CAPÍTULO 11 - RECUERDOS
Reciban un cordial saludo mis amigos …
Estoy llena de Happycidad por ese montón de mensajitos ….
Pero pueden ser más T-T………
Sorry …..
Bienvenidos a un nuevo capítulo de SÁDICO Y PERVERSO ….
Anoto que estoy un poquito triste porque según me cuentan… mmmm ….pues es que cada día me doy cuenta que Sasuke está más perdido … es malo y muy sádico y perverso (Más que en mi historia y es que eso es mucho decir al considerar el mundo ninja) ….
Bueno yo no es que sea una que le guste que en las historias queden parejitas y esas cosas porque en verdad a veces sobran ..
Pero he de confesar que Sasuke junto con Vegeta de Dragón Ball Z, son pocos de los personajes de los cuales amo todo lo que implica ser ellos …
La verdad es que me gustan los personajes complejos … por eso no veo Naruto ..
Es decir ..
Quién en su sano juicio se imaginaría una historia como esta de SÁDICO Y PERVERSO viendo el manga … o el ánime … ¡¡YO NO KISHI HIJO DE TU ..!!!
NADIE …… POR DIOS … ES IMPOSIBLE ..
Me deprimiría todo el tiempo al pensar que Sasuke es un malvado al 100% ..
Pues yo no !!!!!………..Levanto mi protesta ….. Quiero redención para Sasuke que no implique verlo morir arrepentido en manos de sus mejores amigos …. Cuando tenga 100 años ……
I hate you kishi…. Hijo de tu mamasita .. Por eso no veo Naruto!!!!! ……terminaría llorando día y noche con esas vidas tan tristes ……
Bueno .. Lo siento … es parte de mi personalidad enloquecer de vez en cuando y tarde o temprano iba a suceder …………
Sorry ….
Ahhh…. ¿Como iba? …
Bienvenidos a SÁDICO Y PERVERSO … (No es fiel copia de Naruto Ninja… por lo tanto puedo imaginar a Sakura con una doble vida en donde Naruto sería su esposo y Sasuke su amante) ….
Perversa … ja ja ja .. Si lo se ….
- Vamos pequeño, deja las flores en la tumba de tu padre que es muy tarde y debo ir a trabajar - dijo la elegante mujer de cabellos rosa con un pequeñito de cuatro años que temeroso y quizás sin entender lo que pasaba, dejaba flores de distintos colores sobre una lápida que decía "Sai el mejor hijo, amigo y novio".
- Mami, ¿Dónde está papi? - sacudió la mano de Sakura con fuerza para sacarla de la imaginación, en donde miles de ideas se cruzaban una tras otra revolviendose sin poder hacer nada - ¿algún día lo voy a poder ver?, porque todos los niños de mi escuela se burlan porque no tengo papá y yo me pongo muy triste porque no lo conozco - y se acurrucó a llorar limpiando con cuidado cada una de las gotas que presurosas le recorrían las mejillas.
- Tú si tienes padre Matt - y agachándose para alcanzar la altura del jovencito de cabellos despeinados en raros picos, muy parecidos a los de su padre - pero él lamentablemente murió hace muchos años. Así que cuando tus amigos te digan cosas horribles, tú sólo los ignoras, para eso tienes a tu madre, a tu tío Naruto, Ino y al malgeniado de Gaara - y le limpió las últimas que quedaban - yo quisiera tener a tu padre cerca, pero él no puede. Además él estaría orgulloso de un niño tan valiente como tú ¿No es cierto?
- Si mami - y parándose - no voy a volver a llorar nunca más - le abrazó por las piernas y gritando dijo a los cuatro vientos tal como Naruto le había enseñado a prometer - ¡Nada malo pasará de ahora en adelante, soy muy valiente y ningún niño se burlará de mí!
- Bien, así me gusta despeinado - le dijo Sakura revolviéndole los cabellos con rapidez haciendo que arrugara la frentecita en señal de protesta.
