Del rumor... al amor

Capitulo 1 - Vamos al cine

-No, no, no, no, no, no... y definitivamente no! Alice, no es justo! - dije, estaba tan enojada. Alice era mi mejor amiga, por lo tanto sabía todo acerca de mí... TODO... lo que quiere decir que... sabía perfectamente lo mal que me caía la aberracion que tenia por hermano...

-Bells, no seas así - dijo con voz suplicante - Sabes que es la única forma de que me dejen ir al cine con Jazz. Vamos... porfa, porfa, porfa, porfa, porfaaaaaa... siiiii? - hizo un puchero. - Sabes que yo nunca te pido nada, a excepción de las veces que te he pedido que me acompañes a hacer compras y en las cuales termino convenciendote de renovar tu vestuario y compramos prendas espectaculares, pero tu sabes eso es por tu propio bien y el de la humanidad, así que deberías retribuirme con esto por ser tan buena amiga... por faaaaaaaaaaaaa... por mi...

-Dios! como eres de manipuladora! por que yo? Sabes que Edward y yo no nos llevamos para nada, sabes que no podemos estar juntos...

-pero por que no? serán solo unas cuantas horas... por faaaa...

-porque estoy segura de que nos vamos a pasar toda la tarde peleando... y no quiero arruinar mi sábado.

-Vamos Bells... pleeeeeeeeeeeeeeease! te lo ruego, te lo suplico... me arrodillo si quieres, pero por fa, acompañanos...

-por qué no le preguntas a Emmett? Él también es tu hermano, además él es el mayor.

-No... se fué a una fiesta... y tu sabes como se pone, seguro llega esta noche completamente ebrio, y mañana tendrá resaca... no irá conmigo.

-OK! - dije, aún enojada - pero sabes que me debes una... y bien grande.

-Gracias, gracias, gracias, gracias! - dijo mientras daba saltitos de la emoción - te juro que el se comportará, te lo juro... ay amiga eres la mejor.

-Si, si, lo sé... ahora... me puedes decir por qué carrizo soy YO la que lo tiene que soportar a ÉL? - enfaticé la última palabra.

-Porque prefiero miles de veces que esté contigo, en vez de llevarse a sus "amiguitas" - hizo un gesto con sus manos, como entrecomillando la palabra.

-Alice Cullen me debes una y lo sabes perfectamente. Entonces, a que hora nos vamos? - pregunté con tono nada agradable - dímelo antes de que me arrepienta.

-En dos horas, así que ve a tu casa, te me arreglas y te me pones bien bonita... vale? - me dijo mientras me guiñaba el ojo.

-Esta bien, pero que conste que me debes una bien grande.

-Bella ya lo has dicho miles de veces, tranquila que de una u otra te forma te lo pagaré, pero andale... apúrate que no tenemos todo el día.

Salí de su casa y me dirigí a la mía, que quedaba no muy lejos, como a una o dos cuadras, aún no entendía el afán de Alice por llevarme de niñera du su insoportable hermano, aunque el era un año mayor que nosotras, con sus 18 años aún se comportaba como un niño de 12, al igual que Emmett, ambos eran tan infantiles... pero al menos Emmett era agradable, y no un mujeriego impulsivo como Edward, quien era el chico más egocéntrico que yo jamás hubiese conocido... Arrgh! era tan insoportable... tan arrogante, tan necio, tan... lindo... BELLA! sacudí mi cabeza para alejar ese pensamiento, aunque no se podía negar que era el chico mas bello del cole, seguido de Jacob Black, y Mike Newton, pero estos dos no eran para nada arrogantes, por el contrario, eran super agradables y no tan descerebrados.

Sin darme cuenta me encontraba en casa, así que entré a mi habitación, dejé el pequeño bolsito que llevaba encima de mi cama, me desvestí y luego fuí al baño a tomar una ducha a ver si se me pasaba el mal humor. Mientras el agua caliente corría por mi espalda yo pensaba incesantemente en la tortura que sería mi sábado... bueno, todo era por ayudar a mi amiga, solo esperaba que este acto de solidaridad no me saliera muy caro.

-Ok, Ok! deja el drama - me dije a mi misma - es uno de los Cullen, además el hermano de tu mejor amiga y de otra de las personas con las que mejor te llevas, algo debe tener de ellos, no puede ser tan malo. Además ni siquiera te has dado el tiempo de conocerlo - trataba de convencerme de que todo iba a estar bien, pero sabía que no era así. Por más que lo repitiese, sabía que yo no iba a ver esto como nada más que una tortura. El siempre había sido la piedra dentro de mi zapato. nunca supe el por qué pero el se había empeñado en arruinarme la vida desde que nos conocimos, cada que yo iba a visitar a Alice el llegaba a fastidiarme, eso era por ley, no sé cómo pero siempre lograba hacerme perder los estribos, cosa que, para ser sinceros casi nadie lograba, o al menos no tan constantemente. El criticaba todo de mí, incluso mis gustos tanto con la ropa como con los chicos o cualquier otra cosa. Era tan estresante. Yo sabía como iba a estar esa visita al cine, y a decir verdad no tenía ganas de ir.

