CAPÍTULO 5 - DESESPERACIÓN

Hola mis amigos, hoy……..para la quinta entrega de SÁDICO Y PERVERSO (mi más preciado fic ……. =D), he preparado un gran número de acontecimientos y situaciones que lograrán hacer de Sasuke un hombre mucho peor de lo que parece y de lo que trata hacer ver ………

Por favor prepárense ….. porque una cosa es tener a un sádico y perverso calmado y conforme con lo que tiene … y una muy diferente que se vuelva completamente enloquecido y enojado con todos, con si mismo … y por ende .. con la víctima que eligió para desfogar sus frustraciones ….. Pero entonces surge una pregunta …..¿Por qué simplemente la eligió a ella? … eso trataremos de averiguarlo … en el transcurso de esta historia….

Este capítulo está lleno de sorpresas … y sépanlo, se van a quedar con los ojos abiertos ………ni siquiera ese hombre que se cree todopoderoso podrá afrontar lo que le viene subiendo pierna arriba …


Emitió un suspiro entrecortado, que se filtró desde sus sueños, el movimiento de sus dedos denotaban ansiedad reprimida o tal ves preocupación acumulada.

Tenía sueños … sueños en verdad no muy alegres ………… pero que distaban un espacio abismal de lo que acontecía a su alrededor, sin que ella se percatara.

Sueños despreocupados, inocentes o quizás simples, de una joven con el tiempo mínimo para pensar en cuidar de familia, estudiar, trabajar y por lo tanto, a duras penas para intentar cuidarse a ella misma.

Afortunadamente alguien aparte de ella misma, se preocupaba por su bienestar …… Sai y desafortunadamente, bajo el mismo concepto, alguien se preocupaba por destruir su bienestar……….aparte de ella misma…. Sasuke….

Arrugó levemente la nariz por la sensación de frió que le empezó a recorrer el pecho hace unos momentos y un leve cosquilleo le evitaba concentrarse en descansar por completo, en segundos, se sintió abrazarse inconsciente para la protección del aire que recorría su cuerpo descubierto y desprotegido, pero se trataba de una reacción automática a sus necesidades fisiológicas…….

El aire que entraba por la enorme ventana se volcaba pícaro en la enorme habitación y hacía que su cuerpo maldijera ese pequeño vestido que no le permitía comodidad, tal como lo hacía su enorme piyama de mariposas multicolores que llegaba al piso…….

Dos meses, tan sólo dos meses y ella sería por un momento feliz .. No se trataba que fuera una persona triste y deprimida, en realidad era un chica normal … y las cosas que le acontecían, que formaban parte de su vida no la arrinconaban al punto de querer cortarse las venas … ella … era valiente .. Y eso lo sabían todos .. Lo sabía ella misma ..

Pero ahora, sentía algo que le oprimía el pecho, una gran pesadez que no le dejaba respirar tranquila y que le impedía descansar, malditos tragos, irresponsable Sai, todo era su culpa.

Mi vida toma otro poco, no pasa nada yo te cuido, Si, claro, la cabeza ahora le estallaba, inclusive estando en sueños, se soñaba con resaca … en verdad tenía resaca.

Así que entonces, mejor se abandonaba, se dejaba ir para descansar, Naruto, tendría que cuidar de él, lo haría bien, siempre lo hacía. …………….. Mejor se dejaba ir … debía cuidar de Sai también, él era frágil aunque lo negara y ella lo cuidaría….

Ella cuidaría de todos … le gustaba y la hacía sentirse mucho mejor .


- No pensé … en algún momento sufrir de esta obsesión - dijo suavemente mientras se sentaba al borde de la cama.

Acarició los largos cabellos que se regaban graciosamente entre la manta arrojada fuera de ella hace unos minutos.

- Yo mismo preferiría que no significara nada para mi, porque me afecta de igual forma que una maldita enfermedad - acarició los botones de la camisa elaborada en seda, especialmente a su medida.

Los desabotonaba con cuidado, lentamente y sin afán deleitándose cada segundo de lo que podría ser algo prohibido para un hombre cuyas mayores virtudes eran el engaño, la maldad, el desapego y saber causar dolor.

Le observó de nuevo, un sentimiento que bien conocía le inundó los sentidos y su mirada cambió de un tono negro y frío, a uno lleno de lo que era su naturaleza….

Perversión………………………….

Él era:

Éxtasis …………..

Deseo……………………..

