DISCLAIMER: Naruto no es mio, soy una fan escribiendo para fans.


Sasuke movió la cabeza señalando a sus compañeros vampiros que había llegado por fin a su destino, Naruto estaba aferrado a él con tanta fuerza que sus nudillos se habían vuelto blancos como un papel; los pies del azabache tocaron la tierra con gracia, sus brazos sostuvieron al rubio por unos segundos mas pues sabía que caería si lo soltaba.

Naruto lo empujó doblándose para vomitar sobre la tierra mojada.

"¿Estas bien?" – Preguntó el azabache

"S-solo… mareado" – Respondió apenas antes de volver a vomitar escuchando la risita contenida de Kiba y Juugo.

"Entremos" – Sakura dio un paso hacia el palacio seguida por Ino y Kiba, Sasuke esperó unos momentos hasta que Naruto pudo caminar sin perder el equilibrio y caer.

El rubio pareció haberse recuperado completamente cuando la puerta se abrió de par en par, parecía que alguien haba preparado las cosas para su llegada, no estaba seguro de quien pero se los agradecería eternamente. Los candelabros estaban repletos de candelas grandes que arrojaban sombras aquí y allá, la sala estaba llena de lujos y adornos que podrían competir con las que se encontraban en el palacio del rey mismo.

Naruto se paró en medio del salón dando vueltas en el sitio, su vestido se levantó formando una campana, Sasuke lo miró con ternura, el chico definitivamente se veía bien como chica pero del que se había enamorado era de su dobe, el chico.

"Este es mas grande que nuestro ultimo hogar" – Explicó el azabache sosteniendo al rubio por la cintura.

"El amanecer esta cerca, debemos retirarnos ya" – Dijo Juugo con la mirada perdida en las ventanas rodeadas por hermosos vitrales. Sasuke tomó la mano broncínea llevando al rubio escalera arriba a la habitación que compartiría con su rubio; el vampiro empezó a desvestirse haciendo que el chico se ruborizara intensamente.

"El baño está por esa puerta, puedes deshacerte de ese vestido de una vez por todas"

"No tengo mas ropa Sasuke, dejamos todo en el carruaje"

"Todo está en el guardarropa, tu hermano se encargó de arreglar todo para nosotros antes de que emprendiéramos nuestro viaje" – El moreno entregó a su amado una camisa blanca dos tallas mas grande que su cuerpo delgado. Naruto se levantó mirando a Sasuke con un poco de vergüenza.

"Ayúdame con el vestido por favor"- Pidió, Sasuke sonrió de manera seductora, sus manos delicadas pero varoniles pasearon por el lazo del corsé,

"Amo el calor de tu piel"- Susurró el azabache bajando una por una las mangas del vestido que se deslizo por el cuerpo masculino hasta caer en el piso, Naruto se sonrojó deteniendo las manos que viajaban por su pecho, tomó entre sus manos calidas una de ellas besando cada uno de los dedos.

Sasuke lo ayudó con la pijama antes de llevarlo a la cama para pasar la mañana juntos, por una segunda vez.

La siguiente noche cuando el sol había desaparecido Naruto se levantó sintiendo en su cuerpo las consecuencias del viaje hasta su nuevo hogar, le tomó un par de segundo al rubio darse cuenta que su amado vampiro ya no estaba a su lado, ocupando su lugar estaba una rosa violeta.

"¿Sasuke?" – Llamó pero solo el silencio le llegó, el menor se levantó con piernas temblorosas restregando sus ojos de cualquier señal de cansancio, bajó una vez se hubo bañado y cambiado para encontrar a sus amigos. Para su sorpresa Sasuke estaba esperándolo al pie de las escaleras, sus ojos obsidiana fijos en todo su cuerpo; su mano se levantó con gracia esperando la de su frágil mortal.

"Buenas noches Usuratonkachi" – Susurró con voz seductora, Naruto le cogió la mano con dulzura sonrojándose cuando los labios pálidos se posaron sobre el dorso de su mano como una mariposa.

"B-buenas noches" – Tartamudeó apenado, Sasuke resopló jalando la mano del rubio haciéndole bajar el resto de las escaleras con el menor a su lado quien lo siguió obedientemente por el amplio recibidor del palacio. "Que silencio, ¿adonde están los demás?" – Notó el rubio extrañando de cierta manera el ruido de Kiba correteando por ahí y las risas provenientes del salón de las dos chicas.

"Están en cacería, solo estamos nosotros dos" – Respondió el moreno con un brillo depredador en los ojos, Naruto se sonrojó inmediatamente.

"¿Adonde me llevas?"

"Haces muchas preguntas Dobe" – Se quejó el azabache tratando de ocultar el tono de reproche, ya que los Uchiha nunca se quejan. "Ayer no viste la parte especial del palacio y estoy seguro de que será de tu agrado" – Dijo llevándolo a través de una puerta de madera oscura al final de un largo pasillo.

La estancia estaba iluminada por unas antorchas y unas cuantas velas alumbrando en el centro un baño de agua cristalina rodeada por arbustos que ocultaban la vista de cualquiera que caminara por fuera de las ventanas.

