Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.9 INFAME VERDAD
La ansiedad que sentía por ver a mis hijos no tenia comparación. Me dolía ser grosera con Edward pero era lo mejor. A fin de cuentas yo tenia otra vida distinta. Y aunque ahora todo era diferente, no podía haber nada entre nosotros, Jacob siempre estuvo a mi lado, siempre cuido de mi, él me brindo apoyo y amor cuando mas lo necesite, cuando Edward me abandonó y ahora yo me siento como una traidora.
Aunque no fue en absoluto mi culpa, ojala y pueda comprender. Anhelo poder ver a mis hijos, tan pequeños ¿Quién los estará cuidando? Corrí mas aprisa, no sabia en cuanto tiempo podría llegar, pero anhelaba hacerlo. Cuando por fin llegué cerca de Forks, un sentimiento de angustia me invadió. Corrí pero luego me detuve. Quería ir a La Push pero era arriesgado. Me mantuve a lo lejos pues en la dolorosa ausencia de Edward, Victoria intentó darme caza, sin embargo Jacob, Sam y los demás me defendieron a capa y espada. Ahora yo era el peligro. ¡Qué ironía! Quedé a las orillas y busqué el árbol mas alto, donde subí con pasmosa facilidad, todo era tan diferente… tan contrastante, el aire estaba lleno de olores, unos agradables otros no tanto, y ahí me encontraba después de correr por horas y sin gota de sudor ni cansancio. Me asusté de mi propia destreza y agilidad al subir al árbol. Era raro porque apenas pensaba las cosas ya estaban hechas. Sin rastro de mi anterior torpeza y con una aguda visión y mente ágil. Algo realmente sobrecogedor.
Vi con total nitidez la playa y cerca del bosque la casita que Jacob había construido para nosotros. Y después de lo que a mi me parecieron segundos, salió Leah con mis hijos, uno de cada mano. Era increíble como habían crecido, se veían tan lindos y tan tristes que me partió el corazón verlos así, les hacia falta, una falta como solo una madre pudiera entender. En seguida salió Jacob y se dirigieron a la playa para jugar con mis hijos. Leah se veía diferente, eso me alertó.
No podía definir bien de que se trataba hasta que vi, como miraba a Jacob, eso me dejó impactada, ella estaba enamorada de Jacob. No había otra explicación. Él se mostraba normal, como si no se diera cuenta de lo que sucedía. Eso no era justo, me habían arrebatado mi futuro con mis hijos y me sentía destrozada por eso. Tenia que hablar con él. Sabia que a pesar de todo Jacob entendería por lo que pasé, pues jamás lo pedí, ni lo busqué. A fin de cuentas sigo viva, aunque sea un decir, pero el amor por mis hijos sigue mas fuerte que nunca. No sabia bien como proceder y después de contemplarlos durante largo rato, me di cuenta de que Jacob se alertaba, el viento cambió y no me di cuenta por ver a mis hijos. Y Jacob captó mi aroma. Tenia que irme, me sentía tan confundida y lastimada. Brinqué hacia otro árbol y así me fui. Hasta que bajé y comencé a correr. A medio camino Edward me esperaba con gesto de alarma. Eso me impresionó. ¿Acaso me había seguido? Salí de dudas de inmediato.
-¿Te siguen?- murmuró con angustia, pero después se calmó un poco, supongo que no encontró pensamientos de nadie alrededor.
-Vámonos de aquí Bella, es muy peligroso…-volteó para todos lados cerciorándose de que estábamos completamente solos.
-No-respondí desafiante. No quería irme aún necesitaba ver un poco mas a mis hijos, ¿Acaso era pedir mucho? Su mano agarró con firmeza pero con suavidad mi brazo.
