CAPÍTULO 12 - VERDADES

Hola mis amigos ……

En un arranque de imaginación he logrado escribir varios capítulos muy interesantes en muy poco tiempo y agradezco los comentarios de apoyo …

Necesitaba transformar los ambientes y dejar que cada uno de los personajes evolucionara. ….

Se que a algunos, como me lo han manifestado, les gustaría que el pequeño Matthew fuese hijo de Sai, pero sucede que el motivo para que sea hijo del perverso de turno, es que Sasuke no ha tenido alguien verdad a quien aferrarse y darle todo lo bueno que tiene pero que jamás a dejado salir …..

Ese pequeño es la excusa perfecta para que él vea el mundo a través de unos ojos inocentes y buenos. … y de esta manera tener la posibilidad de recuperar la fe en si mismo y en los demás ….

Era necesario que él lo sintiera suyo … que tuviese su sangre ……..para que Sasuke pensara en poder tener una familia … y esas razones son de más profundidad que el simple querer o no …

No seguir sintiendo por medio de la perversión a la que está acostumbrado para todo. …..

Pero vamos por partes …..

Para varios de mis amigos que me han preguntado les voy a dar ciertos datos de importancia y que le van a gustar ….

Sasuke tiene 25 años y se ha graduado en Derecho en una Universidad en Londres, antes había empezado, cunado convivió con Sakura, pero culminó en ese país.

Es uno de los mejores abogados en negocios. Se ha ganado fama y respeto por tener un carácter indómito, además por su capacidad de discusión…..insuperable ……

Sakura tiene 23 años y hace más de cuatro dio a luz a un pequeño que quiso fuera hijo de Sai, pero que caprichosamente el destino hizo que fuera de Sasuke, a quien ella en esos momentos odia por hacerle ser infiel a un buen hombre. …..

Sin embargo deben saber que ella siente una especial atracción por Sasuke, es decir, es como cuando tienes un novio muy bueno y lo amas, pero ves a un chico extremadamente guapo, te gusta, pero no cambiarías al amor de tu vida sólo por gusto.

Menos si es uno que es perverso y malo, que se obsesiona contigo ….

El pequeño Matthew tiene entre tres y cuatro años. Es la fiel copia Sasuke en todo, menos en la perversión, ya que no creció con las limitaciones y malas condiciones que le dio el padre a Sasuke. Él es muy listo y es un niño muy querido por Ino y por Gaara. Este último sabe que es hijo de Sasuke al igual que Itachi, el resto del mundo a excepción de Sakura lo ignoran.

Ino y Gaara se casaron y esperan dos pequeños mellizos con mucho ánimo.

Sasuke no ha llegado a la ciudad, pero está en camino, falta ver que sucede.

Hoy sabremos la verdad acerca de la enfermedad de Sasuke y algo que será sorpresa.

Mis amigos bienvenidos a un nuevo capítulo de SÁDICO Y PERVERSO llamado VERDADES…..

¡ Que lo disfruten! ….


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- Buenos días señor Uchiha - se acomodó el anciano de blancas barbas sobre la silla del consultorio y sacó una gran cantidad de papeles - estos son los resultados de los exámenes - terminó mientras se acomodaba unos pequeños lentes con cuidado para observar con detalle las cosas que esperaba su paciente.

- Y bien ¿Qué ha pasado? - contestó serio y cauteloso, pero ocultando la expectativa que le mantenía - es posible que la enfermedad esté controlado ¿No es verdad?

- Sasuke, no debes preocuparte - y le sonrió satisfecho por su labor de médico - los exámenes son correctos y muy buenos. Los niveles de plaquetas en tu sangre se mantienen estables desde hace dos años y con la medicina que debes inyectarte cada semana, puedes tener una vida completamente normal, incluidos los hijos si lo deseas.

- ¿Niños? - dijo con los ojos cerrados dejando entrever una pequeña sonrisa que delató algunos de sus pensamientos antes concebidos pero que seguro decidió no materializar.

