DISCLAIMER: Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans


Los días se tornaron en semanas y estas a meses, 2 meses habían pasado ya desde que Sasuke había encontrado a Naruto en el parque. El rubio parecía uno de ellos ya, su piel estaba tornándose un poco más pálida ya que casi nunca dejaba el palacio de día, la luna era su nuevo sol. Ino y Kiba son los otros dos vampiros viviendo con ellos, ambos adoraron al rubio desde que lo conocieron sin importarles que fuera un mortal.

Ir de cacería con los chicos ya no era un problemas para él, podía verlos sin sentir aquella pena como la primera vez luego de verlos Juugo siempre lo acompañaba a buscar algo de comida para que pudiera sobrevivir a la semana, a veces olvidaban que el rubio si debía comer para sobrevivir a diferencia de ellos.

El reloj de la habitación de Naruto dio diez campanadas haciendo que el chico levantara la vista de la carta que escribía para su hermano mayor, el chico estaba seguro que Kyuubi estaba al tanto de su grandiosa escapada y que el pelirrojo no lo juzgaría por ello.

Mi queridísimo hermano.

Se que padre te dijo acerca de mi gran escena cuando la familia Hyuuga llego a casa; pero yo no planeaba casarme con alguien que no amo.

Estoy a salvo en estos momentos, en un castillo lejos de casa. No puedo decirte exactamente donde estoy pero quiero que sepas que estoy bien, te extraño.

Te visitare algún día, lo prometo.

Naruto.

Kiba iría a Italia en unos días por un 'asunto secreto' estrictamente prohibido para los oídos de un mortal como él, pero mientras estaba ahí visitaría a Kyuubi y probablemente traería una respuesta de su querido hermano.

"¿Kiba?" – Llamó Naruto tocando la puerta de su habitación, el chico abrió la puerta con rapidez arrancando la carta de las manos delicadas del rubio sin decir una sola palabra, cerró la puerta en la cara del rubio dejándolo un poco sorprendido.

Aun había mucho tiempo por desperdiciar así que Naruto no dudó en coger un caballo para ir a la ciudad por unos cuantos víveres, las personas que pasaban a su lado observaban con admiración sus trajes de seda saludándolo con cortesía y sonriendo.

El chico se detuvo en medio de la plaza observando con curiosidad a dos hombres y una chica que bailaban al mismo tiempo haciendo trucos de magia que lo dejaron fascinado.

"Grita y te mato" – Susurró alguien tras su espalda, Naruto estuvo a punto de volverse cuando alguien cubrió su boca jalándolo hacia atrás hasta llevarlo a un callejón oscuro, la mano cubriendo su boca lo empujo hacia la sucia pared con fuerza titánica.

"Confiesa niño, tu vives con esos demonios ¿no es así? Dime la verdad" – El hombre habló estrellándolo contra la pared de nuevo.

"No se de que me hablas, déjame ir inmediatamente"

"No te hagas el tonto conmigo chiquillo, todo tu cuerpo huele a esos malditos cadáveres"– Preguntó

"Tu eres el tonto, te dije que no se de que hablas" Respondió recibiendo un puñetazo en el rostro.

"Te lo preguntare una vez mas. ¿Adonde viven?" –

"Yo te responderé una vez mas que no se nada, déjame ir o pagaras las consecuencias. Mi padre es uno de los nobles mas ricos de Francia y te matara si me haces daño" – Desafió al desconocido con una mueca de superioridad en su rostro bronceado, el hombre se echó a reír.

"Mala elección" – Dijo sacando una espada de su resguardo, Naruto cerró los ojos esperando el impacto pero en vez de sentir el dolor escuchó un débil gemido, el rubio abrió los ojos observando con terror la sangre que cayó sobre su camisa que venia del pecho de Sasuke, el vampiro se volvió hacia Naruto guiñando un ojo, tomó la espada del desconocido entre sus dedos sacando el metal como si no sintiera nada de dolor. El hombre saltó hacia atrás sacando otra afilada espada de atrás de su espalda.

Sasuke se echó a reír acercándose al otro con cautela y la batalla comenzó. El azabache era mas fuerte pero la herida en su pecho lo hacia mas lento y torpe, estaba perdiendo energía a cada segundo que pasaba; el desconocido se acercó a él sin temor a ser mordido, lo cogió del cabello levantándolo con facilidad. "No es divertido matar al príncipe vampiro si este es mas débil que un humano, entrena Uchiha Sasuke y haz que nuestro encuentro sea mas divertido" – Susurró antes de desaparecer en la oscuridad dejando caer a Sasuke sobre sus rodillas.

