CAPÍTULO 9 - CONSECUENCIAS
El hombre es tan necio y tan ciego a ciertas cosas cuando tiene poder. …..
Cree que tiene derecho a someter a su capricho la voluntad y el destino de quien le rodea. …..
Ahora, cuando es un hombre Perverso y sin conciencia al que no le importa ni su propio destino… hay que temer. ……
Porque ellos son los más peligrosos ….
No tienen nada que perder . . .
Y muchos a quien someter . . .
Podrían pasar diez horas las gotas que bajaban de la ducha recorriendo su cuerpo una y otra vez, como si el tiempo se devolviera para limpiar los rastros de su tacto, pero no sería suficiente.
Aún sentía……..
El roce de sus manos con su espalda desnuda…….
El tacto de su lengua con sus labios resecos humedeciéndole la boca con cuidado y dedicación….
El toque de su lengua caliente y húmeda con el suave y frágil pezón virgen hasta el momento en que él lo profanó …
Ahora, el toque de sus manos con su intimidad virgen a cualquier acto de morbosidad o sexualidad en el pasado …
Sus nalgas ahora llenas de morados por los fuertes apretones que le había dado en ellas …
Su intimidad lastimada y doliente ante la fricción de un miembro que no se acomodó nunca plácidamente dentro de ella porque le implicó dolor e intrusión.
Un dolor que por un momento se convirtió en placer, cuando su cuerpo cedió al abuso y una ola le embargó … un orgasmo le dio él con sus embestidas suaves y luego con las fuertes que le azotaron la voluntad …
Sexo …..
Lujuria……….
Descontrol ………..
A las malas, pero las sintió ….. No iba a mentir ……
Entonces más que por profanar su cuerpo le odiaba por profanar su alma, su entereza y su fidelidad para con un buen hombre a cambio de un sacrificio por amor.
Llevaba dos horas desde las seis de la mañana cuando se volvió a despertar de una pesadilla en donde ese hombre le tomaba sin permiso y entonces sintió miedo, porque aunque asqueroso para ella, fue algo que aceptó como un sacrificio por amor.
Ahora cuando se imaginaba a Sasuke violándola, luego de lanzarla contra el piso sin consideración alguna, en contra de su voluntad tembló su cuerpo de terror.
En el sueño le había arrancado la ropa en forma muy violenta, incluso la había golpeado en varias ocasiones y luego de todo le había penetrado con rabia y odio, no como acaba de hacerlo, inclusive al compararlo con el sueño, había sido un completo caballero como nunca lo pensó … maldito abusador ..
Pero delicado al fin y al cabo….
Nada le hubiese costado violarla cruelmente ….
Se dejaba de orgullos estúpidos, era consciente que se había vendido por su hermano …
Las manos de ese hombre estaban marcadas en cada parte de su cuerpo que se atrevió a tocar sin pudor.
Tenía los ojos rojos de tanto llorar, por lo tanto las lágrimas se habían acabado.
Había llorado lo suficiente a la mañana cuando llegó…..
Más cuando Sai le reclamó por llegar tan tarde……..
Con el rostro lleno de indignación e incredulidad pasó junto a ella con la mirada baja y apretando los puños con rabia …..
Más cuando él no le creyó esa escupida mentira. . .
Pero sólo a ella se le ocurría mentir tan mal, aún cuando la situación lo ameritaba. ….
- Estaba con Ino - dijo temblorosa.
Mala idea Ino se viajó la noche anterior a otro país por negocios de su padre.
Sai la descubrió y se molestó demasiado.
No iba con su personalidad, no con su forma de ser honesta y buena.
No con la relación que llevaban con Sai.
Sai le reclamó molesto por pasar la noche fuera de casa, pero Sasuke no la dejó salir de ese maldito cuarto hasta que fueron las tres de la madrugada, aún cuando él terminó de hacerle esas cosas tan asquerosas a las 10 de la noche.
- No puedes salir, mi hermano está en este lugar y no quiero que te vea, zorra - le gritó burlón desde afuera - de pronto le den ganas de dormir contigo. Y aunque no tengo problema en compartir las mujeres con mi hermano, no creo que tu quieras ¿O si?