- Veo, eres el tipo de hombre que prefiere no tener niños - dijo el doctor algo extrañado, aunque no tanto, después de todo, porque relacionaba esa respuesta un poco por la edad del joven, otro poco por su enfermedad y una última por la falta de libertad que implicaba el cuidar a un pequeño - pero deberías pensarlo, eres joven y debes dejar a algún heredero para que maneje los negocios cuando sea mayor.

- Los niños no me interesan, son ruidosos e implican madres a quienes mantener en todos los sentidos - y siguió con su risa, pero sólo hasta la ventana en donde dejó asomar sin que nadie le viera una pequeña mueca de dolor que acostumbraba dejar salir cada vez que pensaba en la posibilidad de tener una "Bonita familia" - yo no soy ese tipo de hombre doctor.

- Bueno Sasuke, esas cosas son para ser decididas por el implicado principal no por mi - y aclarando un poco la voz le siguió con algo de cariño, uno que se había ganado con varios años de atención y cuidado. El cariño que se ofrece a los pacientes más queridos, y aunque Sasuke no era un dulce, sabía que con todo el dinero que tenía, jamás en la vida tuvo un cariño sincero por parte de su progenitor - pero si lo decides la única condición es que la madre de tus hijos no sea portadora de los cromosomas enfermos y por supuesto que en lo posible trates que sean niños, las niñas lamentablemente por tu enfermedad serían portadoras, sanas pero sus hijos serían enfermos, tal como le pasó a tu madre Sasuke. Esa es la desgracia de una herencia hemofílica.

¿Para qué recordarlo? , su madre era descendiente de un linaje de familias que había transmitido década tras década la enfermedad.

Lamentablemente, ella era adoptada y nunca supo de su condición hasta que él sufrió un accidente en casa.

- ¡Sasuke! - gritó su madre desesperada mientras corría al verlo en la piscina sangrando por la nariz en forma exagerada y perdiendo el equilibrio.

Se asustó tanto la pobre, corrió para sacarlo, tan sólo seis años y se rompió la nariz en la piscina quedando en el fondo al punto de casi ahogarse.

Afortunadamente Itachi, que por esa época tenía 15 años lo sacó de inmediato de la piscina y lo llevó rápidamente en auto al hospital más cercano.

Los diagnósticos eran muy claros: era hemofílico y su madre le había transmitido el cromosoma enfermo.

Pero al solamente ella ser portadora Itachi nació completamente sano.

No le importaba que el destino lo eligiera para sufrir con ese mal, ahora era un hombre fuerte y como le acaba de decir el doctor la enfermedad estaba controlada.

Cuando su padre se enteró, se puso histérico y la golpeó frente a ellos.

Eso fue tan horrible para él quien sólo corrió a abrazar a su madre, era pequeño y no podía defenderla.

Itachi más que molesto quiso golpearlo, pero terminó en el piso por la fuerza del hombre que era su padre, sangrando y triste viendo al pequeño Sasuke abrazar a su madre.

Cuando los dos recordaban ese día muy tristes, no se hablaban, pero no hacía falta, el dolor les robaba el aliento y las ganas de pensar en algún motivo y explicación para el actuar tan agresivo de su padre.

Desde esa día las cosas nunca fueron iguales, la madre de Sasuke se pasaba el día llorando y el padre lo relegaba como basura a un pequeño cuarto en el último piso de la mansión.

Lo ignoraba y se abstenía de golpearlo sólo porque sabía que podría morir en el intento de disciplinarlo como decía siempre.

Se cansaba de la disciplina de su padre día tras día, humillado y aburrido veía su vida pasar destruyéndolo sin consuelo, pero allí siempre estaba Itachi, dándole consuelo animado y sin temor.

Su familia eran Itachi y su madre, nadie más.

A los 12 años se enteró por su hermano, quien irónicamente comentaba como su padre no era y nunca había sido exactamente el ídolo que alguna vez pensó, era un importante mafioso.

Itachi fue incluido sin mucha opción en este mundo de mafia y peligro.

