Disclaimer: Seguramente pensaréis que no es necesario que diga que ni Soul Eater ni sus personajes me pertenecen ¿verdad? PUES LO ES.

Llevo un tiempecito pensando en cómo voy a hacer este cap... y finalmente me llegó una idea cuando estaba en clase haciendo un examen de francés (el cual aprobé con nota: un 8 x3) Jaja, lo sé ¿A quién se le ocurre ponerse a pensar en su fic en medio de un examen? Pues heme aquí: ¡Azabache! xD

Capítulo V

La pura verdad

[Maka's POV]

Esto es simple y completamente RARO. ¡¿Qué demonios han sido esas voces que he escuchado en mi cabeza cuando bailaba en la discoteca?! Era la voz de Crona, eso está claro... ¿Pero cómo es posible? Estaba tranquilamente bailando en la pista cuando de pronto oigo a alguien decir: "Ahh... Maldita sea, no le gustan las chicas como yo" Esto... ¿¿HOLA?? ¿Quién ha llamado a una sesión de espiritismo? ¡Ni que Crona fuera una de esas que habla con la mente! En ese momento estaba muy confundida como para seguir oyendo en mi cabeza su trémula vocecilla mientras intentaba bailar, por lo que decidí llevarme a la pelirosa fuera del local para que me explicase todo con más detenimiento, si es que de verdad ella sabía algo de estas voces. Me percaté de que Soul no estaba en la barra cuando llevaba a Crona conmigo a rastras tirando de su mano. ¡Simplemente se esfumó! Y para más inri el muy idiota ni siquiera nos avisó. Debí suponer que haría algo así mientras no le viésemos... Por eso decidí que lo de las voces ya se aclararía más tarde (aun así decidí llevarme a Crona para encontrar a Soul), lo primero era buscarle. Cuando salimos de la discoteca Crona me suplicó que la dejase ir, pero yo la interrumpí enérgicamente explicándola (más bien ordenándola) que me ayudaría a encontrar a nuestro amigo y que más adelante me diría todo lo que sabe acerca de su voz resonando en mi cabeza. Cuando mencioné el tema, su rostro adoptó una expresión de enorme inquietud y nerviosismo. Eso me dió a pensar que SABÍA de lo que le estaba hablando, por lo que me enfurecí mucho, pues me molesta bastante que la gente me guarde sus secretos. La tomé de nuevo del brazo y la arrastré conmigo ignorando sus quejas.

Ahora que por fin he encotrado a Soul, puedo asegurar que tanto Crona como él me guardan uno o varios secretos... Vale. De Crona me lo esperaba ¿Pero de Soul? ¡Creía que entre nosotros había un mínimo de confianza! Me siento frustrada y engañada ahora que veo a Killik durmiendo plácidamente en el suelo después de haber recibido la misma sacudida de fuerza que incluso yo percibí. ¿De dónde coño salió esa especie de onda de choque? ¿De Soul? ¿Por qué oía la voz de Crona en mi mente? ¿¡Y por qué tengo la rara sensación de que mis sospechas no son PARA NADA infundadas!? Esto exige una explicación inmediata. Soul y Crona me van a contar todo acerca de ellos tanto si quieren como si no. Es demasiado extraño para simplemente ignorarlo, asique es completamente normal que quiera averiguar que está pasando entre estos dos. Tomo a mi amigo y a la pelirosa de la mano y los llevo conmigo.

-¡Me vais a explicar todo lo que ocurre! - Les digo muy enojada.

-¡Pero Maka! ¡Espera un momento, no es lo que parece! - Me pide Soul.

Yo me volteo y le fulmino con la mirada.

-¿Ah sí? ¿Qué es, entonces?

Ambos dudan por un momento antes de que yo vuelva al ataque.

-No podemos hablar de esto aquí, por lo que me vais a acompañar al piso de Soul ya mismo.

-Maka... Por favor... - Crona tartamudea ridículamente.

-¡A callar! - Exijo - ¡No hay peros que valgan! ¡Quiero una explicación ahora!