¿Cómo le pudo decir eso?, apretó las sábanas contra su cuerpo y se molestó notoriamente al no ver rastro alguno de su ropa, él se la había llevado mientras se bañaba, tal ves como seguro para que no escapara.
A las 2:30 le abrió la puerta y le tiró sobre la cama cada una de sus prendas, menos sus pantaletas.
- Dame mis pantaletas - le gritó ya muy molesta - y no soy una zorra. Sólo fue sexo ocasional, puedo entenderlo y no tengo problema en aceptarlo.
- Claro que lo se - dijo serio Sasuke - el sexo ocasional es el mejor, pero más cuando se compra - enfocando el acento en las últimas dos palabras y cerrando de nuevo - además esas son mías - terminó sonriendo divertido.
Se compra …
Vendida ……………
Puta ………………………….
Se sintió mal de nuevo…… no podría borrar del mapa que había dormido con él …
Entonces, tras la puerta en donde ella estaba parada escuchó la suave voz de Sasuke susurrar unas palabras para ella.
Al principio no le iba a prestar atención, pero al seguirlas escuchando y al no encontrarles sentido le volvió a concentrarse para digerirlas.
Fue entonces que cuando ella se acomodó frente a él al otro lado de la puerta y aún desnuda, luego de inclinarse un poco, que Sasuke abrió nuevamente las puertas y las cerró tras su paso, le tomó de la cintura y la lanzó nuevamente sobre la cama.
Cayó sobre ella, el sólo tenía unos pantalones deportivos y el torso estaba completamente desnudo.
El pecho le oprimía sus senos que aplastados luchaban contra los músculos de Sasuke para salir del aprisionamiento obligado, pero él le tomó de la cintura al bajar suavemente sus manos por el delgado contorno de ella.
¿Qué si gritó? No ……… Sasuke no le dio tiempo ….
¿Qué si quiso golpearlo? Si, pero sus manos fueron detenidas en el aire por la suyas que le tocaron nuevamente sin pudor por todas partes … queriendo pasar nuevamente a su intimidad, pero un pequeño quejido de la boca mancillada logró detenerle …
Así fue que los labios de Sasuke terminaron recorriendo los de ella y delicadamente le besó de nuevo como un amante apasionado, que se despide luego de una noche de sexo furtivo . . . .
- Déjame ir por favor - susurró Sakura al sentir el peso que la oprimía desnuda sobre la cama y sorprendentemente él accedió obediente.
- Fue una muy buena noche Sakura - mientras salía de la habitación - no se si te habrán dicho- simulando encontrarse contrariado siguió - pero eres muy buena en la cama. Va a ser difícil encontrarte reemplazo. La verdad creo que debiste esforzarte un poco más para no disfrutar cada una de las caricias que te regalé anoche.
- No disfruté nada. No se puede sentir algo que venga de ti.
- No me mientas, que sentí muy bien cuando cediste a cada uno de mis actos. Me acercaste a ti y te viniste como una perra en celo, cuando te estaba penetrando - Las palabras de Sasuke tenían un objetivo muy claro, derrotarla por completo, hacerle ver que en verdad ella había disfrutado de los toques que él se esforzó en darle con cuidado.
- Ya déjame - susurró casi para ella avergonzada.
- Vete mujercita - dijo serio y muy satisfecho - pero ten en cuenta una cosa. No debiste hacerme sentir tan bien, es posible que requiera más de tus servicios.
- Basta - le gritó y se abalanzó en contra de él con la intención de darle una cachetada, pero rápidamente él reaccionó y le cubrió por detrás inmovilizándole - que no soy una zorra.
Allí, cuando la abrazó supuestamente controlando una histeria femenina según él, sintió aquello que le rozó una vez en el pecho, una pequeña sensación cálida que le rodeaba al corazón.
Sentimiento del corazón (Pensó), pero sacudiendo la cabeza quiso evadirlo, él no iba a sentir el amor porque tarde o temprano destrozaría a la mujer que lo acompañara, como si padre, los dos eran hombres cortados con la misma tijera.