"Sasuke, necesitas sangre" – Gritó Naruto corriendo a su lado acariciando la mejilla pálida del vampiro sin darle importancia a la intimidad de la caricia.

"Estoy demasiado débil para cazar" – Respondió el azabache tomando una bocanada de aire, Naruto sonrió con calidez empujando su cabello rubio hacia atrás para exponer su cuello, los ojos de Sasuke se agrandaron con sorpresa.

"Confió en ti Sasuke teme" – El rubio se agachó tomando la cabeza de Sasuke entre sus manos guiándola hasta que los fríos labios estuvieron sobre su piel, el azabache lo besó con ternura mientras sus brazos lo estrechaban contra su pecho, el rubio se quejó con suavidad cuando los colmillos rompieron la barrera de su piel, Sasuke comenzó a beber la dulce sangre y pronto el rubio perdió la conciencia.

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Cuando el rubio despertó estaba de nuevo en su habitación, tenía una toalla mojada sobre su frente y estaba vestido en su pijama, el menor soltó un gemido, su cuello y cuerpo lo estaban matando.

"El dolor desaparecerá pronto. Estuviste inconsciente por una hora" – Sakura dijo desde la puerta del baño, la chica tenia un tazón lleno de agua en sus delicadas manos. "Me sorprendió lo que hiciste por Sasuke kun" – Continuó hablando la chica mientras se acercaba a la cama colocando el tazón en la mesa de noche, sus manos se posaron sobre la frente del chico tomando la toalla para volver a mojara.

"¿Adonde esta Sasuke, Esta bien?" – Preguntó con voz débil.

"Esta alimentándose, no podía tomar mucha de tu sangre o hubieras muerto" – Respondió Sakura con una pequeña risita. Naruto suspiró volviéndose a ver a la puerta, Sakura siguió su mirada.

"Hablando del rey de Roma, pensé que aun estabas comiendo"

"Termine; puedes dejarme un rato a solas con Naruto, por favor" – Pidió cortésmente.

"Claro mi querido Sasuke kun" – La chica pelirosa se quitó de la silla saliendo de la habitación. 'mi padre moriría si supiera que vivo con vampiros' pensó el rubio.

"Claro que moriría, no todos los días conoces a un par de vampiros que acepten a un mortal tonto en su casa" – Dijo Sasuke echándose a reír, Naruto lo miró con enfado.

"Deja de leer mi mente Teme" – Se quejó con un puchero, Sasuke se encogió de hombros haciendo su camino a la silla que Sakura había desocupado hace unos cuantos segundos; el azabache colocó su mano sobre una de las mejillas marcadas haciendo que el rubio temblara por la diferencia de temperatura.

"Muchas gracias, significa mucho para mi que hayas sacrificado tu vida por mi, no muchos mortales confían en un demonio como yo" – Dijo con un aire de tristeza en sus palabras.

"No me lo agradezcas Sasuke, además te debo mi vida, si no fuera por ti estaría viviendo en las calles de Paris" – Los ojos azules se cerraron poco a poco demostrándola la debilidad del rubio.

"¿Dobe?" – Llamó Sasuke un poco preocupado.

"¿Si?" – Preguntó abriendo un poco sus ojos.

"Me alegra haberte encontrado" – Murmuró acercando su rostro al del menor, por unos segundos sus labios helados se presionaron a los suyos en un beso inocente. Sasuke sonrió retirándose de la habitación sin ver la sonrisa tonta del rubio antes de que sus ojos se cerrar para un merecido descanso.

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Ninguno de los dos habló de beso que habían compartido en la habitación la noche anterior, las noches que le siguieron fueron pacificas y sin mayor acontecimiento, Ino pasaba el tiempo con el rubio contándole sobre su pasado, había sido convertida en criatura de la noche cuando tenia 17 años y Sakura era su creadora; a pesar de su apariencia la chica tenia ya 100 años.

Naruto ya no tenia permitido salir de la casa solo ya que los cazadores de vampiros sabían que era un mortal en medio de los inmortales y habían severos castigos para aquellos que se relacionaban con los 'hijos separados de Dios'.

Kiba regresó unos pocos días después con una apariencia cansada, con una sonrisa juguetona le entregó al rubio una carta antes de retirarse a descansar en la privacidad de su habitación, Naruto tomó la carta entre sus manos y corrió con nervios a la pequeña biblioteca del castillo, se sentó en una de las sillas cómodas y abrió el sobre.

Querido Naruto.

Padre me habló sobre tu acto de rebeldía como le gusta llamarlo, no puedo decir que fue la mejor opción pero entiendo que desees casarte con alguien que amas.

Las cosas en Italia están fantásticas, esperare el día que vengas a mí con los brazos abiertos. Padre pensó que estabas aquí a mi lado y cree necesario que regreses por tus cosas ya que no eres bienvenido en casa; siento anunciarte eso.

