Disclaimer: Soul eater y sus personajes no me pertenecen

Desde ya os digo que, visto lo visto, el fic va a acabar en breve. Supuse que serían más o menos 10 caps., pero puede que haga alguno más para llenar un poco la historia, no lo sé todavía… En fin, espero terminarlo tan bien como lo empecé pero por ahora me concentro en cap. actual. Éste.

Una última cosa: voy a crear para este cap. a una OC nuevo, el otro que aparerá ya le conocéis.

Capítulo VIII

Frío y calor

[Soul's POV]

-¡Qué frío, por Diosss! - Se lamenta Black Star mientras se frota las manos para entrar en calor.

De hecho no se equivoca. Desde la noche del baile ya han pasado unas cuantas semanas a una velocidad vertiginosa y ya estamos en diciembre, a punto de empezar las vacaciones de Navidad. ¿Será esa rapidez causa de que justo después empezaba la "época" de exámenes? Seguramente, pero de lo que estoy seguro es que voy a suspender lengua por lo menos. El caso es que lo pasé muy mal esas semanas, y todo es por el simple hecho de que, a medida que pasaba el tiempo, lo que sentía por Maka se hacía más y más fuerte, haciendo que cada vez que estaba un tiempo con ella mis nervios me podían y mi corazón no hacía caso de lo que mi mente dictaba. Supongo que es gracias a ella por lo que ahora el vacío apenas me inunda por dentro.

Verdaderamente HACE frío. Si ir a clase, en ocasiones, es un tormento, con esta helada podríamos calificarnos de mártires. Precisamente ahora vamos Kid, Black y yo de camino al instituto con más abrigos que un esquimal, comentando (todavía) lo genial que fue nuestra noche del baile. ¿Queréis saber mi opinión? Fue mágica, ¿vale? Quiero decir… a pesar de estar en modo telepático, pude disfrutar de la velada. Al principio no estaba muy seguro de poder hacerlo, pero, una vez más, Maka hizo que todos mis males desaparecieran con solo sonreírme.

Lo que nos espera de aquí a las vacaciones no son más que días lectivos normales y corrientuchos. Sin nada que estudiar, solo deberes, pues ya dije que los exámenes hace poco que terminaron. Puede que nos hagan alguna charla de esas que tengan que ver con alguna patochada que nos quieran inculcar los profesores, pero no estoy seguro.

Hay algo que me lleva rondando en la cabeza un tiempo. ¿Con quién voy a pasar la Navidad? No tengo a nadie concido excepto a mis amigos en esta ciudad. ¿Con Kid? Ni hablar, me niego a estar las vacaciones cuidando que mi vestimenta esté perfectamente organizada. ¿Con Black Star? Tampoco. Seguramente él no me dejará en paz con sus irrazonables vítores hacia su masculinidad. Y bueno... creo que está bastante claro que ninguna de las chicas va a acogerme con ella ¿no? Supongo que tendré que pasarla solo en mi habitación cenando frente a la pantalla del portátil esperando a que alguien responda a mis felicitaciones.

Un momento. No. Definitivamente no pienso estar toda la Navidad solo. Saldré con mis amigos, lo pasaré bien e iré a hacer la compra de regalos para mi familia. Aunque no reciba regalos de nadie (excepto de mis padres), siempre podré decir que mis vacaciones no fueron solitarias.

-¿Sabíais que los profes están planeando hacernos una charla sobre la sexualidad hoy mismo? - Comenta de pronto Kid risueño.

Lo sabía. ¡Es que lo sabía!. Bueno, más bien lo supuse, pero la verdad es que he acertado de lleno con mi conjetura.

-¿Sobre la sexualidad? ¿Y no se supone que ya sabemos suficiente? - Black Star responde riendo.

-Idiota. No es lo que crees. Más bien va a tratar sobre las precauciones que debemos tomar y esas cosas.

Black Star le mira extrañado y arquea una ceja.

-¿Mande?

