Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.6 SUSTO

Corrí hasta llegar a un inmenso acantilado helado, donde la quietud del paisaje si hubiera sido humana me hubiera sobrecogido de miedo. Pero ahora en mi condición, era simplemente perfecto, la quietud necesaria para poder pensar.

Me acerqué al borde del acantilado y la vista me dejó impactada, una profusión de vida y colores como jamás imaginé. Podía ver perfectamente los peces en la oscura profundidad del océano mientras los colores de un apagado sol daban de lleno sobre la superficie helada dando un espectáculo hermoso.

Sin creer, escuché un ruido, pero no volteé, era un animal grande y su olor era delicioso. Se acercaba prontamente a mi. Al fin volteé cuando un gran oso polar me miraba con curiosidad y al moverme comenzó a gruñir. Al momento me asusté, jamás en mi vida había visto tan cerca un oso polar y sabia que eran feroces. Al estar cerca de mi, se levantó en dos patas y fácilmente doblaba mi tamaño ya que era enorme. Me estremecí y me entró pánico. Pude percibir a lo lejos una figura que se deslizaba rápidamente hacia acá.

Esa distracción me costó que el oso me lanzara un zarpazo que no tuve intención de detener porque estaba casi en shock y cerré los ojos. Las poderosas garras del oso, deshicieron con facilidad mi ropa, pero no sufrí el más leve rasguño. Ni siquiera sentí dolor. Al abrir los ojos, el oso de nuevo se preparaba para atacar. Seguía sin poder moverme, pero en cuanto el oso lanzó el siguiente zarpazo, mi intención era moverme a la derecha, no bien había pensado en eso y ya estaba de lado derecho del oso, que tardó en comprender al igual que yo, que yo no estaba en el mismo sitio. Nuevamente se levantó y atacó, pero esta vez comprobé con alegría que yo era infinitamente más rápida. Al darme cuenta que ya no era la frágil humana de hacia poco, tomé conciencia de mi fuerza, pues tomé la garra del oso y lo empujé hacia atrás.

-Quédate ahí, no insistas porque perderás.-le dije al enorme oso, que se levanto más furioso aún y atacó de nuevo, di dos pasos hacia atrás y me encontraba al borde del acantilado mientras el oso se arrojó sobre mi. Alcancé a ver la figura aún lejana correr más aprisa mientras el oso y yo caíamos al acantilado, el oso intentó morderme el brazo, pero no consiguió hacerme el más mínimo daño.

Caímos a la gélida agua y llegamos al fondo, ahí, tomé al oso y ahora fui yo quien lo atacó. Lo mordí al ver sus pulsaciones de sangre correr por su cuerpo, una mordida en el cuello bastó. Aunque luchó arduamente poco a poco fue quedándose quieto y mi sed se sació por completo. Una sensación de bienestar y cierta alegría me invadió. No sentía el agua helada, para mi era una calida caricia, y por fin solté al oso que se fue al fondo y se quedó quieto.

Salí a la superficie y nadé hasta la orilla donde salí. Alguien me esperaba ahí.

-¡Bella! ¡Por dios! ¿Estas bien? ¿Te hizo daño?-era Edward que de inmediato me abrazó con desesperación, mientras yo no decía nada. Ni correspondí al abrazo. Al separarse y mirarme con detenimiento, su vista se quedó fija a la altura de mi pecho, jadeó y me fijé que mi blusa estaba completamente destrozada, de hecho se apreciaban mis senos casi descubiertos. Mis brazos los cubrieron inmediatamente y si hubiera podido sonrojarme lo hubiera hecho, mientras Edward se quitaba su camisa y me la daba, me volteé para quitarme los harapos que tiré al mar y me coloqué la camisa, sin querer aspiré su aroma y me perdí en ella.

No sé cuanto tiempo pasó, la voz de Edward me sacó de mi embriaguez emocional.

-¿Bella? Por favor di algo-parecía que ya me había llamado antes, volteé un tanto sorprendida.

-Lo siento-me miró con amor, lo veía claramente en sus ojos,


Uhhhh que bien, por algo se empieza, aunque...

Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.

Bella Cullen H.

bueno agradezco a cada una de ustedes.