Kiba me dijo mucho acerca del lugar en donde estas, estoy seguro que están cuidando muy bien de ti, también me dijo que regresara a Italia muy pronto, si te es posible ven a verme.

Con mucho amor.

Kyuubi.

Naruto abrazó el pedazo de papel contra su pecho soltando un suspiro de nostalgia.

"Podemos ir a tu hogar mañana por la noche, en cuanto el sol se ponga" – Dijo Sasuke, el rubio asintió sin inmutarse, ya estaba acostumbrado a que Sasuke saliera de la nada.

"¿Cómo lo sabes, estabas leyendo mi mente?" – Preguntó mirándolo con fingido enfado, Sasuke se echó a reír observando cada paso que el rubio tomaba para acercarse a él. "Ven conmigo Sasuke" – Dijo tomando la mano fría entre la suya que irradiaba calor, el azabache asintió siguiendo al menor mientras este lo conducía afuera; la luna brillaba sobre ellos y las rosas rojas del jardín daban un delicioso y fuerte aroma que los envolvió enseguida, los dos chicos se sentaron en una banca de madera mirando el bello panorama.

"¿Sientes compasión por aquellos que matas?" – Preguntó Naruto suavemente.

"No mas, cuando era mas joven mataba a cualquiera que se metiera en mi camino pero ahora solo asesino a aquellos que lo merecen"

"Pero mataste a esa chica ¿Esa pequeña merecía morir?"

"No, pero míralo de este modo, su sufrimiento paró, iba a morir de todas maneras ya no era mas que huesos y piel" – Naruto asintió dejando el tema ya que no quería pelear por los hábitos alimenticios de su amigo vampiro. El resto de la noche fue silenciosa, ambos solo disfrutando de la compañía.

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El lujoso carruaje negro se acercó al palacio de los Uzumaki, Naruto miró con ojos desafiantes a los dos guardias apostados en ambos lados de la puerta, los hombres se arrodillaron al verle rápidamente abriendo la puerta para dejarlo pasar con Sasuke y Juugo a su lado. El rubio caminó hasta su habitación en donde su ropa ya estaba ordenada en unos cuantos baúles, no permitió dejarse distraer por nada o nadie que saliera a su encuentro, el chico tomó las cosas que pudo entre sus manos bajando las escaleras con la dignidad esperada de un noble pero su paso seguro falló cuando su mirada se encontró con la de su padre quien se paraba cerca de las escaleras con una expresión malhumorada.

"No vuelvas a poner un pie en esta casa, has traído suficiente desgracia a esta familia" – Gritó antes de darse vuelta para retirarse a la sala de estar. Naruto soltó las cosas al piso bajando su mirada llena de lagrimas; una mano se posó sobre su hombro, el rubio levantó la mirada ara encontrarse con la calida sonrisa de Sasuke.

"Nos tienes a nosotros y a tu hermano ahora, no te preocupes" – Dijo, Naruto sonrió abrazándolo con fuerza, Sasuke le besó la frente antes de tomar las cosas del rubio en sus fuertes brazos con la ayuda de Juugo. "Nos vamos a casa" – Dijo el vampiro, Juugo los siguió en silencio viendo como su amigo azabache rodeaba la cintura del rubio de manera protectora.

Los dos chicos cargaron el equipaje en el carruaje, Juugo tomó las riendas y Sasuke acompañaría al rubio dentro del carruaje, el azabache se sentó al lado de menor volviendo su rostro hacia la ventana.

"Los cazadores de vampiros se están volviendo mas peligrosos" – Dijo de la nada, Naruto lo miró

"¿Cómo sabían que estoy con ustedes?" – Preguntó con curiosidad

"La verdad no lo se, quizás tienen espías desde nuestro lado" – Respondió sin darle la mayor importancia, no es que le importaran los cazadores al menos no cuando se alejaban de su familia; Naruto descansó su cabeza sobre el hombro del chico pálido cerrando sus ojos.

"¿Estas cansado?" – Preguntó.

"Si, ha sido una noche larga" – Dijo el rubio reposando su mano en el pecho del azabache, tomando su camisa en su puño, los fríos labios se posaron sobre su frente.

"No me dejes Sasuke" – Pidió

"Nunca mi bello mortal" – Contestó en un suave susurro

"Promételo"

"Lo prometo" – Naruto sonrió escondiendo su sonrojado rostro en la camisa del vampiro, Sasuke volvió a besar su frente acariciando los cabellos dorados, el chico cerró los ojos pero le fue imposible quedarse dormido, desde afuera Juugo silbaba una canción relajante.

