CAPITULO 19 - GUERRA


Buenas las tengan mis amigos, hoy sin preámbulos, sin nada más, el décimo noveno capítulo de el fanfic querido de todos SÁDICO Y PERVERSO.

Será duro darle fin, pero esperemos que sea memorable.


Apretó las sábanas blancas con fuerza, hace un poco más de media hora desde

que Kakashi había salido tras infundir una amenaza sobre ella y no había vuelto para consumarla. Despabiló los ojos y se vistió rápidamente. Caminó despacio por el pequeño cuarto y se situó justo frente a la ventana. En el sitio exacto para ver el momento preciso en que ese hombre entraría a la habitación, así podría prepararse por si cualquier cosa pasaba.

En el fondo, muy en el fondo, guardaba la esperanza. La ínfima posibilidad en que alguien llegara y le salvara, de pasar nuevamente por esa humillación tan terrible, pero si lo comparaba; la experiencia que había tenido con Sasuke, sería mucho más inocente que las aberraciones que Kakashi le querría hacer.

Lo sabía porque leyó en sus ojos maldad y deseo sexual. Es decir, no se trataba de una fijación por ella como lo había tenido en su momento Sasuke, no eran sentimientos que se confundieran con amor, era simple deseo, lujuria y excitación por ella, todo sin sentido.

Era muy consciente, sólo le quería violar.

Sería algo que le dejaría marcas para siempre en el alma, pero también en el cuerpo, de eso daba fe la mejilla sonrosada que palpitaba por el golpe recibido con anterioridad.

- Maldito desgraciado – dijo con rabia al notar que la había lastimado.

- Bajó la mirada angustiada y al pensar en un momento en las cosas que resumían su vida, aparte de Matty la existencia no había sido justa con ella. Cuando supo que era hijo de Sasuke se quiso morir, pero al pensar que era también su hijo, dejó de sentirse mal por eso.

Ese día en que aceptó tener un hijo de Sasuke, pero le cambió de padre, para ella el verdadero padre sería Sai.

Habían pasado tantos años desde que era una mujer feliz o por lo menos tranquila.

¿Por qué tuvo que morir de esa manera tan cruel en sus brazos justo luego de hacer el amor?

Justo después que ella descubrió en sus brazos el verdadero significado de una noche de amor y de los placeres del sexo antes ignorados.

Pero el siempre se lo dijo y ella nunca le tomó en serio….fue como una predicción.

- Mi amor, quiero morir en tus brazos luego de una noche de sexo salvaje – y soltaba la carcajada al verla completamente avergonzada – luego de dejarte embarazada claro, porque no puedo morir sin dejar descendencia en este mundo. Luego que te deje embarazada de un varoncito, me puedo morir en paz. Así serás mía para siempre, como ahora – pero irónicamente la vida le unió con otro hombre para siempre y él no pudo tener a su hijo.

Aunque eso no era lo que le ocasionaba vergüenza en esos días, la verdad con el pasar del tiempo se acostumbró a los comentarios fuera de tono de su amado novio, el problema era que se lo dijera siempre en un volumen suficientemente alto. Lo necesario para que media biblioteca los escuchara y los enviaran a buscar un cuarto en un motel.

- Hey, chaval – gritaba uno – págale cuarto a tu novia, que la biblioteca no es lugar para perversiones, pero si te arrepientes me la pasas porque está bien buena – y ella bajaba el rostro para ocultarlo tras el morral cuando él la "Defendía".

- Cerdo, si quiero coger con ella lo hago donde sea – y la abrazaba defendiéndola, obviamente la cura era peor que la enfermedad – para eso es mi novia. Bueno si ella me dejara – y se reía luego de cambiar de humor repentinamente al verla completamente furiosa.

- Sai, por favor, no me defiendas tanto – susurró ocultándose en su pecho – no eres de gran ayuda en estas cosas, es más ¡Todo esto es culpa tuya! – y salía presurosa a leer en otro lado, con él pidiéndole perdón por supuesto.

La última vez que se lo dijo, le dio una bofetada y luego un beso, para luego aclararle las cosas.

- Te amo Sai, pero si me vuelves a hacer quedar como una cualquiera frente a mis amigos, nunca te vuelvo a hablar – y él se quedó como una piedra, luego se acercó a ella y le pidió que se casara con él, en verdad que esa era la forma en que tenía para declarársele.