"Es bellísimo" – Murmuró el rubio acercándose con cuidado para poder tocar el agua con sus delgados dedos. "Está caliente" – Exclamó con asombro dándose la vuelta para sonreírle a su vampiro.

"Anda entra" – Invitó Sasuke acercándose al mortal por atrás.

"No tengo el atuendo adecuado" – Dijo el rubio levantándose para separarse de la deliciosa agua.

"No necesitas atuendo alguno" – Susurró el azabache con una invitación silenciosa en la voz escuchando los revoltosos pensamientos de vergüenza que pasaban por la cabeza del menor. "Además no hay nadie mas en casa" – le recordó; por su cercanía al humano pudo sentir como se pensionaban sus músculos por los nervios.

Sus manos temblorosas se movieron a los botones de su chaleco mientras se daba la vuelta hasta darle la espalda al mayor, la camisa blanca cayó al suelo con un sordo sonido dejando a la vista la espalda broncínea, Sasuke lo miraba atentamente anticipando el momento en que las manos del mortal, lo cual no tardo en suceder.

La tela del pantalón negro cayó al piso, alrededor de sus tobillos, lo mismo que su ropa interior, los ojos obsidiana recorrieron su cuerpo haciéndole estremecerse al sentirse observado.

Sasuke sonrió con arrogancia, desprendiéndose de su ropa mientras el rubio caminaba con paso lento hacia el agua, su cuerpo fue sumergiéndose lentamente hasta que lo único visible sobre la superficie fueron la cabeza y hombros; al volverse el cuerpo desnudo del moreno fue lo que encontraron sus ojos, su rostro se volvió inmediatamente con un rubor cubriendo sus mejillas.

"No tienes porque apenarte" – Dijo Sasuke metiéndose al agua, su cuerpo tomando un poco de la calidez del agua.

"Es que… yo… nunca" – Tartamudeó el rubio sonrojándose aun mas al escuchar la risilla del inmortal. Sasuke lo atrajo hacia si enrollando sus brazos alrededor de la cintura del rubiecito plantando un beso en sus labios cuando lo tuvo cerca.

"¿Se que te gustan los baños termales de Japón, lo leí en tu mente" – Susurró entre besos, Naruto lo miró con el ceño fruncido odiando que el vampiro le leyera la mente, cosa que el chico aun estaba aprendiendo a controlar, el azabache silenció la respuesta de enfado que sabia que vendría con un beso, su lengua hizo un recorrido sinuoso por el labio inferior pidiendo acceso a su boca, el rubio partió sus labios lentamente encontrando a su oponente con su propia lengua, uniéndose en una danza sensual.

Naruto descansó sus brazos alrededor del cuello del inmortal, ruborizado al sentir que sus miembros se rozaban bajo el agua con su cercanía.

Se acercaron para otro beso con la intención que fuera un roce gentil, Naruto delineó el labio inferior del moreno con un poco de vergüenza estremeciéndose al sentir la punta de uno de los colmillos, el inmortal no pudo soportar la lentitud, apresurándose para profundizar el beso; el cuerpo del menor presionándose deliciosamente contra el suyo.

Ambos chicos se separaron del apasionado beso cuando las caderas del rubio acariciaron su miembro, el placer que les causó avivó el hambre que sentían hacia el otro; Naruto volvió a embestir su cadera, el vampiro copiando sus acciones.

"Sasuke" – Exclamó con un susurró, Sasuke tembló sintiendo la necesidad que impregnaba la voz del rubio, podía sentir como se excitaba mas por la mirada intensa que le regalaba el menor, un deseo que no había sentido en décadas.

"Dime… dime que me necesitas" – Gruñó el azabache tomándolo del cabello y separando sus labios para poder observar lo rojos que estaban por la presión de los besos, Naruto se sonrojó haciendo un puchero.

"Por favor… te necesito… S-Sasuke" – Susurró uniendo sus labios en otro beso, un gemido ahogado escapo de su boca cuando las manos del vampiro separaron su trasero, un dedo travieso adentrándose para estrechar su entrada. El agua tibia a su alrededor hacia que su cuerpo se sintiera mil veces mas caliente, en especial cuando el dedo intruso dio paso a uno mas, ambos siguiendo un movimiento frenético; como toda buena regla en cuestión de vírgenes Naruto se vino rápidamente al sentir que un punto en su interior era acariciado por los largos dedos, Sasuke soltó una risilla sin inmutarse cuando uno de los puños del menor golpeo su pecho.

"N-no te burles teme" – Se quejó con vergüenza

"No te avergüences, se que es tu primera vez, pero te haré sentir mucho mejor dobe" – Respondió con voz seductora y de terciopelo, propulsando con sus fuertes piernas los llevó hasta la orilla, un golpe de aire frió les llegó haciendo que el rubio se estremeciera. Sasuke se agachó hasta tener a su altura el miembro del mortal, Naruto gritó cuando los colmillos del vampiro delinearon su miembro trayéndolo poco a poco a la vida.