- No hagas eso mami - dijo con cara de vergüenza - me apenas frente a los demás - causando aún más gracia en Sakura. Colocó la mano para cubrir las risas que le ocasionaba su pequeño hijito, un gran tesoro que amaba como a nadie en la vida.
- ¿Qué te parece si vamos a donde tu tía Ino y le llevamos estas galletas? - y le arrastró hasta el auto para acomodarle en la parte trasera - con el embarazo está más insoportable y Gaara esta algo deprimido porque no la soporta ¿Puedes creerlo chiquito?
- Mi tío Gaara es genial - dijo el pequeño dando saltos por todas partes del auto - él dice que me parezco mucho a su mejor amigo. Seguro que mi padre fue muy buen amigo suyo ¿Cierto mami?
- Si - contestó suspirando y algo cabizbaja por las palabras recién pronunciadas - Mi pequeño, él era uno de los mejores amigos de tu padre, pero vale, no volvamos a hablar de esto ¿Si?
- Bueno mami, si te pones triste porque no ves a mi papa, pues no preocupes que yo te voy a cuidar. Con mi tío Naruto seremos tus guardianes, de esos desgraciados que te lleguen a molestar.
- Vamos, Matt ¿A quién le aprendes esas palabras? Bien sabes que no puedes decirlas frente a las damas y menos frente a las niñas. Espero por tu propio bien que no las estás diciendo en la escuela frente a tus maestras - y colocando cara de trauma al imaginar a su retoño con palabrotas ante sus maestros se le aguaron los ojos de simple desespero, al punto a asustar al niño.
El pequeño Matthew era el mejor niño de la clase, mucho más inteligente del promedio y pronto, lo pasarían a un grado superior, si seguía así le esperaría un gran futuro y ella estaba muy orgullosa.
- Lo siento mami - bajó la mirada avergonzado por hablar mal frente a su madre - pero puedes estar muy segura que frente a las niñas no digo ni una mala palabra - y colocando un rostro algo presumido y antipático - yo sólo las defiendo de demás niños que les roban sus juguetes y a ellos si les doy su merecido - obviamente esas palabras fueron dichas en el menor volumen posible, uno que no encolerizara a un energúmena madre obsesiva y que no lo pusiera en problemas.
- Eso quiere decir que para evitar que de tu boca salgan malas palabras, debes tenerla ocupada ¿O no jovencito? - aún pareciendo molesta y mirándole de reojo al notar como su boquita se movía sin emitir algún sonido en particular.
- Si mami - aceptó derrotado bajando la cabeza y mirando por la ventana del auto con resignación.
La última vez su querida madre le puso a resolver un montón de problemas matemáticos en voz alta hasta que se quedó dormido en el escritorio de su cuarto, pero como siempre ella le cobijó.
- Te quiero mami - dijo con ternura al ver a su abnegada mayor manejando con cuidado - y te prometo que voy a ser el mejor en el colegio y que no me voy a meter en problemas nuevamente con el tonto de Tomas.
Malas palabras, malas palabras se repetía su mente una y otra vez al sentir como el auto se detenía en seco y una cara acusadora le volteaba a ver con cara de cuestionario. ¿Cómo olvidó que falsificó la firma de su madre la semana pasada? Todo para que no le castigaran por golpear a ese abusivo. Golpes mentales en su cabeza y unos más reales contra el puesto acolchonado de adelante te sentían en el auto.
- ¿Tienes algo que decirme? - le dijo molesta - pequeño Matthew Haruno. Esta vez Naruto no ve a salvar del castigo, sabes que no me gusta que te metas en problemas, eres un niño bueno y no debes pelearte en el colegio ¡Porque eso fue lo que pasó! - el pequeño pasaba saliva con los ojos aún en el piso y las manitas sudorosas apretaban la camisa azul deportivo que tanto le gustaba llevar cuando visitaba a su padre porque le hacía ver grande y fuerte - pero por hoy te lo perdono, por ser la fecha en que murió tu padre, creo que no le gustaría vernos discutir - un suspiro de alivio pasó por los alrededores del auto.
