Capitulo 11 - Intruso

Some day I just keep pretending

that you'll stay, dreaming of a different ending

I wanna hold on but it hurts so bad

and I can't keep something that I never had

El sonido de mi telefono me despertó. Lo tomé aún adormilada.

-Aló

-¿Bella?

-Si, ¿quién es? - se hizo un silencio del otro lado del teléfono.

-mmm... - vaciló la voz - Edward

-¿Qué Edward? - sabía perfectamente que Edward era... pues era el único que conocía, solo que no daba crédito.

-Edward Cullen idiota, ¿qué otro? - rodé los ojos.

-Gracias por el cumplido, tarado. ¿Qué quieres?

-Te quería pedir disculpas. Ayer me comporté como un estúpido.

-¿Ayer? -bufé - Llevas 5 años comportándote como tal. Así que la verdad es que no me sorprende.

-Te quería invitar a salir, como muestra de disculpa.

-Disculpa aceptada. ¿Eso me libra de la salida?

-No realmente. Es más, ¿sabes qué? te busco dentro de media hora, y lo mejor será que estés vestida, a menos que pretendas salir en pijamas. Y hablo en serio - y me colgó antes de que pudiese decir palabra alguna.

-¿Será que no se ha tomado la pastilla? porque ya le dió - dije mientras me estiraba en la cama. me dirigí al baño. Me cepillé los dientes, luego tomé una ducha, y comencé a peinar mis cabellos. Aún estaba en ropa interior. Salí del baño, para buscar algo que colocarme, mientras cantaba utilizando el cepillo como micrófono y bailaba.

-Y si tuuuuuuuuu me quisieras bajaría el cielo al suelo por ti, y si tuuuuuuuu me quisieras y me permitieras hacerte más feliz, me estoy muriendo por tenerte aquí, para mí, para vivir la vida para ti, y llenar la mía, ven a mi. Y aunque tal vez tu pienses que es un poco arriesgado, quiero decirte que también...

-...Yo estoy temblando.

-Oh por Dios! ¿Qué haces aquí? - pregunté con asombro y miedo, mientras corría de nuevo hacia el baño.

-Te dije que estuvieses lista. Apúrate a vestirte o te alzo en brazos y te saco de acá en ropa interior, aunque te advierto que hace frío afuera.

-¿Serías tan amable de salir de mi habitación mientras me visto?

-No, te esperaré acá. Tranquila, cerraré los ojos.

-¿Se te hace muy dificil esperar afuera?

-Quiero asegurarme de que no te escaparás.

-Eres un acosador - dije histérica - gritaré - y comencé a gritar - Mamá! Mamá! - Él corrió hacia mí y me envolvió en un abrazo desde atrás, mientras me tapaba la boca.

-Shhh! - susurró en mi oido. La piel se me puso de gallina y mis pensamientos se fueron al carajo. Me había olvidado que estaba semi desnuda, el contacto de su cuerpo se me hacía irresistible - Pareces una loquita - me dijo entre suaves risas - tu mamá y la mía se fueron de compras con Alice, Rosalie, Jasper y Emmett. Y tu papá, creo que se fué a La Push - me volteó, así que quedé frente a él, viendo esos inmaculados ojos verdes, un bosque profundo que te invitaba a adentrarte, a perderte dentro de él.

-Anda, apúrate a vestirte, tu y yo tenemos planes - Me sonrojé al recordar que apenas y llevaba el brasier y un cachetero* - Que adorable te ves cuando te sonrojas! - acarició mi mejilla y me liberó de su agarre. Salí corriendo al armario y comencé a buscar la ropa. No tenía mucho tiempo, sabía que él no saldría de la habitación, pero esperaba que me diese un poco de privacidad.

Me vestí con lo primero que tuve a la vista, gracias a Dios era uno de esos conjuntos que Alice me había preparado, según ella, para casos de emergencia. Quizás era psíquica o algo por el estilo. Me introdúje en una túnica negra con rayas grises, que me llegaba solo un poco más abajo del pompis*, me quedaba un poco grande, pero se veía tierno. Luego me introduje en los leggins color negro que colgaban del gancho.

