Capítulo 2: Vinculo de Sangre
Tal como yo creía, Eric no lo dejaría así. Pasaron exactamente de dos días, cuando el mismo Bill me hizo una llamada.
- Sookie, ¿estás bien?
- Si, Bill, ¿tu? ¿Cuando vuelves? Te extraño! – las palabras se atropellaban.
- Yo también Sook, pero esta misión se alarga más y más. Ahora necesito de ti
- Otra vez, ¿Eric?
- ¿Como lo sabes?
- Lo sospeché – me resigné
- Sucedió algo? Sookie, ¿Eric te hizo algo?
- No Bill, no ha sucedido nada – "aunque a veces rogara porque ese maldito Vampiro me tocara" sacudí mi cabeza limpiando mis pensamientos – que debo llevar ahora?
- En realidad Eric te acompañará mañana, es para Sophie Anne – Sophie Anne, la Reina de Louisiana. Cada vez que me relacionaba con ella tenía algún tipo de problema. Rogaba que esta vez fuese la excepción. Entendía de alguna manera porque Eric debía resguardarme, si era para la Reina, era importante. Sin embargo, si Bill hubiese sabido la fuerte tensión sexual que existía entre Eric y yo, lo hubiese pensado dos veces. – te amo, tengo que irme
- Está bien, Yo también te amo – respondí demasiado tarde porque Bill ya había colgado el teléfono. No alcancé a bajar el brazo cuando nuevamente sonó, esta vez era él.
- Sookie, como sabes….
- Si lo sé – lo interrumpí
- Ok, te recojo en Merlotte's a las 7
- Necesito cambiarme ropa, voy donde la Reina
- Tienes razón, te recojo en Merlotte's a las 7 – y me cortó estipulando precisamente lo que yo quería evitar: Eric Northman aquí, en mi casa, aunque perfectamente podía ser una maleducada, consciente de mis debilidades y dejarlo esperando afuera mientras me arreglaba. Perfecto, ese era el plan.
Al otro día Jason llegó temprano, tomamos desayuno y luego me aventó al trabajo, ya que mi adorado cacharro estaba en reparación en la casa Fontberry. Hoyt, el mejor amigo de mi hermano, se había ofrecido para arreglarlo sin costo para mí. Fue un día de locos, Arlene faltó porque su hijo Cody estaba enfermo y no tenía quien lo cuidara. Así que Lafayette, Sam, mi mejor amiga Tara y yo, nos hicimos cargo del bar el resto del día. Eric llegó con 15 minutos de adelanto y se sentó en una de mis mesas.
-Faltan 15 minutos – aclaré a penas lo vi
- No te he dicho nada, solo quiero una True Blood
- Que tipo?
- O negativo – maldito arrogante. Si no fuera tan guapo, pensaría en molerle su jodida hermosa cara de un puñetazo. Sin embargo, la única razón por la cual no lo había hecho, era porque era un vampiro de unos mil años. Calenté la sangre, mientras sentía como Sam me observaba y luego a Eric, que no dejaba de mirarme. Me sentía como una chuleta frente al perro más hambriento, y me provocaba unos escalofríos, de pura lujuria. Al término de mi turno, me despedí de mis compañeros y salí detrás de Eric. A veces era un soñado caballero, otras, como ahora, un real patán. Cuando llegamos a mi casa, Eric se bajó de su Corvette y yo también, su sorpresa fue cuando yo entré a mi casa y él no pudo.
- Sookie, tienes que invitarme a entrar – me dijo en tono sarcástico, como si estuviese hablando con una tonta
- Lo sé, por eso no lo he hecho – vi como su cara se desfiguraba y en el momento que comenzaba a disfrutarlo, oí unos pensamientos confusos cerca. Había un cambiaformas rodeando mi casa, miré a Eric, quien lo olió inmediatamente y sacó sus colmillos quedando lo más dentro de la casa que podía, solo a un par de centímetros de donde yo me había detenido.
