Hola de nuevo vengo a traerles el último capitulo de esta historia espero que les guste
Agradecimientos a Ghost iv, metitus, angerukia, Mei fanel les agradezco mucho por seguir esta historia. Disculpen si no les pude contestar sus reviews la tarea me mata enserio, pero les agradezco de todo corazón sus comentarios me motivaron a terminar la historia y por eso les traigo el último capitulo, se los dedico a ustedes.
Para despejar dudas Ichigo se reconcilio con Rukia porque una cosa le hizo olvidar la otra, además Ichigo jamás se enfadaría tanto con ella por su billetera si se fijan ellos jamás han tenido en todo el manga una discusión seria hasta el punto de armar un escandaló y no perdonarse, siempre en todas sus discusiones Ichigo le termina hablando rápidamente a Rukia no puede evitar estar a su lado XD; tampoco quise que se pelearan por todo eso es algo que fandom XD hemos exagerado en este capítulo Ichigo será recompensado por todo su día de sufrimiento.
Y el parecido y la rareza de los conejitos, bueno en si se parecen al ichiruki, espero que este capítulo conteste a esa interrogante.
Gracias a quienes pusieron el fic en sus alertas y favoritos.
Disculpen por todos los errores ortográficos que pueden haber habido en los capítulos.
Fuyu no hana gracias a ti publique mi primer fic y te lo agradezco, me esforzare por el fic de Hichigo que te prometí así llegue hasta el 2012 lo terminare XD
Si vieron el manga todas deben estar felices, fue una alegría para mi, eso compensa el no haber podido ir al concierto de Guns N' Rose en mi país.
Disclaimer: Bleach no me pertenece.
ITINERARIO PARA LLEGAR A UN BESO
CAPITULO IV
Ciudad de Karakura, a orillas del rio Tsukuba, 1 de abril, 5:56 P
—Maldito Urahara, hacerme trabajar, no lo puedo creer —se quejaba mientras se masajeaba los hombros— no ha pensado que es explotación de menores, eso es un crimen, debería golpearlo hasta que quede inconsciente, demandarlo o…
—Ichigo, no crees que exageras no fue mucho después de todo, solo unas cuantas cajas y algo más.
—¡No fue mucho dices! ¡Claro como tu solo estuviste con tus mascotas bebiendo té y hablando mal de mí con Yoruichi san!
—Te equivocas, no hablaba mal de ti, cabeza hueca, mejor deja de quejarte y andando.
—Espérame, y ahora porque te enfadas —cuestionaba mientras alcanzaba a la menuda chica que se había adelantada.
—Me enfado porque… —lo mira— mejor olvídalo.
Caminaban de regreso a casa, con la jaula bajo el poder de Rukia, parecía que llevaba un preciado tesoro, nadie podría arrebatarle aquella celda por nada; él se había ofrecido ayudarla pero ella se había negado, así que avanzaban lentamente con los pequeños conejos en custodia de Rukia, extrañamente parecía molesta con él en un principio pero después se había enfocado en sus conejos y ahora él era extra en ese momento, pronto se detuvieron junto al río por él que siempre caminaban y se sentaron en el pasto junto a la orilla.
—¿Cuáles serán sus nombres? No los llamaras conejito y conejita todo el tiempo —pregunto.
—Bueno, ya había pensado en el nombre del conejito, seguí tu consejo así que le pondré un nombre original e importante —pronuncio con osadía.
—Entonces ¿cuál será su nombre?.
—Fácil se llamara "Ichigo" no te sientes orgulloso —rió
—¡¿Qué?! Sentirme orgulloso, porque le pongas mi nombre a un odioso conejo —profirió.
—No es odioso, y se llamará Ichigo junior, ¡está decidido y así se quedara! ¡Deberías sentirte honrado! —discutió.
—¡¿Honrado?! Rukia estás loca, ¿cómo te sentirías si llamara a la coneja "Rukia"? ¿Qué pensarías?
—Sería feliz, ¡y sí! ya sé, le pondré Rukia, serán nuestras versiones en conejo.
—¿Qué? No espera, no crees que esto está un poco raro, los conejos no son como nosotros, son lo contrario… ahh ya me confundí por tú culpa.
—Eso es lo mejor, que sean diferentes no importa, serán como nuestros hijos ¿Qué te parece? —Un leve tono rosa cubrió sus mejillas casi imperceptible
—¿Cómo nuestros hijos? —Ichigo se había quedado repitiendo esa frase mentalmente, de repente sintió la sensación de sonrojo regresar y a la vez recordó su sueño de la mañana—a veces ella nunca piensa en lo que dice.
