Hola de nuevo, acá les dejo la otra parte de "Yo Pecador", como dije antes que haría, así que no hay motivos para estar enojados ¿verdad

Hola de nuevo, acá les dejo la otra parte de "Yo Pecador", como dije antes que haría, así que no hay motivos para estar enojados ¿verdad? n.nU…solo espero que no vuelvan a hacer locuras como la famosa "huelga" que organizaron u.uU, pero bueno, gracias por el apoyo, el chantaje, las amenazas y los reviews que dejaron, créanlo o no fue agradable recibirlos n.n

YO PECADOR

3ª Parte

Miradas bajas, un sonrojo evidente, una vergüenza in disimulable, el día anterior los habían descubierto en el confesionario de la iglesia, estaban en un problema terrible ¿Qué harían ahora?

Reverendo Gaara – dijo serio un hombre, el mismo hombre que los había encontrado, aquel que los había observado atónito aquel día, ese que los había reprendido con fuerza, ese que ahora los miraba con ojos pasivos pero enojados

Dígame Sasuke sama – respondió el pelirrojo al párroco de la iglesia

¿en que demonios estaba pensando?...¿tiene idea de la conmoción que esta "aventura" suya puede ocasionar? Debería de darle una sanción ejemplar, expulsarlo o… – dudo un instante, un momento en el cual simplemente cruzo miradas con el joven pelirrojo que tenia en frente – ...escuche, no le colocare problema esta vez…pero Matsuri

¿Diga? – contesto la apenada chica

Mas vale que… – respiro profundamente, serró los ojos como intentando aclarar su mente – …que esto no se repita…ahora, salgan de mi oficina

¿Eso era todo? ¿No pasaría nada mas?...no lo entendía, no podía comprenderlo, era demasiado extraño, lo mínimo que la castaña se esperaba era un "No regreses a esta iglesia" o algo por el estilo, no podía negar que estaba feliz de que eso no se hubiera ido a mayores, pero…no negaba que era una situación extraña, en especial cuando había sido Uchiha Sasuke el encargado de tomar esa determinación, él tenia fama de hombre estricto, frió e incluso se había dicho en alguna ocasión que era una especie de "Demonio que fingía estar al servicio de Dios"

Matsuri… – llamo de pronto el pelirrojo a la chica que caminaba a su lado

Diga… – contesto ella, saliendo del trance en el que inconcientemente había caído

Lamento haberte metido en este problema…no se repetirá

Ok, además fue culpa mía también ¿no? – Le dijo ella con una falsa sonrisa dibujada en el rostro…después de todo ella si quería que ese "incidente" se repitiera – pero…por otro lado…me pregunto… ¿Por qué habrá sido tan condescendiente el reverendo Uchiha? – espero paciente una respuesta de su acompañante…mas nada salía de esos labios que alguna vez prometieron ante Dios y con la mano sobre la Biblia mantener unos votos de castidad

Deberías regresar ya a tu casa Matsuri – Fue lo único que salio de los labios del pelirrojo, la chica simplemente asintió con su cabeza y salio pronto de aquel edificio.

Ella estaba confundida, él lo sabia, sabia que aquella situación había sido demasiado, que solo alguien que estuviera dentro del sistema manejado en aquella parroquia hubiera entendido aquella situación, que por eso solo a él le parecía común la reacción del párroco, porque solo alguien que hubiera vivido en la casa cural junto a ellos sabia que él era "intocable"

Después de todo…"si tu rascas mi espalda, yo rasco la tuya" – dijo el pelirrojo en un momento de meditación corta mientras pasaba por la puerta de salida

Por su parte, la castaña caminaba cándidamente por la acera, tarareaba una canción, tenia los ojos cerrados y sonreía sin disimulo alguno, estaba muy feliz, feliz porque aquel problema se había solucionado, feliz porque ya su amado sabia lo que sentía, feliz porque por una vez en su vida todo parecía salir bien

