Dedicado a una amigüita que está de cumple hoy! Felicidades Eddy! :) espero que la pases super! muchas gracias por ser tan especial! :) te quiero! y gracias por todo tu apoyo.. tu sabes con que ;)
Capítulo 8 - El "Asuntito"
-QUÉ!? - Exclamé mientras miraba a Alice atónita. Casi pego el grito al cielo, ¿como se le ocurría? ¿Cómo era esto posible?. La mataría! Esto era pasarse de la raya! ¿con que ESE era el "ASUNTITO"... estaba que me le lanzaba encima. Pero no podía hacerlo: 1. porque estábamos frente a 30 personas más, y 2. porque luego... bueno, luego simplemente me arrepentiría de haber matado a mi mejor amiga.
-Me lo agradecerás - murmuró ella por lo bajito.
-Jamás. ¿Tú sabes lo tortuoso que puede llegar a ser esto?
-Señorita Swan y compañía - dijo el Sr. Banner mientras nos lanzaba una mirada amenazadora - Señor Cullen puede ocupar su asiento. De ahora en adelante se sentará en el puesto contiguo al de la Señorita Swan - abrí la boca para reclamar - Espero no haya algún problema con eso - dijo con la misma mirada amenazadora.
Mataría a Alice. ¿Cómo había sido capaz? ¿Por qué me tenía que torturar de esta manera? Por Dios Santo! Ellos nunca habían querido estudiar juntos, y ahora, resulta ser que por obra y gracia del espíritu santo a Edward le daba por cambiar su linea de estudios, precisamente a la de artes. y lo peor de todo es que había elegido drama, al igual que yo! ¿De cuando a acá al sr. Arrogancia Cullen le gustaba la actuación? Entendía que estuviese en la clase de música (y agradecía que no compartiríamos esa clase, aunque fuese la única) porque el siempre se había destacado tocando el piano, pero ¿DRAMA? de ¿cuando a aca? Además, ahora, después de tantos años de oposición, venir y así, tan repentinamente cambiar de actitud y querer estudiar con Alice.
Edward tomó asiento a mi lado y me dirigió una sonrisa torcida, de esas que me dejaban si aliento, ¿por qué tenía que ser tan endemoniadamente sexy? Moví mi cabeza, para disipar las ideas. Dejando a un lado el hecho de que estaba nerviosa, sentía nauseas, y tenía unas ganas enormes de asesinar a Alice, la clase transcurrió bien, dentro de lo que cabe. Para mi desgracia la clase siguiente era drama, y si de por sí no era buena actriz, el saber que Edward estaría allí empeoraría las cosas.
-Buenos días! - dijo la Sra. Oldmark, quién siempre se mostraba alegre y efusiva - hoy tenemos un nuevo alumno integrando la clase. Sr. Cullen ¿sería tan amable de presentarse para los alumnos que no lo conocen?.
-Profesora, la verdad es que yo creo que todos me conocen, pero de igual manera...
-Egolatra - murmuré por lo bajo, él me escuchó, y me dirigió una sonrisa de autosuficiencia. Se levantó del asiento en el que se encontraba y empezó a caminar en dirección hacia la Sra. Oldmark.
-Mi nombre es Edward Cullen, tengo 18 años, he estudiado acá desde que tengo memoria, y... ¿qué más? ... Ah si! soy hermano de Alice, como ya sabrán - Alice le sacó la lengua.
-Puede tomar asiento. ¿Recuerdan los guiones que me entregaron la semana pasada? vamos a interpretar algunos de ellos.
-¿Podemos elegir nuestras parejas?
-No! las parejas las serán elegidas por mí, al igual que los guiones que cada una de ellas deberá interpretar.
-Señorita Weber estará en pareja con el Sr. Larsen e interpretaran el guión que el Sr. Black ha escrito.
-Srta. Cullen, Sr. Black. Interpretarán el de la Srta. Jessica ha escrito.
Así fue nombrando una a una las parejas y los guiones a interpretar, mientras tanto yo seguía pensando de que manera castigar a Alice. Le dejaré de hablar por al menos una semana... no, no puedo, a la final probablemente seré yo la que termine suplicando perdon... ya sé! le pegaré un chicle en el cabello. ¿a quién engaño? yo jamás haría algo así, mucho menos a Alice. Lo tengo, no la dejaré comprarme ropa más nunca en la vida... muajajajaja!... ok, no puedo hacer eso... me dejaría de hablar y terminaría suplicandole que me ha...
-...con la Srta. Swan - la voz de la profesora me sacó de mis cavilaciones - e interpretarán el guión de la Srita. Weber. - Alice me miró con expresión entretenida. La fusilé con la mirada, ella creía que se me iba a olvidar tan fácilmente todo. No me enteré de con quién iba a estar, pero no le presté mucha atención tampoco, al fin y al cabo lo más probable es que el o ella me llamase antes de salir para cuadrar cuando debíamos ensayar.
-¿no te emociona? - preguntó Edward a penas terminó la clase
-¿Qué? - pregunté confundida - si me estas hablando de tu repentina inclusión a la clase, pues déjame decirte que... definitivamente, NO! no me emociona para nada - le dije de manera tajante.
-No me refería a eso, pero ya que lo dices... debe ser porque estabas pensando en eso, lo que nos lleva a que si te emociona - rodé los ojos.
-Ja Ja - reí irónicamente - estás de un chistoso. Deberías trabajar en un circo, porque se te da muy bien lo de payaso.
-Bueno, el hecho es que no te preguntaba por eso. Te preguntaba si no te emociona lo de la obra.