Una vez dicho esto, vuelvo a retomar el camino al piso de Soul. Puede que me esté pasando un poco con todo esto... pero es que simplemente no puedo ignorar lo que mi amigo me oculta. No es nada personal, ni mucho menos, es solo que me frustra el sentirme como la que menos sabe de todo. El camino de ida se hace largo. Hace rato que ambos ven que no pienso dejarles ir, por lo que me siguen a regañadientes sin que les tenga que arrastrar. Miro a Soul mientras andamos. Su rostro no refleja ninguna emoción, como casi siempre. Es como una fría y dura columna de piedra andante. Crona sin embargo parece afligida. Mira al suelo con expresión de trsiteza profunda. ¿Tan grave es es todo esto? Empiezo a sentir en mí un brote de culpabilidad y escrúpulos. He sido muy dura con ellos... ¡Pero aun así no puedo fingir que no he visto ni oido nada! Es demasiado extraño e inquietante para ignorarlo ahora que he sido testigo de todo eso. No, eso sería tajantemente estúpido e ingenuo. Por mucho que les duela, van a tener que darme una explicación.

Por fin llegamos a su acogedor apartamento que nos resguarda del glacial frío. Dejo mi ropa de abrigo en el perchero como si nada, al igual que los otros dos. Sin decir una sola palabra, nos sentamos en el sofá de la sala y de pronto un penetrante y seco silencio nos envuelve acompañado de una tensión que solo consigue hacer a mis nervios más y más expectantes. Miro a Soul... nada. Solo vacío. Sus ojos se topan con los míos y él arquea una ceja como si estuviera esperando una pregunta con la que comenzar el interrogatorio. Miro a Crona... ahora tampoco hay nada. Sus claros ojos azules han pasado de ser de un tono celeste y blanquecino a un azul más profundo y mate. Ennegrecido. Como las mismísimas profundidades del océano. Del mismo modo que el rojo sangre de los ojos de Soul ha pasado a ser del color que las rosas toman cuando se marchitan. O cuando una herida se coagula formando una grotesca costra de sangre reseca. Un escalofrío recorre mi espalda al ser el centro de las oscuras y terroríficas miradas de esos dos. Carraspeo e intento romper el hielo:

-Esto... Supongo que debería empezar por lo más básico - Digo con un tono de voz algo más calmado que hace unos momentos en la calle - Bueno, quiero saber por qué a veces parecéis tan... tan... - Simplemente no logro encontrar la palabra para describir su prácticamente inhumana forma de actuar en ocasiones.

-¿Despojados de toda emoción? - Sugiere Soul.

-Iba a decir fríos pero... - Mi tono de voz se torna a disculpa sin darme cuenta.

Crona toma aire y lo suelta mientras entrelaza los dedos de las manos en su regazo. Comienza a hablar y parece como si su mente actuara como una grabadora. Como si ya estuviese programada para hablar de esto.

-Me parece que eso es algo que difícilmente entenderías. Ni siquiera nosotros sabemos del todo por qué nos pasa esto... Es como si... como si de repente nuestro cuerpo no necesitara sentir nada.

-Me refiero al porqué de eso - Digo intentado preguntar de manera indirecta lo que ambos guardan en secreto.

Ella y Soul se miran y entornan los ojos. Después Soul sigue la explicación:

-¿Te gustaría saber también por qué hay veces en las que sé perfectamente lo que piensas?

Asiento con la cabeza muy tensa. Por lo visto ambas cosas tienen alguna relación que las une.

-Pues verás - Continúa él - Cuando ves que de pronto pasamos de estar riendo y más contentos que unas castañuelas a estar como nos ves ahora, es porque precisamente en ese momento podemos saber lo que pasa por tu cabeza.

Me he perdido.

-¿Perdona? - Le pido que se explique mejor.

-Lo que queremos decir, Maka, - Sigue Crona - es que cuando nuestros ojos cambian de color podemos introducirnos en la mente de los demás con solo entrecruzar nuestras miradas. Maka, somos telépatas.