¡Gracias Dios! – Dijo feliz en voz bastante alta casi de manera inconsciente, estaba muy distraída como para pensar en que estaba en plena calle y que eso se veía bastante extraño, sin mencionar que podría tropezar con alguien, cosa que evidentemente ocurrió

Perdone usted… – Se disculpo la chica con la que había tropezado la castaña

No, no, no, ¡perdone usted! ¡Que torpe he sido! – Interrumpió ella moviendo sus brazos nerviosa, aun con los ojos cerrados y bastante avergonzada

Matsuri…

¿ha?... – Se calma y abre los ojos – ¡Ha! ¡Hermana Sakura! ¡Era usted! – dijo rascándose la nuca, mas animada y tranquila al ver que la persona a la que había hecho tropezar era nada mas y nada menos que Haruno Sakura, una de las monjas a las que había conocido cuando comenzó a buscar ayuda

Hace ya un tiempo que no te veo ¿Cómo has estado?...

Bien…aunque… –comenzó a bajar el tono de voz poco a poco – me pregunto si ya sabrá lo de…

Dios ayuda a esta niña que no entiende que no soy superman como para oír lo que dice en tan bajo tono de voz – Bromeo la peli rosada mientras hacia ademanes de estar elevando una oración

¿He? … ¡Ha! Perdón…es que me distraje, es solo que pues, bueno, yo, y esto y lo otro, y… en fin… ¿Tu entiendes verdad?

Esta niña si que es única – comento mientras que dejaba escapar un suspiro

Deja de llamarme "niña", solo eres mayor que yo por dos años – regaño mientras que enseñaba dos dedos a su acompañante

Jajajajaja…hay Matsuri…aun actúas como una niña… – el incomodo momento de silencio que siguió a esa risa creo un ambiente algo tenso

Esto…Sakura…me preguntaba…tu que eres buena amiga del padre Sasuke… ¿Alguna vez lo has visto ser compasivo?

¿ha? ¿eso a que viene?

Es que…pues… se de una chica que cometió una falta grave y que él no castigo… y pues siendo rector de un colegio…eso me extraño de parte de él…y pues – comento nerviosa

Lo dices por lo del incidente en el confesionario entre tú y el padre Gaara ¿verdad? – Comento la ojiverde con una enorme sonrisa en el rostro, con tranquilidad y naturalidad, como si de nada se tratase

Esto…pues…si, pero mo entiendo como es que no nos hicieron nada…es decir

Pero…espera…eso significa que tu no lo sabes – Comento la joven por lo bajo

¿saber que?

Nada…solo que…bueno, eso no importa… ¡ha! – se detienen de repente frente a un edificio – aquí me quedo yo, hoy me toca ayudar en el comedor de ancianos y no quiero que se enojen con migo, bueno, nos vemos – se despidió la peli rosada

Ok, nos vemos – respondió y se encamino a su casa.

Ya había pasado un mes desde aquel suceso que la había marcado, ella seguía yendo a la iglesia con la misma frecuencia de siempre, se le veía mas feliz e incluso había empezado a quedarse hasta tarde ayudando con cosas sencillas, como cambiar las velas de los monumentos y recoger las ofrendas que dejaban en estos, por fin era feliz…pero no la dejaba de atormentar la misma pregunta de siempre… ¿A que se había referido su amiga Sakura con "tu no lo sabes"? ¿Había algo que debiera saber acaso?...acaso…

Matsuri… – llamo una voz profunda de pronto

Padre Gaara, que gusto verlo – saludo con una sonrisa al que siempre la sacaba de sus pensamientos

¿aun aquí?...ya es bastante tarde

Esto…si, pero aun no termino de cambiar las velas y no he recogido el dinero de las ofrendas que dejan en los monumentos, además tengo que limpiar el … – Fue interrumpida por los dedos del pelirrojo que sorpresivamente se posaron en su boca

Hablas demasiado…a veces hablas demasiado – Aparto los dedos de la boca de ella y se dirigió a la salida que quedaba a la izquierda del altar y daba directamente con la casa en la que vivían todos los sacerdotes de esa parroquia – no te ves muy bien…mejor te llevo a tu casa…

¡Pero…!