A ella le cayó una gota de sudor y luego, le sonrió asintiendo. Desde ese día, él se volvió mucho menos descuidado con sus palabras y por supuesto, luego se convirtió en su prometido.

Soltó una débil risa, que se transformó en una mueca de dolor al recordar que estaba muerto. Luego aparecía otro rostro en su mente. Porque desde ese día ella se convirtió en la especial fijación de Sasuke Uchiha.

- Págale cuarto. Aunque creo que ella no quiere. Debe ser porque necesita de un hombre como yo, debe ser toda una perrita en celo, en cinco minutas la tendría gozando como loca, ¿Qué dices amigo? ¿Me lo dejas? No soy celoso – escucharon en el fondo de la sala de estudios, era Sasuke Uchiha que pasó frente a ellos. Mirándolos despectivamente como si fueran una completa basura, como si él fuese el rey del mundo y ella con morbo, como desde que lo conoció.

Sai le golpeó tras escuchar sus palabras, pero recibió solo una risa burlona de parte de su oponente.

- Me voy a coger a tu novia un día de estos y cuando lo haga, ni te vas a enterar imbécil – gritó petulante mientras le pasaba una mirada libidinosa al cuerpo de ella.

Ese era el rostro de Sasuke lleno de perversión, como siempre, pero solo logró que le golpearan más.

Sólo que después, los amigos de Sasuke arremetieron apenas vieron sangre en el cuerpo del implicado.

Quizás porque de repente empezó a perder mucha sangre.

Quizás porque ellos sabían del estado de salud que le ponía en peligro, por eso reaccionaron de inmediato, porque querían protegerlo.

Y por eso golpearon tan terrible a Sai.

Se hubiese preocupado por Sasuke al verle tan lastimado en el piso, pero era perturbador también notarle completamente lastimado y aún así reírse como un desquiciado.

En verdad por primera vez le dio tanto miedo.

Pero al ver a Sai en las mismas condiciones, sólo corrió para tratar de quitar a Sasori que le golpeaba. Sin embargo, estuvo a punto de salir lastimada porque Sasori iba a arremeter contra ella sin querer, de no ser porque el mismo Uchiha se atravesó impidiéndole que le hicieran daño, jamás lo pensó, pero fue la primera vez que le protegió.

No lo pensó antes, porque Sai terminó mucho peor en ese día.

Y porque no le iba a demostrar agradecimiento a un malhablado que sólo tenía palabras sucias para ella y los seres que amaba.

- Me debes una, muñeca – dijo él cuando pasó su mano ensangrentada por la mejilla suave que anhelaba – y esta mancha en tu mejilla, es porque tienes en parte culpa, de no ser por ti, tu novio no pasaría de ser un imbécil cualquiera y no se atrevería a llevarme la contraria – y se alejó siendo ayudado por Neji – mira cómo nos dejaste – susurró y se fue sonriendo.

A las dos semanas lo mandaron al extranjero, gracias a las quejas de los padres de Sai, quienes acusaron con demandarle si tocaba nuevamente a su hijo.

Pensaron que no regresaría, pero bien que había vuelto para cumplir su amenaza.

Parecía que los Uchiha estaban condenados a tener unos padres del asco, Madara y Fugaku eran un claro ejemplo, despreciaban a sus hijos por parecerles débiles e inservibles. Si tan sólo Madara hubiese conocido a Sai, hubiera quedado maravillado por él y si Sasuke hubiese sido amado por su padre, su vida no habría sido tan dura en la niñez y juventud. Por supuesto, tampoco se hubiese vuelto un hombre tan rudo y malvado.

Y fue entonces que su teoría se vino a la basura, porque Sasuke si era un buen padre con Matty, por lo tanto la sangre de esa familia no estaba podrida por completo. Matty también era un ejemplo.

Un breve sonido le interrumpió los pensamientos, buscó bajo su ropa y claro, ahí estaba oculto en un bolsillo secreto el bip per que le daba a Matty. Por las cosas que pasaron el día en que fue secuestrada, no pudo dárselo como acostumbraba para que se comunicara con ella cuando se sintiera solo o la necesitara.

