Hola a todos, tras una larga ausencia he decidido dar la cara de nuevo en fanfiction .

Bueno, aquí les traigo la siguiente parte de "Yo Pecador", ojala que no estén muy molestos por la demora ^o^U…¬¬U bueno, aquí es cuando se supone doy una excusa creíble que justifique la irresponsabilidad, pero la verdad es que caí en un pecado capital, "la pereza", además entre los libros, historias no publicadas, cumpleaños, videojuegos, series y demás cosas… pues… se me olvido que tenía que escribir… luego vino la falta de inspiración y esas cosas

Yo Pecador

Parte 6, segunda sección

Historia de Sasuke

Sobre la manera en que conocí a Gaara no hay mucho que decir, ambos trabajábamos en el mismo edificio, así que era natural que termináramos hablando. Al principio me dio algo de prevención hablarle debido a su cabello alborotado, a sus ojeras y su tatuaje, pero agradezco haberlo hecho, la verdad es alguien muy agradable.

Éramos los mejores amigos, confiábamos plenamente el uno en el otro, nos contábamos secretos, salíamos de juerga con Naruto y nos ayudábamos con los trabajos de la iglesia, él era como el hermano que siempre quise.

Por lo general estábamos riendo siempre, pero llegó una época en la cual él no parecía muy animado. Siempre con la mirada perdida, en las discotecas pasaba horas con el mismo güisqui en la mano sin beberlo e incluso se olvidaba de las labores que tenía en la parroquia.

Cuando le pregunté qué era lo que ocurría, me contó sobre los problemas que tenían sus hermanos. Al parecer la mayor era acosada por su jefe y el otro acababa de perder su empleo. Entendí que se sintiera mal, pues su vida en la casa cural era y sigue siendo muy buena, en cambio su familia se venía abajo.

Decidí hacerle un préstamo, para ayudarle a su hermano a reabrir su negocio. Respecto a la hermana el asunto era más difícil, ella no quería denunciar por miedo a perder su empleo, pero algo debía hacerse. Juntos tendimos una trampa con una videocámara y un amigo mío que era policía, así solucionamos el asunto rápido, y además la empresa quedó en manos de alguien más competente.

Fue por ese tiempo que Hinata llegó a nosotros; si más no recuerdo su cabello era muy corto y su actitud más timorata, pero no importaba, era amiga de Naruto y con eso bastaba para entrar a cualquier grupo. Naruto no dejaba que ella pasará desapercibida jamás.

Lastimosamente tampoco pasó desapercibida para Gaara. Ambos se enamoraron, y decidieron comenzar una relación clandestina en la que fui cómplice, no planeaba decirle al párroco que Gaara tenía un romance, eso hubiera echado abajo su carrera, y yo no quería eso para mi mejor amigo.

Pasaron los meses, la situación seguía igual. Él no dejaba de frecuentar a Hinata y yo seguía escondiéndolo, pero ahora era yo quien necesitaba ayuda. Al parecer mi hermano (con quien en realidad no la voy nada bien) había tenido un accidente laboral, pero él vivía en otra ciudad, lejos de aquí. Por eso le tuve que pedir a Gaara que pagara su deuda conmigo, pero él simplemente refunfuñaba e insistía en que "luego lo haría".

No pude visitar a mi hermano en todo el tiempo que estuvo hospitalizado, ni siquiera pude enviarle flores, así que nuestra relación se hizo más tensa aún.

Luego Hinata se fue del país para continuar sus estudios, Gaara quedó destrozado y buscó mi apoyo, obviamente se lo di. Pero también tenía que hacer otras cosas, y en ese tiempo me vi forzado a realizar un viaje al extranjero para representar a la parroquia en una conferencia.

Cuando regresé, fue cuando nuestra amistad acabó.

Fin de la historia de Sasuke

Parte

Sangre…

¿Cómo habían llegado a ese punto?...

Sangre en sus manos

¿Desde cuando había comenzado aquello?...

La sangre de esa persona en sus manos

Imposible saberlo, pero sospechaba que todo se había desatado desde aquel incidente en el confesionario, aquel hecho que pudo evitarse con un simple "no", o con un poco de autocontrol, pero eso ya no importaba, la maquina del tiempo no funcionaba y probablemente el profesor ya se habría suicidado.