Kid y yo reimos. Está claro que solo tiene una idea concreta sobre "el acto". Pero eso significa que nos van a hacer preguntas del tipo: "¿Alguien sabe qué es una anorgasmia?", "¿Podríais definir la palabra orgasmo?", "Tenéis que escribir en esta pizarra las diferentes formas de decir pene" (N/A: Ya. Ya sé que eso último no encaja del todo, pero es una de las muchas cosas que nos hicieron responder en la charla de mi colegio xD) No digo que no vaya a poder responder porque con solo tocar el tema me entra esa típica risita floja que experimentan los niños de diez a trece años. No soy tan inmaduro. Es solo que es algo bochornoso hablar de lo que estoy deseando hacerle a Maka desde hace unos días... ¿Qué pasa? ¿Es que un chaval de dieciseis años (a punto de cumplir diecisiete) no puede tener sus fantasías?

-Lo que sea - Digo yo una vez me calmo de la risa - Conociendo a la clase en general, seguro que más de uno se empieza reír como si le fuera la vida en ello. Sobre todo Patty o Tsubaki.

Black Star reacciona como un resorte ante esto último.

-Eh, que Tsubaki no es ninguna inmadura. Solo es vergonzosa.

-Vale, vale. No me pegues, nene - Respondo de cachondeo.

A decir verdad, tengo curiosidad por cómo reaccionará Maka ante las preguntas que nos hagan. Podría aprovecharme de lo que responda. No me malinterpretéis. No es que me vea con posibilidades de tener algo con Maka, todo lo contrario. Pero nunca se sabe...

-Hoy me pienso declarar a Crona.

Miramos a Kid asombrados por su repentina confesión. ¿Lo piensa hacer así tan de repente? Bueno, no es que me sorprenda demasiado. Hace tiempo que sé lo mucho que se gustan ambos, pero no les dije nada para no estropear el ambiente, no sé si me entendéis. Por lo que veo, Black Star ni siquiera lo había sospechado. De ahí que ahora mismo le esté mirando con los ojos como platos. Pero su estupor dura poco. En un momento, pasa a reirse a carcajadas bien intencionadas y a golpearle la espalda con la palma de la mano, produciendo un profundo y sordo sonido de caja torácica. Kid sonríe sonrojado.

-¿Pero qué me estás contando, tío? - Comenta Black Star aún riendo - ¡Haber avisado antes a tus colegas! Conociéndote, seguro que tardas toda la jornada para decirle dos simples palabrejas.

-Ey, que no debe de ser tan difícil - Kid se incorpora.

Sin darme cuenta, me quedo cavilando mientras miro con una expresión de concentración al suelo. Me llevo un dedo a la boca y empiezo a pensar en voz alta.

-Pero si Crona está coladita por él...

-¿Decías algo? - Pregunta Kid desconcertándome.

-¿Eh? Oh... no, no es nada.

Digáis lo que digáis, prefiero dejarles con la intriga de saber lo que siente el uno por el otro. Si no, no tendría gracia ¿me equivoco?

Da igual lo mucho que me esfuerce. En clase siempre acabo mirando de reojo a Maka. No es que sea una chica que destaque por sus atributos, para eso ya tenemos a Crona. Es solo que... Bueno. Dicen que cuando te enamoras de verdad no puedes expresar con exactitud lo que sientes ¿no? Pues ya está. Supongo que me he enamorado, no de su imagen, sino de ella misma. Surgió de repente. Creo que fue cuando cambió... Sí, seguramente cuando dejó de ser tan indeseable.

Ni idea. El caso es que, de nuevo, he tenido que desviar la mirada hacia otro lado para evitar encontrarme con esos ojos verdes que tienen un destello propio de avispamiento y lucidez. Esto es absurdo. Me encuentro en una de esas estúpidas situaciones en las que un chico se queda mirando a la compañera que le gusta y luego se gira repentinamente con un leve sonrojo en sus mejillas. No sé vosotros, pero yo detesto eso. De pronto, alguien me golpea con ligereza en el brazo con su codo. Una chica de ojos marrones oscuros, pelo ondulado de tonos castaños dorados y una cara redondita que parece tener un tierno rubor permanente en ella. Es Niza, una amiga de las chicas que se fue una temporada de viaje de intercambio, por eso faltó todo este tiempo. No es que me lleve con ella, pero más o menos hay algo de confianza.