Ella seguía perdida en su mundo de alegría por sus nuevas mascotas ni siquiera se dio cuenta de la gravedad de sus palabras y el impacto sobre la mente de su amigo.
—Entonces se quedan con esos nombres —ella preguntó sacándolo de sus pensamientos.
—Qué más da, haz lo que quieras, siempre te sales con la tuya —gruño con una media sonrisa.
—Gracias… Ichigo —susurro.
—¿Por qué?
—Pues por todo… por este día, por mis mascotas, y por dejarme ponerle tu nombre —sonrió.
El se sonrojo mucho más ante su declaración lo único que hizo fue evitar su mirada y disimular su despreocupación —Como sea… lo que tú digas.
Eran como las seis de la tarde, el sol estaba brillando con la tonalidad del atardecer, apenas se sentía una leve brisa, y solo se podía escuchar el sonido del agua del río correr, solo de vez en cuando el ruido de algún auto o persona que pasaba por la acera interrumpía la quietud, todo era pacifico un buen momento para sentirse relajado. Los minutos parecían pasar lentamente en él cómodo silencio de su compañía mutua. De repente un susurro interrumpió todo aquella serenidad.
—Te amo, Ichigo
Fue un tenue murmullo, pero no podía evitar aquella sensación, no solo sus mejillas se habían cubierto de carmesí en un segundo, no podía creer que ella había dicho esas palabras ¿cómo encararla y qué decir? regreso tenuemente su mirada hacia y ella y lo que vio dejo su mente en estado de shock.
—A ti también te amo, Rukia —volvió a susurrar.
—¿Qué es a los conejos? —pensó desilusionado.
—¿Qué sucede, Ichigo, por qué me miras de esa forma?
—¡Rukia, no juegues con mi nombre! —Contesto avergonzado.
—Pero si yo solo le estaba hablando a Ichigo junior — se defendió
Qué forma de arruinar lo que pudo ser un lindo momento, una declaración de amor y un posible noviazgo, matrimonio y hijos de verdad –no conejos– y vivieron felices para siempre, estaba exagerando un poco, pero el punto es que se había decepcionado, y mucho, a la vez sentía tanta vergüenza consigo mismo por haber pensado en esas cosas tan "cursis" (por así decirlo) viniendo de Kuchiki Rukia, claro que no podía esperar nada más que eso, de repente toda esa triste emoción se convirtió en despecho e ira.
—¡No vuelvas hacer eso, me escuchaste! ¡No quiero que juegues con mi nombre de esa forma!
—¿Por qué te enfadas, no te entiendo?
Tenía unas ganas de explotar por la furia que llevaba dentro había sido un estúpido y no podía soportarlo tuvo la intención de salir huyendo de esa escena tan ridícula; por lo que intento pararse, pero al notar su intención Rukia lo detuvo del brazo.
—¿Estas enfadado por lo que dije? ¿Si quieres puedo cambiarle de nombre? —balbuceo con un tono de disculpa.
—Diablos ¿por qué tiene que hacer las cosas más difíciles? —Rukia, no puedes andar diciendo por ahí esa clase de cosas… la gente… podría pensar mal —Se justifico.
Ella desconocía el motivo de su cambio tan brusco de emociones, pero sentía que había algo de tristeza y reproche en sus palabras, ¿acaso ella lo había herido? Quizá fue sin intención, pero algo había hecho y ella era la razón de su frustración, así que hizo lo único que se le ocurrió en ese momento.
—Lo siento, no quise molestarte… si dije algo… Ichigo… realmente yo lo siento
Silencio.
—Te daré algo para compensarte, tú has hecho mucho hoy, y lo único que he hecho es molestarte, golpearte y causarte problemas, así que mereces algo.
—… Rukia… tú no entien…
—¡No! Tú mereces algo por lo que has hecho, nadie antes me había regalado algo, así que me emocione y creo que me pase un poco. No tengo dinero, así que no puedo comprarte algo, por lo que no se si te guste lo que te voy a dar, y espero que no te enfades.
Afonía.
Ella miro por todas partes, como si estuviera revisando la presencia de alguna persona, después de unos minutos de comprobar que nadie estuviera cerca. Se acerco rápidamente al pelinaranja y junto levemente sus labios con los de él en un torpe, leve y tierno beso.