-Ah si! bueno, no es como que yo sea una muy buena actriz, así que la verdad me da igual.
-Bella, no prestaste atención a las parejas, cierto? - lo miré aún más confundida - TÚ. YO. GUIÓN - Oh, por Dios! IMPOSIBLE! no, no, no, NOOOOOOOO! Dios mío ¿POR QUÉ? Me iba a dar un ataque o algo por el estilo. Y lo peor, peor de todo es que a Angela se le ocurrió la maravillosa idea de escribir un diálogo romántico... ¿no podía ser uno de guerra o uno compuesto por monólogos?, yo que sé, ¿Qué era lo que había hecho en la vida para merecerme esto? repasé mentalmente todo lo malo que había hecho a lo largo de mi monótona existencia, al menos desde que tenía conciencia. No encontré nada lo suficientemente malo como para merecer todo esto. Hasta donde yo sabía nunca le había pegado a mi mamá, quizás le había hecho berrinches a mis padres cuando era una niña, pero ¿quién no lo hizo?, eso no podía ser suficiente para tener que pasar por esto. No había jugado con el corazón de ningún chico, es más ni siquiera había tenido un novio.
-Bellaaaa... tierra llamando a la luna - dijo Edward mientras sonaba sus dedos y pasaba sus manos por mi cara.
-Ay Jake! mira quienes están allí. "Los Tortolitos"
-Alice, no es gracioso! - la fulminé con la mirada. Ella y Jake se dieron una mirada significativa y se fueron. No! esto ya era el colmo, Jake se le había unido!
-¿Entonces?
-¿Entonces. que?
-Te pregunté cuando podríamos ensayar - respiré hondo para tranquilizarme.
-Hoy mismo, si quieres - respondí.
-Estoy loco por ensayar la parte del beso - susurró en mi oreja. Me estremecí.
-Eres un idiota! - le dije, y el soltó una risita mientras se alejaba lentamente.
Me dirigí a la cafetería a buscar a Alice... no se me escaparía tan fácilmente. La localicé sentada en una mesa hablando con Japer, Jake y ¿Emmett?.
-Tu! - le dije en forma amenazante mientras le apuntaba con el dedo índice, pero con el tono de voz aún bajo. No quería llamar la atención, y mucho menos formar un escándalo.
-Hermanita! - gritó Emmett - ¿qué tal va todo con Eddy? - todas las chicas de la mesa contigua voltearon a mirarnos apenas escucharon nombrar a Edward.
-Tu también.
-Oh, vamos Bells - dijo Jasper, tratando de tranquilizarme - toma asiento. ¿Por qué estás tan furiosa? ¿te has peleado con Edward de nuevo? - las chicas parecieron suspirar de alivio.
-No - se tensaron de nuevo - ¿Qué les pasa? - pregunté furiosa - ¿Qué no les han dicho que es de mala educación espiar conversaciones ajenas? - todas voltearon de nuevo hacia la mesa.
-Lo que le pasa es que tu cuñadito se acaba de cambiar de linea de estudio y ahora está en nuestra clase - dijo Jake de manera relajada - y además le toca interpretar una escena romántica con Bella.
-No ayudes tanto - le dije, mientras le dirigía una mirada envenenada, el se limitó a sonreír.
-¿Y habrá beso? - preguntó Emmett entusiasmado
-Si! - respondió Alice quien estaba más que extasiada.
-Así que...terminarán lo del domingo, eh? - me dijo mientras me guiñaba el ojo y me daba un pequeño codazo en el brazo. Yo abrí mi boca de par en par.
-Con ustedes definitivamente no se puede hablar! - dije molesta, y salí de ahí caminando rápidamente sin rumbo fijo. Me adentré en la primera puerta que encontré. Era el gimnasio. Estaba vacío. Tomé una de las estúpidas bolas de baloncesto y la comencé a lanzar contra el bendito aro. No sé como, logré encestarla. Seguí así hasta que sentí como poco a poco bajaba la irritación.
-No sabía que podías mantenerte de pie por más de 30 segundos. Así que jamás me imaginé que pudieses encestar - sentí mi cuerpo temblar ante su voz.
-¿Puedo? - preguntó
-Hay miles de balones en aquella caja, puedes tomar el que te plazca.
-Vamos Bells, no puedes tratarme tan mal todo el tiempo.
-Oh, claro que si puedo!
-Eres una terca.
-Y tu eres un estúpido egocéntrico. Ninguno de los dos podemos hacer nada para cambiar al otro.
-¿Por qué no? - preguntó con voz aterciopelada.
-Porque nos odiamos - respondí con convicción.
-Del odio al amor hay solo un paso. O bueno, eso es lo que dicen.
-¿Te la estás dando de chistoso o que?
-No - dijo mientras tomaba el balón de mis manos - Quiero que seamos amigos Isabella - me extendió la mano. Abrí mis ojos como platos. No podía creer lo que acababa de escuchar. Seguro estaba soñando. Si, eso era lo más probable. O sino...
-Ah! ya lo comprendí - dije, y comencé a reírme como loca, el me miró de forma confusa - me estás jugando una broma.
-Eres tan boba - acarició mi mejilla.
-¿Ves por qué no podemos ser amigos? Siempre nos estamos ofendiendo. Nos odiamos Edward, y desde hace mucho. Ya no hay marcha atrás.
-Yo no te odio, yo...
-Si, si, lo que sea... Tenemos clases en menos de 3 minutos, así que apúrate si no quieres llegar tarde.
