Disclaimer: Soul Eater y sus personajes no me pertenecen.
Siento muchísimo no haber actualizado ni ésta, ni ninguna de mis otras historias antes. Pero el caso es que estaba con mi familia en Zamora de vacaciones de Semana Santa viendo procesiones y acumulando ideas, lo que provocó una violenta deflagración en mi cabeza, para variar xD
Capítulo VI
Dilo
[Soul's POV]
Hoy Maka no ha venido a clase. ¿Debería extrañarme? No lo sé, pues de verdad yo también me moriría de vergüenza, o al menos arrepentimiento, al verme como alguien imbécil e insensible que presionó a uno de sus amigos solo para conocerle mejor… Sí, esa es Maka. No me malinterpretéis. No estoy culpándola de nada y por supuesto no le tengo en cuenta el que me haya exigido hablarle de mi pasado. Solo digo que es completamente comprensible que hoy no se haya visto con fuerzas de verme siquiera. Pero aun así estoy inquieto. ¿Qué estará haciendo ahora? ¿Se habrá quedado en casa encerrada, o estará saliendo de vez en cuando para tomar el aire? No puedo evitar preocuparme y pensar en Kim de nuevo. Esta situación me recuerda a la vez en la que le conté sobre mi habilidad. Solo espero que Maka no haga como Kim y desaparezca de mi vida, eso sería demasiado para mí y seguramente no soportaría la marcha de otro ser querido. La última vez que supe de ella fue cuando me llamó por teléfono para disculparse de una forma atropellada, y ni siquiera terminó lo que quería decirme… Desde esa noche estoy muy intrigado por lo que no pudo confesar y dentro de mí algo se remueve con rabia. ¿Por qué me siento así?
A mis oídos llegan las alocadas e infantilmente emocionadas voces de dos de mis compañeras. Están hablando del baile que en una semana se va a celebrar en el instituto: a quién van a invitar ellas, las parejas que seguramente salgan… Es verdad. No llevo aquí más de tres meses y medio y sin darme cuenta ya se acerca el baile. Por no mencionar que en poquísimo tiempo he conseguido un grupo de amigos y que la chica más huraña de clase se una a nosotros. ¿A quién invitaré? Ni lo sé ni me importa. Lo único que quiero es que Maka vuelva y que seamos los amigos de siempre, como ella bien dijo por teléfono. Aunque… si hoy la veo puede que la invite al baile. No lo sé, es algo precipitado y se me ha ocurrido de repente, pero lo que no me apetece quedarme encerrado en casa mientras mis amigos se lo pasan en grande y Maka es la única chica a la que me atrevería pedirla algo así. Bueno, eso es algo que pensaré a lo largo del día. Por hoy voy a intentar rehacer mi vida después de haber revelado todo mi pasado a otra persona. Pero… ¿Por qué el incesante pensamiento de Kim sigue ahí? ¿Acaso no lo había superado? Tengo nuevos amigos maravillosos con los que toda preocupación se desvanece junto al vacío. Ya no leo tantas mentes como antes y me río con más frecuencia. Además mi taciturna y depresiva actitud está cambiando para bien. Entonces ¿Por qué no me siento mejor?
Black Star se sienta a mi lado antes de que el cambio de clase acabe.
-¿Qué pasó el otro día? – Pregunta extrañado – Os fuisteis sin avisar…
Kid se une a la conversación. Hoy se le ve un poco más alegre que de costumbre.
-Es verdad – Apoya él – Crona y yo estábamos tan tranquilos hablando cuando de pronto vino Maka y se la llevó muy enfadada. Después de eso nos percatamos de que ni ellas ni tú estabais en el local.
A ver cómo salgo ahora de esta sin que se note demasiado que miento. Veamos…
-Pues yo me fui porque no soportaba más el ruido – Me excuso con toda la naturalidad del mundo – Ya me conocéis, no me gustan mucho las aglomeraciones de gente. Y bueno… no tengo ni idea de por qué Maka se llevó a Crona con ella – Esta vez mentí algo mal – Supongo que eso se lo tendréis que preguntar a ellas.