- Ufff- dijo en voz alta y su madre soltó una risa de diversión.
- Vamos a comer helado con chocolate.
- Si - gritó emocionado y le abrazó con ternura.
Los vómitos constantes luego de varias semanas de supuesta indigestión fueron claras evidencias de lo que en realidad pasaba.
Aunque lo negara a todo el mundo y se lo negara a ella misma, con los días las sospechas fueron una verdad que se gritaba en silencio ante todos.
Estaba embarazada, llevaba dos meses de embarazo cuando lo aceptó por fin, y pronto Ino se dio cuenta.
No tuvo cara para confesarle que existía la posibilidad de que Sasuke Uchiha fuese el padre del pequeño que venía en camino, pero al considerar que con él se había cuidado, no pensó que el niño fuera suyo.
La vida no le podía castigar de esa forma, ella había actuado bien, había usado un preservativo cuando tuvo relaciones con él.
Cuando el pequeño nació fue el día más feliz de su vida y Naruto que estaba tan molesto como todo hermano sobre protector con ella al principio, se le olvidó todo cuando vio al chiquito con el cabello enredado, chupar uno de sus dedos como si fuese la mamila que le daría de comer.
Ojala le hubiese podido fotografiar el rostro de ternura que puso en esos instantes.
No hubo discusión, nadie dijo alguna palabra en relación al tema.
Ante todos el pequeño Matthew era hijo de Sai, con quien había mantenido relaciones antes de morir, pero no le contó a los padres de él porque apenas supieron de la muerte de su amado hijo, quisieron irse de viaje para siempre.
Ella tampoco insistió, porque en el fondo sabía que era posible que no fuera hijo suyo.
No tenía cara de decirles algo de lo que ella no estaba del todo segura, pero no iba a hacer una prueba.
Si en el fondo del asunto existía la pequeña posibilidad de que el pequeño fuese hijo de Sasuke, se lo iba a negar, para ella él era hijo de Sai, el padre que lo engendró con amor, al hombre que la amó con locura y no ese sucio bastardo al cual nmo quería verle el rostro jamás.
Afortunadamente él se marchó sin decir nada.
Tuvo la gentileza de dejarla libre y ser feliz, por un momento llegó a temer que la buscara después de la muerte de Sai para mantener relaciones, como si ella fuese una zorra.
Como él le decía.
Cuando el pequeño Matthew tenía dos años, Gaara e Ino, lo sacaron a pasear luego de una temporada en el extranjero y al pelirrojo esposo de su amiga, se le despertó una pequeña sospecha al ver en el retoño ciertos rasgos que se le hicieron muy familiares.
Rasgos que recordaba de su amigo Sasuke hace cuatro años.
Antes que se marchara al extranjero.
Los gestos al comentar molesto lo que no le gustaba ….
Las constantes rabietas que eran calmadas por Naruto con viajes al centro comercial …
La increíble habilidad que tenía para nadar ….
Pero sus sospechas se completaron al fin un día cuando por casualidades del destino en uno de los paseos al parque se encontraron de frente con un hombre vestido de traje negro que enmudecido de la sorpresa se agachó al ver al pequeño.
- Querida - dijo Gaara - ve a comprarle un helado a Matt. Tengo que hablar unas cosas con Itachi.
- ¿Quién es él? - dijo Matthew con los cachetes inflados llenos de un montón de golosinas compradas por Ino quien lo malcriaba cada vez que podía. Perdiendo la concentración luego de cinco segundos y persiguiendo una pequeña mariposa de colores rojo y blanco que volaba un poco alto para su altura.
- Ve, luego hablamos - replicó nuevamente Gaara con un poco de molestia típica de él cuando le colmaba la paciencia algo que se le resistía, como su esposa al quedarse extrañada al ver a ese hombre al cual le relacionó con alguien a quien no recordaba muy bien a detalle.
- Está bien - caminó despacio con un enorme vientre en donde unos mellizos de cabellos rojos pronto nacerían.
- Hola pequeño - dijo el hombre que con un movimiento rápido atrapó la pequeña mariposa y se la entregó al chico con ternura.
