Disclaimer: Soul Eater y sus personajes no me pertenecen, obvio ¿no?

He tardado bastante en encontrar una idea que valga la pena escribir para ese fic, pues no entiendo por qué la inspiración no me llegaba hasta ahora, pero puedo aseguraros, queridos lectores, que vuelvo a la carga con esta mega historia xD Así que a leer se ha dicho ^^

Capítulo III

Incomprensiblemente… ¿celosa?

[Maka's POV]

Ya han pasado unos cuantos días desde que Soul y yo comenzamos a ser amigos, y esta vez hablo enserio: SOMOS amigos. Acabo de darme cuenta de que a pesar de su personalidad fría, misteriosa e inexpresiva, es un chico simpático y he descartado completamente la idea de hacerme con una nueva adquisición a mi lista de ex novios ¿Os parece raro? A mí también ¿Quién iba a decir que yo acabaría desinteresándome por un chico? De todas formas, me parece que la influencia de Soul me está haciendo cambiar un poco… pero solo un poquito. Liz me da un codazo en el brazo para hacerme despertar de mi pequeño "trance" pensativo.

-¡Vamos, Maka! Si no nos damos prisa la tienda estará a rebosar de gente.

-Ya voy, ya voy.

Estamos en el centro comercial (para variar), pues DEBO cambiar de vestuario antes de que la temporada de rebajas de otoño se acabe. ¿Acaso hay un periodo de tiempo más alegre y maravilloso que las rebajas? No, por supuesto que no. Además de ser una chica alocadamente enamoradiza también soy una compradora compulsiva de esas que se pelean a muerte por un os trapitos nuevos, lo reconozco (x3) Entramos en la tienda y tras mucho tiempo de compras y derroche, nos sentamos en la mesa de un café para descansar los brazos, pues todas llevamos un enorme arsenal de bolsas de la compra llenas hasta los topes. Patty me pregunta muy alegre (demasiado alegre):

-Y bien, Maka ¿Qué hay entre tú y Soul?

Esa pregunta me hace atragantar con el refresco que estoy tomando y lo escupo como si fuese un aspersor del jardín.

-Nada… ¿Q-Qué te hace pensar eso? – Pregunto mientras la bebida gotea de mi boca.

-Oh, es solo que tú no sueles llevarte demasiado con los chicos con los que no estás saliendo y por eso se le hizo raro – Responde su hermana.

-Ya… pues es solo mi amigo, que conste.

Niza abre mucho los ojos y me mira divertida.

-¿Maka Albarn con una amistad del sexo opuesto? No me lo creo.

-¿Qué insinúas?

-Tranquila, solo digo que se nos hace raro que no estés saliendo con él a estas alturas.

Suspiro exasperada. Es cierto que pienso que los hombres solo están para complacerme, pero Soul es distinto. Al principio pensaba hacer lo mismo con él que con todos los demás, pero cuando me dirigió esa mirada llena de sentimientos oscuros y melancólicos no pude evitar cambiar radicalmente de idea y pasar a querer comprenderle mejor y ayudarle en todo lo que pueda. Es raro, lo sé, pero ni yo misma no comprendo el por qué de este cambio; Soul sigue siendo un misterio para todos, incluso para mí, y los únicos amigos con los que cuenta somos Black Star, Tsubaki, Crona y yo… Si os digo la verdad, no me acaba de gustar la idea de que él y esa diva de pelo rosa y de cerebro grande se lleven bien ¡No me miréis así! Es simplemente que Crona no me agrada… Ciertamente, no sé por qué; seguramente será por pura envidia de su esbelta figura (hay que reconocer que yo no estoy casi nada desarrollada) pero no comprendo el que Soul se entienda con ella. Y por supuesto no estoy celosa ¿Por qué debería estarlo? Liz me saca de mis pensamientos:

-A propósito, hace tiempo que no veo a Soul ni por el instituto ni tampoco por la calle ¿sabéis si le ha pasado algo?

-De hecho, está enfermo con mucha fiebre – Respondo yo.

-Vaya Maka, se nota que estás preocupada – Me dice Patty burlona.

-Oh ¡Calla! Lo sé porque él mismo me lo dijo por teléfono…

-¿Desde cuándo tiene tu teléfono? Jeje

Me levanto avergonzada, algo frustrada y vuelvo a coger las bolsas de la compra.

-¡Tonterías y estupideces! Me voy, le dije que iría a visitarle.