-Soul... ¿te has enterado? Hoy van a dar una charla sobre la sexualidad - Dice en un tono bajo para que no nos oiga la profesora.

-De hecho lo sé mucho antes que tú, de eso estoy seguro.

Sonríe con una cara de bochorno.

-Ya, ¿pero no te preocupa? Quiero decir... yo no voy a ser capaz de hablar de ello sin reirme aunque solo sea un poco.

-En absoluto. ¿De verdad te da apuro hablar de estos temas, Niza?

No responde. En parte porque acaba de pasarnos por delante de nuestras narices la tiza lanzada a propulsión por la señorita Gorgon, y, en mayor parte, porque el enrojecimiento de su rostro lo dice todo.

Por mi parte, no voy a tener ningún problema. Bueno... miento. En realidad hay dos que puede que surjan. El primero y el más probable: que, si nos mandan hacer actividades por pareja, me toque con Maka y no pueda soportar la presión. El segundo y el más peligroso, pero apetecible al mismo tiempo: que me toque con Maddalenna, la chica más sexy e increible que he visto nunca. Más incluso que Crona. No me malintepretéis. No estoy diciendo que me atraiga como nunca nadie ha logrado (la que consigue ese efecto en mí es más bien otra), pero está verdaderamente BUENA. Eso sí, no me gusta nada. No sé si sabéis cuál es la diferencia.

Digo lo de Maddalenna porque precisamente está a mi lado, junto con Niza. Además varias de las fuentes de Liz afirman que no me quita el ojo de encima... Solo por si acaso; aviso: NO me estoy echando flores. Que conste. Lo que le pasa a esa chica conmigo, es lo que en una ocasión percibí en su mente: deseo. Lujuria. Excitación con solo verme. En un principio, me sentí halagado por ser el objeto de deseo de una de las chicas más atractivas del colegio (¿algún problema?), pero luego empecé a estar algo incómodo con su presencia. Sin siquiera estar en modo telepático, a veces sentía esos pensamientos tan impropios, y al mismo tiempo propios, de nuestra edad. No sé si lo entendéis... Es un poco desagradable escuchar de vez en cuando lo que QUIERE hacer conmigo.

Por eso me preocupa que me toque con ella. Porque seguramente con lo que nos manden hacer hoy, precisamente hoy, se excite más de lo normal y no soporte más su deseo. Quiero dejar claro que Madda es una chica simpática y me cae bien... pero ya podría ser un poco menos lanzada, digo yo.

La campana suena y todos se empiezan a levantar de sus asientos para charlar, incluido yo. Pero, de pronto, alguien entra en clase. Es una muchacha madura bastante guapa. Le echo unos "ventitantos" años... Vale, retiro lo dicho. No es guapa. ¡Es una diosa! Y para que os quede claro os lo deletreo: DIO-SA ¿pilláis? La chica tiene el pelo morado y largo recogido en unos grandes rizos que parecen haberse hecho artificialmente. La piel pálida. Unos ojos de un hipnótico color ambarino y, si os digo la verdad, decir que tiene el cuerpo más apetecible que jamás haya existido es quedarse corto. Maldita sea. ¿Por qué casi todas las tías que me rodean están para comérselas?

Entra con un paso seguro y rápido. Deja un montón de papeles y archivadores encima de la mesa y se presenta.

-Buenos días, chicos - Su voz es dulce y aguda como el maullido de una gata - Me llamo Blair Pumpkin (N/A: Ya sé que ese no es, ni por asomo, su apellido, pero no me acuerdo de él así que me he inventado otro xD) y sí; soy la licenciada en sexología que os dará la charla. Así que sentaos y no os pongáis nerviosos ¿vale?

Todos los chicos del aula respondemos en tropel completamente engatusados:

-¡SÍÍÍÍ!

Cuando me quiero dar cuenta, ya he repondido con la mano alzada y muy contento junto con mis compañeros. Ahora que me percato de mi estupidez, me abochorno como nadie al notar cómo Maka me mira con una idescifrable expresión. Está a mi lado tiene la mano apoyada en la barbilla, como si me estuviera evaluando.