Kid se acaricia la barbilla pensando.
-El caso es que ninguna de las dos ha llegado aún – Dice preocupado - ¿Les habrá pasado algo?
Anda… Es verdad que tampoco ha venido ella. Esto empieza a ser preocupante. Bueno, ya lo era antes por lo de Maka, pero que Crona no venga me da a entender que está pasando algo. Sin darme cuenta me empiezo a morder el labio inferior y frunzo el ceño. Black Star lo nota y me intenta tranquilizar con su espíritu alegre.
-¡Baja esos humos, tío! – Dice riendo – Seguramente Maka se habrá despertado con resaca – Por lo visto ya da por hecho que lo único que hizo Maka la otra noche fue irse de farra con Crona y otros "amigos" suyos – y Crona… Bueno, no tengo ni idea de por qué no habrá llegado.
Tanto hablar de la pelirrosa me recuerda algo: ¿no se supone que vino con nosotros para acercarse más a Kid? Decido cambiar de tema para apurar este ambiente de incomodidad que ha surgido preguntándole a Kid:
-Por cierto ¿Qué tal con Crona?
Él arquea una ceja y sonríe abochornado. He de decir que este chaval es muy impresionable.
-¿Y a ti que te importa? – Responde encogiéndose de hombros.
-No sé… es que se nota bastante lo mucho que os gustáis – Respondo triunfante.
-¿Ah sí? – De pronto su tono de voz pasa a uno burlón - ¿Y tú con Maka? ¿Cómo os va?
Demonios. Tocado y hundido, como dirían en el famoso juego. Ahora sí que no sé cómo responder. Me quedo sin palabras hasta que Black Star me salva. Con esta ya le debo dos.
-Bah, no le presiones, ya le pedirá ir al baile a su ritmo – Mientras dice esto, me da palmadas en la espalda – Si es que este va por ahí de tímido pero luego bien que las castiga a todas ¿Ehhh?
Yo río un poco fingido, pues para nada tenía pensado invitarla. Bueno, eso no es verdad… Sí que había pensado en ello, pero no lo he decidido aún. ¿Y qué es eso de que "las castigo a todas"? Yo no soy bajo ningún concepto de esa clase de tíos que se las dan de vergonzosos pero luego se convierten en auténticos "pulpos". De pronto, las Thomson se unen a la conversación con el único tema que sus alocadas mentes pueden albergar: el baile.
-¿Ya tenéis pareja? – Pregunta Liz.
-¡Yo sí! – Patty responde como si la pregunta fuera hacia ella - ¿A que no adivináis quién es? ¡Harv!
Contra, requetecontra (N/A: LOL). Eso nos ha dejado bastante sorprendidos a todos excepto a su hermana. ¿Harv y Patty? ¡Esto es de película! Todos reímos de buena gana ante la imagen de ambos bailando juntos. Después, Liz volvió con su cuestión. Kid no tenía pareja, pero estaba más que claro que se lo iba a pedir a cierta chica de ojos celestes. Black Star tampoco, pero Liz le "ayudó" a decantarse por alguien.
-Ah… ¿Y si se lo pides a Tsubaki?
Él pareció sorprendido por un momento, pero luego se puso a pensarlo y, aunque no se le veía muy convencido, no le pareció mala idea. Después de todo, los dos se conocen desde la guardería y no es de extrañar que acaben teniendo algo. Tampoco se sonrojó ni se puso nervioso hablando de algo con lo que seguramente yo o cualquier otro se ruborizaría seguro. Eso es algo que caracteriza a nuestro amigo peliazul, su falta del sentido del ridículo. Como de costumbre, todos empiezan a comentar lo buena pareja que yo y Maka hacemos. ¡Qué pesados! Ni que estuviésemos hechos el uno para el otro… No tengo más remedio que decirles que sí; que finalmente me decanto por pedírselo a ella, así se se callan y me dejan en paz.
-¡Oh, no te preocupes, Soul! – Dice Tsubaki, que ahora mismo se había incorporado escuchándome decir a quién voy a sacar a bailar – Seguro que dice que sí.