- Sakura - preguntó mientras le rodeaba intencionalmente con sus fuertes brazos el torso haciendo contacto con los senos - vas a ser mía por el tiempo que lo decida - y salió de la habitación decido dejándola confundida y desilusionada, las cosas no iban a parar.
Llevaba más o menos diez minutos acostado en una gran silla playera, frente a la piscina de la mansión, recordando a detalle cada uno de los instantes de la noche anterior con los ojos cerrados.
Los labios entreabiertos y la mirada perdida se volvieron constantes en él hace media hora cuando empezó a pensar en ella.
Unos lentes oscuros le cubrían los ojos dilatados por uno de sus excesos, pero el sol con sus suaves rayos le adormecían suavemente dándole una falsa y momentánea paz que quería conservar por unos instantes más.
Podía jurar que en su memoria fotográfica habían quedado impresos cada uno de los detalles de una noche que jamás iba a olvidar, instantes espectaculares y únicos para solamente él.
La imagen de ella desnuda en su cama le excitaba cuando pensaba en tener sexo, pero cuando sus deseos carnales se satisfacían sólo le parecía una de las posibles más preciadas adquisiciones.
Más cuando se atormentaba quedamente ante cada caricia que él le regalaba con cuidado y morbo despertándole los sentidos antes ignorados a estos placeres.
Una adquisición que no quería pertenecerle, sin antes colocar problemas…
Esa noche le mintió mirándole a los ojos, como siempre lo hacía para conseguir lo que deseaba.
Le dijo que con tan solo esa vez le bastaría para dejarla en paz, pero él sabía que no lo iba a hacer. . . . y quiso comprarla con dinero para que las cosas se repitieran de una forma más sencilla, pero no aceptó.
¿Cómo podría negárselo?
Él era perfecto, era el hombre joven más atractivo en toda la Universidad, tenía el suficiente dinero para darle lujos, gustos y todo lo que deseara, pero ella sólo quería a ese hombre pálido y simple.
No pensaba eso porque fuese malvado por gusto, tampoco porque fuese mentiroso por naturaleza, no porque le importara cinco rábanos la vida de su hermano o la del idiota que era su novio formal, en realidad lo hacía porque ninguna mujer le satisfacía de la manera que ella logró hacerlo en la noche.
Por ello le molestaba: Porque ella le debía pertenecer aunque quisiera o no.
Aunque tuviera que hacer muchas cosas perversas, iba a conseguir tenerla en su cama por el tiempo que la necesitara o hasta que se cansara.
Última palabra que le causó tanta gracia al recordar a su antigua novia, pobrecita, se dejó engañar, tan sólo unos meses le duró el amor, luego se aburrió y la sacó de su vida tal como entró.
- Pero que buena vida te estás dando Sasuke - escuchó a quien el peso de su cuerpo aplastó la silla junto a la suya - deberías ir a estudiar, porque según creo en dos semanas son los finales ¿O no?
- Vamos hermano, sabes que soy listo. Podría pasarme la vida durmiendo y aún así sabes que me iría perfectamente.
- Lo sé - le contestó Itachi molesto - Por eso me pregunto día a día ¿Cómo es posible que desperdicies tu vida de esa manera? Podrías hacer lo que quisieras y aún así no te importa matarte de aburrimiento o de vicios - y le quitó los lentes para ver lo que su mente ya había asumido - estas fuera de control Sasuke - y cruzó las piernas lentamente mientras se acomodaba las manos en la nuca.
- No lo estoy, nunca han tenido control sobre mí, para ello se necesita tiempo. Viéndolo así ¿Acaso mi padre durante su vida se preocupó por darme algo de su atención? O tu hermano ¿Me das algún momento de tu vida?
- Sabes que no puedo- dijo resignado - estoy tan ocupado.
- Ya lo ves - contestó molesto - tienes tu vida y yo tengo la mía. No te incumbas en los asuntos que no puedes por lo menos dedicarle 10 minutos de tu tiempo.
- Está bien. Si es así perdóname y dime entonces ¿Qué pasó con la chica que te gusta?