-¿Lista? - preguntó Edward con una gran sonrisa.

-No - le envié una mirada asesina, mientras intentaba colocarme el hermoso cinturón negro.

-¿Te ayudo?

-Si... sería bueno que colaborases en algo - él solo rió ante mi tono tajante. Tomó el cinturón, y lo abrochó delicadamente, tomándose un poco más de tiempo del que necesitaba. Pero no me importó. Yo amaba a Edward, y aunque él no lo supiera, yo iba a aprovechar y a guardar cada momento agradable que él me proporcionase.

Me coloqué las ballerinas* rápidamente, tomé el perfume y lo rocié en mi cuello. Él me alzó en brazos y me dirigió hacia su coche.

-Ey! - protesté

-Te dije que si no te apurabas te llevaría alzada. Se me hace que estabas haciendo tiempo - rodé los ojos.

-¿A dónde vamos? - pregunté mientras él me subía al auto.

-Ya verás.

Llegamos a un pequeño parque en las afueras de Seattle. Habían niños por do quier, jugando y balanceándose en los columpios. era hermoso, quizás por la época en la que estabamos: primavera! Hacía mucho sol, pero como Edward había dicho, la brisa estaba un poco fría, aunque si permanecías o suficiente bajo el sol sentías los rayos bañar tu piel y un calor agradable.

-¿Y ahora? - inquirí.

-Ahora vamos a ese pequeño restaurant para que comas algo. Ya es la una de la tarde y tu aún no has comido nada.

El lugar era pequeño pero muy agradable. Tomamos asiento en una mesa un poco retirada, para tener más "privacidad" según Edward.

-Isabella...

-Bella - le interrumpí.

-Bella - prosiguió - te quiero pedir perdón por haberte tratado mal durante todos estos años. De verdad me he dado cuenta de lo idiota que he sido...

-Edward - interrumpí de nuevo - ¿por qué te esfuerzas en pedir perdón? no es como si tu y yo hubiésemos sido amigos antes ni nada por el estilo.

-Me esfuerzo en pedir perdón porque se que ha estado mal que te trate así sin siquiera darme el gusto de conocerte - dijo mientras bajaba la cabeza, avergonzado. Awwwww! que tierno se veía pidiendome perdón. BASTA! me abofeteé mentalmente. Presta atención. - y me parece que eres una buena chica, en verdad me gustaría ser tu amigo - a mi me gustaría que fueses algo más. Suspiré mentalmente - y quizás, no sé... - sus mejillas se tornaron completamente rojas, en ese momento comprendí por qué todos decían que me veía adorable cuando me sonrojaba. Se veía tierno, y sobretodo hermoso e inocente.

-¿Quizás...? - inquirí para darle valor.

-Su lazaña - interrumpió el mesonero mientras colocaba frente a mí el plato - su Pasta Carbonara - y colocó el otro plato frente a Edward, luego se retiró.

-Decías que quizás...? - inquirí

-Que quizás deberíamos comer - dijo mientras me guiñaba un ojo y tomaba un poco de su pasta y lo introducía en su boca.

Se hizo un pequeño silencio incómodo mientras empezábamos a comer, y decidí romperlo.

-Y... mmmh... me dijiste que nuestras madres, Alice y Rosalie se fueron de compras, y eso... mmmh... pues lo entiendo, pero - paré un momento mientras tomaba otro bocado de la lazaña que, por cierto, estaba muy buena - no comprendo que hacen Emm y Jazz con ellas

-Las chicas necesitaban alguien que les cargara las bolsas - dijo él de forma despreocupada. Nos miramos por un momento y comenzamos a reir.

Terminamos de comer y nos fuimos al parque. El día estaba hermoso, el sol resplandecía y el frío que había cuando llegamos había desaparecido, ahora estaba fresco.

-¿a veces no te gustaría volver a ser una niña?

-Supongo que a todos no gustaría - me encogí de hombros.