Igualmente, ya aquellos hechos anteriores, los de la semana pasada, le habían advertido que su relación peligraba, pero como siempre, ninguno de los dos quiso escuchar a su Pepe Grillo. Desde las ausencias en la iglesia hasta las charlas sin calor, todo eran señales, todas pasadas por alto

Aquel lunes se habían visto en la calle y no se habían saludado, el martes ella pasó por la capilla y no se detuvo a preguntar por él, el miércoles él pasó por el departamento de ella pero no tocó el timbre para verla, el jueves se vieron en la iglesia pero apenas cruzaron unas pocas palabras, el viernes ambos estaban ocupados y no tuvieron oportunidad de verse, el sábado él no celebró la misa y el domingo ella simplemente no asistió

De las pocas charlas que tenían de vez en cuando no se podía desprender ni siquiera un pleito, todo era tan efímero como la caída de una roca, todo tan vació como una copa de la que ya han bebido todo el licor, alguna vez fue exquisita, ahora sólo permanecía el aroma de un trago. Pero ese aroma era suficiente para no olvidar, a pesar de no verse en el día, en la noche se frecuentaban, siempre una cita en los pensamientos del otro.

Ella no lo dejaba de pensar, él no podía dejar de soñarla, era simple y complejo a la vez, era rabia y alegría, amor y odio, cosas que están cerca y lejos de su alcance, eran sólo recuerdos.

Recuerdos que pronto serían tesoros recusables, vestidos finos carcomidos por polillas, poemas quemados dedicados a un viejo amor, vino derramado en el suelo…

Pero lo habían intentado, se citaron para tratar de solucionar las cosas, pero no lo lograban. Esa noche todo iba bien, reían y charlaban en el departamento de ella, bebían y comían unos pocos bocadillos, escuchaban música y tarareaban un poco.

El problema surgió de donde siempre provenían sus dificultades, Sasuke Uchiha. Aquel hombre sólo necesitaba de una llamada para hacer caer toda una noche de magia. Unas palabras bien dichas por el teléfono celular, una historia creíble y Gaara salió corriendo de aquel departamento, dejándola sola de nuevo.

Hinata… Ese nombre era más que suficiente para que el pelirrojo se pusiera en alerta… Hospital… para cuando el Uchiha dijo eso ya Gaara tenía su abrigo a medio poner… ¡Ven ahora!... y como un perro obedeciendo a su amo, él salió corriendo.

Al llegar al hospital sí encontró a Sasuke, sí encontró a Naruto, también encontró a Hinata, pero no era lo que esperaba, ella no estaba herida.

¿Puedo saber que clase de broma sádica es esta, Uchiha? – Preguntó Gaara iracundo. Le alegraba ver bien a Hinata, pero era frustrante pensar que había dejado una cita perfecta para esto

¿Ga…Gaara?... ¿Qué…qué ocurre? – La tímida voz de Hinata era como el chirrido de una puntilla contra el cristal, irritante y desesperante – Acaso… ¿Es por mi primo?.... ¿Sabes lo de Neji?

¡¿No es genial?! ¡Finalmente el presuntuoso ese sentará cabeza! – Dijo Naruto eufórico – Pero, ¡Cielos santo!, que irresponsable, parece que él y su novia no conocen los anticonceptivos – Una risa salió de la boca de todos, salvo claro de Gaara

El pelirrojo aprovechó un descuido de sus amigos para llevarse al Uchiha lejos un momento, apenas el necesario para hacerle una simple pregunta, ¿En que pensabas?. Encontraron pronto un armario donde guardaban las cosas de limpieza y unos botes con batas sucias, ahí se en cerraron para conversar.

Repito, ¿Qué clase de broma sádica es esta?

¿Broma sádica?, más parece que tu me juegas una a mí, encerrándome así en un lugar como este – Dijo el pelinegro con ironía

Sabes a que me refiero… Llamarme con ese tono agitado y decirme que algo había pasado, que Hinata estaba en el hospital… debí saber que era una mentira – Le contestó el pelirrojo sintiendo fuertes ganas de estrangularlo

Yo no mentí, Hinata esta aquí y sí pasó algo, ¿O te parece que la llegada de un bebé es poca cosa? – Gaara no se contuvo, levantó al Uchiha de la camisa y lo miró fieramente – Suéltame, no te conviene que me enoje

Hmp – Lo soltó, sin problema alguno… el Uchiha tenía razón

Cielos… sabía que dejarías cualquier cosa por Hinata… no has cambiado nada – Comentó Sasuke mientras acomodaba su camisa

¿A que te refieres?