Era su primer beso, no sabía cómo reaccionar, lo había tomado desprevenido, no esperaba que esa fuera su recompensa, si recibía otras así, le compraría conejos cada fin de semana y no importa si los llamaba por su nombre; en ese instante nada importaba, un místico silencio los envolvió, se sentía como si las únicas personas en el mundo fueran ellos. Las mejillas de ambos se tornaron sonrosadas y sus ojos estaban cerrados, ninguno de los dos estaba preparado para aquello, todo era demasiado rápido; sin embargo la sensación de cercanía, alegría y cariño no se podía evitar.
Cuando él se percato de que ella quería retirarse, tomo sus manos y la sujeto levemente de su cabellera, tomando la iniciativa para profundizar un poco más aquel dulce toque y la sensación de caramelo en sus labios, por primera vez agradecía que a Rukia le gustaran los dulces, pronto se fueron separando levemente con aquel rubor en las mejillas entre abrieron sus ojos y sus miradas se encontraron, con un extraño brillo, a pesar de que aquello significaba más de lo que eran ellos en ese momento solo "nakamas" no quería arruinarlo pidiendo explicaciones lo único que hizo por esos segundo mientras se separaban fue perderse en sus ojos.
Hubo otro minuto de silencio, cómo empezar una charla, cómo regresar a lo que eran, tantos pensamientos en su mente, sin embargo eran opacados por la reciente cándida acción de parte su linda compañera. Pero había que hacer algo, no se quedarían para siempre en ese lugar sin decir nada, así que él empezó.
—Rukia…yo…beso… —trato de formular una pregunta, pero lo único que salía eran balbuceos.
—Ichigo… —Suspiró.
—Si…
—Un beso… también significa un agradecimiento y una disculpa… al menos eso vi en mi nuevo manga —musito— además necesitaba darte algo especial… disculpa… si te molesto.
—En su nuevo manga, que rayos…. No claro que no, estuvo bien —tartamudeo—que digo… no tienes porque disculparte…yo…
Vaya manera de arruinarle el momento, — ¡en su nuevo manga! ¿Acaso repite al pie de la letra todo lo que pasa en esas cosas?— eso era indígnate, se sentía usado, estaba seguro que esos malditos mangas le arruinaban el cerebro, pero a pesar de la molestia que sentía, el rubor en sus mejillas no se había apaciguado en lo más mínimo, ardían y no por la ira, la experiencia había sido indescriptible, —benditos mangas shojo— ¿cómo podía cambiar tan rápido de opinión? No lo sabía, algo en él solo quería agradecerle a Rukia, y claro de ser posible besarla de nuevo, después de todo el también tenía muchas cosas que agradecerle, y cosas por las que disculparse…repasó la lista mentalmente, —nos la pasaríamos besándonos toda la vida— ¡diablos! Que pensamientos eran esos, definitivamente había perdido la cabeza, solo quería decirle algo lindo, pero era tan difícil hacerlo, —maldición— no pudo decir nada, solo se limito a mostrarle la sonrisa más tierna y sincera que podía demostrar en ese momento, no era para menos, estaba feliz, era su primer beso y no importaba que hubiera sido con su "mejor amiga" y por culpa de sus mangas shojo, (por así decirlo), ya que la sensación de agrado ante la experiencia era mutua, por lo que era mejor dejar que las cosas siguieran su curso.
Se puso de pie y extendió su mano a ella —se hace tarde, luego nos molestan, hemos pasado todo el día fuera—dijo sonriendo.
—Sii… —entono alegre mientras recibía su ayuda para levantarse. No sabía cómo reaccionar para que no se disgustara con ella por ser tan caprichosa, así que pensó en sus fieles mangas, nunca pensó que aquel primer beso le hubiese otorgado un tal número de emociones, todas ellas indescriptibles con simples palabras.
La sensación de un primer beso correspondido era lo más inquietantemente interesante y placentero que había sentido, se convertiría en un lindo recuerdo que quedaría en su memoria para siempre.