Con tan sólo 21 años lo arrastró a esa miseria de vida y pues hace cuatro años cuando acosaba a la linda Sakura supo una de las míseras que él había elaborado al violar a una chica.

Su hermano en algún aspecto era igual a su padre, pero, él también, los dos eran perversos.

Él más que Itachi si debía ser sincero.

Pero eso no era culpa de Itachi, era culpa de su padre, que terminó llevando a la muerte a su amada madre hace seis años en manos de sus malditos enemigos.

Pero él, Sasuke Uchiha se encargó de todos ellos, estaban presos y nunca se acercarían a la nueva familia que eran él e Itachi.

Él había salvado a su hermano, tal como siempre el lo salvaba.

- Me voy a casa hermano - dijo susurrando luego de las palabras del doctor - las cosas ya están bien.


- Creo que debes decirme algo - dijo molesta Ino con cansancio tratando de acomodarse con cuidado en un enorme sofá en el pequeño apartamento de Sakura. El pequeño Matthew dormía silencioso en el cuarto que con cariño su madre decoró.

- Espera, ten cuidado - corrió Sakura ayudándola a sentarse.

- Ya, estoy bien - y ahora respirando cómodamente en ese sitio que le permitía un descanso - siéntate aquí Sakura por favor, hay algo que debo y que debes saber.

- ¿Qué sucede? Me estás asustando con tanta introducción Ino.

- Sakura, tu sabes, que yo te quiero mucho y que no importa lo que pase siempre te voy a querer ¿No es cierto?

- Si ¿Pero cuáles son los motivos para ese cariño repentino Ino? ´

- Hace más de cuatro años, las cosas estaban tan mal contigo, sufriste mucho con la muerte de Sai - y sin embargo continuó al ver la cara triste de su amiga - pero yo siempre supe que las cosas estaban tan mal contigo desde antes, pero preferí ignorarlo dadas las circunstancias, suficiente con la muerte de nuestro amigo - y dándole un respiro y dándose un respiro continuó luego de una breve pausa - santo Dios, lo extraño tanto, era tan buen hombre.

- Yo también lo extraño mucho Ino - contestó Sakura limpiándose una lagrimillas que se le escaparon.

- Bueno pero eso no es lo que quiero discutir contigo - y siguió - Sakura, tu estabas tan mal y yo te veía sufrir y a la vez estar tan feliz al lado de Sai que nunca pude comprender en realidad lo que te pasaba, bueno por lo menos hasta hace unos meses en que caminaba con Gaara en el parque.

- ¿Qué sucedió? - le cuestionó Sakura.

- Estábamos con Matthew y un hombre se acercó a nosotros.

- ¿Qué hombre Ino?

- Sakura, dime, ¿Quién es el verdadero padre de Matthew? - dijo reclamante y deteniendo las manos de la acusada evitó que se le levantara ante una aclaración de semejante índole - porque después de ver a ese hombre estoy totalmente convencida que Sai no es el padre de ese pequeño.

Sakura se levantó de inmediato y caminó hasta la ventana para ocultar el miedo y el dolor que le ocasionaba esa pregunta.

- Ese hombre ¿Era Sasuke Uchiha? - dijo sollozando cerrando los ojos y cruzando los dedos para elevar una oración.

- No - contestó ella solemnemente y bajando la mirada con decepción y un poco de rabia ante lo que supuso - pero no es necesario que me contestes la pregunta, se muy bien que el pequeño Matt es hijo de Sasuke Uchiha, el hombre que se acercó a nosotros era Itachi Uchiha, lo supe después, y créeme Sakura, aunque en ningún momento Gaara me diga algo se muy bien que él le reclamaba el niño a Gaara.

- Ino, yo … - Dijo Sakura con la voz entrecortada .

- No hace falta - contestó molesta - ¿Cómo pudiste? Estabas manteniendo relaciones con Sasuke Uchiha mientras Sai estaba buscando una cura a su enfermedad ¿Pero acaso que cosa se te pasó por la cabeza? - y mirándola con reproche - te comportaste como una ….