-Y ahora le hace "visitas"

Todas mis amigas se ríen burlándose de mi repentino y leve cambio de forma de ser (en parte tienen razón) Me alejo de ellas muy alterada ¿Qué sabrán ellas? Soul no es más que mi amigo, y no es nada raro que me preocupe por él ¿o no? Aunque… hay que reconocer que me estoy sobrepasando un poco. Bah, bobadas, solo voy a hacerle una pequeña visita.

Tras mucho tiempo estando andando por las grises calles de cielo nublado, llego a la casa de mi compañero de clase. Sí, ahora sé dónde vive ¿tan raro es? A medida que me acerco al edificio, veo cómo alguien sale de él. Es una chica muy esbelta y abrigada debido al frío, tiene el pelo rosa y los ojos azules… Crona… ¿Qué está haciendo aquí? ¿Acaso también ha venido a visitar a Soul? Me aproximo con decisión dispuesta a interrogarla a fondo.

-¿Qué haces TÚ aquí? – Le pregunto muy alterada.

-Yo… yo solo… - Balbucea patéticamente, lo que consigue ponerme mucho más nerviosa.

-¡Qué! ¡Suéltalo de una vez, caray!

Ella duda de nuevo y esconde su cara bajo la bufanda para después dedicarme una mirada llena de inusual energía e impotencia contenida.

-Yo… ¡Estoy segura de que puedo comprender a Soul mucho mejor que tú! – Me dice al borde del llanto.

-¿Disculpa?

-¡No sabes nada! ¿Por qué no le dejas ya en paz? ¡Estorbas, niñata! – Esta vez, Crona llora desconsoladamente de pura rabia.

Me he quedado de piedra ¿Es esta Crona? ¿Crona Makenshi? ¿La atractiva, discreta y cobarde Crona Makenshi? No lo puedo creer… Estoy a punto de responderla igual de enojada por su grito, pero se va con paso enérgico y enfadado. ¿Qué ha querido decir con todo eso? ¿Acaso Soul guarda más secretos para mí? Sea lo que sea no puedo evitar sentirme molesta porque la pelirosa haya estado en casa de mi amigo. Un momento… Estoy… ¿¿celosa?? No, es imposible, es solo mi amigo; puede tener en su casa a quién quiera. Prefiero no comerme el coco con tanto lío y me dirijo al telefonillo para llamar a su piso.

-¿Digaaa? – La voz de mi enfermo amigo a través del aparato suena como una gramola oxidada.

-Soy yo, Maka.

-Ah, hola.

Una vez dicho esto, suena el timbre que indica que la puerta ya está abierta. Entro en el ascensor y apoyo mi cabeza en la pared de éste mientras miro a la tenue luz de xenón que lo ilumina. Tengo muchas preguntas para Soul y estoy segura de que le molestará mucho que le interrogue cual delincuente en una comisaría, después de todo ¿Es que hay alguien que no se sienta incómodo en una situación así? No me importaba, si de verdad es mi amigo no tendrá reparos en contarme un secretito o dos. Crona parece saber más de él que yo, por lo que no pienso quedarme de brazos cruzados mientras me voy distanciando más de Soul. Finalmente llego a su piso, llamo a la puerta y me recibe con un pijama de pantalones cortos y camisa también corta… No parece que le dé mucho pudor el recibirme así, por lo que omito cualquier tipo de comentario sobre ello.

-¡Buenas! ¿Qué tal llevas la fiebre? – Pregunto mientras entro a su apartamento.

-Voy tirando… pero no te me acerques mucho, no vaya a ser que te contagie.

El apartamento de Soul es sencillito. Ni muy grande ni muy pequeño, lo justo para sentirse cómodo con dos o tres invitados. Siempre quise saber qué se siente al vivir sola, pues actualmente sigo viviendo con mi padre, pero el caso de mi compañero de clase es especial: se tuvo que ir de su propia casa en Hokkaido por razones que aún son desconocidas para mí. Decido hacer hincapié en esto disimuladamente mientras me siento en un sillón de la sala.

-¿Sabes? Tengo curiosidad, no nos dijiste por qué te fuiste de Hokkaido ¿Podrías contármelo?

Él me mira fríamente para luego suspirar. Comprendo que esta no es una buena forma de hacer una visita, por lo que intento rectificar mi error disculpándome y cambiando de tema:

-¡Oh, si no quieres no tienes por qué contarme nada! – Digo mientras zarandeo mis brazos en el aire de forma nerviosa – A propósito, he aprovechado para comprarte algo, es una bufanda.