Entonces, no lo pensó, sólo había un mensaje a mandar y una persona a quien contactar:

Sasuke, estoy en la bodega que da al norte

Por favor

No dejes que me dañe

Quiere violarme

Cumple tu promesa

No dejes que pase por lo mismo

Volvió a colocar la cabeza entre sus piernas, como antes que Kakashi llegara de nuevo y apretó con fuerza sus muslos, ese día en que los separaron, él le prometió que la cuidaría, porque él, él simplemente la amaba y ella, simplemente le creyó.

Pero de pronto, todo quedó en blanco tras escuchar el golpe de la puerta que anunció la llegada de quien temía.

- Hola, mi pequeña putica – dijo con la mirada completamente perdida en ella, completamente roja, se había drogado – quítate la ropa, porque no he estado con una mujer hace más de un mes. Y estoy algo urgido de cariño – no quiso gritar porque sabía que nadie la ayudaría.

- No – dijo apretándose los brazos con miedo – no hagas esto. Por favor, parecías un buen hombre.

- No debes confiar en las apariencias. Los hombres sabemos cómo engañar a las chicas dulces y buenas como tú – y arrojó la camisa lejos de su alcance.

Sin embargo, aunque se viese acosada en un pequeño cuarto de no más de tres por tres, un espacio lejos de él sería suficiente para estar tranquila. Retrocedió hasta que chocó contra los sucios ladrillos, apretó los puños contra ellos mismos y volteó el rostro para no verle actuar para hacerle daño.

Él sonrió sintiéndose completamente poderoso, ella estaba temblando sudorosa y ese miedo se le hacía incitante que decidió no esperar más. Bajó su cremallera y se quitó los pantalones, caminó hasta a ella y le volvió a arrancar con fuerza la poca ropa que la protegía, menos la falda y las pantaletas.

- Dos perfectos senos para ser maltratados por mí – susurró, colocó su boca en el pezón y con una mano apretó sin cuidado el otro. Mientras tanto la azotó contra la pared con fuerza y le lastimó las muñecas con la otra mano – no te quejes porque, porque simplemente me puedes excitar mucho más y me puedo colocar mucho más violento.

Arremetió con la mano que antes acariciaba le seno bajo la falda y sin cuidado, buscó la intimidad de quien trataba de apretar las piernas con empeño. Sin embargo la fuerza de ella no se comparaba con la presión y bestialidad a la que estaba siendo sometida.

Así que sin cuidado, arrancó la ropa interior y desgarró la falda, dejándola completamente desnuda, luego sin cuidado introdujo uno de sus dedos en la intimidad ocasionándole un gemido de dolor.

- No – gritó Sakura – no me hagas eso, por favor - y él tan sólo contestó introduciéndole otro dedo con mucha más fuerza - Ahhhhh.

Y el empezó a mover la mano en forma ordinaria sobre la intimidad que empezaba a notarse lastimada por los movimientos llenos de descontrol.

- Vamos - dijo observando la intimidad de Sakura y alejando la boca del pezón rojo por los chupones - dime que lo disfrutas – y empezó a moverse con mucha más intensidad y con menos cuidado - hace mucho tiempo que no dejas que te toquen y eso se nota, te hace falta un macho que te de placer zorrita, un hombre que culmine los muchos sueños húmedos que debes tener a diario.

- Ahhhhh – fueron sus palabras y gemidos, más cuando sintió correr por su intimidad la calidez de la sangre que mostraba un desgarro en su interior. No estaba sintiendo placer, sólo la estaba lastimado.

- Que apretadita estás, mujer – susurró mientras sacaba su miembro y lo empezaba a masajear soltándola..

El peso la dejó caer sobre el piso y sin cuidado, los codos se le rasparon con los ladrillos ubicados en forma desordenada y nada organizada. Acomodó los brazos para no golpearse tan fuerte y quedó tendida en el piso suspirando adolorida y llena de frustración.

Por su parte, Kakashi se perdió en los impulsos que estaba sintiendo. No era un hombre cuidadoso, se estaba comportando como un completo animal. De la peor forma con ella. Todo era porque en el fondo, quería vengarse por la negativa de hace años, por las cosas que Sasuke le había hecho a toda la organización de mafiosos y por simple placer para él mismo. Porque deseaba tener un acostón con ella.

