Hola! Como están? Traigo el capítulo final, espero que sea de su agrado, debido a múltiples quejas haré un epílogo de Shizuru, sin más aquí está.
CAPÍTULO 6
Ésta es una experiencia completamente nueva, se siente tan diferente, quiero decir, la pasión está ahí, pero no es la que predomina, ok, no se como explicarlo, pero ciertamente es diferente.
Solo nos hemos estado besando, nada más, claro que el contacto piel a piel es total y absoluto. Me he acomodado sobre sus piernas para estar más cómoda, pero no parece que tengamos prisa, es más bien como una exploración para conocernos, exploración que no tuvo lugar la vez pasada. Y confirmando mis sospechas, me encuentro con que por mí permanecería así por siempre, ¡Aceptémoslo! Si, estoy enamorada de ella. Increíblemente, esta sensación me ha quitado el negativismo, no me pondré a pensar en un plan, solo disfrutaré del momento.
Nos separamos por la falta de oxígeno, suavemente ella roza mi cuello con sus labios, y me deja en un estado de total sumisión, ¡Sí! ¡Qué haga conmigo lo que quiera! Me entrego sin poner resistencia alguna. Ahora está dándome besitos en el cuello, si, son solo pequeñas caricias, nada más, pero hay que ver los efectos que logran en mí, siento cálidas mis mejillas, seguro estoy muy sonrojada. De nuevo quiero besarla, suavemente, igual que hace un momento, creo que nunca podría cansarme de sus labios.
Ella continua, su aliento entra por mi oído y me siento estremecer, empieza a besar el lóbulo de mi oreja, y yo solo puedo enredar mis dedos en su cabello, mientras muerdo mi labio inferior, la comida definitivamente ha quedado de lado, ya nada importa, solo nosotras, y las sensaciones que nos provocamos mutuamente.
Ahora mis sentidos están más activos. Empiezo a delinear tu perfecta figura y siento cuanto te ha alterado el movimiento de mis manos sobre ti, emites un pequeño gemido cuando mis manos van por tu abdomen, y es que supongo, que anticipas que una de ellas va a pasar por el valle entre tus pechos, mientras la otra se irá por tu espalda, buscando acercarte un poco más, buscando también hacer esto algo más mutuo, bilateral.
Cuando pienso en expresarte mi amor a través del tacto, solo me puedo imaginar rozando tu piel suavemente, justo como lo hago ahora, justo como tú lo haces conmigo, como si tuviese miedo de romperte, como si tuviese miedo de que te desvanecerás como una ilusión, aunque yo se que por ahora nos es así. Tu calidez me llega a través de tus manos, de tus ojos, de tu boca, puedo sentir que tan real eres.
Posicionas tus manos en mis hombros y vas deslizándolas hasta que llegan a mis pechos, suavemente los tomas entre tus manos y empiezas a masajearlos, a darme una sensación indescriptible. Me das un pequeño beso en los labios y te separas ¡¿Por qué?! ¿Qué pasa? Todo iba perfectamente, pareces leer mi rostro y se forma una pequeña sonrisa en tu cara
- Deberíamos ir a la habitación para estar más cómodas ¿Qué opinas? – Hasta ahora me doy cuenta que llevo sentada todo el rato sobre ella, ¡Qué desconsiderado de mi parte! Seguro ya no debe sentir las piernas
- Claro – Intento levantarme inmediatamente, pero no puedo, con sus manos en mis hombros me sienta de nuevo
- Ese no es el problema, solo que así es un poco más difícil – Si tiene razón, casi imposible acceder al total de su anatomía
Aun con una de sus manos en mis hombros, gira para alcanzar de nuevo los camarones, toma unos cuantos y los introduce en mi boca, se acerca tomando la parte que está fuera; De nuevo nos besamos, sus brazos pasan alrededor de mi cuello, y cuando me levanto termino llevándola conmigo, ayudándola un poco pasando mis brazos por su cintura. Nos separamos y me sonríe de la manera más encantadoramente posible.
Llegamos a la cama y sin secarnos siquiera continuamos. No se como pero estoy abajo y ella está besando y saboreando uno de mis pechos, mientras con una de sus manos va masajeando mi clítoris ¿Dónde quedo que esto sería mas bilateral? Pero no me quejo, ya vendrá mi momento, y mientras espero, creo que dejaré de intentar detener mi instinto básico de gemir al recibir tan atentas caricias.