Se la entrego mientras él la mira inexpresivo y misterioso, parece que hoy está en "uno de sus días"… Se la pone alrededor del cuello y me pregunta:

-¿Qué tal me queda?

-Perfecta.

Él fija sus ojos en los míos, como la primera vez que nos dirigimos la palabra. Vuelvo a perderme en su roja y profunda mirada penetrante mientras noto como si me estuviese evaluando poco a poco cual profesor corrige un examen. Parpadea y desvía su mirada con una expresión de molestia en su cara, ya vuelve a ser el Soul que parece más humano. Como si me hubiese leído el pensamiento, comenta:

-Y dime ¿Qué tal con Crona?

Vaya, a eso lo llamo yo tener el don de la oportunidad. A mi mente llegan imágenes de la pelirosa en el momento en el que me gritó en un ataque de rabia contenida.

-Pues la he visto salir del edificio y… bueno, tú ya sabes que esa chica no me agrada mucho, a pesar de que a ti sí, por eso la pregunté qué había estado haciendo aquí y me respondió gritando cosas como: "¡Estoy segura de que puedo comprender a Soul mejor que tú!" Todo esto llorando como una descosida.

-¿La preguntaste o la interrogaste?

-Vale, reconozco que me pasé un poco con mis modales, pero ella no se quedó corta.

-Hmph.

Soul dejó escapar una fugaz e irónica risa que me hizo pensar que él ya lo sabía, como si ya hubiese visto o escuchado lo que le acabo de contar. A decir verdad, mi amigo y Crona son EXTREMADAMENTE bipolares. Tan pronto están con su típica actitud misteriosa y taciturna como tan pronto vuelven a ser personas que ríen, lloran y se enojan. Toma ya, otro punto a favor de Crona Makenshi, si es que no falla… Y cómo no, yo y mis celosos pensamientos de nuevo ¿Por qué demonios me siento así? Ambos decidimos cambiar de tema de conversación a otros algo más triviales. Pasamos toda la tarde comiendo las bolitas de arroz que preparé mientras reímos, comentamos y charlamos como si nos conociésemos de toda la vida.

-¿Sabes, Maka? Al principio te tomé como una niña hueca y malcriada que solo se interesaba por mi imagen – Comenta divertido – Pero de pronto has cambiado, ya no eres tan idiota, al menos conmigo.

-Pues… no sé que decir, la verdad – Digo sincera – No sé si alegrarme porque ahora te parezca más simpática o si enojarme por todo lo que has dicho de mí.

Él vuelve a reír.

-Seguro que yo tampoco era perfecto, vamos, dime lo que pensabas de mí cuando me conociste.

Yo accedo algo avergonzada por que sepa lo que vi en él.

-Pues verás, al principio solo me fijé en tu imagen, pues hay que reconocer que estás hecho todo un donjuán, luego vi que eras un chico muy rarito con complejo de emo y finalmente he descubierto que puedes ser un muchacho encantador cuando quieres, Soul.

Él se ruboriza levemente mirando al suelo con una indescriptible sonrisa de plenitud.

-Gracias…

Me parece que su reacción ha sido un poco extraña y le miro con curiosidad. Ese "gracias" sonó muy sincero, como si lo hubiese sacado de lo más profundo de su ser… Inconscientemente miro el reloj de la pared y me doy cuenta de que ya es bastante tarde.

-Me temo que debo irme – Digo algo apenada – Ha estado genial que compartieses eso conmigo, Soul.

-Sí, también ha estado bien saber lo que pensabas de mí.

Me levanto para irme y él para despedirme. Una vez en la puerta me volteo para hacerle una última pregunta:

-¿Te ves con fuerzas para venir mañana a clase?

-Supongo ¿tan ansiosa estás de verme? – Pregunta burlón.

-Tengo déjà vu ¿Cuántas veces me habrán preguntado cosas de ese tipo en lo que llevo de día? – Respondo algo exasperada – No, tonto, es solo que la clase es un rollo sin tus radicales cambios de humor.

Él vuelve a reír.

-Bueno, entonces creo que sí podré asistir.

-Me alegro de oír eso.

Nos despedimos y yo apoyo mi espalda en la pared algo melancólica. Suspiro. Soul, me gustaría conocerte mejor…

Estoy seguro de que os ha gustado… ¿¿VERDAD?? Eso espero, pues me ha costado mucho poder terminarlo (a pesar de estar enfermo)