Disclaimer: no todos los personajes me pertenecen, aunque algunos si. Al igual que la trama, que también es mía.
…………………………………………………………………………………………………….
POV LUCY
Estuvimos un buen rato hablando las cuatro sobre temas sin importancia, pero así pudimos relajarnos y apartar los problemas de nuestras mentes durante unos minutos.
Renesmee prometió enseñarnos su nueva casa en cuanto hubiéramos acabado con Maria.
Se oyó un leve golpe en el tejado y las cuatro levantamos la vista hacia el techo, pero ya no escuchamos nada más y seguimos a lo nuestro, mientras nos íbamos pasando al pequeño Virgil unas a otras.
- Es igual que su padre – dije sonriendo al bebé. – pero cuando se ríe, se parece mucho a ti.
- Lo se. – dijo Renesmee mirándome divertida. – Clara, ya sabes como vais a llamar al bebé?
- La verdad es que no lo había pensado y Seth tampoco me ha comentado nada, aunque tampoco sabemos si será niño o niña.
- Bueno, en cuanto nazca, seguro que sabréis que nombre ponerle. – comentó mi abuela, cogiendo al pequeño en brazos.
Las tres se me quedaron mirando de repente, sonriendo bobamente, mientras notaba como mis mejillas se sonrojaban y entendía el significado de sus miradas.
- Solo tengo diecisiete años y no tengo intención alguna de ser madre, al menos por el momento.
- Claro, claro. – dijeron las tres, mirándose entre ellas y riendo por lo bajo.
- Me he perdido algo? – pregunté mirándolas, pero no me respondieron. – no me obliguéis a meterme en vuestra cabeza. No os gustará. – dije en un falso tono de amenaza. Mi abuela, mi madre y Nessie me miraron y pronto estallaron en carcajadas.
- Qué?
- Nada, que se te ve muy feliz junto a Virgil. – dijo mi madre, mientras acariciaba su vientre.
- Eso será por que lo soy.
- Habéis tardado. – dijo Renesmee. – hace años que te gusta y que tú le gustas a él.
- Lo sabías?! – dije levantándome, fui hacia donde estaba sentada y me lancé sobre ella. Porque no me dijiste nada?
- No me pareció apropiado. Debíais daros cuenta por vosotros mismos. Pero a que al final todo ha salido bien?
- Si.
- Alguien viene. – dijo mi abuela, poniéndose en pie, al igual que nosotras tres.
Miramos hacia la puerta. Jasper y Milo entraron en la casa y yo no pude evitar salir corriendo hacia ellos. En cuanto llegué, me puse ante Milo y le di una bofetada. Tanto él como Jasper me miraron sorprendidos.
- PERO DONDE DIABLOS TE HABÍAS METIDO? SABES LO PREOCUPADOS QUE ESTÁBAMOS?
- Lo siento Lucy, de veras.
- Ya, eso díselo a tú hermano. – dije con brusquedad.
Realmente no estaba enfadada, pero si que había estado muy preocupada.
- Lo haré.
- Me alegro de que estés bien – dije dándole un abrazo, lo que le sorprendió aun más que el bofetón que le había dado hacía unos pocos minutos.
- Milo? – preguntó una voz desde la puerta.
Miré hacia allí y vi a Virgil, que acababa de entrar en la casa, junto a Seth, que ya se encontraba abrazado a mi madre.
Virgil se acercó a su hermano y le atizó un puñetazo en toda la cara. Corrí hacia él, ya que pude sentir la ira que sentía y supe que iba a seguir golpeándole si nadie le detenía. Le sujeté los brazos mientras Jasper llevaba a Milo hacia el salón.
- Tranquilízate.
- Sabes lo que he pasado sin saber lo que le había sucedido?
- Si, pero Virgil, Milo es tu hermano y está sufriendo. Además, creo que quiere contarnos algo. Si te suelto, le escucharás?
- Pero solo porque tú me lo has pedido.
- Bien.
Cogí con suavidad la mano de Virgil y le llevé a mi lado hasta el salón. Nos quedamos en pie, mientras mirábamos todos a Milo. En ese momento me di cuenta de que estaba herido.
- Ha sucedido algo. – comenzó diciendo Milo, y a continuación nos contó lo que le había sucedido desde que se marchó de madrugada hasta que regresó y habló con Jasper sobre lo sucedido.
- Deberíamos llamar a mi padre. – sugirió Renesmee. – su grupo está buscando a Milo. Debemos decírselo y así podrán ir en busca de Maria y compañía.
- Yo los llamo. – dijo mi abuela Johana, sacando su móvil del bolsillo de su pantalón y se alejó. Hablando cariñosamente con alguien. Supuse que con el abuelo Lucas. En apenas unos treinta segundos estuvo a mi lado, poniendo su mano en mi espalda. – Esme y Edward vienen hacia aquí. Lucas y Rosalie irán en busca de Maria y Laura. Seguro que pronto las encontrarán.