"Voy a ponerlo dentro" – Murmuró en su oído, dejando besos de mariposa por todo su rostro y pecho, Naruto tomó una bocanada de aire tratando de relajarse; con manos fuertes Sasuke separó sus piernas exponiendo su dilatada entrada, se relamió los labios ante tan erótica vista para acercarse lentamente, guiando su miembro hasta que estuvo dentro, sus testículos golpeando la piel morena.

El rubio gritó cubriéndose la boca con su mano para evitar que su voz resonara por las paredes huecas. Sasuke lo miró con ternura lamiendo con cuidado las lagrimas que resbalaban por sus mejillas.

"¿Estas bien?" – Preguntó sin moverse un centímetro aunque era lo que mas deseaba en ese momento.

"Si, no te preocupes" – Aseguró moviendo sus caderas para ajustarse, Sasuke rió saliendo casi hasta la punta para embestir con la fuerza de un titán, Naruto gritó sin preocuparse de ser escuchado, con ese movimiento cualquier pensamiento coherente había abandonado su mente.

"Eres mío" – Dijo Sasuke de manera posesiva golpeando sus caderas en contra de las del menor, sus dedos tomando las caderas del otro con tanta fuerza que estaba seguro dejarían marcas en pocas horas

"S-Se… siente….bien" – Gimió el rubio, Sasuke no contestó mas que un gruñido, su vista se había nublado y sus oídos no escuchaban mas que el corazón agitado de su amante,

"N-Naruto" – Sasuke aumentó la velocidad de sus embestidas, mientras que el rubio no pudo hacer nada mas que llorar y gemir de placer, apoyándose en los hombros del mayor creando pequeñas heridas en marca de luna que curarían en unos cuantos segundos.

Naruto abrió su boca en un grito ahogado arqueando su espalda hasta dejar su cuello expuesto, sus venas resaltadas por el movimiento, Sasuke cerró los ojos dejándose explotar dentro del estrecho pasaje del rubio, sus colmillos buscaron instintivamente la sangre que calmara su insaciable sed, no pudo ver o escuchar nada hasta que los débiles latidos de un corazón llegaron hasta sus sensibles oídos.

Se separó del rubio rápidamente encontrándose con unos labios azulados y ojos azules que lo miraban con amor pero al mismo tiempo con cansancio y dolor.

"Lo lamento" – Se disculpó limpiando unas pequeñas gotas de sangre que caían sobre su cuello, Naruto no tuvo la fuerza para hablar, solamente cerró los ojos y se dejó llevar.

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"Pudiste haberlo matado, ¿Dónde diablos esta tu sentido común?" – Gritó Sakura enfurecida a un Sasuke que la miraba con desafió escondiendo su preocupación de la vampiresa.

"Lo siento" – Gruño a regañadientes, Sakura bufó cruzando sus brazos.

"Lo dejaste cerca de la muerte, si no fuera porque recuperaste el control habría muerto"

"Pero no esta, asi que ya déjame en paz, quiero verlo"

"No creo que sea lo mas prudente"

"Estas loca, puedo controlarme" – Sasuke la empujó a un lado mirando con odio a Juugo quien custodiaba la puerta, el chico pálido se paró a un lado abriendo el camino para su príncipe.

Naruto estaba despierto mirando con tristeza la puerta y a los 3 vampiros que estaban detrás de ella. Sasuke entró cerrando la puerta tras su espalda. "¿Escuchaste?" – Inquirió sentándose en la mullida cama, Naruto asintió dándose la vuelta para poder descansar su cabeza en el sólido regazo de su inmortal. "Lamento que tu primera vez haya ocurrido de esta manera"

"Te preocupas demasiado teme… fue…fue… hermoso" – Susurró escondiendo su rostro entre los pliegues del pantalón del azabache para esconder el débil rubor. Sasuke se echó a reír.

"Si, lo fue" – Contestó mientras enredaba sus dedos por el cabello rubio para acariciarlo.

"Sasuke… ¿has tenido muchos amantes?" – La pregunta salió antes de que pudiera contenerse, Sasuke detuvo las caricias por un momento antes de resumir sus acciones.

"No, he vivido por décadas pero jamás he convertido a alguien para mantenerlo a mi lado, no he amado a muchas personas si es a eso a lo que te refieres" – Respondió con sinceridad.

"Ya veo" – Naruto se acomodó entre las sábanas estremeciéndose un poco por el dolor que le causaba el movimiento. "Sakura chan y los demás siempre han estado a tu lado, nunca has estado solo, los amas"

"No de esa manera dobe, los conocí cuando aun era un vampiro inexperto, Sakura es la mayor de entre nosotros pero yo el mas fuerte y por esa razón me consideran su príncipe pero la sangre real no corre por mis venas, nuestras familias murieron hace tanto, ahora nosotros somos una familia y debo protegerlos"

"Piensas como un príncipe y te ves como uno" – Dijo el rubio con una sonrisa que Sasuke devolvió mientras empujaba a Naruto hacia atrás hasta acostarlo entre las almohadas, su cuerpo aprisionó al mas pequeño; sus labios buscaron la calidez del mortal que tanto amaba. Naruto gimió entregándose a las caricias a los besos, fundiéndose en uno solo con el vampiro.


Capitulo nuevo, espero que les guste mucho!