Mi mente se ha colapsado y mi cuerpo se ha paralizado en el momento en el que comprendí todo. Eso explica muchas cosas: las voces en mi cabeza, sus cambios de humor, el que tengan una respuesta para casi todo y el que Killik se haya dormido solo con que Soul le haya mirado a los ojos... Mi respiración se vuelve entrecortada sin quererlo. Tengo más preguntas que hacer:

-Pero... Entonces ¿fue por eso por lo que escuché tu voz en mi mente? - Le pregunto a Crona.

Ella me mira confusa, pero luego comprende.

-Ah... Seguramente eso haya sido porque el estar cerca de Kid descontrolaba mi actividad mental y enviaba señales a todas las direcciones. Lo que me sorprende es que tu cerebro sea tan receptivo.

-Y... ¿Cómo hiciste que Killik se durmiese en el acto? ¿Fue con esa onda de choque? - Pregunto a Soul con la voz algo temblorosa.

-No fue una onda de choque - Responde negando con la cabeza - Me introduje en su mente y deshice los hilos que ataban su consciencia a su cuerpo. En otras palabras: le dormí. Pero el que lo haya hecho con prisas y sin mirarle a los ojos hizo que mi cerebro desviara parte de sus señales al exterior, tú las debiste recibir también.

No logro asimilar todo esto. Es simplemente tan revelador y al mismo tiempo tan confuso... Vale. Cualquiera que haya escuchado esas excusas se habría echado a reír por lo absurdas que son. Pero yo soy testigo de todas las pruebas que verifican lo que me han dicho. Son telépatas, no cabe duda.

-Dios... - Digo exasperada y exhausta de pronto - Esto es... difícil de asimilar...

Soul bufa.

-Pues espera a saber más de lo que querías...

Es verdad. No solo quería saber todo lo que pasaba ahora, sino el pasado de mi amigo peliblanco. Puede que os parezca entrometida, pero ahora que sé lo que sé, debo averiguar la razón de esa habilidad. Después de unos instantes intentando tomarme esto con calma, vuelvo a las preguntas con un hilo de voz trémulo:

-Ahora... quisiera saber qué pasó en Hokkaido...

No me atrevo a mirarles a la cara. Simplemente me siento intimidada y diminuta ante su desbordante verdad. Crona posa una de sus manos en mi hombro queriendo darme ánimos, aunque su rostro siga tan frío y neutro. Ahora que me fijo... No es tan mala tía como pensaba. Solo un poco rarita, eso es todo. Pero es buena gente, después de todo. Soul se acomoda en su asiento y suspira. Parece que esto va a llevar un tiempo de explicación.

-Maka... ¿Es esto lo que quieres?

Esoy decidida. Asiento fervientemente. No pienso retractarme.

-Bien... pues todo empezó hace unos años.

(N/A: que conste que odio con toda mi alma los flashbacks, pero si no, no podría contar la historia de Soul)

...Flashback...

He quedado con Kim para ir después de clase al parque. Solos ella y yo, pues hoy es el gran día que tanto planeé desde que me enamoré por primera vez y desde que le dije lo que sentía, siendo maravillosamente correspondido. Hoy le voy a revelar el secreto que me carcome por dentro: soy telépata. No puedo dejar de pensar que a lo mejor, y solo a lo mejor, ella no me comprenda como yo creo que lo haga. Puede que sienta miedo, incredulidad o incluso... repulsión... Mi corazón da un vuelco cuando la veo acercarse a mí corriendo por el camino de tierra batida del parque. Está tan guapa con el uniforme del colegio. A ella no le gusta, pero yo siempre la digo que está preciosa con él puesto. Pero ahora no es el momento de admirar por quincuagésima tercera vez lo hermosa y atractiva que es; debo sincerarme y acabar con la última y más resistente muralla que nos separa a ambos.

