Los personajes ni el anime me pertenecen y esta historia no es con el fin de lucro.
-Se que lo harás y que esta será una experiencia hermosa para los dos.
Agatsuma le sonrió con un brillo suave en los ojos y se inclino para besar esos dulces labios, mientras volvía a acostarlo, posicionándose enésima de su ángel, cuidando de apoyar su peso sobre sus brazos para no aplastar a su niño.
El beso se iba volviendo cada vez mas apasionado y cuando la falta de aire se hiso presente, se separaron a regaña dientes.
Pero el combatiente deslizo sus labios a la oreja de su lindo minino haciéndole cosquillas a este con su aliento.
-Sukidayo Ritsuka.
El sentouki sintió el exquisito temblor del cuerpo de su niño cuando acaricio con su lengua su lóbulo.
-Yo también te amo Soubi y mucho. Eres lo mejor que me ha pasado.
Sin más volvieron a enlazar sus labios, dejando que sus lenguas se movieran en una danza llena de pasión, amor y sensualidad. Mientras iba con sus manos disfrutaban el cuerpo de su amante.
El adulto le subió la camisa al neko con una mano mientras la otra la utilizaba para elevar el cuerpo de su ángel, haciéndole más fácil retirarla. Volviendo a adueñarse de sus labios en cuanto logro su cometido, para minutos después volver a jugar con su oreja.
Introduciendo su lengua y diciéndole lo mucho que lo amaba, lo feliz que se sentía por tenerlo en su vida. Mientras sus manos acariciaban y apretaban suavemente sus pezones, sintiéndolos endurecer.
Aoyagi ya había pasado sus manos por dentro de la camisa de su amado, acariciándole con las yemas de sus dedos. Para después tratar de quitársela. Jejeje, solo que no era tan hábil como el otro por lo que Soubi tuvo que dejar lo que estaba haciendo para retirársela el mismo. Aprovechando para retirar las demás prendas que empezaban a estorbar.
Primero retiro su camisa, después sus pantalones y los de el neko, quedando ambos en bóxer.
El sentouki pudo ver el bulto que empezaba a formarse en el bóxer de su ángel.
El sacrifice vio que Soubi miraba esa parte de su cuerpo que estaba medio despierto, por las caricias que su amante le había dado y sonrojándose mas trato de cubrirse con sus manos, cerrando los ojos completamente avergonzado.
Soubi sonrió ante la acción tímida de su niño y despojándose de sus bóxer y con una rapidez y destreza increíble retiro la ultima prenda de su ángel. Haciendo que su niño abriera los ojos mostrándole una hermosa mirada tímida, temerosa y avergonzada, dejándolo completamente cautivado.
Soubi lo beso suavemente y después se acerco a su oído para susurrarle con voz seductora.
-Eres hermoso amor.
-¿Qué, quien… Yo? No. Claro que no tú eres el hermoso. Yo no lo soy. Tú y Seimei lo son… Bueno tú lo eres y Seimei lo era.
Contesto el pequeño neko mas sonrojado si eso era posible.
-Ritsuka tu eres hermoso por dentro y por fuera y quiero pedirte un favor.
El sacrifice se dio cuenta de que probablemente había cometido un error al hablar de su hermano en ese momento, pero ya era muy tarde cuando se dio cuenta de su error, pues Soubi ya se había separado de el, sentándose sobre sus talones, cosa que el imito, sentándose frente de el lo mas cerca posible mientas empezaba a hablar.
-¿Qué favor?
-Deja de compararte con Seimei. Ritsuka por favor perdóname que te lo diga, se que tu quieres mucho a tu hermano, pero eres mil veces mejor que el. Ritsuka por favor deja de pensar que vales poco, porque tú vales mucho.
Ritsuka no pudo evitar que sus ojos se empañaran con lagrimas, ante las honestas palabras de su Soubi y sin esperar mas enlazo sus brazos a su alrededor atrayéndolo a sus labios en un sentido beso.
El sentouki enlazo sus manos en la espalda de su ángel, mientras profundizaba el beso, tumbando a su niño suavemente volviendo a posicionarse encima de el.
Soubi bajo a su cuello dándole suaves besos y lamidas, mientras con una de sus manos acariciaba el abdomen y los pezones de su niño.
El sacrifice tenía su mano derecha en la espalda de Soubi y la izquierda en el cuello de su amado, dándole suaves caricias.
Soubi bajo sus labios hasta donde estaban los deliciosos botones rosados de su niño.
Antes de inclinarse a saborear esa delicia, miro a su niño, quien de nuevo tenía las mejillas sonrosadas, los ojos cerrados y los labios entre abiertos por los cuales dejaba escapar pequeños gemiditos.