-Si - dijo pensativo - ¿Sabes? Solía venir a este parque cuando pequeño. Emmett y yo solíamos balancear a Alice en aquel columpio. - me dirigió una de esas sonrisas torcidas que me aceleraban el corazón, mientras señalaba uno de los columpios que se encontraban juntos a unos veinte metros de donde nos encontrábamos. Caminábamos a paso lento, yo iba perdida en la profundidad de sus ojos. Ni siquiera me dí cuenta de cuando llegamos a los columpios. Nos sentamos en ellos y él comenzó a balancearse suavemente mientras me miraba, yo seguí sus movimientos y comencé a balancearme, pero en vez de mirarlo a él, decidí mirar mis pies rozar suavemente el pasto.

-Un día Emmett estaba columpiando a Alice, y de repente se apareció Mónica, la chica de la que él gustaba en ese momento. Ella pasó frente a él, y a él se le olvidó todo. Ni siquiera se dió cuenta cuando el columpió se devolvió con Alice encima y lo aventó tres metros. Tuvimos que llevarlo a la clínica. Gracias a Dios no fue nada grave - no pude parar de reir al escuchar esa historia.

-Yo sabía

-¿Qué? ¿la historia? - dijo con una enorme sonrisa marcada en su cara.

-No! sabía que se había golpeado muy fuerte en la cabeza. Era de esperarse. ¿y con Alice qué? ¿la dejaron caer de la cuna? - pregunté entre risas.

-Algo por el estilo - dijo él, marcando más su sonrisa - Pero volviendo al caso de Emmett. ¿No es impresionante lo que nos hace el amor?

-Si - suspiré. Mi corazón se abatió. ¿Por qué tenía que tocar ese punto?

-Al solo verla se olvidó de todo. Es increíble como se te voltea el mundo cuando te enamoras.

-¿Te has enamorado? - pregunté. Mi curiosidad estaba sacando lo mejor de mí. Pero luego me arrepentí. Mis mejillas comenzaron a arder.

-No lo sé - dijo mientras subía sus hombros - eso creo. Quiero descubrir lo que estoy sintiendo, pero no sé si haya oportunidad de hacer eso - dijo con un tono de dolor. Levanté mi cara para verle, y me encontré con sus profundos ojos a solo unos cuantos centímetros, mirandome fija e intensamente - ¿y tu? - preguntó él finalmente, luego de unos segundos de silencio.

-Si - dije mientras bajaba mi cabeza al sentir la sangre volver a mis mejillas. Sentí como los ojos se me aguaban, no sé por qué pero tenía unas extrañas y profundas ganas de llorar. Él me tomó de la barbilla y levantó mi cara - No llores - malditas lágrimas traicioneras! - secó mis lágrimas con sus pulgares y con los mismos comenzó a acariciar mis mejillas, mientras me miraba fijamente a los ojos.

-¿Quién te ha lastimado niña hermosa? - TÚ! Tú me has lastimado, y más aún, ahora que pretendes preocupación. Ahora que solo serémos "amigos". yo podía vivir con tu odio, porque de esa manera yo te podía odiar. Pero, ¿ahora cómo haré? - No llores preciosa - susurró ante mi silencio - que irónica la vida! pensé. Él estaba consolando el dolor que él mismo había ocasionado, y preguntaba con inocencia quién era el culpable de mis lágrimas, ignorando completamente que era él - ¿Por qué mejor no compramos un helado? - dijo mientras terminaba de secar mis lágrimas y me daba un beso en la frente. Asentí lentamente, con una sonrisa fingida.

Me compró una barquilla de chocolate tamaño industrial, la palabra enorme no la definía.

-Podemos compartirla, si quieres.

-Pero la compré para ti.

-Es muy grande. No podré comerla yo sola - argumenté.

-Está bien - me dijo, y me dedicó una de esas sonrisas tan cautivadoras y diabolicamente sexies. Luego se dirigió a la chica de la caja, quien estaba que se desmayaba, y no era para menos, si Edward parecía un dios griego- Con una es suficiente. Gracias - y nos fuimos de alli para volver a caminar.

-Ey! - protesté al ver que metía su dedo en la barquilla.

-Dijiste que la compartiríamos - me dijo mientras sonreía.

-Si, pero se come con la boca, no con los dedos.

-Cada quién tiene su forma de comer. Yo como con los dedos y tú, por ejemplo, comes con la nariz.