- ¿Cómo una zorra? - gritó con los ojos aguados - así era que Sasuke Uchiha me decía cada vez que se encontraba conmigo. Cada vez que se acercaba a mí sin mi consentimiento y trataba de tocarme sin pudor sacándome en cara que era una mojigata por no haber aceptado tener relaciones con el hombre al que amaba.

- Pero ¿Te trataba así y aún tu mantenías relaciones con él? No puedo creerlo - aún más enojada.

- Así no pasaron las cosas Ino - dijo quedamente ignorando la molestia de Ino. Sabía que tarde o temprano debía dar explicaciones - en verdad Sasuke Uchiha compró una noche de sexo conmigo a cambio de algo.

- La verdad no entiendo Sakura - seguía Ino ¿Te vendiste?

- Una noche a cambio de pagar los gastos de Naruto en la clínica. Ino ni tú, ni Sai con su dinero juntos tendrían para pagar lo que necesitaba en ese lugar y yo siempre supe que sería capaz de hacer cualquier cosa por mi hermano. Inclusive volverme una prostituta para él si lo deseaba.

- Sakura - dijo ella conmocionada viéndola con un poco de compasión.

- No Ino, déjame terminar - y sentándose nuevamente frente a su amiga - yo tenía tanto miedo de perder a Naruto y él me daba la solución en las manos, sólo debía acceder a sus caprichos por una noche - pausó brevemente y siguió - y no me preguntes si por casualidad el rostro de Sai no se cruzó por mi mente, porque la respuesta es que esa noche fue la más humillante y vergonzosa de mi vida. Sasuke me hizo mucho daño y me dejó embarazada, inclusive cuando nos protegimos esa noche. Obviamente no quería tener un hijo suyo, pero ahora no me importa porque si Matthew tiene los genes y los rasgos de Sasuke, el alma es de Sai, porque es tal como estoy segura fue Sai de niño. Aunque en ocasiones tenga el inapropiado temperamento de Sasuke, no puedo negar que tiene varias cosas suyas, pero eso para mi no es problema. Es mi bebé.

- Sakura - dijo Ino suavemente.

- Ya basta, por favor no me reclames más, porque en verdad nunca me voy a arrepentir de haberlo consentido, Naruto está vivo y Matt es mi vida.

. Sakura - dijo mientras la abrazaba - iba a decir que lo siento amiga. Por favor perdóname, yo no lo sabía, debiste decirlo, me has pasado por alto, era tu amiga. Ese desgraciado, te violó en nuestras narices ¿Cómo pudiste ocultarlo?

- No podía decir eso - negaba - no podía decirle a nadie eso, si Naruto lo sabe seguro mataría a Sasuke con sus propias manos y no se perdonaría. Prométeme que no le vas a decir nada Ino.

- No, no le diré nada. Te lo prometo. Por ahora debemos evitar que Sasuke se acerque a Matt, estoy segura que Itachi no se guardará esto por mucho tiempo.

- Por Dios. Mi bebé.

- No te preocupes, él no podrá arrebatarte a tu hijo, para eso debería ser un hombre sano, quizás un importante abogado, pero ahora estoy seguro no es más que un idiota.

- Eso espero - dijo Sakura abrazando a Ino - Eso espero.


- Hermano - dijo emocionado Itachi al reconocer entre los pasajeros que se acaban de bajar del último vuelo proveniente de Londres a su querido hermano menor.

No hizo falta más de cinco minutos para que se estrecharan las manos y se abrazaran en un completo abuso del protocolo de lo que siempre fue la familia Uchiha.

Ya no estaba su padre.

- Me da tanto gusto verte mi desordenado hermano - dijo Itachi emocionado - aparte de las llamadas no tuve más de ti en estos cuatro años, por los cielos, si ya estás más alto que yo y estas mucho más fuerte, ¿Cuántas horas de gimnasio al día presumido?