- Por Dios, Kakashi - apretándose como podía - me lastimas mucho – dijo colocando sus manos en el vientre ya que los actos de ese hombre le habían ocasionado un daño en su interior. Una punzada incontrolable le atacaba y le escocía con fuerza.

- ¿Pero que quieres? - dijo burlón – no es mi culpa que desconozcas el sexo fuerte, además estás tan apretadita para mi gusto, que ahora lo que necesitas es que te folle sin compasión y que sepas como es el desempeño de un verdadero hombre. No como el remedo que tienes que padre para tu bastardo. Vamos, pedacito de caramelo, ven y compláceme.

Sakura, trató de acercarse a la ropa y de escapar al alcance de Kakashi, pero una nueva bofetada le dejó sin aliento, los brazos fuertes de un desgraciado la arrastraron hasta la cama aunque su cuerpo se golpeó con el orillo de la misma y sintió cómo quedaba desnuda, completamente expuesta a los deseos de ese desquiciado.

- No por favor, Kakashi - dijo por última vez .

- Pero tengo una mejor idea – y le tomó del cabello, bajó la mirada hasta su cuerpo y la arrojó al piso. Bajó sus bóxers hasta que se los sacó por completo y siguió – mámalo – dijo suave – quiero que te lo metas en la boca y con esos sonrosados labios le des un beso a este amigo que más tarde te va a dar un completo placer.

- No – dijo ella y se alejó tratando de correr de nuevo de su alcance, sin embargó el hombre actuando rápidamente, se arrojó en contra de ella y se acomodó sobre su pecho.

Ella se sonrojó en forma desmesurada al verle en esa posición tan vergonzosa, sobre ella desnuda.

- Bueno – dijo él burlón de nuevo – si lo deseas mejor en el piso - y acomodándose sobre su cuello, acercó su falo muy cerca de la boca – vamos Sakura, abre tu hermosa boca, mírame y hazlo por tu pequeño bastardo – y soltó una carcajada.

Aún así ella mantenía la boca completamente cerrada y derramando una gran cantidad de lágrimas empezó a dejarse rendir, al sentir como aumentaba el dolor que se había adueñado de su cuerpo.

- Si deseas que sea por las malas, querida, yo no tengo problema en complacerte – acomodó sus manos sobre la garganta y le cortó la entrada de aire sin compasión, cerró los ojos y empezó a tararear una suave canción que le colocaba a ella los pelos de punta – pero que bonita eres niña – susurraba al pasar la punta del pene sobre los delicados labios - para eso estamos Sakura, para complacer a todos los relacionados con la familia Uchiha.

- Ahhhhhgggg – abrió por fin ella la boca, pero logró cerrarla al sentir de nuevo el aire, antes que sin cuidado introdujera el miembro en la delicada cavidad bucal.

- Necia - gritó desesperado - si no abres la maldita boca, te voy a partir el alma en este mismo instante. Abre la maldita boca perra.

Podría haberle hecho caso, pero así le partiera el alma y el cuerpo, no permitiría que profanara su boca, tal como le hizo con su intimidad. Por lo menos mientras no tratara de invadirla con ese falo monstruoso ante sus ojos.

Así que resignado por no poder satisfacer la fantasía de hacer lo que tanto deseaba, optó por colocar el falo entre los senos que antes había manoseado.

- Eso – decía – así – y se empezó a mover suavemente entre ellos, ella casi desmayada abría la boca para emitir gemidos de dolor, pues de nuevo había introducido uno de sus dedos por la intimidad y la boca del hombre, emitía sonidos roncos. Arcadas de repugnancia y completo asco emitió ella al notar que el semen que salía del falo cubría su cuerpo sin cuidado – vamos puta, ahora te voy a coger, Ahhggggg – dijo ido en los sentimientos que le embargaban por completo. Un enorme placer que le recorría de la punta de los pies hasta su cabeza.

Mil lágrimas no podrían acallar el dolor físico y emocional que le causaba sentirle así, abusando de su cuerpo sin pena o compasión.