-Ah... ¡M-Maka! N-No me digas que me has visto.

-Claro que sí - Dice tras haber suspirado - ¿Cómo no iba a veros a ti y a todos los demás responder tan "entusiasmados" a esa tipa con pinta de golfa? Los tíos sois todos iguales.

Mierda. ¿Es eso lo que Maka piensa de mí? Sin poder evitarlo, me disculpo.

-Perdona...

-¿Por qué te disculpas? Es normal que sentáis lo que sentís hacia una chica con un buen arsenal. No tienes de qué avergonzarte, Soul.

Dicho esto, se aleja hacia su asiento con paso tranquilo. Aunque aparente lo contrario, está enfadada, y se le nota. Toda la vergüenza desaparece de mi interior y se transforma en impotencia y rabia. Rabia hacia mí mismo y hacia mi estupidez. ¿Es que no soy capaz de controlar lo que de verdad siento, ahora que el vacío prácticamente me ha dejado en paz? Se ve que no estoy acostumbrado a esto de las emociones...

-¡Basta de tonterías, chicos! - Nos llama la señorita Blair con un tono de voz alegre - ¡Sentaos, porfi!

Una vez, más los varones la responden igual de entusiasmados, pero yo he logrado controlarme a tiempo. Supongo que esto es un progreso. En un momento, Blair empieza a emparejarnos y a entregarnos unas fotocopias para que nos hagamos un cuestionario el uno al otro. Pero lo que más me sorprende no es el hecho de que nos haya hecho parejas del sexo opuesto, ni las preguntas. Sino que me haya tocado con una chica de pelo castaño muy oscuro como su bronceada piel y unos ojazos de un verde deslumbrante.

-¿Qué hay, Soul? - Me saluda más contenta que unas castañuelas cuando ese gira en su asiento para mirarme.

-Hola, Madda.

Cuando recuerdo el momento en el que Maddalenna posó con delicadeza y discreción su mano sobre mi rodilla y la fue deslizando hacia arriba, no solo me excito, sino que me reprendo a mí mismo pensar algo así. En ese instante estaba completamente paralizado y no habría podido reaccionar si no fuera gracias a Blair, que apareció en el momento justo: "Soy sexóloga, no una mala influencia. Hay una diferencia abismal entre ambos términos. Así que será mejor que dejéis el toqueteo para más tarde, chiquitines"; dijo cuando retiró la mano de Madda con una amable, pero al mismo tiempo autoritaria y dura, sonrisa.

Tras haber hecho el cuestionario algo más tranquilos, Blair nos fue sacando a la pizarra para responder en solitario. Por suerte, a mí no me tocó decir nada, pero el simple hecho de ver a Crona ponerse roja como un tomate en el encerado era enternecedor.

Ahora que la clase ha terminado, mi grupo de limpieza y yo nos hemos quedado arreglando y recogiendo el aula. Cada grupo está formado por cuatro integrantes, y los turnos se reparten por semanas. Ésta nos toca a nosotros: Black Star, Patty, Maka y yo. Patty y Black Star ordenan los pupitres y las sillas comentando sin tapujos lo que respondieron en cada pregunta.

-¡Lo mejor de todo es que he descubierto cual es mi punto G! - Dice Patty la mar de alegre y sin avergonzarse.

-¡Yo también! - Black Star corrobora - Verás, el mío se encuentra en...

-¡YA BASTA, VOSOTROS DOS!

Maka les hace callar toda roja con la escoba, pues no le apetece saber dónde está el punto G de nuestros amigos... y a mí tampoco. Ella y yo nos encargamos de la limpieza del suelo, es decir, del polvo, los papeles, la basura que no llegó a la papelera... En un principio pensé que no iba a haber ningún problema con la "rabieta" de mi queridísima amiga, pero me equivocaba. Sigue enfadada, y bastante más que antes. ¿Habrá visto a Maddalenna colocar su mano con ese gesto tan sugerente? Solo espero desde lo más hondo de mi ser que no sea así. A saber lo que haya podido pensar de esa escenita. El tiempo se pasa más rápido de lo que pensaba y no digo nada en absoluto por puro nervio mientras limpio junto a Maka. Si no fuera por nuestros otros dos compañeros, esto se habría convertido en un suplicio.