Ritsuka al sentir que las caricias paraban, entre abrió los ojos, topándose con una mirada de clara adoración y de un infinito amor, ante lo cual no pudo evitar que sus labios se curvaran en una sonrisa tímida, para después ver como se inclinaba y con la húmeda lengua lamia una de sus pezones, haciendo que gimiera y entrecerrara los ojos ante el placer.
-Mmmmm aahhhhh Soubi.
El sentouki lamia, mordisqueaba y succionaba el pequeño botón rosado de su ángel. Después de endurecerlo, se deslizo con suaves besos hacia su gemelo con la intención de darle el mismo tratamiento, mientras una de sus manos se deslizaba por su abdomen, hasta llegar al miembro de su niño el cual ya se encontraba semi despierto.
El neko soltó un gran gemido al sentir los dedos de Soubi envolver su intimidad.
-Aaaaaaahhhhhhh… Mmmm Sou…bi.
-Sukidayo mi ángel.
-Yo también t amo Soubi. Mmmm… Aaaa… y mucho.
El minino lo envolvió con sus piernas haciendo que sus miembros se juntaran.
Ambos se frotaban entre si y por primera vez pudo escuchar un suave gemido de Soubi, cosa que le encanto y con la intención de sacarle mas de esos sonidos lo imito, paso su mano hasta uno de los pezones apretándolo suavemente y fue recompensado con un mas fuerte gemido.
Ritsuka sonrió ante esto y un poco mas animado bajo su mano hasta la intimidad de Soubi.
Aunque el nunca antes había hecho eso parecía que no lo hacia tan mal, puesto que un fuerte gemido salió de la boca de su sentouki.
Soubi se sentía en el paraíso, ante las tímidas e inexpertas caricias de su uke y el quería devolverle el favor asi que sin pensarlo mas fue bajando con suaves besos y lamidas por todo el pecho de su niño, hasta que llego a su intimidad.
Soplo sobre la punta, haciendo que su niño soltara un fuerte gemido que no pudo ser disfrazado, a pesar de que mordió su labio inferior, casi haciéndose daño.
Después lamio desde la base hasta la punta y lo metió por completo en su boca. Utilizando su lengua, succionándolo fuertemente y cuando los gemidos y su respiración se hiso más intensa supo que estaba por terminar así que intercalo sus caricias con suaves mordidas logrando que se corriera en su boca, tragando toda su semilla, para después subir a sus labios, para dejar que probara su propio sabor.
Cuando termino el beso Soubi se deslizo a su oreja y con voz ronca y sensual le susurro.
-Otosu (dejar caer o perder algo)
Ritsuka supo a lo que se refería y posando sus suaves manos en el rostro de su seme lo atrajo a sus labios para asentir con la cabeza antes de besarlo.
Cuando terminaron el beso el sentouki le acerco tres dedos de su mano derecha.
-Ensalívalos
El neko lo miro extrañado pero aun así asintió tomando con su mano izquierda se muñeca, para así hacer lo que este le había pedido.
Cuando el combatiente estuvo seguro que ya estaban listos saco sus dedos de la boca de su uke, deslizando su mano hacia abajo, llegando a la virginal entrada.
-¿Soubi?
Elevo la mirada ente el llamado de su ángel, posándola en sus ojos, logrando ver el miedo que se había apoderado de su niño, antes de que este intentara cubrirlo y honestamente fracasando miserable mente, ante la sonrisa que quiso fingir.
Le sonrió tranquilizadoramente, para después inclinarse hacia su oreja, lamiéndola y mordisqueando levemente.
-Tranquilo mi ángel, te prometo que vas a sentir más placer que dolor y el dolor va a ser muy leve, confía en mí. Te amo.
Ritsuka se tranquilizo un poco y esta vez si logro que sus labios se estiraran en una sonrisa tímida.
-Relájate amor esto no va a doler.
Soubi enlazo su mano izquierda con la derecha de su gatito, mientras depositaba besos en la cara de este, para finalmente besar esos hermosos labios, mientras introducía el primer dedo con suavidad.
Este al sentir el dedo invasor apretó los dedos que lo sujetaban.
-La verdad no duele pero se siente mmmm raro
-Tranquilo amor no duele ¿Verdad?
-Mmmm no pero….
-¿Pero?
-Se siente raro.
El sentouki sonrió para besar nuevamente a su niño, introduciendo otro dedo dentro de esa apretada cavidad.
El sacrifice emitió un pequeño gemido de dolor, por lo que trato de sacar sus dedos, pero este se lo impidió.
-Está bien Soubi, creo que es normal que duela ¿No?
-Sí, pero no quiero lastimarte.
-Lo sé amor pero el dolor va a pasar.
Soubi asintió con la cabeza, pero el no quería lastimar a su niño no como ese tipo lo lastimo a él cuando le quito sus orejas.
En el anterior capitulo se me paso agradecer enormemente a Madame de la Fere-du Vallon por enseñarme a subir los capítulos y ser tan buena con migo arigato y también a los que lean y sobretodo a los que dejen reviews