-¿Acaso quieres que te maten? Ya no eres humana Bella, y Jacob no sé si pueda controlarse. Es muy peligroso estar aquí, por favor vamos a otro lugar -su voz sonaba triste, lo que me hizo pensar que tenia algo de razón, muy a mi pesar -…y después si quieres te acompañaré a verlos de nuevo-Su gesto se hizo mas serio conforme hablaba y terminé por acceder, salimos corriendo de Forks y nos fuimos lejos.
Llegamos a una ensenada preciosa, donde había una cabaña abandonada y me dirigí hacia allí. Estábamos en las orillas de Canadá.
Edward detrás de mi, no decía nada, estaba callado, lo que me hizo sentir mas tranquila no quería regaños, por lo menos no hasta que llegara Carlisle. Entonces si, se armaría el pleito. Porque sabia bien que Carlisle me reprendería por lo que hice.
Estuvimos en silencio, yo junto a la ventana rota, y a pesar del frío glacial, para mi era como una brisa calida, no había ningún problema con eso. Sin embargo y a pesar de mirar a la distancia, sentía que él me observaba, no quería verlo, sabia lo difícil que era esta situación. Y me quedé callada. Pasaron como unas tres horas, porque la luna cambio de posición cuando sentí a Edward junto a mi.
-Bella, yo… necesito hablar contigo. Por favor…-su voz denotaba tanta angustia y dolor, que hice lo que no quería. Le miré y entonces me perdí en su mirada.
Fue un momento único y sublime, porque él me miraba con gesto de amor y suplica, su mano se posó delicadamente en mi hombro, no podía moverme y tal vez no quería, sentía su aroma inundar mi olfato y sentí por unos instantes que él no se había ido. Que estábamos en el pasado, que era como antes. Me sentí como si estuviera en mi antiguo cuarto en Forks, y que él estaba acompañándome como cada noche. Sentí una sensación de amor desesperado y angustia, demasiada angustia por que él no se fuera de mi lado. Su rostro cincelado tan maravillosamente perfecto se acercó a mi, si hubiera latido mi corazón hubiera estado como tambor desaforado, su otra mano tocó suavemente mi mejilla, acariciándola con suavidad, no pude evitar cerrar los ojos y reprimir un gemido. Podía aspirar su aliento tan cerca de mi, mis labios temblaban, nerviosos, expectantes por ese dulce contacto.
Podía sentir como él se movía milímetro a milímetro, lentamente, indeciso y temeroso. Y finalmente… se alejó de mi. Abrí los ojos para darme cuenta de que Edward volteaba furioso hacia la puerta, alguien se acercaba, parecía que era Alice, pero no podía saber quien más venia con ella, aparte de Jasper.
Edward retrocedió un paso para darme espacio y me sentí avergonzada. La llegada de Alice hizo que nos fijáramos en ella, mientras el rostro de Edward cambiaba súbitamente y se torno fiero, casi siniestro, como nunca lo había visto. Debo confesar que incluso sentí temor. Un gruñido escapó de su pecho y me quedé congelada sin saber que hacer, al momento Alice corrió a mi lado.
-¡Ohh Bella! ¿Cómo pudiste…? Necesito hablar contigo… bueno de hecho necesitamos hablar contigo- tras de Alice venia otra vampira de ojos rojos encendidos y tras ella venia Jasper al parecer custodiándola.
-Creo que debes saber algo Bella, antes de ir a La Push de nuevo. Ursula tiene algo que decir- entonces jaló de malos modos a la chica y la colocó frente a Bella, Edward no dejaba de gruñir lo que me tenia más intrigada. Y con curiosidad. ¿Quién era esta chica Ursula y qué tenia que decir?
Con gesto de suficiencia, se zafó de Alice y me miró con sorna.
-¿Tu eres Isabella Swan?-me miraba de arriba abajo y finalmente escupió con desprecio.
-No fue un accidente lo que te ocurrió. Querían que murieras.-su voz destilaba veneno y una estúpida sonrisa se estampó en sus carnosos labios.
Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.
Bella Cullen H.
bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentario y las que no TAMBIEN.