Cuando leyó en aquel manga tratando de entender mejor la vida y costumbres de los humanos se le hizo bastante raro que los humanos se disculparan con un beso, aún así que se suponía que tenía que hacer después, —aun me falta un capitulo, maldición—pensó mientras veía la unión de sus manos con las de Ichigo, poco a poco su temperatura fue subiendo y de su blanca piel en su rostro solo quedaba un rojo encendido; pronto comenzó a repasar mentalmente cada evento que la llevo a tomar esa decisión y a buscar una explicación para aquellas extrañas emociones y sensaciones que se mezclaban en su mente y cuerpo, no tenia porque negarlo, algo había cambiado desde hace un tiempo, no sabía definir lo que era no encontraba palabras, de repente el recuerdo de aquel beso paso por su mente y el motivo de el enfado del muchacho se hizo claro —¡Oh, no puede ser, me le declare a Ichigo! —no podía ser más roja de lo que era, no podía ocultar su bochorno, pero él tampoco podía hacerlo se notaba su sonrojo, pero aparte de la vergüenza mutua, se sentían cómodos con la cercanía, y aquella sensación burbujeante en su estómago hizo aquello más agradable.
—Me le confesé a Ichigo, y ¿qué hago ahora? —trataba de buscar soluciones, pero ninguna llegaba —quizá con el tiempo se le olvide —volvió a mirarlo y observo su sonrisa y sus mejillas carmesí —no, no lo olvidara, eso es seguro —a la vez sintió que el agarre en su mano era más fuerte, pero sutil, él muchacho se había relajado y ahora caminaba lentamente— bueno, no importa, me gusta, pero no diré nada hasta que él diga algo, soy una Kuchiki, una dama noble, se supone que él es quien debe declararse, no yo —río de los posibles momentos vergonzosos que podía hacerle pasar, desde ahora tenía un arma que podía usar, y él se había encargado de dársela —lo molestaré con esto, hasta que me diga lo que siento, luego tendrá que vérselas con Nii-sama —Sonrío mientras se acercaba más al muchacho que camina lentamente por la calle; no se arrepentía de de lo sucedido durante todo el día, aún si fue mala, odiosa y caprichosa con el muchacho ojiamiel hubo un final feliz para ambos, además a ella le hizo estallar en euforia cuando él le impidió retirarse de sus labios y profundizo más su contacto, eso le aseguro de que era correspondida, cómo hacer que ese cabeza hueca lo reconociera, era cuestión de tiempo no lo presionaría, por el momento estaban bien justo como ahora, no había prisa. El día de hoy había sido maravilloso, mejor de lo que esperó y mejor de lo que hubiese podido planear, sin duda había sido bendecida.
Ciudad de Karakura, entrada de la residencia Kurosaki, 1 de abril 6:35 PM
Por fin llegaron a la puerta principal de la casa Kurosaki, por lo que se pararon en la puerta por un momento como si estuvieran analizando si entrar o no, se vieron por un momento a los ojos y sintieron que se acercaban nuevamente, cada vez su respiración estaba más cerca, la suerte estaba de parte de ellos, podían repetir la anterior acción como una despedida antes de entrar aquel mundo de locuras que representaba la presencia del mayor de los Kurosaki, pero no puedes tentar a la suerte.
—¡Ichigo, hijo mio! —escucho un grito y luego nada.
Su padre le había caído encima pero de donde había salido, si la puerta no se había abierto, no importaba cómo en ese momento el era un incordio, así que de una patada lo envió al otro lado dentro de la casa, ya que sus hermanas habían abierto la puerta al escuchar el bullicio.
—Hola Ichi nii, Rukia chan ¿Cómo les fue su cita? —pregunto con una sonrisa malvada la niña morena.
—¿Cita? Karin chan pensé que solo iban a comprar una mascota —comento la niña rubia llevándose un dedo a su mejilla.
—¡Cállate Karin! ¡No tuvimos ninguna cita, solo fuimos por los conejos, eso es todo! —repuso enfadado señalando la jaula.
—Si Karin chan, solo eso —pronuncio Rukia.
—jejeje… claro solo eso —murmuro Karin.
—Ichi nii… Rukia chan… podemos verlos —expresó sutilmente Yuzu, señalando al par de animalitos en la jaula.
—¡Si claro! —exclamo la muchacha emocionada.
—¿cómo se llaman? —pregunto la niña morena que seguía mirando fijamente a su hermano mayor.
Rukia en sus adentros rió maliciosamente.
Todos entraron a la casa, haciendo caso omiso del hombre mayor que seguía noqueado cerca de la entrada, al cerrar la puerta se escucho la risa de las mellizas tras escuchar el nombre de los nuevos integrantes de la familia.
FIN
De nuevo gracias por leer este fic.
No se esperaban lo del conejo verdad. XD
Nos vemos espero sus críticas y comentarios.