- Ya, me avergüenzas Itachi - y sonriendo le contestó - sólo lo necesario ¿Dime cómo están las cosas acá? - y caminando con el montón de maletas, dejaron que uno de los chóferes acomodara las cosas dentro del auto.

- Las cosas aquí están interesantes - y muy sincero continuó - estoy tan feliz de volver a verte completamente sano y echo un hombre de verdad.

- Oye, vale que siempre he sido un hombre de verdad o ¿Tienes alguna duda de mis preferencias sexuales?

Los dos soltaron una carcajada y en ese momento a Itachi se le vino eso que tanto tenía en mente y que no acaba de procesar, porque esa si que era una buena noticia.

- Sasuke, tengo que hablar contigo, existe algo que debes saber porque te concierne de una forma que ni te imaginas.

- ¿Qué sucede Itachi? - y preocupado siguió - ¿te sientes bien? .

- Yo estoy perfecto, pero eso debemos hablarlo en casa, son asuntos de familia hermanito idiota.

- Vamos Itachi que ya no tienes 15 para que me trates así - y soltando la carcajada juntos partieron para la mansión Uchiha.

Los caminos de la vida son tan extraños y tan impredecibles que Sasuke Uchiha jamás podría preveer la sorpresa que le iba a tener la vida.

El camino hacia la mansión estuvo lleno de aventuras y de cuentos, algunos buenos como las chicas y los lugares, otros no tanto como las semanas de desintoxicación en donde poco a poco recuperó la buena persona que seguro siempre estuvo dentro de si y que había mostrado sólo en una ocasión. Cuando luego de tener a Sakura en su cama le pidió perdón por haberla obligado.

Sin embargo aunque Sasuke había cambiado, en lo que se refería cuidarse a si mismo, ya no se drogaba, no bebía y dormía con pocas mujeres; aún era una persona dominadora, compulsiva, controladora, perversa cuando se necesitara y muy, pero muy fuerte.

Lo suficiente para cambiar por completo la vida que llevaba y eso lo notó Itachi.

La casa estaba tal como la recordaba y el estudio en donde se acomodaba el retrato de su madre fue el primer lugar que visitó, luego de acomodar la maletas.

Tocó con cuidado cada una de las cosas que había dejado atrás en el tiempo y allí en un lugar oculto de su cuarto estaban tras la ropa de invierno, bajo la madera, para que la mujer del aseo no las encontrara y mucho menos le fuera a Itachi con chismes, las pantaletas que esa noche le robó a Sakura.

Fetichista, si y mucho por esas épocas hace cuatro años.

Pasó con ellas la mayoría de sus fantasías sexuales antes del accidente y luego se quedaron allí olvidadas durante tantos años.

Pero igual no le extrañaba ya que su cuarto lo esperaba tal como lo había dejado.

Inclusive esa bolsa con marihuana tras las maderas de su cama y las pastillas escondidas en los bordes del escritorio, pero qué perdido estaba hace cuatro años.

Molesto tomó las cosas y las arrojó por el inodoro, hace mucho tiempo que no necesitaba de nada para sentirse por lo menos calmado.

Lo único que le faltaba en verdad era el éxtasis de una noche con ella, de la mujer que le pertenecía a otro y a la cual a estas horas de la vida no iba a chantajear.

Para eso si extrañaba ser el Sasuke de antes, para tener el valor o cobardía de ubicarla cobre su cama para desfogar sus instintos primitivos que le pedía tomarla nuevamente.

¿Cómo estaría luego de cuatro años? Seguro se había casado con ese bueno para nada y la habría llenado de hijos.

Con niños de por medio no podría hacerle daño, no con alguien que le recordara a él mismo.

- Sasuke , quiero hablar contigo - saludo Itachi - vamos al estudio.

- Está bien - contestó llevando las manos a los bolsillos y caminando tras su hermano mayor.

- Por favor siéntate ¿Quieres una copa o algo para tomar?

- Si, dame un Whiskey - contestó de inmediato.

- Esa era la bebida que estabas tomando hace años cuando te accidentaste, pensé que posiblemente ya no era de tus favoritas.