- Milo, creo que deberías descansar un poco. – mi madre se acercó a él y, junto a Jasper, lo llevaron hacia el antiguo dormitorio de Renesmee.
Yo les seguí, dejando atrás a Virgil, con el bebé de Renesmee en sus brazos.
Milo se tumbó en la cama y empecé a sentir una gran calma que provocó que el sueño inundara mi cuerpo. Noté una fría mano sobre mi hombro. Miré a Jasper con los ojos medio cerrados y éste me llevó hacia el pasillo, mientras mi madre se quedaba curando las heridas de Milo.
- No deberíamos decirle a Virgil que cure las heridas de su hermano?
- Éstas no son heridas corrientes. Clara solo las está limpiando, pero no podemos evitar que le queden cicatrices.
Inevitablemente, las lágrimas empezaron a recorrer mi rostro, mientras caía de rodillas en el suelo. Jasper se agachó delante de mí, puso su mano sobre mi mejilla y pude sentir mi propio dolor en él.
- Perdóname, tío Jasper.
- Es normal que te sientas mal.
- No entiendo como hemos podido llegar a esto. Porque ha tenido que volver Maria?
- No lo se, pero acabaremos con ella de una vez por todas. Podremos seguir viviendo en paz.
- Eso espero.
Jasper me abrazó y me levantó del suelo con delicadeza, aun entre sus brazos. Me miró fijamente a los ojos y me secó las lágrimas con sus fríos dedos.
- Vayamos a bajo, Virgil te necesita a su lado en estos momentos.
- De acuerdo. Jasper.
- Dime.
- Gracias por todo lo que has hecho por nosotros. Desde que llegamos a Alaska siempre has estado a nuestro lado.
- Y siempre lo estaré. Sois mi familia.
- Aun así, gracias.
- Vamos. – dijo pasando su brazo sobre mis hombros, y bajamos al salón, donde ya estaban Esme y Edward.
Renesmee, mi abuela y Esme estaban sentadas, mientras que Edward, Virgil y Seth estaban en pie. Los seis estaban hablando.
- Chicos, acaba de llamarme Emmet y me ha dicho que han encontrado a Maria y Laura. – dijo Edward cuando llegamos a su lado.
Se volvió para mirarnos y vi que tenía algo en sus brazos.
- Las han cogido? – pregunté esperanzada. Al fin se habría acabado el sufrimiento?
- No, las están observando. Al parecer, ya no están solas.
- Que?!
- Tranquila, no han convertido a nadie. – dijo Seth acercándose a mi.
- De momento. – mascullé con amargura.
- Resulta que se han encontrado con un par de vampiros y éstos se han unido a ellas.
- Y que vamos a hacer? – pregunté aun sabiendo que no iban a permitir que yo hiciera nada. Miré a Edward y éste vio lo que estaba pensando. Dejó al bebé en los brazos de Jasper, cogió mi mano y me llevó al exterior de la casa, a unos metros de allí.
- Lucy…
- Edward, ya se que yo no puedo hacer nada, pero quiero que contéis conmigo para lo que haga falta. – dije mirando fijamente a Edward a los ojos. Intentaba evitar meterme en la cabeza de Edward, aunque me estaba resultando bastante difícil. Deseaba saber que estaba pensando en esos momentos. – de momento, me dedicaré a ayudar a las chicas. – dije pensando en Nessie y en mi madre.
- Puedo hablar ya? – dijo sonriendo tristemente.
- Si.
- No te he traído aquí para decirte que no puedes hacer nada. Te he traído para que no puedan oírnos.
- Que?!
- Nadie sabe, ni debe saber, lo que voy a pedirte.
- Dímelo ya, por favor.
- Quiero que me acompañes hasta donde están Maria y Laura. Me gustaría saber si conoces a las nuevas incorporaciones.
- Entiendo. Vamos a a escaparnos, no?
- Si.
- Cuando?
- Ahora.
Con un rápido movimiento, Edward me subió sobre su espalda y empezó a correr a velocidad vampírica. No pude aguantarme más y me metí en su cabeza, a la vez que solo pensaba en dos palabras: lo siento.
Seth no me había dicho la verdad. Edward creía que los chicos que iban con Maria habían sido convertidos por ella y por Laura, tal y como yo había pensado en un principio.
…………………………………………………………………………………………………….
Bueno chicas, las dos que leéis esta historia, jeje, el siguiente capi será el último. Está un poco cogido por los pelos, pero es que ya no sabía como continuar, la verdad sea dicha. Fran, Bellessie, gracias por leer la historia, solo la he continuado por vosotras, ya que Bellessie me amenazó si no la acababa. Jajaja, es broma, ya lo sabes.
Bueno, lo dicho, aquí está el penúltimo capitulo.