Poco a poco empezó a perder el sentido. Él se alejó de ella un momento, acarició los hermosos muslos y la cintura delgada que tenía como propiedad en esos momentos. Acalorada por la cercanía de otro cuerpo empezó a sudar, por miedo también. Pero lo último que pudo sentir antes de perder la razón fue a él situarse sobre su cuerpo desnudo, con el falo completamente duro, asomándose cerca a su intimidad y luego, a lo lejos, la voz de Sasuke, un cálido sobre su cuerpo y después nada.

Abrió los ojos con cuidado, estaba completamente adolorida y frente a ella, mirándola con lágrimas en los ojos y completamente lleno de rabia, estaba él, Sasuke Uchiha, acariciando las mejillas lastimadas y cubriéndole la desnudez causada por el maldito al que le acababa de dar una bala justo en la cabeza.

- Kakashi – dijo ella nerviosa y semi inconsciente - ¿Dónde está? – y miraba a todos lados asustada y tratando de aferrarse al cuerpo cálido que la cobijaba - ten cuidado te puede hacer daño Sasuke.

- Sakura – susurró cerca de su oído y le volteó la cabeza con cuidado para que viese justo a su lado el rostro de ese maniático completamente muerto – esta muerto y ya no te puede hacer daño.

- Sasuke – rompió en llanto y le abrazó con fuerza – él ….. - se aferró al pecho de su nuevo apoyo – él …. – volvió a decir con asco y rompió en un llanto lastimero, incontrolable y muy triste.

- Dime – dijo con rabia y con impotencia - Sakura ¿él te hizo alguna cosa? ¿él te alcanzó a violar? – y al verle tan frágil y tan perdida, se vio reflejado a sí mismo en Kakashi, supo la forma en que se pudo haber sentido Sai, al saber que él había comprado una noche con ella y le dio asco, pero sólo la abrazó mucho más fuerte - lamento no haber llegado antes, pero las cosas no estuvieron muy fáciles, no se donde está mi hermano, nos hemos perdido en la balacera y no los encuentro. Pero dime de una buena vez ¿Te violó ese perro? - y le sacudió un poco para que saliera del trance en que se encontraba hace unos segundos.

- Si te refieres a sexo – dijo ella bajando la mirada con rabia – no me alcanzó a penetrar con su miembro – susurró molesta por tener que llegar a aclaraciones, unas que molestaron también a Sasuke – pero si me hizo daño – tocando su abdomen – me lastimó mucho. Mucho Sasuke - y rompió de nuevo en llanto - era un maldito pervertido y una bestia - y pasó aunque dudosa las manos alrededor el cuerpo de Sasuke, en lo que él agradecía saber era un abrazo y le correspondió con lo mismo.

Sasuke se levantó, se sacó la gabardina y le cubrió con ella, la ayudó a levantar y cuando le tuvo al frente le volvió aferrar contra su cuerpo.

- No temas – comentó al ayudarla a pararse – yo te voy a cuidar y vas a olvidar esto muy rápido, no solo por ti, también por Matthew que te necesita bien Sakura.

- Mi bebé - dijo ella con cuidado - ¿Mi hijo está bien? Dime que está a salvo lejos de esos desgraciados.

- No te preocupes, Sakura, el pequeño Matthew está a salvo con Ino - serio y pausado - nada le puede pasar. He arreglado todo, para que pase lo que pase esté bien. Matthew jamás, pero jamás - dijo mientras le apretaba los brazos - jamás pasará por algo como esto.

- Gracias Sasuke, no sabes cuánto agradezco que mi pequeño hijo no sufra por esto - susurrando - todo es mi culpa, todo es mi maldita culpa. Yo lo traje a nosotros y por eso ha pasado todo esto. Y por esto - señalando la herida en el pecho que protegía unas vendas. - Es una herida muy grave, debió doler mucho.

- No, es culpa mía - mirándola avergonzado - siempre ha sido mi culpa. Y eso no es nada, yo haría cualquier cosa para que a Matthew no le pasara nada, nunca.

- Esto viene de antes Sasuke - dijo ella - ya lo sé todo. Ese malvado es el padre de SAI y lo abandonó siendo muy pequeño.

- Vamos Sakura, por favor vístete de una buena vez. Tenemos que irnos antes que descubran a este desgraciado está muerto y terminemos como él.

- Sasuke, toda mi ropa está destrozada - y se acomodó la gabardina. - tendré que salir con esto puesto.