-¡Hola! - Me saluda sentándose a mi lado y dejando que pase mi brazo por sus hombros - En serio, estoy impaciente. ¿Qué era lo que querías decirme?

-Ey, ey, tranquilidad. - Le digo intentando que mi risa sea lo más convincente posible, pues en estos momentos reír es lo más difícil del mundo - Déjame prepararme.

-¡Pero eso me va a dejar con más intriga! - Se queja cómicamente.

Yo simplemente la sigo la corriente intentando contarle todo de la forma más natural y lenta posible, no quiero que le de un infarto con la revelación. Empezamos relajados: una bromita por aquí, algún comentario sobre lo que hicimos el sábado pasado por allá... Pareciera como si en realidad lo único que yo quería no era otra cosa que pasar unos momentos a solas con mi chica. Todo va sobre ruedas, y sin darme cuenta, ya le acabo de soltar todo en una última y refrenada confesión llena de respiraciones entrecortadas.

Ya está. Ya lo he dicho todo. Ahora que miro al suelo con el corazón a punto de estallar de los nervios por lo que pueda decir, puedo aseguraros que nunca me sentí tan pequeño y frágil. Con una simple contestación negativa por parte de ella podría morirme. La que sea: una risa sardónica en la que alegue que estoy loco de atar, una expresión extrañada e interrogativa con la que intente fingir que me cree... Con cualquiera o con alguna más de esas mi vida ya no sería igual. Yo necesito una respuesta clara, sincera y positiva. Una en la que asegure que me cree y que me acepta como soy. Una en la que yo sepa que dice la verdad. Finalmente me envalentono y levanto la mirada para dirigirla hacia ella. Está con las yemas de los dedos posados en su boca con expresión dubitativa y algo extrañada. No parece nerviosa o incrédula, pero es como si se hubiera convertido en una estatua de pelo rosa fucsia.

-Kim, yo... - La digo intentando hacerla despertar de su trance.

Ella traga saliva y sacude la cabeza.

-Estoy bien - Dice con una amplia sonrisa en sus labios - Te creo y lo acepto, Soul.

Por un momento llegué a pensar que decía la verdad. Por un momento me sentí la persona más afortunada del universo. Por un momento... vi un destello de miedo en sus ojos. Todo se vuelve más claro y empieza a encajar como las piezas de un puzle. Me cree, desde luego. Pero no lo acepta. Es más; teme mi "habilidad". ¿Que por qué lo sé? Porque cuando terminó lo que tenía que decir, su voz se quebró en un sollozo y su cuerpo se convulsionó bruscamentre. Está llorando.

-¡Kim! ¿Por qué lloras? - Le pregunto muy exaltado.

En realidad yo sé la razón. Pero estoy tan aterrorizado que lo único que deseo es que con mis preguntas ella se retracte de lo que va a decir a continuación:

-Soul... yo no puedo creer que tú... - Dice entre sollozos - Tú... tú no...

No sigue, pues ha roto a llorar de una forma muy brusca. Yo intento tranquilizarla, pero se levanta del banco y se marcha corriendo aún echando lágrimas por los ojos... Yo simplememte me quedo petrificado. No entinedo por qué ha reaccionado así. ¿Por inseguirdad? ¿Por temor, quizá? Eso no importa ya, pues desde este mismo instante soy capaz de deciros que nuca jamás volveré a verla. Ella no lo permitirá.

...Fin del flashback...

-Pasaron los días y Kim no aparecía en ningún lado. - Sigue Soul igual de inexpresivo - Simplemente se había esfumado. Yo la busqué por toda nuestra ciudad sin nigún éxito mientras sentía cómo cada vez que su rostro se reflejaba en mi mente un agujero negro y glotón se tragaba mis emociones, del mismo modo que también empecé a ser incapaz de leer el pensamiento a no ser que en mi interior solo hubiese el ya mencionado vacío - Toma aire - Falté a la escuela, enfermé, casi me atropella un coche y desaparecí durante dos días enteros... todo por encontrarla. Cuando por fin me entregué al inmenso dolor que sentía en mí, desistí de la búsqueda. Pero entonces... hubo un atentado terrorista en la estación de trenes de la ciudad. Nadie había muerto o salido herido... nadie excepto ella y su familia. - Detiene su narración y traga saliva - Cuando Kim murió yo... nunca, jamás supe cómo sentirme. Simplemente lloré y grité lo más fuerte que pude, pero yo estaba seguro de que esas lamentaciones no eran más que una capa negra que escondía lo poco que me importaba su muerte. Ahora la echo de menos sí, pero no lloro por ella... Nunca, aunque a veces desee traerla de vuelta a la vida.