Lujuria…………………………………

Poder……………………………………………..

Ella, lo excitaba e incitaba con su inocencia, fragilidad, dolor y un poco de ingenuidad….

Miró hacia su costado derecho, alejando su vista de ese cuerpo dispuesto, cerró los ojos, tratando de normalizar el palpitar de su corazón y buscando razonamientos para planificar lo que tanto deseaba hacer … una entrega sexual con ella….

Pero no una cualquiera … era algo que permitiera cumplir su objetivo …. Humillación y destrucción …

No era ni su encantadora personalidad … no era ella como persona lo que deseaba, claro que no le importaban …

Era su cuerpo y su fuerza lo que quería destruir …. Lo que quería vulnerar ..

Tal como todo lo que se le colocaba entre ojos … un hombre perverso no puede soportar que algo está fuera de su dominio … menos una insulsa..

Menos una mujer … menos una pobretona con ínfulas de superioridad ..

Menos ella … quien lo golpeó sin razón alguna frente a todos ..

La destrozaría a ella por dentro primero, luego profanaría su cuerpo, luego vendría como consecuencia la destrucción de ella como persona y eso destruiría al imbécil que estaba enamorado de Sakura …

- No tendré que mentirte, ni decirte que te ves hermosa, mucho menos adularte .. Porque las cosas contigo no son así … contigo lamentablemente hay otras reglas de juego … - dijo riendo un poco entrecortado, soportando la presión de sus impulsos …

Sin embargo, así como la tenía, casi estaba desnuda, se perdió nuevamente en su figura:

Ese rostro plácidamente dormido y suave, rasgos finos y delicados , labios carnosos, dignos de ser destrozados por él.

Podría ella considerar un honor ser un objeto para Sasuke quien solo dormía con chicas especialmente bonitas, inocentes y buenas ….

Recorrió su cuello con la mirada, mientras lo hizo se sacó la camisa por completo.

Dejó de preocuparse por él, y acercó su mano a uno de los pechos, ocasionando que ella se moviera algo molesta entre sueños.

- Sería muy divertido si te despiertas ahora - susurró en su oído - porque te tomaría sin pena y serías la primera mujer que tendría a la fuerza - y soltó una carcajada.

Pasó su rostro por los cabellos, olorosos a flores, bajó por su cuello y pasando los labios por el mismo, lo empezó a besar con fuerza, mientras notaba el fuerte olor a champagne en su cuerpo.

Cuando pasó su mirada a los pechos, sintió recorrerle el cuerpo en forma desalmada la excitación que le permitió a su miembro sentirse listo para una actividad íntima con ella, ahora que la miraba detalladamente, inclusive podría jurar que sus piernas estaban algo abiertas …. ellas le hacían una especie de invitación para una penetración gustosa y animal, tal como a él le gustaban, tan sólo debía bajarse la cremallera, sacar su miembro y meterlo en ella.

Bajó sus pantalones y los boxers siguieron al compañero de vestimenta, estaba desnudo y la suerte de ella estaba decidida.

Sin embargo, no quería que pruebas de su delito quedaran en este lugar..

Pruebas obvias y muy delatadoras como sangre o semen ..

Así que sacó un preservativo que traía justo en el pantalón y se lo puso ...

Sonrió divertido al recordar como Sasori se lo dio antes de entrar a la habitación, podría decirse que era el más listo de sus amigos, los demás creyeron que sólo la iba a asustar, el único que notó sus planes perversos fue Sasori Cuídate, le dijo cuando se lo dio, luego siguió Mételo bien cabrón y no olvides dejarle un recuerdito , un recuerdito en su medio eran los famosos chupones, mordidas, pero en Sasuke, eran las cortadas, azotes o en ocasiones morados, algo que denominaban "Marcar el ganado", como en ocasiones le decían a las chicas víctimas, algunas afortunadas que caían con sus encantos, otras no tanto que lo hacía por medio de otras cosas.

Ya lo había hecho, su cuello tenía tres marcas suyas, tres recuerdos para que no se olvidara que jamás podría ser algo mejor que el gran Sasuke Uchiha…

Bajó a sus pechos, que suaves, que deleite le estaban ocasionando, los llevó a su boca y los mordió con algo de brusquedad ocasionando un pequeño gemido por parte de ella que se notaba cada vez más incómoda y menos dormida ante la intrusión que estaban cometiendo en su descanso.... así que decidido se acomodó sobre la frágil humanidad de la bella durmiente de turno.