Las cosas entre ustedes no quedaron claras ¿verdad?, o alguna vez se dijeron "terminamos"

Hay ocasiones en que las palabras sobran

Sí, así como no tuviste que decirle nada a Matsuri al dejarla sola en su departamento… según lo que vi en tu agenda, hoy tenían una cita – La sonrisa sarcástica del Uchiha le dio a entender a Gaara que todo aquello había sido planeado, que de no haber sido por lo del primo de Hinata, otra llamada hubiera surgido. – Pobre niña, seguro quedo muy herida… imagínate cuando sepa que la dejaste para verte con otra

¡No tuerzas la realidad!

No lo hago

Un puñetazo certero en el ojo derecho del Uchiha logro dejar su oscura marca, esa que había guardado durante años, la que aguardaba la oportunidad hacia tanto de dibujarse en la nívea piel del azabache. El pelirrojo se subió encima de aquel hombre que acababa de tirar al suelo de un sólo golpe y dejó caer otro puñetazo en su mandíbula, ahora su puño tenía pequeñas manchas de sangre.

Pero aquel hombre no se defendía, ni siquiera se movía, por el contrario, comenzó a sonreír, y cuando Gaara estaba totalmente desconcertado, gritó tan fuerte como pudo. En sólo segundos llegaron Hinata y Naruto junto a otros varios médicos… eso se veía mal… y empeoró cuando Hinata dijo a alguien con quien hablaba "me…mejor no vengas…"

Ahora confrontaba aquella situación como cualquier otro hombre hubiera hecho. Estaba en una celda de la estación de policía y los curiosos no dejaban de preguntar por él, por el sacerdote que nunca les dio buena espina por su tatuaje y su peinado y en general por toda su apariencia.

Para empeorar las cosas, su primera visita fue Matsuri… acompañada por Sasuke Uchiha, quien lucía con orgullo interno el moretón de su ojo.

¿Por qué? – Matsuri se veía enojada y triste a la vez, es que simplemente no lo podía entender

Me… – Un discreto intercambio de miradas con Sasuke y ya sabía lo que venía, "hablas y yo también suelto la lengua"

Contéstame

No puedo

¿Por qué?

¡NO PREGUNTES!

¡NO ME ALCES LA VOZ!

Por favor, este no es momento de pelear así – Trató de interrumpir Sasuke, en aquel tono de falso nerviosismo y preocupación

¡IDIOTA! – desde su celda había alcanzado a golpearla…

Golpearla a ella….

A reventar sus labios….

A hacerlos sangrar poco….

Pero era sangre… su sangre

Pero eran lágrimas… sus lágrimas

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Etto…sin excusa, el capi me quedo muy corto u.u…

Dudas, comentarios, insultos, tomatazos, halagos (si los hay ) y demás son bien recibidos, recuerden que cada review lo leo y si no se me esta acabando el tiempo en el cyber-café será contestado n.n

Sección especial: Búsqueda sin fin

Sasuke (Con unas kunanis en las manos y mirando a todas partes): Sé que estas por aquí…Sal ahora mismo

Naruto: ¡Ya sabía que no te debimos escuchar! ¡Esa escritora de 6ª categoría no esta aquí!

Gaara: busquemos en algún sitio al que sólo iría alguien raro y desesperado

Naruto: ¿La biblioteca?

Sasuke: Dijo "raro y desesperado" no "Tonto, rubio, mal vestido, mal ninja, de sexualidad indefinida, loser, huérfano, y sin futuro"

Naruto: ¡Hey! (Se va peleando con Sasuke mientras Gaara los mira raro)

Noriko (Saliendo de atrás de una caja): ¿Cómo chispitas terminé metida en esto?... (Mirando la "cámara") Ino, gracias por esconderme de esos locos OwO…. Mmm…. -.- y ahora qué aré, no quiero vivir en una caja de por vida, aunque ya la he adaptado un poco (Señala el interior de la caja, se ve un pc, una neverita, una cobija mal dolada y un rollo de papel higiénico) estaré bien mientras midori me deje entrar a su casa para usar el baño TTwTT

¿?: Eso lo veremos

Noriko: Midori, nee-chan, ¿cómo estas? n.n

Midori: A punto de cobrarte la renta, no te dejaré usar más el baño gratis n.n

Noriko: mala

Voces de personajes de animé iracundos: ¡Ahí Está! Ò.ó*

Noriko: Chao!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Sasuke, Naruto, Gaara: ¡Regresa Aquí!

Midori: ¿Cómo terminé en este circo?

Fin de la sección especial: Búsqueda sin fin