- Al contrario, tomo una copa todos días luego del accidente. Es preferible no perder la costumbre para no caer en los deseos por abstinencia.

- Eso me hace recordar algo ¿Por qué estabas tan molesto esa noche Sasuke?

Respiró molesto y cambiando el semblante antes serio y arrogante, pero igual no iba a ignorar a su hermano.

- Esa noche la vi a ella teniendo sexo con otro hombre y creo que en ese momento, estaba enamorado de ella, por eso me afectó de esa manera hasta perder el control. Pero eso es historia pasada Itachi, ella debió casarse con ese hombre y ahora debe ser una mujer llena de hijos y felizmente casada con un inútil.

- Eso debió ser terrible para ti Sasuke. Te entiendo - dijo algo pensativo, sin embargo al reconocer en el pequeño a Sasuke, no tenía la menor duda que se trataba de su sobrino.

Eran muy parecidos y aunque los rasgos del novio de la chica no diferían mucho de los suyos, los cabellos, la forma de actuar y por supuesto aptitudes que sólo tenía Sasuke cuando era chico, lo inclinaban hacia esa opción.

Bueno, eso y el examen de ADN que hizo con los cabellos que robó del chico en esa ocasión en el parque.

Esta asunto era delicado, y debía tratarse con mucha seriedad y por supuesto con el poyo de la ciencia.

Estaba confirmado oficial y científicamente Matthew era un Uchiha.

- Sasuke - dijo mientras el aludido estaba pasando un trago de su copa.

- Dime hermano.

- Los negocios están limpios ¿No es cierto?

- Tal como te lo prometí - sonrió complacido - eres un hombre libre ante las autoridades y todo nuestro dinero es legal.

- Sasuke.

- ¿Sí?

- Sasuke, es que, no sé cómo decirte esto - tomó un poco de aire y tranquilo continuó - Estoy totalmente seguro que esa mujer de la que te enamoraste, quedó embarazada de ti.

- ¿Qué? - dijo Sasuke levantándose de la silla y caminando hacia su hermano con incredulidad - dices que ella quedó embaraza de mi - pensativo y con el rostro conmovido, pero de un momento a otro se puso nervioso y siguió - ¿Y el bebé? Nació bien, es decir, tu sabes Itachi, soy un maldito enfermo, mi hijo o mi hija, ¿está vivo mi hijo?, o el pequeño murió porque no le di buenos genes. Por Dios respóndeme ya.

- Sasuke, fue un niño y él creció y ahora tiene cuatro años.

- Por Dios, es mi hijo - se volvió a sentar en la silla que antes ocupaba - y está vivo. Pero ¿Qué pasó con ella? - recordando a la madre de su hijo - ¿Está bien?

- Ella no se casó Sasuke - continuó serio - el hombre que se iba a casar con ella falleció el mismo día que tuviste el accidente y durante muchos años pensamos que el hijo era de él, pero los genes no se niegan Sasuke, ese niño es igualito a ti.

- ¿Tú lo has visto? - comentó algo melancólico pasando un trago de licor para que le calentara la garganta - ¿Cómo se llama?

- Se llama Matthew y tiene como debes suponer entre tres y cuatro años, es muy listo y es agradable. No se parece a ti Sasuke, para ser sincero - y soltó una risita divertida, para seguir con un suspiro - ¿Qué vas a hacer Sasuke?

- Quiero a mi hijo - comentó sereno y sin pensar mucho - me necesita.

- ¿Y su madre? Según recuerdo, mi sobrino no fue concebido en la mejores condiciones, ella no querrá tenerte cerca y menos del niño.

- Ella siempre ha sido mía - comentó serio - aunque ella se resista. Ella me pertenece.

- Sasuke - dijo suave - ten cuidado, ahora no es sólo una mujer, es la madre de tu hijo y él la necesita bien, no vayas a echarlo a perder.

- Yo se muy bien que hacer, pronto lo verás.

- Eso espero.