-Chicos, nosotros ya nos vamos - Avisa Patty desde la puerta, pues ya han terminado su parte.

-Claro, hasta mañana - Me despido, al ver que Maka ni siquiera va a contestar ni volverse.

Y así nos quedamos. Barriendo y recogiendo en un incómodo silencio la basura que nuestros amigos dejaron en toda la jornada. Yo quiero acabar con esta tensión. Quiero arreglarlo todo y, sobre todo, quiero encontrar la manera de decirle de una vez lo mucho que la quiero. Todo lo que en este momento siento se amontona contra mi pecho pidiéndome salir. Dejo de barrer, miro al suelo apretando la mandíbula y finalmente me dirijo a mi amiga.

-Si estás enfadada dilo. No te lo guardes todo para ti.

Ella se voltea y me mira muy seria. ¿No se supone que ya habíamos dejado atrás todo esto? ¿No se supone que no íbamos a pelear más? Por lo visto me equivoqué de lleno... Suspira, deja la escoba caer al suelo y se acomoda apoyándose en un pupitre. Mientras me mira, se cruza de brazos.

-¿De verdad quieres que diga por qué estoy enfadada?

Niego con la cabeza.

-Si no quieres, no. Pero al menos libérate con algo, lo que sea. No soporto verte tan callada.

De repente, en su rostro se refleja una sonrisa de picardía.

-Muy bien - Dice mientras se levanta y se dirije a la estantería.

Cuando lleg a su destino, coje el libro más gordo y le quita el polvo. Luego se acerca con tranquilidad y me lo muestra en alto.

-¿Ves esto? - Pregunta.

-Claro. Es un diccionario.

-Bien, muy bien...

Antes de que pueda reaccionar, levanta el enorme tomo en el aire y lo deja bajar con pesadez y fuerza sobre mi cabeza. No tuve tiempo para esquivarlo. Estaba tan tenso en lo que podría decirme, que ni siquiera se me ocurrió la idea de que quisiera arrearme.

-¡TOMA ESA! - Grita en el momento del golpe acompañada de mi queja en forma de alarido.

-¡Ay!

Ahora que me forto el chinchón, puedo escuchar a Maka jadear de puro nervio. Levanto la vista y, en efecto, la veo con una cara de cansancio y esfuerzo tremendos. ¿Qué la pasa? Cuando el dolor cede, decido seguir con toda la tranquilidad que puedo:

-Y... ahora que te has desahogado, ¿me dirás por qué te diablos te has enojado?

Traga saliva y se pasa una mano por la frente. Más tarde, asiente fervientemente con la cabeza. Parece que quiere hablar, pero tiene la boca hecha agua.

-Un momento... necesito beber - Dice mientras se va al baño eludiendo la pregunta.

Se la ve nerviosa, mucho. Bueno, al menos es mejor que esa cara de muermo que había adoptado antes... Decido seguirla hasta el baño y esperarla fuera. Una vez llego, me apoyo de espaldas contra la puerta donde ella se ha metido para refrescarse. ¿Por qué me gusta Maka? Esa es una de las múltiples preguntas que me he hecho a mí mismo en varias ocasiones. Quizá por su simpatía, por sus ojitos verdes, por el simple hecho de que haya sido la primera persona en acercarse a mí desde que llegué aquí... Pero supongo que simplemente no hay una respuesta exacta. Me gusta Maka Albarn.

La oigo hablar desde dentro.

-¿No se te ha ocurrido pensar que quizás sea por tu culpa?

"Claro que lo pensé, pero no estaba seguro. Por eso te lo pregunto, boba". A pesar de que quiera decir eso, ella me interrumpe:

-¿O por tu insensibilidad, tus depravados pensamientos pervertidos que se detectan a la legua y porque, por mucho que me esfuerce, no soy capaz de comprenderte?

