Salí de la casa, dejando atrás a Bella y Edward, con una gran tristeza en el rostro, y a Seth, que parecía preocupado por algo, y me dirigí con calma hacia la casa de los Cullen. Mientras recogía mi pelo en una coleta alta vi dos figuras que venían en mi dirección. En cuanto avancé unos pocos pasos vi que se trataba de Milo y Virgil. Corrí hacia ellos y me lancé al cuello de Milo, haciendo que éste se tambaleara, y le abracé con fuerza. Pronto me di cuenta de la cara de sorpresa de Virgil, aunque le ignoré.

- Como estás? Seth no me contó nada de lo sucedido. Averiguasteis algo? – pregunté a Milo a toda prisa, que también parecía sorprendido por mi reacción, pero miraba a Virgil divertido.

- Pues se nos escapó. Entramos en su habitación y no encontramos nada. Era como si nunca hubiera pasado por allí. Y tu como estás? Virgil me ha contado lo del ataque de Maria.

- Estoy bien, gracias.

- Ejem! Estoy aquí, chicos. – dijo Virgil moviendo las manos de un lado a otro por encima de su cabeza.

- Ya lo se. – dije con una sonrisa. Rodeé su cuello con mis brazos y le besé suave, pero apasionadamente, durante lo que parecieron varios minutos. Separé mis labios de los suyos para poder ver la expresión de su rostro. Parecía estar flipando. – Que ocurre? – pregunté al ver su expresión, estaba sorprendido, al igual que Milo. Me sonrojé al pensar que tal vez me había pasado, que había ido demasiado deprisa, aunque después de lo que había sucedido…

- Nada, nada. Es solo que me has sorprendido.

- Pues no deberías, porque pienso hacerlo en cuanto tenga oportunidad.

- Eso me parece perfecto – dijo acercándose a mi y besándome como le había besado yo antes.

- Disculpad, pero porque no os vais a un hotel? No hace falta que yo esté presente viendo esto. – dijo Milo, alejándose unos pasos y tapándose la cara, aunque pude ver que se estaba riendo.

Yo me puse a reír al ver como Virgil se lanzaba sobre su hermano y fingían pelearse.

- Venga chicos. Levantaos o me marcho yo sola.

- A donde ibas? – preguntó Milo, tirando de la pierna de Virgil, mientras que éste daba patadas en el aire con la pierna que tenía libre, mientras su hermano lo llevaba arrastras.

- Iba a ver a Carlisle. Y vosotros?

- Íbamos a buscarte.

- Ah! Queréis acompañarme? Después iré a ver a Renesmee, que seguro que estará encantada de veros. Bueno, eso si no estáis demasiado ocupados jugando.

- No, vamos contigo. – dijeron los dos a la vez, levantándose del suelo.

Milo se nos adelantó y fue caminado delante de nosotros echándonos una ojeada de vez en cuando, y regañándonos en cuanto nos veía, a Virgil y a mi, cogidos de la mano o besándonos. Hasta que Virgil se cansó de tanto cachondeo y corrió hacia Milo y se lanzó sobre su espalda. Milo comenzó a correr con Virgil a cuestas cuando, de pronto, y sin haberme dado cuenta, llegamos a la casa de los Cullen. Vi a Jacob en la puerta. Sus ojos estaban rojos e hinchados. Parecía que hubiera estado llorando. Los chicos también le vieron, dejaron de hacer el tonto y los tres nos acercamos a él.

- Que ocurre? Va todo bien? – pregunté acercándome más a Jacob hasta ponerme frente a él.

- Renesmee se ha puesto peor y he venido corriendo a ver a Carlisle.

- Entremos a buscarle.

Aparté suavemente a Jacob y fui a pulsar el timbre pero la puerta se abrió y vi a Carlisle, y vi que en su mano derecha llevaba un maletín.

- Os he oído hablar y he ido a buscar mis cosas – dijo levantando la mano en la que llevaba el maletín. Salió de la casa con rapidez y los cuatro caminamos detrás de él. – Milo, puedes ir a buscar a los padres de Renesmee? Me llamaron hace cinco minutos y me dijeron que estaban en casa de Lucy, con Clara y Seth.

- Voy! – dijo saliendo corriendo en dirección a mi casa.

- Jacob, creo que deberías…

- Carlisle – le interrumpió Jacob, poniendo su mano sobre su hombro y deteniéndole para poder mirarle a la cara. – No hace falta que intentes distraerme. Me quedaré en la puerta de la casa.

- Vale.

Volvimos a caminar a toda prisa. Ya estábamos llegando.

- Yo si que voy a entrar – dije avanzando a toda prisa y poniéndome ante todos.

- No. Tú te quedarás con Jacob. Será Virgil quien entrará conmigo.

- Por supuesto. Haré todo lo que esté en mi mano – dijo Virgil. Me di la vuelta y seguí caminando de espaldas, mirando a la cara a Virgil, que parecía orgulloso de que Carlisle contara con él para poder ayudar en algo.

Entendí enseguida el porqué. Pude leerlo en Carlisle. Como no se me había ocurrido antes?

Me di la vuelta de nuevo y vi que ya estábamos entrando en el jardín de los Cullen-Swan. Carlisle y Virgil entraron en la casa, mientras que Jacob y yo nos quedamos esperando en el jardín.

Jacob se sentó en el suelo, mientras que yo no podía dejar de andar de un lado para otro del jardín, intentando no pensar en lo que estaría pasando en el interior.