Soul deja de hablar y me mira sin añadir más. Yo no puedo describir el torrente de emociones infundadas que surge en mí. ¿Dolor? ¿Tristeza? ¿Compasión?... ¿Vacío? No tengo ni idea. Lo único que sé es que ahora mismo estoy balbuceando patéticamente palabras inteligibles y sin amorfas. Como un bebé que intenta repoducir con su propia voz recién estrenada todo lo que escucha. Lo único que logro reconocer de todo lo que de algún modo he dicho a sido la palabra Soul. Ambos me miran sin emoción alguna en sus rostros. Pero solo por unos instantes, pues el rojo marchito de los ojos de Soul se va transformando poco a poco en ese tono ardiente y sangriento de siempre. Me ha leído el pensamiento, pero dudo que haya conseguido sacar nada a limpio, pues en estos instantes mi mente es un revoltijo de sentimientos amontonados que no saben cómo hacerse notar.

Él ladea la cabeza y sonríe irónicamente mientras se tapa los ojos con la mano. No quiere verme siquiera, y lo comprendo, pues una pequeña parte de mí sabe que he sido una imbécil y una auténtica desgraciada al exigir que me contase su pasado. Crona no se atreve a introducirse en mi cabeza, solo nos mira a ambos restorciendo sus manos en su regazo. Soul suspira profundamente y por fin habla en un hilo de voz:

-Crona ¿serías tan amable de llevar a Maka a su casa? Es que... necesito estar solo.

-Claro.

Ni siquiera reacciono cuando la chica me ayuda a levantarme del asiento y me lleva con ella hacia la puerta del apartamento, pues estoy completamente lisiada mental y físicamente por la desmesurada verdad que acabo de escuchar. Antes de que la puerta se cierre, miro a Soul por última vez en el día de hoy. Está llorando...

De pronto me encuentro en mi cuarto. Sentada en mi cama frente al enorme espejo que utilizo para cambiarme de ropa. Me fijo que mi apariencia es deplorable: mis hombros están hundidos e inclinados hacia adelante, mi cabeza doblada a un lado; como si me pesase más de la cuenta. Mi boca medio abierta en una expresión indescriptible y mis mejillas están pálidas como la nieve.

¿Qué ha pasado? ¿Cómo he llegado aquí? ¿Acaso no había nadie en casa cuando Crona me trajo? Por lo visto no... Pero de pronto a mi cabeza llega la imagen de un chico de pelo blanco.

-¡¡SOUL!! - Grito con todas mis fuerzas al aire mientras me levanto de súbito.

Me quedo quieta de pie sin saber cómo reaccionar ante todo lo que ha pasado. Ahora sé lo que le pasó a Soul en Hokkaido. Ahora sé su secreto y también... También acabo de conocer su dolor. Mi respiración pasa a ser jadeante cuando llego a ver el teléfono de casa a mano. A mi mente se le ocurre una sola idea: pedir el más sincero y absoluto de los perdones a Soul. Sí, debo llamarle, debo pedirle disculpas por lo idiota que he sido. Mientras cojo el aparato y empiezo a marcar su número, dentro de mí solo se oye unas crueles palabras: Eres odiosa, Maka Albarn. El pitido quie avisa de que el teléfono está sonando por la otra línea empieza a sonar y a mí me llega de nuevo ese interminable torrente de sensaciones que todavía soy incapaz de reconocer. El teléfono sigue sonando y nadie contesta. ¿Sabrá que soy yo y por eso no quiere hablar? ¿Porque ya no quiere saber nada más de mí, acaso? El simple hecho de pensar que es así me destroza por dentro. Me mata.