- Vamos, yo te voy a proteger hasta que salgamos de acá - y le tomó de la mano con fuerza - te voy a llevar con Matthew ahora mismo.

- Gracias Sasuke - le detuvo con cuidado y le susurró para él solamente, muy cerca de su oído - muchas gracias, yo te he perdonado todo. Yo no te odio, en verdad …. Yo …… - pero un dolor punzante nuevamente arremetió contra su cuerpo - Agggghhhhh - dijo cayendo al piso, Sasuke le tomó del brazo y le ayudó a pararse.

- Sakura - dijo suavemente - Ten fuerzas, debemos irnos de aquí antes que llegue Madara y nos descubra.

- ¿No está? - dijo nerviosa. Bien sabía que el peor de todos los temores eran representados por Madara. Era tan sanguinario y tan malvado como el mismo demonio.

Pasaron sigilosos las bodegas del centro, cruzaron otras cuantas habitaciones y allí en el fondo a la derecha, la salida, Itachi, Sasori, Neji, Naruto y Gaara los esperaban afuera ocultos y sonrientes.

- Mira Sasuke - gritó Sakura - son todos - ¡Naruto! - y salió corriendo más rápido - Hermano - y le abrazó con fuerza.

- Sakura, hermana - dijo despacio - no sabes cómo me preocupé por ti en todos estos días, no sabía dónde o cómo estabas mi pequeña hermana.

- Gracias por venir por mi - dijo llorando - no sabes cómo lo he pasado en estos días.

- Se las verán conmigo si te hicieron algo - y al verla casi desnuda, con tan sólo la gabardina de Sasuke - Sakura ¿Qué te han hecho? - y le tomó por la quijada para verle las reacciones.

- Nada grave, gracias a Sasuke - dijo sonriendo un poco - ha llegado a tiempo Naruto. No te preocupes hermano ¿Verdad Sasuke?

Pero Sasuke no contestaba, es más ni siquiera había salido con ella, estaba en la mitad del camino, simplemente detenido sin acercarse a ellos.

- Sasuke - gritó Naruto - ¿qué demonios esperas? Ven que ya estamos todos, ven rápido imbécil - pero él no asentía, no negaba, simplemente no decía nada.

- Algo no anda bien Itachi - dijo Gaara acercándose rápidamente para ir hasta dentro.

- Por Dios, Sasuke - gritó Itachi - sal de ese maldito lugar hermano.

Sasuke sonrió con sinceridad, como nunca pudo hacer, como nunca quiso hacer, bajó la mirada y cerró los ojos.

Una mancha roja se vio en su camisa, la mancha empezó a a hacerse cada vez más grande, cada vez más notoria.

- ¿Sasuke? - dijo Sakura - Oh Dios mío. Le han dado un tiro en el pecho. Vamos Itachi debemos ayudarlo - y también quiso correr hasta alcanzarlo, pero el agarre de Naruto la detuvo con fuerza.

- Lo siento hermana - dijo él llorando - no voy a dejar que entres a ese lugar, esperemos para que ellos le traigan. No quiero que te hagan daño.

- Vamos Naruto, por favor, déjame ayudarlo.

Mientras Gaara e Itachi corrían para alcanzar a Sasuke, éste cayó desplomado al piso.

- Sasuke - gritó desconsolado Itachi - No, maldito Madara, ¿dónde estás?. Pelea conmigo maldito desgraciado.

La puerta que daba acceso al lugar en donde se encontraba Sasuke tirado en el piso se empezó a cerrar, los pasos no les alcanzarían.

Frente a ellos apareció Madara y con una pistola en la mano les dijo triunfante los motivos para estar riendo a carcajadas.

- Es una pena. Sasuke era un hombre formidable, debo reconocerlo, Lo suficiente para enfrentarse a mí, querido sobrino. Adiós Itachi, ya no quiero más venganza, ya tengo lo que necesito - y cerró la puerta con un control remoto. Tras esa puerta Sasuke en el piso.

- No puede ser - dijo Sakura sobre el pecho de Naruto - esta muerto hermano, otra vez Matthew se ha quedado sin padre.

- Sasuke - dijo Naruto con la mirada en el piso - que desgracia.