POV VIRGIL

El doctor Cullen entró a toda velocidad en la casa y yo le seguí lo más deprisa que pude. Vi como se dirigía hacia un dormitorio que había en la planta baja de la casa. Entré en el dormitorio y la escena que se desarrollaba allí me dejó helado. Renesmee estaba tumbada en la cama, parecía que estuviera a punto de dar a luz.

- Creo que está a punto de dar a luz. – Dijo el doctor confirmando mis temores, mientras algo que parecía ser agua caía al suelo - y si no es así tendremos que sacarle a la criatura inmediatamente.

- Que debo hacer, doctor Cullen? – pregunté temblando de nervios. No estaba seguro de que pudiera hacer lo que el doctor esperaba de mí.

- Pon tus manos sobre el vientre de Renesmee. Concéntrate en sanarla. Debo pedirte que te esfuerces al máximo y que, oigas lo que oigas, no pares, vale?

- Hecho.

- Renesmee, cielo, puedes oírme? Soy Carlisle.

- Abuelo? – dijo Renesmee, abriendo con dificultad los ojos. – Ha llegado el momento?

- Si. Has roto aguas y has empezado a sangrar. Voy a sacar al bebé. Debo pedirte que aguantes el dolor y que, cuando te avise, hagas fuerza. Podrás?

- Si.

- De acuerdo.

No podía evitar mirar a Renesmee fijamente. Nessie levantó las piernas con mucha dificultad, con la ayuda del doctor Cullen y éste se puso los guantes. Puse mis manos sobre el vientre de Renesmee y miré de nuevo al doctor, esperando alguna señal.

- Ahora. Poco a poco Virgil, no gastes todas tus energías ahora. En cuanto el niño salga deberás concentrarte al máximo. – me concentré todo lo que pude mientras oía a Renesmee apretar con fuerza.

Nessie no gritaba pero pude ver en su rostro como sufría. No pude evitar echar una ojeada y pude ver como una cabeza comenzaba a asomar. Desvié la vista con rapidez y volví a concentrarme con más fuerza en mi cometido.

- Un poco más, pequeña, ya casi está. – Iba diciendo el doctor Cullen repetidamente – Ya está! – exclamó de repente, haciendo que me sobresaltara. Sacó al bebé, cortó el cordón umbilical y cogió al bebé en brazos, envolviéndolo en una pequeña manta y llevándolo hacia el baño que había al lado del dormitorio.

- Está llorando? – preguntó Renesmee sin apenas voz, mirándome con cara cansada aunque pude ver el asomo de una sonrisa.

- Si, si. Parece que el bebé está bien.

- Bien.

Renesmee cerró los ojos y pareció desmayarse, aunque su respiración era entrecortada y muy suave.

- Nooo!! – oí gritar a mis espaldas. Apenas me moví pero pronto pude ver que se trataba de la madre de Renesmee, Bella.

Ella y Edward se habían acercado y se habían puesto al lado de su hija. No había lágrimas en sus ojos pero no por ello había menos dolor en sus corazones.

- Alejaos de Renesmee – dijo Carlisle con suavidad, saliendo por la puerta del baño que daba al dormitorio – Virgil está intentando sanar sus heridas. Aunque parezca que Renesmee no respira, sí lo hace, aunque muy débilmente. Jacob, ven, por favor. Edward, Bella, vosotros también. – dijo mientras volvía al cuarto de baño.

Hasta que Carlisle no mencionó el nombre de Jacob, no me había percatado de que éste había entrado en la casa, por lo que Lucy también debía de haber entrado. Pude ver como el vientre de Renesmee iba recobrando un poco su color natural. Los moratones iban desapareciendo poco a poco.

Cerré los ojos, para concentrarme a tope en sanar completamente las heridas de Renesmee. Debía hacerlo por ella, por su familia y por su bebé.

Noté la presencia de alguien a mi lado, no abrí los ojos pero pude notar el olor del pelo de Lucy. Ese champú con olor a manzanas.

- Parece que ha dejado de sangrar. Y las heridas de su vientre van desapareciendo – dijo Lucy entre susurros, aunque estaba a mi lado no hablaba conmigo.

- Tienes razón. Se está curando – dijo una voz que apenas reconocí. La voz de un hombre. Debía de ser Seth, pero en esos momentos apenas podía oír con claridad lo que ocurría al mí alrededor.

- Como ha podido suceder? En apenas un par de días todo se ha descontrolado – dijo una tercera voz. Creo que podría ser la voz de Clara.

Intenté hacer caso omiso a las voces que se oían a mí alrededor. Me concentré aun más, si eso era posible. De repente noté como la cabeza empezaba a darme vueltas. Me estaba mareando.

Intenté mantenerme en pie, pero ya no me quedaban fuerzas y acabé cayendo al suelo, desmayado.

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Si queréis, aquí os dejo la lista del resto de mis historias, por si os apetece leeros alguna.

* Caprichos del destino. Ángel. ( Ángel y Spike y otros personaje inventados por mi.)

* Lucas Whitlock. Twiligth. ( Jasper, Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Lucy Whitlock. Twiligth. ( Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Clara Whitlock y Seth Clearwater.Twiligth. ( Seth, y otros personajes inventados por mi)

* Desaparecida. Twiligth. ( Renesmee, Maria, Jasper )

* Jackson Mason. Twiligth. ( Renesmee, Leah, y otros personajes inventados por mi)

* Norah Cullen Twiligth. ( Carlisle, Los Vulturis, y otros personajes inventados por mi. )

* Varias historias de un capítulo. Twiligth. ( Jacob, Leah, Sam, Bella, Jasper… )