-Eso no es lo que me preocupa… - Yo suspiro algo exasperado por el revuelo que he causado en mis amigos.
Sin darme cuenta, he volteado la cabeza a la entrada de la clase. Veo a Killik entrar junto a Jaqueline. Parece que no ha dormido bien... y no es de extrañar. ¿Cuánto tiempo habrá estado desmayado en la calle? Se le ve con cara de resaca y muy preocupado. Jackie le está hablando con expresión de reproche y por lo visto el líder del club de boxeo no va a responder. Ambos se giran hacia mi posición y se acercan. Jackie con el paso fuerte y seguro que la caracteriza; Killik a regañadientes. La chica se abre paso entre mis amigos y apoya sus manos sobre mi mesa. ¿Qué querrán?
-Buenas, Soul - Me saluda como si nada - Verás, aquí hay alguien que quiere decirte algo ¿Verdad, Killik?
¿Que quiere decirme algo? Dudo que no sea otra cosa que una amenaza más... Nadie responde a su pregunta y Killik se ha quedado atrás con la mirada baja. Jackie se impacienta:
-Ejem... he dicho: ¿VERDAD, KILLIK?
Esta vez ella se voltea y agarra al chico del brazo tirando de él para que se acerque.
-¡Vale, vale! - Se queja - ¡Ya voy!
Por un momento se queda quieto y callado en frente de mí. Tiene el ceño fruncido y los brazos cruzados, como si creyera que en realidad no tendría por qué hacer esto. Todos estamos espectantes a lo que supuestamente va a decir.
-¿Y bien? - Pregunto paciente.
Él suspira.
-Lo siento ¿vale? - Lo dice como si no me debiera una disculpa - No debí haberme emborrachado y molestarte de ese modo...
Parece que ha acabado, pero Jacqueline alarga la disculpa:
-¿Yyyy...?
Chasquea la lengua y aprieta la mandíbula dejándonos ver sus dientes.
-Y no volveré a tomarme tan a pecho algo como haber ido al baile con Maka Albarn... - Se gira rápidamente para mirar a la morena - ¡Ya está! ¿contenta?
Ella se ríe y asiente. Todavía falta que yo le perdone, aunque no creo que sea necesario... Bah, lo que sea.
-No pasa nada - Digo negando con la palma de la mano - Todos sacamos nuestro mal genio cuando bebemos.
-Ya...
Jackie se lleva a Killik con ella a la fuerza. Es extraño ver cómo actúa la morena con él... Desde siempre ha sido una chica alegre y segura de sí misma, pero nunca ha tenido tantas confianzas con nadie como las que tiene con el fan del boxeo. Del mismo modo que Killik pasa de ser un muchacho arrogante a ser uno sumiso cuando está con ella. Me río interiormente, esto va a acabar en algo más serio, fijo. Me percato de que todos mis amigos me miran muy intensamente. Ay no... Les dije que me fui porque no soportaba el ruido, pero ahora la disculpa de nuestro compañero ha echado a perder mi excusa.
-¿Hay algo que no nos hayas dicho, Soul? - Pregunta Black Star con una sonrisa maliciosa.
*******
Suspiro profundamente mientras abro el libro de matemáticas y me dirijo a la página que nos ha mandado buscar la profesora Azusa. Maka y Crona no han llegado todavía... Vale. Esto empieza a ser VERDADERAMENTE preocupante. ¿Les habrá pasado algo serio? No hago caso a la explicación y jugueteo con mi bolígrafo haciéndolo pasar de dedo a dedo en mi mano. De pronto alguien entra por la puerta pidiendo perdón con una voz monocorde y sin emoción. Es Crona, y por lo visto está en modo telepático.
-Siento llegar tarde - Sus ennegrecidos ojos se clavan sobre la profesora, que sonríe intimidada ante su frialdad - Me dormí, eso es todo.
-Ah... ya veo... - Dice Azusa - ¿Traes justificante, querida?
