia en este mundo.

Todos nos quedamos en silencio, mirando a Jasper y a mi abuelo Lucas. Los dos la conocían muy bien. Había pasado muchos años junto a ella.

Milo se levantó, nos miró y comenzó a hablar.

- Como ya sabéis, estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para acabar con Maria. Yo ya conocía un poco el mundo de los vampiros. La verdad es que me dedico a cazarlos.

Todos nos miramos y luego lo miramos a él. Milo continuó hablando.

- Tengo que decir que siempre tuve la esperanza de que hubiera algún vampiro que no se hubiera corrompido. Por eso los observaba durante un tiempo y cuando estaban preparados para atacar a alguien, entonces atacaba yo. Pero con Maria… no se como no lo vi venir.

- Yo tampoco lo vi venir – de repente Alice se levantó – vi que vendría por navidades.

- Tía Alice. Tal vez su plan inicial fuera venir por navidades, pero cambió de opinión. – dijo Renesmee, que estaba al lado de sus padres.

- Lo que ha hecho es jugar conmigo.

- Ha jugado con todos. – dije rompiendo mi silencio. – yo he estado muy cerca de ella y no sentí nada. Incluso hizo su papel delante de Emmet.

- Tranquila Lucy, no te mortifiques. A mi me ha tenido engañado durante cuatro meses. Lo que no llego a comprender es, porque ahora? – preguntó Milo pensativo.

- Creo que deberíais saber algo. – dije, dando un paso adelante, situándome ante todos. – hace doce años, cuando llegué a Alaska con mi madre y mi abuela, después de todo lo sucedido en Dublín, bueno, pues cuando llegamos… - empecé a temblar de los nervios y del miedo que me causaba saber que por mi culpa había sucedido esto. Cogí aire y continué ablando, sin mirar a nadie en particular. – abuelo, recuerdas que me viste junto a la ventana?

- Si. Me dijiste que habías visto un búho – dijo recordando los detalles de aquella noche.

- pues no fue eso lo que vi.

Todos se me quedaron mirando. Levanté la vista y vi que Jacob había llegado. Estaba junto a Renesmee, miré a Edward, que me dedicó un leve gesto de ánimo para que continuara con mi historia.

- Vi a alguien. Estaba escondido tras unos árboles. No le vi la cara pero pude ver un destello rojo. Unos ojos llenos de odio y rencor. Daban miedo.

- Viste quien era? Te vio a ti? –me dijo mi madre, que se había levantado y se había acercado a mi para abrazarme.

- Si que me vio. Estuvo un rato mirándome y yo a ella. En ese momento sentí un cúmulo de sentimientos. Odio, resentimiento. Creí que iba a tacarnos o a hacernos algo, pero pasaron los días y no pasó nada. Y ahora ha vuelto, pero para que? – dije a la vez que por mi cara caían lágrimas de impotencia. Siempre supe que podría volver, pero estar viviéndolo… era tan doloroso… - tal vez si lo hubiera contado antes…

- No hubiéramos podido hacer nada. – dijo Jasper y mi abuelo asintió.

- Que debemos hacer? Maria no tardará en averiguar quien soy, si es que no lo sabe ya. – dijo Carlisle. – mordió a Milo y yo le salvé. Habrá atado cabos.

- Bueno, lo importante es que la hemos pillado. – dijo Emmet levantándose y acercándose hacia donde se encontraban Jasper y mi abuelo. – ahora debemos planear el ataque.

Ambos asintieron y los tres se marcharon en silencio hacia el jardín.

Milo me miró y se acercó hacia mí.

- Lucy, me llevas a casa?

Sorprendida, miré a mi madre. Esta asintió y me dio un beso en la mejilla.

- Renesmee, vienes tu también? – preguntó Milo, acercándose hacia ella.

- No debería…

- Ves. Es el momento de estar con los amigos. – dijo Jacob a Renesmee. Ésta le dio un beso y vino hacia mi, junto a Milo.

- Vamos. – dije dirigiéndome hacia el coche de Renesmee.

- Hoy conduces tu – me dijo guiñándome un ojo.

- Vale, esperadme, voy a buscar mi coche. – dije corriendo hacia mi casa.