Hazle caso al padre Gaara – interrumpió sorpresivamente alguien

¡AH!...esto, pa…padre Sasuke…Me asusto – la castaña respiro profundo al ver que solo se trataba del joven párroco de la iglesia, con su clásico traje negro y el collarín en su cuello, cargaba consigo una Biblia y el estuche de las gafas que estaba utilizando en ese momento y que lo hacían lucir "Endemoniadamente guapo", como solían decir las chicas mas jóvenes del vecindario

Hazle caso al padre Gaara, te vez pálida y lo mejor será que te vallas a tu casa – sugirió, o mas bien, ordeno el azabache

Eres muy gruñón Sasuke teme – comento un rubio que hasta el momento había estado semi oculto tras la figura del oji negro

Esto… ¿usted es? – pregunto la castaña curiosa

Es el Hermano Uzumaki Naruto…aun no se ha ordenado sacerdote, pero ya no falta mucho ¿verdad? – Aclaro el pelirrojo con total seriedad

¡Claro que no'ttebayo!...ha y por cierto, es un placer conocerte…esto… ¿Cómo te llamabas? – Pregunto en tono casi infantil el oji azul

Ma…Matsuri…– respondió ella mientras que quitaba algo de parafina de su pantalón

¡Ha claro! ¡Matsuri!, jeje, es un placer

Deja el escándalo Naruto – regaño de pronto el azabache, definitivamente ese hombre era demasiado serio – me vas a conseguir un buen problema con el padre Orochimaru

Pero…si usted es el párroco… ¿no es algo así como la mayor autoridad de aquí? – pregunto la castaña

Si, pero el padre Orochimaru lleva aquí mucho mas tiempo que nosotros, por eso se le debe respetar…espero que sepa lo que esa palabra significa

Ya en serio Sasuke Teme, deja a la pobre niña en paz…

Un silencio incomodo, unas miradas serias y algo frías, llenas de rencor mutuo, una simple media vuelta y ya estaban solos en aquel gran recinto, aquellas personas se habían ido por fin, solo tenían la voz del silencio como fiel compañía…totalmente solos. Intercambiaron miradas de insinuación, sonrieron de manera picara y de ahí fue solo cuestión de tiempo para que intercambiaran un beso poco inocente.

Caricias que recorrían cada rincón de sus cuerpos, aquella lengua intrusa que jugueteaba atrevida con la suya, aquel calor que comenzaba a recorrer sus cuerpos, ese beso, ese que contenía pasión pura y desvergonzada, aquella pasión que ignoraba juramentos, votos, collarines, TODO, salvo la firme intención de intensificarse.

Eran esas las situaciones en que se descubrían tal y como eran, lujuriosos, adictos al placer, salvajes, ¿Qué importaba?, ¿acaso alguien los miraba?, ¿acaso aquella estatua del Cristo crucificado podía ver todo lo que hacían y decírselo a alguien?, no, no podía, porque ese no era Cristo crucificado, era solo una estatua, solo una reproducción de yeso del Dios que adoraban.

Con salvajes caricias se dirigieron al altar en donde se tumbaron para poder explorar mejor el cuerpo del otro, deliraban de necesidad con aquellas caricias por debajo de sus ropas, en un momento dado dejo de dominar la razón (¿Es que alguna vez lo había hecho?) y el que domino fue el instinto, fueron retirando lentamente la camisa del otro, aquel cuerpo bien formado hizo que se sonrojara.

Aquella silueta tan hermosamente delineada por la piedra del altar lo excitaba.

Su rostro de deseo le provocaba necesidad.

El sonrojo en su bella cara angelical le daba ganas de continuar…y así lo hizo.