- Gracias señor - sonrió el niño con los ojos alegres - mucho gusto - ese hombre era Itachi, quedó impresionado al reconocer a su hermano en ese pequeño. Y dándole la mariposa siguió viéndole para acariciarle los cabellos.
- Vamos Itachi - dijo Gaara tratando de razonar, si él era mucho más tratable que Sasuke, no era una perita en dulce cuando algo se le cruzaba entre ceja y ceja, en eso si se parecía con el hermano menor - él no se lo ha ganado.
- Creo que se lo ha ganado desde que lo engendró ¿No crees? - contestó serio.
- Por favor, se que tus ojos vislumbran una verdad que sólo podríamos saber los que conocemos a Sasuke, pero él hizo sufrir a la madre del pequeño enormemente. Más que nadie, tu lo sabes, él no merece este hijo.
- Cállate - inquirió molesto Itachi - si este niño es de Sasuke, tarde o temprano lo va a saber, son muy parecidos - miró al niño que inocente corriendo tras la mariposa que acaba de encontrar y que luego dejó escapar para no matarle - Pero por el momento no le voy a decir nada, pronto Sasuke llegará de Londres, se ha graduado de abogado y es un hombre completamente diferente. Si quiere reclamar a su hijo, no lo voy a evitar. Igual este pequeño es uno de nosotros. Es un Uchiha.
- ¿Qué es un Uchiha? - le siguió Matt con los cachetes llenos de chocolate y estirando la camisa sin cuidado - Oh, Oh. Mi mamá se va a poner furiosa por manchar esta camisa ¿Tío Gaara, podrías ayudarme a lavarla antes de llegar a casa? - pero los comentarios fueron ignorados por ambos hombres que le miraron con ternura, bueno, pero bien disimulada tras la seriedad.
- Vas a hacer que la vida de este niño se eche a perder - molesto al ubicarlo tras de si - ya tiene quien lo proteja. Tiene una buena vida y me asombra que haya nacido bien al considerar el estado de Sasuke por esos tiempos.
- Tío Gaara mira es una mariposa Papilionidae, de las bonitas y está volando - saltaba con cuidado de no lastimarla y jugaba con ella riendo estruendosamente y chocando con las piedras y las plantas.
- Pero ¿La dejaste ir de nuevo? - dijo Itachi algo sorprendido.
- Si - contestó seguro Matt - si la tenía más tiempo iba a morir y no quiero dañarla, quiero que vaya con las flores y que vuele libre sin miedo de mi.
Definitivamente Itachi lo acabó de querer en ese momento, tantos años esperando a que Sasuke se le pasara por su terca cabeza siquiera uno de los inocentes comentarios que tenía el pequeño y nunca lo logró, ahora estaba seguro que si lo tenía cerca lo iba a amar y se salvaría por completo.
- ¿Cómo lo supiste? - dijo Gaara con la mirada centrada en Itachi y sonriendo como quien lo sabe todo - Sé que no es una casualidad que estés en este parque ahora, cuando sólo vienen los niños y que coincidencialmente es la hora en que venimos con mi esposa.
- Vamos Gaara - suspiró engreído - no eres el único que nota el enorme parecido del pequeño con Sasuke. Neji y Sasori también lo notaron pronto. No tardaron en decírmelo y pues esas son cosas que deben ser vistas por mi mismo. Adiós pequeño, pronto nos veremos, cuídate y cuida de tu madre. Pronto vas a estar con alguien que te quiere mucho.
- Basta Itachi. Es suficiente, él sólo es un niño.
- Por eso - terminó - el necesita un padre que lo quiera, no voy a permitir que este niño sufra lo mismo que pasamos Sasuke y yo.
- Adiós Itachi - dijo Gaara agarrando con cuidado la mano del pequeño y llevándolo hasta donde Ino impaciente le espera.
Lo que seguía eran miles de cuestionamientos, pero no era su derecho decirle las cosas, eso era asunto de Sakura.
Se encerró en el baño de la casa.
