- De donde han salido ésos dos lobos? – preguntaron los chicos al unísono.

- El de pelaje rojizo es Jacob, pero el otro…

- Jacob?

- Licántropo – dije a modo de explicación. Seguía confusa, pensando en como podía ser eso posible.

Los tres nos levantamos corriendo y, sin decir ni una palabra, fuimos hacia la casa de Renesmee, que estaba a unos cien metros. Distancia suficiente para que los vampiros no pudieran oír lo que estaba sucediendo.

Llamamos intensamente hasta que Edward abrió la puerta con semblante preocupado.

- Cuando? – dijo sin necesidad de alzar la voz. Su familia se congregó en la puerta en apenas unos segundos. – quedaos aquí con Clara y Renesmee, es lo más seguro. – dijo un segundo antes de marcharse con su familia.

- Intenté marcharme tras ellos pero una mano sujetó mi mano con fuerza.

- Lucy, es que quieres que te maten? – dijo la voz de Virgil en mi oído. – yo también quiero ayudar, pero debemos dejar que se ocupen ellos.

- Ya, pero… Seth.. y Jacob… si les muerden, morirán.

- Seguro que no les tocan. – dijo Milo, aguantando la puerta para que pasáramos.

- Ojala. Venga, entremos a ver a Renesmee y a mi tocayo – dijo Virgil con orgullo, cogiendo mi mano y llevándome hacia el interior de la casa.

Entramos en la habitación de invitados y encontramos a Renesmee sentada en una butaca, con el pequeño Virgil en brazos, y a mi madre sentada en la cama.

- Ha ocurrido algo, verdad? – preguntó mi madre, al ver nuestras ropas sucias y la expresión de terror y preocupación de nuestras caras. – Es Maria?

- Si.

- Acabarán con ella.

- Maria no ha venido sola. – dije a la vez que se oyó un fuerte golpe. Parecía que la casa se nos fuera a caer encima.

Las tres gritamos mientras Virgil y Milo se ponían ante nosotras, arrimándonos contra la pared, ya que tanto Renesmee, como mi madre, se habían puesto ya en pie.

Todos nos quedamos mirando hacia la puerta, por donde entró Russel. Estaba sonriendo, mientras enseñaba los colmillos, dispuesto a atacarnos.

En ese momento ocurrió algo realmente extraño. En el preciso instante en que Russel se lanzó a por nosotros, los seis quedamos envueltos por una especie de burbuja, que irradiaba una potente luz blanca. Era como una barrera que provocó que Russel saliera disparado hacia atrás, en el momento en que su cuerpo hizo contacto con la burbuja.

Estaba paralizada por el terror, viendo como Russel seguía intentando, inútilmente, atacarnos. Estuvimos varios minutos así, hasta que repentinamente, un enorme lobo apareció en la casa.

Russel se volvió, siguiendo nuestras miradas y el supuesto olor que desprendían los hombres-lobo, y miró fijamente al lobo color arena que estaba en el umbral de la puerta. Estaba enseñándole los dientes, dispuesto a atacarle.

- Pero tu no estabas muerto? – exclamó Russel, olvidándose de nosotros y lanzándose sobre el animal, que esperaba su ataque.

Sentí de nuevo la misma sensación que sentí cuando Jake y Seth nos apartaron de ellos y dos lobos ocuparon su lugar, luchando contra Russ, Laura y Maria. Algo en mi seguía diciéndome que conocía a ese lobo. Si Jacob era el lobo del pelaje rojizo, ese solo podía ser…

- Seth, márchate! – grité sin contenerme ni un segundo.

Seth hizo caso omiso a mis palabras, y continuó atacando al que días atrás había sido uno de mis mejores amigos.

Noté una mano sobre mi hombro. No me hizo falta mirar de quien se trataba, mi madre apretaba con fuerza.

No debería de haber dicho el nombre de Seth, con eso solo había conseguido poner más nerviosa a mi madre. Virgil apretó con fuerza mi mano, mientras no dejaba de mirar la pelea que ahora se desarrollaba en el pasillo.

Un sonido parecido al de una piedra partiéndose inundó la casa. Pude ver al enorme lobo arrastrar algo por el suelo. Milo echó a correr en su dirección, saliendo son problemas de la burbuja y cogió algo blanco del suelo. Supe enseguida de que se trataba.