Una vez dicho esto, su voz se quiebra en un sollozo. Me incorporo para entrar y consolarla, pero ella sale justo entonces. Estaba llorando, de eso estoy seguro, pero ahora parece que se ha relajado y se ha secado las lágrimas. Al ver su cara humedecida y roja por el llanto, algo dentro de mí se retuerce. No soporto verla sufrir.

-Maka...

-No es nada - Dice levantando la cabeza - Quiero decir... yo...

Esta vez, se derrumba en el suelo. Yo me agacho por simple impulso. No la pasa nada (según ella) Dice que me lo va a explicar, que necesita sentarse aunque sea contra la pared y en el suelo. A mí, me vale. Empieza a hablar. Me cuenta que el causante de esto no es otro que yo mismo, pero no me lo tiene en cuenta. Dice que intenta comprender mi forma de cambiar del modo telepático al normal, que ha investigado en internet y en diversas fuentes sin ningún éxito, que hace días que ni come ni duerme... Y todo por querer entender mi naturaleza sobrenatural. Me estremezco. ¿Se ha pasado todo ese tiempo sufirendo... por mí? Me siento un miserable. Un desgraciado que no ha podido ver lo mal que lo ha estado pasando Maka. Con razón se había enojado conmigo. Después de todo lo que está pasando, verme babear delante de Blair como si nada más me importase era la gota que colmaba el vaso. Lo único que se me ocurre en estos momentos es exigirla que desista.

-Para ya - Le digo muy serio acercándome - No debes sacrificarte por algo así. Quiero decir... ¡Ni siquiera Crona y yo somos capaces de saber por qué tenemos esta odiosa habilidad! ¿Por qué deberías hacerlo tú?

-Pero...

-Nada. Te obligo a que pares. Te estás haciendo daño. ¿No te das cuenta?

No responde. Levanta la mirada y fija sus ojos en los míos. Por un momento, parece que se va acercando más y más a mí. Yo también noto un impulso extraño. Estamos cerca. Peligrosamente cerca, pero no nos movemos ni un milímetro. Mi corazón va desbocado y todo mi cuerpo está paralizado. De repente, volvemos a tener el control sobre nuestros actos y nos separamos muy abochornados. ¿Qué has sido eso? Fue como una corriente de aire caliente recorriendo todo mi cuerpo... Maka carraspea.

-Tienes razón - Dice algo más relajada para más adelante levantarse del suelo y dedicarme una sonrisa - Supongo que... aunque no logre entender el por qué, eso no quita que no podamos ser amigos.

Le devuelvo la sonrisa y me levanto también. No ha sido fácil, pero creo que finalmente puedo decir que Maka y yo estamos bien. Este problema se ha solventado rápido, para mi asombro. Miro el reloj. Las 18:45... ¿Cuánto tiempo llevamos hablando? Le comento que debemos irnos. Así, como si nada hubiera pasado unos instantes atrás. Volvemos a clase, cojemos nuestras mochilas y abrigos y nos vamos. En el camino de ida, Maka cambia el tema de conversación al navideño.

-Mi padre se va de viaje de negocios y los demás tienen ganas de festejos. ¿Te apetecería venirte a mi casa a pasar las vacaciones? Toda la panda celebraremos la Nochebuena y el Año Nuevo allí, pero tú querrás quedarte ¿no?

Ante la proposición, mi corazón da unos doscientos saltos mortales con tirabuzón en mi pecho. ¿Maka me está proponiendo ir a pasar las Navidades a su casa? De pronto, ya no hace frío. Solo puedo balbucear algunas palabras:

-¿Qué...? ¡SÍ! Quiero decir... ¡Yo no podría...! ¡O sea...!

Ella se ríe con alegría.

-Se te ve deseoso. Eres bienvenido, Soul.

Apenas termina de decir eso, cuando de pronto, en mi mente solo se puede escuchar un pensamiento: "Te quiero, Maka"

Bueno... diríase que apenas he tardado algo en actualizar de nuevo, pero el caso es que creo que este cap. me ha quedado un poco salido ¿no? No me culpéis, tened en cuenta que estoy terminando esto a las 3:00 de la mañana intentando plasmar la misma charla que me hicieron hace unos días. xD