Ella asiente con la cabeza lentamente. Tras dárselo y dirigirse a su asiento, me dedica una mirada que, aunque no exprese nada exteriormente, está llena de significado. Tiene algo que contarme, y es urgente. Yo trago saliva y asiento levemente con la cabeza, dando a entender que puede hablar. Establecer un contacto telepático cuando solo un interlocutor tiene el vacío dentro es una tarea dura, pero merece la pena si la información que se va a compartir es importante. Juntamos nuestras miradas de reojo. Empiezo a notar cómo la presencia de Crona se hace patente en mi mente y por fin, el contacto es establecido.
"Cuéntame"; le digo oyendo mi voz resonar en mi interior. "S-Se trata de Maka..."; puedo ver que la unión de mentes ha sido un éxito, pues ella ha recuperado sus emociones. Me pongo en tensión. Sabía que algo no iba bien... Ella continúa: "Verás, al salir de su casa noté una especie ondulación en el aire que venía de la ventana de su habitación. Era como si... como si algo que Maka hizo o sintió causara una distorisión en el ambiente" Eso no puede ser bueno. No, definitivamente eso es... lo peor que puede pasar. Un pánico tremendo me recorre el cuerpo y sin darme cuenta empiezo a temblar de puro miedo. Eso es exactamente lo que percibí en el aire cuando le conté a Kim la verdad sobre mí. Mierda... ¿Acaso Maka va a hacer lo mismo que ella? ¿Se va a ir sin dejar rastro? Por lo visto Crona ha sentido lo mismo que yo al estar conectados, puedo verla temblar también. "¿Es eso malo?"; pregunta insegura. "Debo encontrarla ahora mismo"; ni siquiera respondo a su pregunta, pero parece comprender lo crítica que es la situación.
El problema es cómo diablos voy a hacer para salir del colegio indemne... De pronto la lucecita se me enciende y una idea me inunda la cabeza. ¡Ya sé! Puedo pedir a Crona que se introduzca más en mi subconsciente y manipule las funciones de mi cerebro. De ese modo puede causarme jaqueca, cansancio, mareos y demás. Los típicos síntomas de un estrés post-exámenes. Puede que sea peligroso, pero nunca se me dio bien fingir padecimientos y es mucho más fácil que arriesgarse a que me pillen mintiendo. "Tengo una idea..."; le digo a mi compañera. Tras explicárselo y convencerla para que lo haga (pues como he dicho antes, es un tema delicado), empieza a concentrar sus señales mentales en lo más hondo de mi cerebro. Noto un cosquilleo recorriéndome el cráneo y la espina dorsal. Un escalofrío alcanza mi espalda en el momento en el que Crona comienza a mover los hilos de mi subconsciente y puedo notar cómo las fuerzas me van abandonando mientras un ligero dolor que se hace más fuerte progresivamente surge en mi frente. "Solo un poco más..."; apremia Crona al ver cómo me quejo con la mirada. El proceso se alarga duramente, pero por fin termina. Ahora me encuentro fatal. Estoy muy cansado y dolorido. Tengo una jaqueca de mil demonios y me cuesta mantener los ojos abiertos. Perfecto, así podré parecer mucho más creible cuando le pida a la profesora irme a casa. "¿Qué tal?"; pregunto a mi amiga. "Genial"; ella sonríe amargamente; "Buena suerte y ándate con cuidado".
Yo asiento decidido y me levanto del asiento intentando parecer lo más incapacitado posible.
-Esto... profesora Azusa... No me encuentro muy bien...