- Virgil, quédate con ellas. Voy a ayudarlos.

- Lucy…

- Tranquilo. Quédate dentro de la burbuja. Cuídales por mí.

- Vale. Pero ve con cuidado.

Salí corriendo hacia el salón, donde pude ver los restos de Russel tirados por el suelo. Sentí un ligero mareo, y hubiera caído al suelo de no ser porque el lobo, que nos salvó la vida unos minutos antes, se puso a mi lado, parando mi caída.

- Estás bien? – me preguntó Milo, que entraba en la casa de nuevo en busca de lo que quedaba de Russ.

- Si, solo ha sido un mareo. Gracias – dije pasando mi mano por la cabeza del lobo – vamos, debemos hacer una hoguera.

Salimos los tres juntos y fui a preparar el fuego, mientras mi padrastro y mi cuñado lanzaban lo que quedaba de mi amigo a las llamas.

Me quedé al lado de Seth, acariciándole el lomo. De repente vi que los Cullen y el lobo de color rojizo volvían a la casa. No habían echo ningún fuego, lo cual solo significaba una cosa, las chicas habían huido.

Noté algo húmedo entre el pelaje de Seth, seguido de un gemido de dolor. Miré hacia Seth y vi como éste se estaba desmayando.

- Ayudadme! – grité a todo pulmón. – Milo, llama a tu hermano, y a Carlisle también. Seth está herido!

- Voy!

- Seth, despierta por favor. No puedes hacernos esto. Te necesitamos. Tu hijo te necesita. Por favor, despierta. – dije mientras daba golpecitos a Seth, pero éste no se movía aunque pude ver como seguía respirando, aunque muy débilmente.

- Que ha ocurrido? – dijo Carlisle, estando ya a mi lado.

- No se. Russ entró en la casa u estuvo a punto de atacarnos, pero apareció seth y estuvieron luchando un buen rato. Él mató a Russ y sacó sus restos, junto a Milo. Hicimos la hoguera y de repente se desmayó. No se. – dije hablando a toda prisa e intentando explicarle a Carlisle, lo mejor posible, todo lo que había sucedido.

- Tranquila, vuelve a la casa.

- Le he dicho a Milo que avisara a Virgil.

- Bien echo. Vuelve a dentro, cielo.

Me levanté del suelo tras dar un beso a Seth en el hocico y le susurré unas palabras al oído.

- Transfórmate, te curarás pronto.

Entré en la casa y vi a Renesmee, sentada en la cama con el bebé, mi madre estaba sentada a su lado. Las chicas Cullen estaban a su alrededor. En cuanto me vieron entrar, Alice corrió hacia mí y me dio un fuerte abrazo.

- Se recuperará, tú tranquila.

- De verás crees eso? – pregunté esperanzada.

- Si.

- Sabe algo mi madre?

- No. No le digamos nada todavía.

- Como es eso posible? Como ha podido convertirse en lobo? Hace casi siete años que volvió a ser humano…

- No lo se. Supongo que al ver el peligro, y que Maria iba creando vampiros nuevos, decidió ayudar. – dijo Alice acariciando mi rostro. – se sentía bastante impotente al no poder luchar…

- Pero ha puesto en peligro su vida.

- Vamos, ven a sentarte. Deja que los chicos se ocupen de ello.

- Vale, la verdad es que necesito sentarme un rato. – dije mientras Alice me llevaba hacia la cama.

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Si queréis, aquí os dejo la lista del resto de mis historias, por si os apetece leeros alguna.

* Caprichos del destino. Ángel. ( Ángel y Spike y otros personaje inventados por mi.)

* Lucas Whitlock. Twiligth. ( Jasper, Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Lucy Whitlock. Twiligth. ( Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Clara Whitlock y Seth Clearwater.Twiligth. ( Seth, y otros personajes inventados por mi)

* Desaparecida. Twiligth. ( Renesmee, Maria, Jasper )

* Jackson Mason. Twiligth. ( Renesmee, Leah, y otros personajes inventados por mi)

* Norah Cullen Twiligth. ( Carlisle, Los Vulturis, y otros personajes inventados por mi. )

* Varias historias de un capítulo. Twiligth.

- El amor es cosa del destino. ( Sam y Leah )

- La primera noche ( Jacob y Renesmee )

- El sueño ( Bella y Jasper )

- Una noche sin luna ( Jacob y Leah )