- Sookie, invítame a entrar – me ordenó sacando los colmillos y sin perder la panorámica detrás de mí – no estoy jugando, invítame a entrar – me repitió esta vez furioso, de manera que bajo ninguna circunstancia podría haberme negado
- Entra Eric – dije llena de miedo, en un segundo estaba dentro de la casa. Podía ver como su cuerpo se había puesto alerta, listo para la lucha. Yo iba tras él, protegiéndome. De pronto, sentí un huracán de pensamientos dentro de mi cabeza que solo alcanzaron a advertir que me volteara para recibir a un enorme lobo abalanzándose sobre mi y otro sobre Eric.
El que atacó a Eric, no alcanzó a rozarlo siquiera porque el vampiro fue más rápido y lo lanzó lejos azotándolo contra la vidriera de la cocina. Pero el otro, se lanzó directo a mí y no tuve la fuerza ni la rapidez necesaria para esquivarlo, por lo tanto alcanzó a morderme un brazo. Eric, inmediatamente lo agarró del cuello y mientras lo asfixiaba, el cambiaformas comenzó a transformarse en humano y pronto tuve a un hombre desnudo frente a mí.
-Dime quien te envió – le ordenó Eric, mientras yo intentaba por todos los medios de no llorar de dolor, a la vez que me cercioraba vía telepatía, que el otro cambiaformas estaba muerto. Había sido demasiado fácil. – si me lo dices tendrás tu única oportunidad de vivir.
- No puedo – respondió él y Eric apretó con más fuerza, de pronto vi que el tipo ya no reaccionaba
- Lo mataste! – grité
- Solo está desmayado, tiempo suficiente – cargó al tipo hacia una de las habitaciones mientras yo lo seguía tratando de cortar la hemorragia de mi brazo. El maldito probablemente había atacado mi vena para que Eric perdiera su control sobre mí, pero él no sabía que Eric, aún con todo lo que despreciaba a los humanos, tenía más autocontrol que nadie. Sobretodo hablando de mi, ya que le era de mayor utilidad… eso me frustraba, ¿Que tanto me desearía él, si yo fuera una camarera común y corriente, que no tuviera el don de la telepatía? Amarró al hombre a la cama y luego me acompañó al que había sido el cuarto de mi abuela y actualmente lo usaba yo.
- ¿Que pasa? – pregunté
- Esto – tomó mi brazo herido y me lo mostro ciertamente me estaba haciendo inmune al dolor físico – deberás beber mi sangre para recuperarte
- No, estás loco?
- Que explicación darás Sookie? Tienes la clara marca de que algo te mordió – me dijo mostrándome la evidencia. El se tomó la muñeca y se mordió ofreciéndome su brazo. Yo sabía las consecuencias. Beber de su sangre, significaba algo importante para mí. La Sangre de vampiro agudizaba tus sentidos, era casi como una roca. Pero la verdad me dolía mucho y era cierto ¿Qué razones podía dar? Tomé el brazo que me ofrecía – bebe mi sangre Sookie – dijo con placer mientras yo succionaba ese néctar maravilloso, comenzando a sentir sus efectos rápidamente, sobre todo aquellos que tenían connotación sexual. A Eric le salieron los colmillos y yo me detuve, sabía lo que significaba eso. Dudé por un momento, pero el lazo que nos unía en ese momento era mayor. Me acerqué a él solo unos centímetros y Eric hizo el resto, de una manera rápida pero suave tomó mi cabeza entre sus manos y me besó. Mi cuerpo no se equivocaba al reaccionar así, si se notaba su amplia experiencia en un simple beso, no quería ni pensar en una algo más avanzado… tal como avanzaban sus manos por mi espalda hasta que se posaron en mi trasero, apretándome contra él. Sentir su masculinidad en mi estómago me hizo gemir…
- Sookie – susurró mi nombre en mi oído y gemí – Sookie – volví a escuchar, pero esta vez su tono cambio… - Sookie, Oye Sookie – Jason me sacudió y me miraba de manera burlesca– me quieres decir ¿qué demonios estabas soñando?
Hola a todas! Primero que todo, gracias por los reviews, son realmente motivantes.
Espero les siga gustando la historia.