*******
Debo encontrar a Maka enseguida. ¡No hay tiempo que perder! Si me retraso más puede que ya sea tarde y, no sé cómo, pero será imposible localizarla. Ahora mismo estoy corriendo por las calles de la ciudad luchando contra el dolor de cabeza, el cuel intenté calmar mojándome la frente con agua fría. El móvil de mi amiga no responde, claro. El único lugar al que se me ocurre ir en estos momentos es a su casa. Puede que no esté, pero no hay otro sitio por donde empezar. Mientras aligero el paso, a mi mente llegan imágenes de los buenos momentos que pasé con Maka: cuando me vino a visitar a mi apartamento, las risas que nos echábamos en el patio del instituto junto a los demás, la cómica situación que me hizo pasar en la discoteca intentando que sacara a bailar a alguna chica... cuando nos hicimos amigos... Maka Albarn se ha convertido en alguien muy especial para mí. Hasta el punto de no querer perderla como hice con Kim. Es ella la que ha conseguido hacerme cambiar. Es ella la que puede sacarme una sonrisa cuando acabo de salir de mis estados telepáticos. En mi pecho ese algo se vuelve a revolver con violencia y en mi estómago se ha formado un cúmulo de líquidos gástricos. Una cascada de emociones me inunda por dentro cuando pienso en ella. ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿POR QUÉ me siento tan vivo? El cansancio y el dolor se desvancen dando paso a una fuerza increible que por lo visto he sacado de nosedónde. Sin pensármelo dos veces, aumento la velocidad y suplico a los cielos que Maka no sa haya ido aún.
Ya se hace tarde y el crepúsculo llega para apagar con delicadeza la luz del sol. ¡Maldita sea! ¡Llevo todo el día corriendo por la ciudad y buscando en todos los rincones y aún no la he encontrado! Ahora mismo estoy en lo alto de la verdosa colina que, si la bajas, te lleva a orillas del río que cruza la ciudad (N/A: todos conocemos el típico escenario de una ciudad anime en el que hay un río atravesándola ¿no?) Observo con melancolía el cielo tornarse cada vez más y más oscuro mientras dejo de correr sin ton si son. ¿Es que no vas a aparecer nunca, Maka? Justo ahora... Justo cuando me he dado cuenta de lo mucho que te debo. De que nada sería igual si no estás tú.
-Dios...
Me llevo una mano a la cabeza y me froto el cabello confuso. Desearía que nada de esto estuviese pasando. Que ahora mismo Maka y yo estuviésemos volviendo a casa como dos estudiantes normales y corrientes. Ella no se interesaría más por mi vida, pues ya me conoce lo suficiente, y yo pasaría a dejar de leer tantas mentes como de costumbre. Crona también estaría contenta junto a Kid. Seríamos un numeroso grupo de amigos formado por las Thomson, Black Star, Tsubaki, Kid, Crona, Maka y yo. Sorío irónicamente ante la imagen de mi mundo ideal, y digo irónicamente; pues sé que solo es eso. Una imagen ficticia de lo que me gustaría vivir en realidad, eso sí, junto a ella. Suspiro por última vez y me volteo para volver a mi casa habiendo asumido que Maka me ha abandonado también y que jamás volveré a verla... Exactamente lo que pasó con Kim...
De pronto, veo una delgada y blanca figura en la lejanía de la colina. Es un chica de cabellos rubios ceniza sueltos que hondean al viento como una bandera. Tiene en las manos unas cintas de color rojo, por lo visto llevaba coletas. Lleva un vestido blanco que le llega hasta un poco más abajo de las rodillas, es como un camisón, pero más de calle. Ella gira la cabeza y me mira desde lejos. No consigo ver sus rasgos faciales, pero logro escudriñar dos ojos verdes como esmeraldas oscuras. ¿Es posible? Es... ¡Maka! Mi corazón da un brinco y en mi pecho algo explota como dinamita pura. Sin pensármelo dos veces, la llamo a gritos y corro a su encuentro.
-¡MAKA! ¡No te has ido! - Digo emocionado mientras me acerco más a ella.
Finalmente la alcanzo y me pongo a jadear con la cabeza agachada y las manos apoyadas en las rodillas debido al cansancio. Cuando levanto la vista, la veo sonreír amargamente en una expresión de culpa. ¿Acaso no se alegra de verme? No sé cómo expresar al alegría que siento en mí, solo consigo reprocharle su insensatez:
-¿Dónde...COÑO te habías metido? ¡¿Tienes idea de lo mal que lo he pasado por tu culpa?! ¡Por el amor de Dios, del cielo, de mi alma y de mi corazón, esto no se hace! (N/A: nótese la españolísima expresión que Soul acaba de soltar xD)
Ella se encoge sobre sí misma.