Elegí cualquier ropa, al fin y al cabo el seguramente me criticaría, y no era como si ya no estuviese acostumbrada, ni mucho menos como si me importase, así que elegí un pantalón de jean azul oscuro un poco ajustado, y una camisa azul cielo que resaltaba mi no muy bien formada figura, la camisa era de mangas cortas y con un cuello redondo, muy sencilla, pero a mi parecer muy bonita. Aún faltaba una hora para que nos fuesemos al cine, así que mientras tanto me senté en el sillón a ver la tele. en tanto llegó mi mamá.

-Hola nena! como estás? - preguntó despreocupada.

-Bien, bien, y tu? - respondí

-Bien, estaba comprando algunas cosas en el supermercado, por fin quedaste con Alice en hacer algo?

-Si, saldremos al cine.

-mmm... solas?

-no, iremos con Jazz y Edward - pronuncié su nombre a regañadientes.

-Ah... Edward? - preguntó mi madre, tratando, notable e inexitosamente, de ocultar su curiosidad.

-Si, Edward! - contesté a modo indiferente- bueno, mami, me tengo que ir, dentro de poco nos vamos. Te quiero.

-Yo igual. Saludos. y no olvides llegar temprano, recuerda que tu padre se llevó tus llaves.

-Ok! Te amoooo! - dije, mientras salía por la puerta.

Llegué a la hermosa casa de los Cullen 15 minutos antes de que partieramos. Como era de esperarse Alice aún no estaba lista, y Jasper aún no había llegado, solo se encontraban Esme, la madre de Alice, y Edward, quienes veían un partido de béisbol en la sala. Esme estaba sentada y tenía a Edward abrazado como a un bebé, era tan tierno verlos así. Esme era tan buena y dulce, ella era como una segunda madre para mí, y efectivamente sus hijos eran como hermanos para mí, bueno, Edward no tanto, nunca habíamos tenido el suficiente trato, bueno a decir verdad nuestro único trato era cuando nos saludabamos, y cuando él me molestaba, así que él era el único de la familia con el que de verdad no me sentía entrelazada de alguna manera sentimental, porque Carlisle, el esposo de Esme, y padre de los tres chicos, era todo un pan de Dios, él también era como un segundo padre para mí. Los saludé a ambos y me senté en el otro mueble para acerles compañía mientras esperaba a Alice.

-Hola hija - dijo Esme, mientras me dirigía una mirada cálida - Cómo has estado?

-Muy bien Esme, gracias a Dios. y que tal ustedes? por cierto, dónde anda Emmett? - no sabía si lo que Alice me había dicho era verdad, ella nunca me mentía, pero yo la conocía muy bien... algo se traía entre manos, y yo de verdad no sabía por qué había puesto tanta insistencia en que fuese yo quien la acompañase.

-De fiesta, creo - respondió ella.

-Así que... eres mi cita de hoy? - dijo Edward mientras se acomodaba para mirarme a la cara. Lo miré y levanté una ceja - nada mal - dijo después.

-Tu cita? o tu niñera?... querrás decir - pregunté de manera sarcástica, mientras él se reía de manera desafiante. Yo ya sabía lo que se avecinaba. Seguramente no saldríamos a ningún lugar, porque lo más probable era que Edward me hiciera perder los estribos, y yo terminaría por volver a casa, eso era lo que siempre ocurría.

-Bueno, quizás - dijo con voz inocente y volteó de nuevo a ver el partido. Me quedé sorprendida por su respuesta. Él no era de darme la razón, jamás, así que por lo menos era un buen comienzo, Alice debió haberlo amenazado con algo muy importante. Me alegraba saber que había posibilidades de que me llevase la fiesta en paz, y que yo pudiese disfrutar de la película, y no solo oirlo a el comentar que tan mal estaba vestida o peinada, o hacer bromas acerca de mi escasa vida amorosa, o acerca de cualquier otro tema.

Unos minutos despues Jasper entró por la puerta y nos saludó, y justo en ese instante se escuchó como Alice bajaba las escaleras rapidamente, a penas bajó el último escalón siguó corriendo y se le abalanzó encima a Jasper, quien la cargó y le dió un tierno beso en los labios.

-Que hermosa estás - le dijo.

Esos dos eran tan dulces que derramaban miel cuando estaban juntos. Ellos se encerraban en su propia burbuja. Era tan tierno, pero a la vez muy empalagoso.

Nos despedimos de Esme y partimos hacia Port Angeles en el auto de Jasper.


Hola a todas! esto es solo una loquera que se me está ocurriendo, y bueno, me decidí a darle rienda suelta, espero que les guste,

porfa dejen sus reviews, para saber que tal les ha parecido el primer capitulo, aunque sé que no tiene como mucho,

de todas formas creo que hoy mismo publico el segundo capitulo, así sabrán como se desenvuelve todo.

Espero les guste, será una historia muy juvenil y divertida.

Bueno chicas, gracias por tomarse el tiempo de leer esto,

un beso a todas... :-*

Atte: Ori... :3