-Claro que no - dije confundida.

-Claro que sí - dicho esto me embarró la nariz de helado - Mírate. No sabía que también comías con los cachetes - y llenó mi mejilla derecha de helado.

-Ey no se vale - protesté, y esta vez fui yo la que embarró su cara de helado de chocolate.

-Ok! Ok! te limpio - dijo entre risas, y lamió mi cara.

-Yuck! eres un asqueroso - dije entre risas mientras me limpiaba su saliva de la cara con una mano, y con la otra lo empujaba.

-Asqueroso sería que no te limpiase. Así que la asquerosa eres tu. LIMPIAME! - dijo a modo de broma mientras señalaba su mejilla. Tomé un poco más de helado y se lo restregué en la boca.

-Eso es para que te calles - dije entre risas. Él hizo gesto de ofendido.

-Ahora si te toca limpiarme - dijo mientras señalaba su boca. Me acerqué a él juguetonamente, y ya bien cerca de su boca le dije.

-En tus sueños.

-ey ¿sabes que?

-No, no sé - respondí aún con un deje de gracia.

-Creo que estoy soñando - me dijo con su sonrisa mas torcida mientras me tomaba de la cintura. Nuestras caras quedaron a muy pocos centímetros. Tragué fuerte. Mi corazón se aceleró tanto que sentía las pulsaciones en la garganta, casi se me salía por la boca.

-Pues no. No estás soñando. Estás despierto. ¿Necesitas que te pellizque para comprobarlo? - nuestras bocas estaban tan cerca. No pude evitar estremecerme.

-¡Edward!... ¿¡Bella!? - exclamó Jessica Stanley mientras fruncía el ceño. Oh-oh!

Ambos volteamos a verla. Me sonrojé inmediatamente. Intenté safarme de Edward, pero el no soltó su agarre en ningún momento. Por el contrario, me puso a su lado mientras me sujetaba en un abrazo.

-Emmh... Hola! - dijo Edward amablemente - Hermoso día ¿no?

-Si - dijo ella aún con el ceño fruncido.

-Bueno Jessica. Fue un gusto saludarte. Bella y yo ya nos estábamos yendo! - dijo él mientras le sonreía - Chao.

-Chao - dijo ella. Mientras nos veía con cara de incredulidad.

Subimos al Volvo plateado. Yo aún no asimilaba nada. El hecho de que él había estado a punto de besarme. El hecho de que parecía que lo hacía en serio... NO! NO! no te ilusiones. No te hieras a ti misma. El hecho de que Jessica nos había visto, aunque en realidad eso era lo que menos me importaba.

-Edward - no me pude contener, las palabras escaparon de mi boca, como si de repente estuviese pensando en voz alta, sin haberme dado cuenta - ¿Por qué me ibas a besar? - Edward se estacionó. ¿Ya habíamos llegado?


Hola chicas! disculpen que tenga descuidadas las historias... es que he estado un poco ida estos días. La verdad es que secuestraron a un amigo allá en Venezuela, y eso me tiene nerviosa y ansiosa. Se imaginarán. No es nada fácil estar preocupado, especialmente cuando estás tan lejos y te sientes tan impotente. La verdad es que me he sentido muy mal y triste por eso, y bueno estoy pensando todo el día en él y rogando a Dios por que lo proteja y lo liberen rápido. Y también porque proteja mucho a mi familia. Si alguien por alli me quiere ayudar con mis suplicas... necesitamos de tanta gente que se abra a Dios. Pero bueno... no las quiero abrumar con mis problemas. ¿qué tal estubo el capitulo? se merece un review? bueno, besitos!

Atte... Ori :3

mmmm... casi lo olvido... la primera canción es de Lindsay Lohan y se llama "Something I never had" y la segunda es del grupo mexicano LU, se llama "Si tú me quisieras" (por si las quieren escuchar)

*Cachetero: son esas pantaletitas que te tapan el trasero... son mas bien como unas licras en forma de short super SHORT xD

*Pompis: Trasero xD

*Ballerinas: las zapatillitas que estan muy de moda ahorita :3 y se pronuncia BaLerinas no BaYerinas.