-Yo... lo siento mucho - Parece dolida - ¿Estabas... preocupado?
-¿Que si lo estaba? ¡Lo sigo estando!
Me percato de que estoy siendo muy brusco y de que he levantado la voz. Maka baja la mirada y aprieta los labios hasta convertirlos en una fina línea. Ay no... me estoy poniendo demasiado nervioso. Sacudo la cabeza intentando negar todo lo que he dicho.
-Perdóname - Me disculpo - No debí gritarte.
-Está bien... pero es culpa mía por no haber avisado de que no vendría hoy.
Yo asiento lentamente mientras el silencio se hace incluso palpable entre nosotros. ¿Qué decir ahora? Tengo un nudo en la garganta y ni siquiera sé por qué. Ambos miramos al suelo sin tener idea de por dónde empezar. Yo chasqueo la lengua y empiezo:
-Esto...
Soy interrumpido bruscamente por ella. Su voz toma un tono de pena.
-Creí que no querías volver a verme ahora que sé... bueno, eso.
¿He oído bien? Me pregunto de dónde habrá sacado semejante tontería. ¡Claro que quería verte! ¡Y con urgencia, no vaya a ser que te esfumes como si nada! Yo no puedo evitar fruncir el ceño ante esto.
-Menuda gilipollez.
Maka levanta la vista y me mira con los ojos muy abiertos. Por lo visto mi despectiva respuesta la ha dejado un poco sorprendida. Yo continúo tratando de deshacer el nudo.
-El que te haya revelado todo eso no significa que te haya perdido el aprecio, cortita. - A pesar de haberla insultado levemente, en mi rostro se refleja una sonrisa - ¿Qué te hace pensar que quiera perderte de vista? ¿No te acabo de decir que llevo todo el día buscándote por toda la ciudad? ¡Hasta tuve que pedir a Crona que me hiciese enfermar para poder salir del instituto!
A medida que digo esto, ella se lleva las manos al pecho y aprieta con violencia. Como en una de esas películas románticas que tanto le gustan. Parece como si sus ojos fueran a saltársele de las órbitas. Sus labios y su barbilla tiemblan amenazando tormenta.
-Eh... eh, eh, eh ¡EY! ¡Nada de pucheros! - Digo exaltado al ver cómo empieza a llorar.
¿Qué la pasa? La Maka que yo conozco se llevaría las manos a las caderas en un contoneante gesto y me levantaría la nariz soltando una sarta de orgullosas palabras, no sería tan sumisa y debilucha, ni se pondría a llorar como una de esas delicadas damiselas que tanto detesta. Entre sollozos e hipos, se acerca lentamente a mí buscando... ¿un abrazo?
-Soul...
No soy capaz de reaccionar cuando me estrecha entre sus brazos y apoya su cabeza en mi hombro, llenándolo de lágrimas. Poco a poco, voy correspondiendo su gesto y empiezo a palmear su espalda a modo de apoyo mientras me balanceo con lentitud para tranquilizarla. De mi boca surgen palabras que ni siquiera tengo que pensar antes de tiempo para soltarlas.
-El que de verdad estaba asustado soy yo - Le susurro - Pensé que te ibas a ir como... bueno, como ella y que quizás, y solo quizás, te pasaría lo mismo que a ella.
No responde, por lo que sigo.
-Maka, me he dado cuenta de que significas mucho para mí, y de que si te vas nada volverá a ser lo mismo ¿entiendes? Quiero que digas que te vas a quedar a mi lado, del mismo modo que yo lo haré.
Ella se separa de mí y me mira mientras se seca las lágrimas. Es incapaz de hablar, pero yo insisto en una petición un tanto egoísta:
-Me quedo aquí. Dilo.
Ella tartamudea.
-M-Me quedo... - Calla por un momento para sonreir ligeramente - ...contigo.