Hace más de 10 minutos que le daba vueltas a una cosa, que no era cosa suya solamente.
Matthew era idéntico a Sasuke, y aunque ahora el parecido era mínimo con los años se iba aparecer más y más.
No había duda del parecido, era hijo de Sasuke ¿Cómo pudo pasar si ella se protegió? El preservativo se rompió y las cosas solo siguieron su curso, la naturaleza actuó de nuevo.
Tanto era el parecido, que empezarían a hacer preguntas que ella no quería contestar.
Unas que seguro solamente la culparían de serle infiel, porque aparte del mismo Sai nadie sabía de las aberraciones de Sasuke con ella.
Nadie sabía de su sacrificio.
Amaba a Matthew con su vida, pero ahora adiaba que fuera hijo de ese hombre perverso, él no era buen hombre, por lo tanto tampoco sería buen padre y aunque lo fuera ella quería que el padre de su hijito fuese Sai, por eso le dijo que lo era.
Prefería darle un padre que guardara en la memoria y no uno que lo echara a perder.
Aunque no contó con la crueldad de los niños y tampoco con los genes.
Maldita genética.
No se parecía en absoluto a ella, de no ser por unas cuantas pecas en las mejillas que heredó seguro de mala gana y de un lunar en la espalda, ese chiquito era más hijo de Sasuke que suyo.
- ¿Qué te pasa Sakura? - dijo preocupado un hombre tras la puerta - llevas media hora en el baño y nada que sales a cenar.
- Voy Naruto, es sólo que estoy algo melancólica porque estamos por las épocas en que falleció el padre del pequeño Matt, eso es todo - Naruto se sintió mal y se culpó de nuevo ¡Que idiota! .
- Lo siento hermanita, no te preocupes, sal y dejas que vea estas bien - siguió tocando quedamente para no molestarla.
Salió de inmediato y se arrojó a los brazos de su hermano, se sintió mal por mentirle, pero no podría contarle que ella fue violada por salvarle la vida y que ese hombre era el padre de su hijo.
Prefería lo que ella había decidido hacerle creer a todos.
Que él había despertado gracias a sus súplicas y que se amó tanto con su novio, que se atrevió a dormir antes con él, antes de la boda y luego murió gracias a cosas del destino.
Sasuke no entraba en ese pasado, lamentablemente si volvía haría parte de su futuro.
Quería irse antes que se le ocurriera volver.
Hace un año, cuando notó el parecido con Sasuke, que tenía el credo en la boca esperando a que viera al pequeñito y se lo quitara, pero hace días tenía un presentimiento muy malo…
- Bienvenido señor - escupió uno de los hombres con el rostro pálido al ver de frente al imponente hombre manejaba el imperio Uchiha que había crecido en forma exponencial durante los últimos cuatro años.
- Lléveme de inmediato con su jefe - sacó de su sistema sin contemplación.
- Si señor - obedeció el hombre mientras corría a los adentros de la bodegas de las antiguos malos negocios Uchiha.
Poco a poco, durante sus años de estudios se preparó y limpió con dedicación cada uno de los negocios.
Hasta hace pocos días su hermano podría ser encarcelado por malos negocios, pero él logró limpiarlo todo.
No lo hizo a las malas o comprando gente, en verdad podría decirse que logró la redención de todo el dinero que poseían.
- Ahora las cosas van a ser diferentes - susurró para si mismo - mi hermano va a estar tranquilo y yo, yo también.
En un instante vino a su mente ella, la hermosa Sakura, durantes estos años había tenido varias amantes a su disposición.
Todas hermosas y complacientes, pero ninguna jamás logró proporcionarle el placer de esa única noche en donde en un acto de amor, que ella ni nadie podría entender le amó en silencio, pero luego la alejó, porque sabía que estar cerca de un hombre como él traería destrucción.
Aún así, luego pensó que ella querría sentirlo, pero se equivocó, prefirió dormir con el imbécil ese.
Ahora deberían estar juntos y tener una familia, una que él jamás querría tener.