¿Te encanta que demuestre que tan efectivas son tus caricias? Si solo con que me mires de esa manera puedo gemir, claro no tan fuerte como ahora, pero déjame decirte que tus ojos son bien poderosos.
Empiezas a bajar, poco a poco, diría que con una velocidad torturante, te vas por mi abdomen, trazas un camino con tu lengua, con tu besos, hasta creo que te entretienes jugando con las gotas de agua que aun tengo sobre mi cuerpo, esa sensación me hace estremecer, pones tus manos en mis caderas para darme algo de firmeza, y sigues bajando, sigues torturándome, los minutos que te has demorado me parecen eternidades, hasta que finalmente estás ahí, empiezas por mis muslos, tratando de tomar toda mi esencia, de absorberla, es tuya, solo tú lo has provocado, por derecho es tuya. Ciertamente el contacto de tus labios y tu lengua con la parte más sensible de mis muslos, es muy estimulante, pero no suficiente, te necesito más profundamente, mucho más. Te acercas, y me recorres por completo, podría decir que no te olvidaste de ningún lugar, tomas suavemente entre tus dientes mi centro de placer, y esto me ha hecho gemir con mucha fuerza, solo falta muy poco para que llegue al orgasmo, lo sé, lo sabes, y sigues, mordisqueándolo y lamiendo, hasta que tu trabajo de frutos, hasta que me has hecho llegar al cielo, mi cabeza da vueltas y mi corazón está al limite, la sensación se expande por todo mi cuerpo y me siento increíblemente feliz.
Te acercas y me besas, justamente lo que quería, un beso así, nuestra piel se roza y no se como pero ya estoy preparada para continuar, fue increíble, pero no suficiente, no si se trata de ti, no si se trata de una sensación que me hace sentir tan plena. Y parece como si estuviéramos conectadas, como si pudiéramos comunicarnos más allá de las palabras, una de tus manos baja y con suaves caricias logra dejarme lista para lo que sigue, para sentirte dentro de mí. Deslizas tus dedos de una manera tranquila, poco a poco vas aumentando el ritmo y lo sigues con tu cuerpo, debo cerrar los ojos, concentrarme para sentir al máximo, sentirte al máximo, claro mi cerebro tampoco tiene mucha disposición para procesar las imágenes, está centrado en el sentido del tacto, está centrado en tu piel, tus dedos, y el segundo orgasmo que se avecina promete llevarse todo a su paso. Todo queda en blanco, si gemí o que tan fuerte lo hice, no lo se, cuando la sensación me inundo perdí el control de mí, de mi voz.
Despacio vas sacando tus dedos de mí, que seguro hasta hace un momento estaban atrapados, y te dejas caer, hemos sudado mucho, y eso te sienta increíblemente bien. Te rodeo con mis brazos, como intentando darte a entender que no quiero que esto termine, que te necesito, pero realmente no se si te llegará el mensaje.
Te dejas rodar, quedando junto a mí sobre el colchón, y pienso que quizás deberíamos descansar un poco, claro hasta que me fijo en cómo, de una manera completamente sensual y a la vez aparentemente inocente, te introduces uno de los dedos de tu mano en la boca, esto definitivamente me ha dejado con ganas de devolverte todas las maravillosas sensaciones que me has dado.
En dos movimientos estoy sobre ti, sonríes, casi como una niña y esa mano, va a parar a mi boca, pareces sorprendida, pero tus ojos brillan. Te beso, te recorro completamente, siento que casi me fundo en tu piel que es tan suave, escucho tus gemidos por cada una de mis acciones, siento erizar tu piel por cada contacto, veo la expresión de tu rostro, estás adorablemente sonrojada, tu cabello un poco esparcido y por tu frente bajando algunas gotas de sudor.
Después de besar cada parte de tu cuerpo, me centro en tus pechos, en darles el trato adecuado, voy de uno a otro besándolos, me doy cuenta de que tan sensible eres justo donde estos se unen, y me encargo de darte la mejor sensación posible. Mi guía, para saber que tan bien lo estoy haciendo, es claro, tus gemidos, cada vez más fuertes. Puedo leer en tu expresión que tanto me necesitas, así que te complaceré y me complaceré, porque no sabes cuanto se llena mi corazón al saber que eres mía.