Beso su cuello sin delicadeza, le encantaba dejar marcas por todo su cuerpo, le encantaba arrancarle gemidos de placer con el simple contacto de sus labios con su piel, descendió sus besos hasta llegas a la clavícula, de ahí comenzó a delinear las formas de su torso con su lengua, se detuvo a jugar un rato con su ombligo, a sentir como su respiración se hacia cada vez mas irregular, desabotono el pantalón y bajo el cierre, quería aplicar un poco de tortura como ya había hecho tiempo atrás, eso le encantaba, le fascinaba como aquel cuerpo debajo suyo respondía ante crueles carisias, sutiles insinuaciones y lujuriosos deseos de verle pedir por mas.

Al fin definió bajar aquel molesto pantalón y esa incomoda ropa interior para poder besar su entrepierna con total libertad, le gusto cuando aquel cuerpo totalmente entregado a él se estremeció al primer contacto, como retorció su espalda cuando él comenzó a pasar su lengua una y otra vez de manera lenta y pausada, como esas manos se aferraban a su cabello y como aquellas caderas se movían desesperadas por encontrar mas placer.

Volvió a ascender sus besos hasta llegar de nuevo a la boca, sintió aquellos brazos que rodearon su espalda de inmediato, como aquellas manos retiraban desesperadas su ropa y la tiraban a un lado del altar, como esa lengua ansiosa se deslizaba hasta su cuello…sintió ganas de torturar de nuevo.

Bajo sus manos por aquel sudoroso cuerpo, hasta llegar a su entrada, jugueteo un poco antes de penetrar, le encantaba escuchar las aquellas suplicas: "Hazlo…", "Sigue…", "¡Ahhh DIOS! ¡NO TE DETENGAS!", todas seguidas por un fuerte abrazo, y la sensación de unas piernas que lo rodeaban, cambiaron de posición a una un poco más "cómoda", después de todo les aburría la monotonía, les encantaba experimentar.

Introdujo uno a uno tres de sus dedos, los movía de forma agresiva, le arrancaba gemidos, unos suplicando que se detuviera, otros rogando por más, pero ¿Qué importaba?, igual él no planeaba detenerse. Rápidamente cambio sus dedos por su miembro, comenzó a dar embestidas fuertes, veloces, agresivas, en tanto mordía despiadadamente aquellos rojizos labios en medio de un salvaje beso en el que se ahogaban gemidos en los que se podía descifrar su nombre.

Deliraba de placer, se regodeaba de aquel cuerpo que ahora poseía, se deleitaba con el salado sabor de esa magnifica piel, se dejaba llevar por aquel movimiento casi uniforme de sus caderas que los hacían entrar y salir de largos orgasmos semi consecutivos, tres iban en la cuenta y aun no tenían intención de detenerse, aunque ya les estuviera costando seguir, aunque aquellas oleadas de placer ya les estuvieran ocasionando dolor, eso no importaba.

¡No…mmm…aguanto…ahhh…más!

¿Qué no podía mas?, pero si el aun no estaba satisfecho, sujeto sus manos con fuerza por encima de su cabeza mientras que aumentaba la intensidad del ritmo, sintió que venia un nuevo orgasmo, comenzó a embestir con fuerza al entrar, pero saliendo pausadamente de ese cuerpo exquisito que le daba todo lo que pedía en la cama siempre, se derramo en su interior por cuarta vez soltando un fuerte gemido, en eso se abrió la puerta del recinto dejando ver una figura en ella.

¿Pa….

Miradas de asombro mezclado con excitación por parte de ellos

…Padre…

La inconfundible expresión de asombro en los ojos del espectador

¿Padre Sasuke?

Ok, aquí lo tienen, la tercera parte de "Yo Pecador", aunque supongo que no tan buena como la anterior, pero igual espero les haya gustado XP, ¿Qué si se suponía que yo no escribía lemon?, bueno, que puedo decir, desde hace años que tengo una retorcida mente que ahora a mis 15 no se cansa de trabajar XD…aunque aun me siento un poco extraña cuando escribo esta clase de cosas ¬/¬ (sin mencionar que no me salen del todo bien n.nU)

Por cierto, para los que no sepan, la "Semana Santa" es una semana en la que los católicos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.