El carruaje dejó de moverse después de horas.

"Ya estamos en casa Naru, vamos que ya casi amanece" – Sasuke dijo, el rubio abrió los ojos y salió con ayuda de Juugo. Los dos chicos por ser más fuertes que el mortal bajaron el equipaje con mucha agilidad, las chicas revoloteaban por todo el vestíbulo gritando y riendo pero se calmaron al saber que tenían que ayudar a subir el equipaje a la habitación y arreglar toda la ropa.

Ino se encargó de llevar ropas nuevas a la habitación del rubio alegando que podría enseñarle al chico a vestirse aun mas elegante, un compañero digno de los reyes vampiros, con la moda mas nueva en Paris; Naruto no dudaba de sus palabras, la chica era una sensación al salir del castillo, los hombres de Paris no podían dejar de verla cuando salía de casería; por otro lado Sakura usaba vestidos mas sobrios, se veía como una madre.

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(Seis meses después)

"¿Estas nervioso?" – Preguntó Sasuke dándose cuenta de como temblaba el rubio levemente, Naruto asintió tomando la mano pálida con mas fuerza en su propia mano sudorosa. Sakura hizo saber su presencia a los guardias los cuales abrieron la puerta dejando entrever a dos mujeres vestidas de negro que les dieron la bienvenida.

"Pasen, el amo los esta esperando' – Dijo una de ellas, los vampiros y el mortal entraron y siguieron a las mujeres a la sala de estar decorada con elegancia y lujo.

"Vaya, vaya, vaya, miren lo que tenemos aquí" – Dijo la voz de un hombre, los ojos de Naruto se encendieron como un par de lámparas cuando se encontró frente a frente con su hermano mayor. El rubio corrió a su encuentro plantando un beso en su mejilla, se abrazaron con tanta fuerza que hasta podrían quebrarse los huesos, Naruto escondió su rostro en el pecho de su hermano escondiendo sus lágrimas.

"Te extrañe Naru chan" – Su voz sonaba suave ya que el mayor había escondido su rostro en el cabello rubio.

"Yo también te extrañe Kyuubi" – Contestó riendo con suavidad, ambos se separaron del abrazo y se volvieron a los demás. "Ellos son mi nueva familia, ya conoces a Kiba, ellos son: Sasuke, Sakura, Ino y Juugo" – El rubio se hizo a un lado para que su hermano pudiera estrechar la mano de los hombres y besar el dorso de la mano de las chicas.

"Seis meses sin ninguna cata, eso fue demasiado tiempo sin saber de ti" – Dijo Kyuubi con un suspiro, tendiendo un brazo sobre el hombro de su hermano. "Tomen asiento, los amigos de mi hermano son mis amigos' – Dijo el mayor de los hermanos, las chicas tomaron asiento alrededor de la silla principal.

"Lamento no haber escrito pero tenia muchas cosas que hacer, yo cuido de las rosas en el jardín y limpio de vez en cuando" – Explicó con felicidad a pesar de que eran trabajos que pertenecían al servicio.

"Rosas y limpieza" – Vaya siempre fuiste el raro dijo el mayor con una risa. "Espero que este chico no este dándoles muchos problemas" – Dijo dirigiéndose a Sasuke y los demás.

"Es todo un caballero, ningún problema en absoluto" – Respondió Sasuke

"Has cambiado mi hermanito" – El noble se inclinó para besar la mejilla del rubio.

"Sigo siendo el mismo baka Kyuubi" – Dijo haciendo un puchero.

Naruto se sentó en silencio mientras los chicos explicaban a su hermano mayor su condición como vampiros, Kyuubi no se mostró temeroso en ningún momento, al rubio no le extrañaba esta tranquilidad, después de todo Kyuubi y él eran parecidos y sabía que los vampiros jamás los lastimarían.

Kyuubi les ofreció unas habitaciones y la más excelente atención mientras estuvieran en Italia con la promesa de no hablar de su secreto, los chicos tenían asuntos que atender por lo tanto no se quedaron más que un par de días. Salieron a Paris horas después de que el sol se ocultara en el cielo.

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"Es bueno estar en casa" – Gritó el rubio dando vueltas como una chica en medio del vestíbulo, Juugo se echó a reír cubriendo su rostro con sus delicadas manos, Naruto le sacó la lengua antes de correr a su habitación, el amanecer estaba cerca asi que decidió matar el tiempo leyendo unos cuantos libros que tenían en la biblioteca; el silencio era casi sepulcral por el resto de lo que quedaba en la noche.


P.D

hola de nuevo chicos y chicas

espero que sea de su agrado la fic, como les dije antes, esta era una historia que habia escrito con personajes originales que adapte al sasunaru