Ahora me doy cuenta, de que tan bien hueles, que tan agradable es tu sabor, y me concentro, en absorberte, en pasar por todo lugar, en conocerte con mi lengua, hasta que siento que has llegado a la cima, tu cuerpo tiembla, tu fluido aumenta, y claro tu grito también me lo hace saber. Pero no puedo parar, y continuo, mi mano se introduce por entre tus labios mayores hasta llegar dentro, todo inicia, voy hacia ti para observar tu rostro y te aferras a mi cuerpo, debido a que no te he dado tiempo, te falta un poco el aire, así que jadeas, nuestros cuerpos se mueven juntos y definitivamente tu cercanía me hace feliz. Llegas de nuevo, y solo espero haber sido tan buena como tú lo fuiste.
Te dejas caer y me llevas contigo. Aun así, sobre ti, con mi quijada apoyada en tu hombro, empiezo a recordar todos mis miedos, todo lo que me preocupa no volverte a ver. Ha pasado un rato y aun seguimos en la misma posición, el latido de nuestros corazones es uno solo, y sentirlo me tranquiliza, el miedo ya no me consume, pero aun no se que hacer, he dejado todo para el último momento y no tengo ideas, ¿Cómo retenerte? ¿Qué puedo hacer?
El sueño empieza a tocar mi puerta, sé muy bien que tú estás despierta porque el agarre el fuerte, y porque al menor de mis descuidos saldrás corriendo como la otra noche, para no saber nunca nada más de ti. Sé que si me quedo así, no te será tan fácil huir de mí, pero creo que estás forzando tus pulmones a causa de mi peso y esto no me permite seguir allí.
Me deslizo de tu abrazo, y voy directo a acostarme a tu lado, hay un silencio total, pero no incómodo, aun así parece que estamos compitiendo sobre quien se dormirá primero. El techo me parece sumamente interesante, y trato con todas mis fuerzas de no cerrar mis ojos ¡No puedo! Realmente no puedo.
Pienso en todo, lo que ha pasado, desde la semana pasada, ¡Sí! mantener la mente ocupada es mi estrategia, pero bueno, todo ha sido completamente diferente hoy, hasta podría jurar que no fue solo sexo, más bien, algo así como hacer el amor, ¡Mierda! Si no estuviera muy segura que ahora lo único que ella quiere es salir de aquí, juraría que hicimos el amor, es solo que eso le quita la parte romántica, y de nuevo ¿Desde cuándo soy romántica? Supongo que desde que me enamore.
Me das la espalda, y parece como que quieres poner una barrera entre las dos, mis esperanzas junto con mi corazón se están haciendo pedazos, pero yo ya lo sabía, me lo habías dicho, no hablar de amor, fuiste muy considerada al advertirme, pero simplemente no lo pude evitar, me enamore de ti incluso antes de eso.
Cerré los ojos, perdí, lo sé, pero ya no puedo más, es más fuerte que yo.
A pesar de sentirme dormida creo que tengo semiconciencia o algo así, ella hace un rato se dio vuelta mirando de nuevo al techo, y creo en ese estado mental, aferrándome a mi última esperanza, la cual es que aun está allí, me he abrazado a ella, posicionando mi cabeza en su hombro y sosteniendo fuertemente su cintura, y creo que estoy delirando porque siento como sus brazos me envuelven.
- Por favor no te vayas – Solo así, medio dormida, sin pleno uso de mis facultades mentales puedo decir algo así
- Tranquila mi amor, no me iré a ningún lado – Si, definitivamente estoy delirando, pero descansaré tranquila pensando que esto es verdad, que ella me ha dicho mi amor y que no me abandonará nunca.
FIN
Yo espero que sea claro el mensaje entre líneas, dejare después las aclaraciones pertinentes junto con el epílogo
Salu2 ^^
PSD: ¿No te gustó? Házmelo saber por favor, no soy perfecta (aunque casi) así que me puedo equivocar, me vienen como anillo al dedo tus sugerencias.