Finalmente salta el contestador y la típica voz femenina de la compañía de teléfonos me sugiere que deje un mensaje después de la señal, y así lo hago. Tomo aire para empezar a hablar, pero no me salen las palabras. Me quedo unos instantes sin decir nada, hasta que por fin logro articular algo:

-S-Soul... - Digo con un hilo de voz - ¿Estás ahí?

Nadie responde, por lo que sigo con tono tembloroso y frágil en mi vocecilla.

-Soy... Soy Maka - Vuelvo a tomar aire - Yo... quiero decirte tantas cosas que no sé por dónde empezar... Lo primero: perdóname.

Sin darme cuenta, empiezo a llorar desconsoladamente mientras intento seguir hablando sin que se me apague la voz entre sollozos.

-No... No sabía nada. Yo quería saber más de ti, conocerte pero... pero me he dado cuenta de que ha sido un tremendo error... Yo nunca quise...

Mi vista se vuelve borrosa al mismo tiempo que de me percato de que estoy hablando sin control y sin pensar antes lo que voy a hacer salir por mi boca, pero ya es tarde, debo continuar.

-Yo... estoy harta de esto... Harta de mi entrometida actitud, Soul... Quiero cambiar... - Digo con hipo y convulsionándome - Quisiera hacer que todo lo que he oido fuera olvidado y así... así volveríamos a ser dos amigos normales y corrientes... Sin ninguna sospecha sobre si el otro tiene alguna habilidad extraña o si el otro quiere averiguar más de ti... Solo... volver a lo de antes.

De nuevo esta catarata de sentimientos infundados me inunda por dentro. Ahora solo sé decir lo que siento, lo cual no tengo nada claro. Vuelvo a perder el control sobre lo que digo y no entiendo nada de lo que estoy comunicando al contestador automático. Pasaron unos instantes en los que dije cómo me sentía sin siquiera darme cuenta de ello, hasta que por fin mi cerebro pudo sacar en limpio algo de lo que mi corazón me obligaba a confesar:

-Lo que quiero decir, Soul... - Mi voz se vuelve a quebrar - Es... es que...

De pronto alguien descuelga el teléfono en la otra línea y una voz muy familiar y que por lo visto parece nerviosa me habla:

-¿Maka?

Soul... es Soul. Un terrible pánico me asalta de repente y cuelgo brusacamente para después apretar con fuerza el teléfono contra mi pecho mientras en mi rostro se refleja una expresión llena de lágrimas de puro terror. Él... había estado escuchando todo este tiempo. En mi corazón algo empieza a agitarse y revolverse con furia. ¿Qué diablos es esto que siento? ¿Rabia? ¿Miedo? o... No quiero pensarlo. No, no quiero saberlo. Simplemente quiero olvidar todo lo que acabo de escuchar de los labios de mi amigo. Quiero que todo lo que me dijo fuera una simple pesadilla, como la que ahora mismo tendré mientras me acuesto con ropa y llorando entre alaridos de dolor. Quiero fingir que en realidad no me he enamorado de Soul Evans...

Bueeeeeenoooo.... todos sabemos lo mucho que cuesta hacer cuatro historias al mismo tiempo y taal... por eso tarde tanto =S pero tranquilos, ahora que se lo dificil que es, no pienso hacer nuevos fics hasta que termine estos... pero en fin ¿¿Que os ha parecido el cap?? Espero que haya sido de vuestro agrado, del mismo modo que lo seran los demas ;)

P.D. ¡GRACIAS POR LEER, SEBASSS! (sebas es un amigo mio del cole, que conste =P, cuando se haga cuenta os recomiendo leer sus fics. Esta viendose Soul Eater, cuendo termine, se iniciara en la vida de fanfictionero xD)