- Lo de siempre - contestó petulante y entonces Itachi volteó a ver con incredulidad y asombro a su hermano menor.
- Espero que ella lo haya hecho por su cuenta ¿O no Sasuke? - preguntó con la intención de saber en forma exacta los alcances de su hermano - acaso tu la obligaste tal como de dijiste.
- ¿Tú que crees tuve que hacer para que una virgencita accediera a tener sexo casual con un completo extraño?
Sasuke empezó a sonreír cínicamente e Itachi sintió subir dentro de si una ira incontrolable, le tomó de la camisa deportiva y furioso le miraba con reproche.
-¿Acaso la violaste?
- No - como podía le contestó - sólo la obligué, que no es lo mismo. Digamos que ella tuvo un precio.
- La chantajeaste. Vamos Sasuke - y le alzó a la altura de sus ojos arrastrando la silla con su pierna derecha hasta el rincón, le vio justo al rostro para verle bien y convencerse de la maldad de su hermano - y conseguiste lo que querías ¿O no? - pero Sasuke lo ignoraba nuevamente como un autista ajeno a la realidad obvia y sencilla para el resto del mundo - Digamos que estás satisfecho completamente ahora.
Pero entonces la mirada del hombre perverso se posó en el fría piscina y se serenó la antes retadora y desafiante ante la única autoridad que tenía su vida.
- Itachi. ¡Suéltame ahora! - gritó furioso al sentirse descubierto - no tengo tiempo para tus sermones hoy. Quiero descansar - pero la respuesta de un más fuerte y centrado hermano mayor fue lanzarlo hacia la piscina sin consideración.
- No estás satisfecho. Espero que se te baje la calentura y que por lo menos pongas en fresco tus ideas grandísimo imbécil - y caminó lentamente hacia la salida, pero por el rabillo del ojo que siempre cuidaba de Sasuke notó como él no sacaba la cabeza del agua y preocupado se devolvió.
- Vamos Sasuke no te hagas el imbécil que sabes nadar muy bien y no tengo tiempo para bromas - pero no obtenía respuesta alguna.
Así que suspirando por la posibilidad de una segura broma de su hermano a la vez que preocupado por que pudiese estar lastimado, no tuvo más remedio que lanzarse con todo y ropa en busca del herido.
El cloro de la piscina le hacía arder los ojos y Sasuke no estaba visible, entonces se preocupó en verdad, pero al no tener aire para continuar su búsqueda salió. Justo cuando lo hizo le recibió un puño en la mejilla derecha, aunque el implicado recibió otro justo en la nariz y se quedó inmóvil sosteniendo la parte afectada.
- Itachi, eres un animal, me rompiste la nariz - dijo Sasuke con la mano que evitaba la sangre llegara a la piscina.
- Es tu culpa. ¿Quién empezó con el estúpido juego? Vamos muévete y sal de aquí - le dijo ya calmado y con cierta risa atravesada en la mente y que empezaba a evidenciarse en la boca - Sasuke.
- No puedo - contestó apenado - tengo un calambre y no puedo sostenerme - mientras se hundía un poco en la piscina.
- Si que eres un completo niño cuando quieres Sasuke - y le tomó del hombro para sacarlo de la piscina, sin trabajo le acomodó en el orillo y empezó a reír muy divertido por lo que acababa de pasar - esto es un dejavú, recuerdo que te he sacado de esta piscina una gran cantidad de veces con la nariz rota por mi mano desde que tenías seis años, aunque la primera vez te la rompiste por saltar demasiado y chocar con el piso de la piscina. Si que te gustaba nadar Sasuke, desde chico. Deberías hacerlo, volver a nadar, eso te mantenía ocupado y centrado, extraño a mi hermano Sasuke, no esa basura que aparentas ser las 23 horas del día que estás perdiendo el tiempo.
- Deberías ocuparte de tus asuntos - le replicó con los ojos cerrados y la mano derecha sosteniendo el sangrado que empezaba a ser notorio y que preocupó a Itachi. Estaba boca arriba con los ojos cerrados y cubriéndose la parte afectada con cuidado.