Pasó sus manos tras la espalda de la chica, el contacto de su intimidad con la suave tela de sus bragas lo estaba excitando a niveles insospechados, inclusive con el uso del preservativo.

Sintió los senos de ella estrecharse con su pecho y saltar inquietos ante un movimiento que él había empezado a ocasionar sobre ella, sin embargo el rostro de él se volvió lleno de enojo y frustración.

- Maldición - gritó molesto, se levantó de inmediato y caminó furioso hacia la ventana golpeándola fuertemente.

Jamás le había pasado, jamás le había alguna persona ocasionado eso, le había dado en el punto más bajo de él como hombre y como persona.

El se había corrido antes de tomarla, no pudo soportar el nivel de excitación que le ocasionaba y los fluidos que pensaba dejar escapar cuando estuviera dentro de ella, estaban regados estrechos al preservativo.

Sacó el preservativo y lo guardó en una pequeña bolsa para deshacerse de la evidencia, se vistió molesto, encolerizado y se sentó en la cama nuevamente mientras le tomaba el rostro de ella sin cuidado.

Sacó una pequeña pastilla y la introdujo en su boca, se acercó a los labios de ella, tapó la nariz de Sakura y la introdujo con su lengua hasta lo más profundo de su garganta y se aseguró que la consumiera, se alejó y se acomodó la corbata con cuidado.

- Aunque me molesta lo que ha sucedido hoy - dijo con socarronería - no es tan divertido si no eres consciente , estás tan ebria que ni siquiera lo recordarías y esa no es mi intención Sakura - metió su mano hasta que nuevamente tomó su miembro y untándose los dedos de semen delineó los labios de ella y los introdujo en su boca, luego le dio un beso que tranquilizó la molestia anteriormente ocasionada - ahora puede decirse que si dejé algo mío en tu interior - y soltó una carcajada - va a ser tan divertido de ahora en adelante.

Le vistió nuevamente, subió la parte superior de su vestido, bajó la falda y el acomodó la manta con cuidado, mientras lo hizo notó las marcas que había dejado en su cuerpo, mordidas y chupones en el cuello, morados y marcas en sus pechos y unas cuantas marcas en su cintura, eso sin contar otras en las piernas.

- Puedo decir que es todo un reto, algo tan simple como meterte la verga, zorra - dijo calmadamente - pero no todo está perdido, va a ser tan divertido verte rogar por un poco de lo que tengo en mi poder y ser testigo de primera mano, de cómo te entregas a mi por tu propia voluntad - y saliendo de la habitación sonriendo como el sabía, como todo un sádico y perverso - aunque no lo desees - y salió muy satisfecho.

Pensaba hacerlo de una forma tan simple, cojérsela, dejarla tirada y no volverla a ver jamás, pero tenerla atada a sus caprichos era algo que no podía negarse, más si tenía el poder de hacerlo.

Cerró la puerta dando una última mirada a su obra, cuando una mano se posó en la espalda, reaccionó de inmediato tomando al intruso y dejándolo preso entre la pared y él.

- Suéltame cabrón que soy yo - dijo Sasori divertido - o el sexo de pone tan de malas.

- Puede decirse que he conseguido un nuevo juguete que me va a dar horas de diversión personalizada ¿Dónde está Gaara? - dijo el implicado mientras dejaba en libertad al cómplice que sonreía como sólo él sabía.

- Creo que se está cogiendo a la cumpleañera en la habitación de al lado - soltando una carcajada.

- Pero que cabrón - dijo Sasuke mientras reía - su padre jura que es una inocente creatura - y pasó el brazo por el hombro de Sasori - ¿Sabes Sasori? - y esperó la aprobación para continuar - ni cuenta se dio de lo que le hice, y va a venir a mis brazos pidiendo más.

- Pero ¿Te la cogiste? - preguntó sonriendo - o preferiste verla rogar por su castidad cuando te la cojas por completo.

- ¿Tú que crees cabrón?

- Pero que cerdo Sasuke. Yo prefiero que ellas se encarguen de todo y no lidiar con una virgencita reprimida - terminó algo contrariado.

- Te falta vivir un poco más amigo - y mostrando las pastillas de las cuales una había sido ingerida por Sakura sin saberlo - ella estoy seguro, vendrá a mi.

- Cabrón ¿La piensas poner de puta en tus bares? - respondió intrigado.

- No, claro que no, he decidido que quiero una puta personal. Sólo eso.