¿Conocéis esa sensación en la que crees que de pronto todo, absolutamente todo, parece brillar con luz propia? ¿No? Bueno, pues... os diré que cuando la tengáis, os sentiréis los seres vivientes más felices y completos que jamás hayan pisado tierra. Algo dentro de mí explota, como antes, pero mucho más violentamente. Abrazo de nuevo a Maka con fuerza, mucha fuerza, y noto cómo me corresponde. Tras unos instantes de silencio en los que compartimos lo alegres que estamos, me acuerdo de algo importante:
-Maka - La llamo con suavidad.
-¿Si?
-Yo... ummm... Bueno, por lo visto solo falta una semana para el baile y me preguntaba si... - Esto es bochornoso, pero por lo visto es más facil si no la miro a la cara.
Ella me mira a la cara con una amplia sonrisa.
-¿Que si querría ir contigo? - Pregunta sabiendo la respuesta.
Asiento muy ruborizado sin razón aparente. Tengo el corazón a mil por hora y mis poros están chillando de puro nervio. Esta es, definitivamente, una sensación extrañamente familiar.
-Me encantaría...
No puedo soportarlo más. Todo el ire que he estado conteniendo en ese escaso período de tiempo de 5 segundos sale en forma suspiro desenfrenado.
-¿De veras? ¡Oh, gracias, de verdad, no sabes lo feliz que me haces!
Ella se ríe tímidamente.
-No exgeres, tonto. Que solo es un baile.
La anteriormente dibujada sonrisa en mi rostro sigue patente como una pegatina. No soy capaz de dejar de sonreir, Maka tampoco. Finalmente nos separamos y me fijo más en su apariencia. Está muy favorecida con el pelo suelto, mucho más. Decido comentárselo. Así, sin más:
-Estás muy guapa con el pelo suelto ¿sabes?
Ella se pone un poco roja y mira hacia el río. Se ríe ligeramente.
-Ya, bueno.... Es que sin querer me apreté demasiado las coletas y me hacían daño. Me las quité para que el viento me refrescara la cabeza. Pero me gusta más el pelo recogido, es más cómodo.
Seguimos hablando sobre cosas así. Como si nada de lo que ha ocurrido hace unos días no fuera real. Como si en verdad hubiéramos vuelto a esos días en los que todo era más fácil y como si yo nunca le hubiera contado nada a Maka de mi pasado. Sin darnos cuenta se hace noche cerrada. Yo doy un largo y pesado bostezo sin poder evitarlo, estoy bastante cansado, por lo que veo.
-¿Tienes sueño? - Pregunta ella.
-Un poco...
Sonríe llena de complicidad.
-Yo también... Deberíamos irnos.
Tiene razón. Por mucho que quiera que esta noche se alargue hasta el infinito, debemos volver. Agarro mi mochila y la coloco a mi hombro mientras me despido de ella levantando la mano desde la lejanía. Cuando me volteo para irme a mi piso, oigo una voz que me llama por mi nombre. Me giro y puedo ver a Maka correr hacia mí con alegría. Cuando se acerca lo suficiente, no espera a coger aire, aproxima a mi rostro y posa sus labios sobre mi mejilla haciando un estridente sonido de besuqueo. No soy capaz de decir nada, estoy sin palabras. Se separa y me mira muy ruborizada.
-Se me olvidaba despedirme.
Antes de que pueda responder, veo cómo se aleja con la misma velocidad con la que vino. Estoy petrificado y mi cara ha adoptado una expresión de infinito asombro mientras que mi mano ha ido a parar a la mejilla en la que me besó. Puede que solo haya sido un piquito inocente, pero... es un piquito de Maka, y ella es... bueno, por lo visto es la chica de la que mi loco corazón ha estado coladito todo este tiempo. ¡Qué demonios, me he enamorado!
Supongo que tener 5 días enteros para tomarse con calma la conti de un fic acaba dando sus frutos ¿no? xD He de reconocer que me ha quedado demasiado... clásico jaja. Me refiero a la escena de la colina y el río... Pero en fin, lo mejor de todo es que ya tengo la idea para el siguiente cap! =D Puede que (al fin) consiga terminar uno de los 4 fics que estoy haciendo! xD Ok no, tardare un poco más no os asusteis