- Sasuke, dime que te has tomado las medicinas - le gritó molesto.
- Pero, ¿Para qué si igual desafiar a la muerte es muy divertido? - siguió con los ojos cerrados.
- Imbécil - le golpeó con cuidado y rabia el pecho - siempre poniéndome en aprietos ¿Qué diría mamá si te viese así? Dejándote morir día a día - y sacó el celular rápidamente - Hola, Suitjetsu. Manda llamar a el doctor Stevenson, necesito que traiga la medicina de Sasuke está sangrando nuevamente.
- Si me muero hoy es por tu culpa idiota, sabes que no debes pegarme tan fuerte - le dijo divertido y sonriendo - además me está doliendo la cabeza - y se la tomó rapidamente por el dolor que le aquejaba.
- Vamos Sasuke, ya viene el doctor no te preocupes - le sostuvo con cuidado la cabeza en su regazo esperando a que llegara el doctor.
- Era broma - y soltó una risa divertida - aunque si me duele un poco - Itachi respiró, vaya que necesitaba paciencia con un hermano como él. Era la concentración absoluta de imprudencia, impropiedad, rebeldía y capricho, que con el tiempo se había convertido en perversidad y un poco de sadismo, como cuando en segundo bachillerato golpeó a su mejor amigo por besar primero a la chica que a él le gustaba. Aunque suponía que del todo no era su culpa ya que su padre estaba tan orgulloso de su actuar, que poco a poco lo trató no tan mal como acostumbraba, porque decía que ese chiquillo era tan mimado y débil como su madre.
Como su amada madre ….
Cuánto la extrañaban …………
- Me mintió - susurró en la sucia barra del bar ubicado en las afueras de la universidad - no llegó a dormir anoche y tengo un muy mal presentimiento.
- Vamos Sai - no seas ridículo . Sakura es una niña muy recatada, si no llegó a casa debe ser porque algo muy malo le está aconteciendo.
- ¡Pero Ino! - mientras golpeaba la mesa - me dijo que estaba contigo y bien sabes que hace unas horas llegaste a la ciudad - terminó susurrando bajando la voz a un tono suave y melancólico que le causó pena a la joven acompañante.
- Sai - dijo ella en tono serio y tomándole el rostro con cuidado - ella debe tener algún problema. La he visto actuar muy extraño desde hace unas semanas. Estaba algo distraída, perdida, desconcentrada en clases. Algo malo pasa y en verdad estoy preocupada por ella - y soltándole el rostro para mirar a su otro acompañante - espero que se encuentre bien.
- Querida - susurró el pelirrojo con voz lúgubre y medida - deberías considerar las personas que han tratado a esa chica por estos últimos días, e posible que le suceda algo malo.
Sai se levantó de inmediato y al colocarse frente a Gaara, pudo ver en su rostro más de una señal a interpretar.
- Tu sabes algo que no quieres decir - comentó mientras se le acercaba con una molestia notable - acaso ¿Sasuke Uchiha tiene algo que ver en esto? Dime.
- No lo sé - contestó - no soy una bacteria que viva pegada a Sasuke. Pero él ha sentido una especial fijación por ella desde hace tiempo. Deberías averiguar, no me gustaría que una de las amigas de mi querida Ino terminara padeciendo a manos de Sasuke, yo te puedo decir que ninguna de las chicas con las que se encapricha acaban bien.
- ¿A qué te refieres? - trató de acercársele violento Sai, pero fue detenido por Ino quien lo calmó.
- Vamos, Gaara, sólo quiere ayudar, cálmate.
- Haz tus propias conclusiones - y se levantó, le dio un beso en la frente a Ino - nos vemos en la noche amor, y lleva a este pobre tipo a casa, parece un completo desquiciado - y así se fue, Gaara, amaba a Ino, pero no era un dulce con todos los demás. Por alguna razón Sasuke era uno de sus amigos.
¿Por qué delatarlo?
Por amor, sabía que a Ino le importaba esa chica, a él incluso le resultaba agradable y si Sasuke se obsesionaba con ella, sufriría las peores de las consecuencias.