Las cosas se iban a poner mal, la verdad Sasuke sabía como llegar cada vez más bajo, el problema era que experimentara con alguien que en verdad no había hecho algo para merecerlo.


Ella era una mujer hermosa y en especial, no era una mojigata. Todo fue como a él le gusta, justo en el punto ¿Quieres coger? le dijo el mientras le apretaba una nalga y le daba un beso profundo, la respuesta fue que la mano de ella se introdujo en su pantalón y empezó a acariciar su miembro.

Era una completa salvaje, tal como a él le gustaban y ahora sobre él, completamente desnuda y con los cabellos revueltos y con las zonas íntimas juntas se le había despertado la necesidad de tomarla nuevamente.

Empezó a mover las caderas, buscando un roce con ella, le había funcionado bien porque rápidamente estaba listo para consumar sus deseos, se colocó sobre ella aprisionándole contra la cama y con un beso le despertó con cuidado.

Ella sonrió al verlo en un estado que era sexualmente deplorable, es decir, necesitado de ella, le respondió abriendo las piernas y él entró en ella sin vacilación o cuidado, los dos eran salvajes y el sexo duro de su preferencia.

Hace dos meses que estas situaciones se repetían, podría decirse que estaban por lo menos atados a una cama, aunque en el fondo las cosas se estaban volviendo algo serias.

A ella le molestaba verlo con otras chicas y lo mismo sucedía con él, en verdad las cosas habían cambiado y ya no frecuentaban a otras personas, cuando el sol se ocultaba ellos se encontraban y así como hace unas horas, como hace unos momentos dejaban que cada uno se aprovechara del otro.

La respiración se volvió agitada, el roce los volvió locos, él se movía como un poseso y en su boca reposaba uno de los senos de ella.

Un suspiro y el sudor de sus cuerpos denotó que las cosas habían terminado. Se abrazaron y ahora era él quien estaba sobre ella.

- Creo que me estoy enamorando de ti - confió él algo dudoso.

- Pues es un problema, porque yo siento lo mismo - y terminó de abrazándolo con ternura - creo que el club Sasuke Uchiha te va a sacar de la lista de miembros principales.

- Podría soportarlo si el precio son mucha noches como ésta - sonrió Gaara.

- Esto no es nada querido - dijo Ino - pueden ser mucho mejores - y se envolvieron en una sábana, para descansar un poco de tan ajetreada noche.


Jamás había sentido un dolor de cabeza de esa magnitud, no debió aceptar el reto de Neji.

- Bastardo - se dijo al levantarse con mucho cuidado del piso en donde había pasado una noche de perros - tengo que ver a Sakura, debe estar algo maltrecha por los tragos.

Caminó tambaleando por los pasillos, eran ya las seis de la mañana y la luz le opacaba la visión, no le era recomendado beber en esas cantidades, pero al demonio se dijo.

Muchos de los invitados estaban dormidos en las mismas condiciones que él y afortunadamente el "invitado especial" ya no estaba, menos sus amigos.

Si existiera una forma para definir el estado en que se encontraba era "INMUNDO".

Llegó sin pena ni gloria a puerta de la habitación y allí estaba ella, dormida, tal como la dejó, se tranquilizó, porque mientras caminaba, pudo sentir en su alma un deje preocupación al saber que Uchiha estaba cerca, no le confiaba nada a una persona como él.

Pero al verla tranquila las cosas se calmaban en su interior.

- Por un momento mientras estaba borracho, pensé que necesitabas mi ayuda querida - y acomodándole los cabellos le movió con cuidado - ¡Sakura! Despierta ahora - continuó - debes ir a la clínica por tu hermano.

Ella abrió los ojos un poco contrariada, estaba por decirlo adolorida y con imágenes soñadas muy extrañas en su cabeza, durante la noche sintió su cuerpo aprisionado contra la cama y ahora se sentía como si hubiese corrido una maratón.

Colocó una mano en su frente y se sintió mareada, tenía los labios resecos y al tratar de mojar su boca con su lengua, sintió un sabor extraño que le hizo querer vomitar.

- No estas bien - dijo Sai- yo te llevo a la clínica por tu hermano y paso a mis clases, vamos Sakura que debes ver de tu hermano.

- Si, sólo espérame - y abrazándose lentamente - es que me siento algo extraña.

- Es la resaca querida, sólo la resaca - terminó SAI - más tarde estarás bien.