Me la pasé llorando. Todavía no podía entender el por qué él no quiso continuar. Me refiero a que nos atraemos, bueno, tal vez yo le atraiga, pero él me gusta, y mucho. Estuve a punto de besarlo, sabía que él quería lo mismo que yo y en lugar de eso, puso una excusa estúpida. Porque esa excusa sí que era estúpida. Tal vez, solo tiene miedo, porque le gusto, le gusto tanto como él me gusta a mí. Pero el que sea primo de mi hermanastro era una excusa que yo tenía, pero que desapareció al momento de tenerlo tan cerca. Pero la excusa de que mi padre se ha portado bien con él, eso sí que es estúpido. Ahora más que nunca necesito un abrazo de mis amigas. Esme tocó mi puerta, me asusté porque no podía verme así. Me puse la máscara para dormir y escondí los pañuelos bajo mi almohada. Le dije que podía pasar. Se acercó en silencio y se sentó al pie de la cama.

-Querida, que sucedió, Emmett me dijo que te pusiste de malas. Yo le culpé porque sé que tu no sueles actuar así- Dijo Esme acariciándome la pantorrilla- Pero que tienes ¿te sientes mal? ¿Te duele algo?

La clara respuesta a esas preguntas era sí. Me sentía fatal, no me hallaba en éstas cuatro paredes, sentía que me ahogaba por cáda minuto que pasaba. Quería desaparecer, pues pude haber tenido el mejor domingo y el mejor beso de toda mi existencia, pero no fue así. Y sí, me dolía, me dolía el corazón saber que Jasper no quería nada conmigo. Aunque un recóndito lugar de mi corazón albergaba la esperanza de que sí.

-Tengo jaqueca Esme, solo eso.

-Parece que te va a dar una gripe muy fuerte, tu nariz está muy roja, y se te oye congestionada.- Dijo preocupada arropándome con una colcha.

-No, seguro que mañana estoy mejor.- Me tapé con la colcha hasta la cabeza.-Esme, no fue culpa de Em, yo le contesté muy feo. Dile por favor que me disculpe.

-Seguro linda.¿ Quieres que haga algo más por ti? Quieres un té o algo…

-No, Esme estaré muy bien para mañana. Ah, ¿puedo invitar a las chicas a venir? Prometo que no haré que se queden hasta muy tarde.

-Pero, ¿si les contagias?

-No, Esme, es solo una jaqueca. ¿Qué es ese olor asqueroso?-Pregunté, Esme se puso rápidamente de pie.

-¡Santo cielo! ¡Algo se está quemando!-Escuché que alguien venía corriendo y se paró en mi puerta- Que está pasando abajo Emmett

-Ma- dijo Emmett tratando de recobrar el aliento- Es solo que Alice dejó sin terminar el pastel yo lo metí al horno

-¡A qué temperatura!-Le preguntó Esme alterada

-A la máxima, es que quería que se haga pronto.- Dijo Em con inocencia, mientras Esme salía corriendo de mi habitación para ir a la cocina. Emmett me hizo reír. Él escuchó mi risa y y me lanzó una almohada.

-¿Amigos?-Preguntó.

-Perdón Em. No quise gritarte.

-Ah, está bien, todas son unas histéricas- Dijo feliz y cerró la puerta.

Me saqué la máscara para dormir y llamé a Bella

-¿Alice?

-Si Bella soy yo, quieres venir a mi casa, necesito contarles algo urgente.

-Alice, estas triste, tranquila que voy para allá.

-Gracias, te quiero. Ah Bella, sube directo a mi habitación.

-Ok

Sabía que Rosalie vendría, a ella no le importa si Emmett está aquí. Siempre le ha ignorado, pero recientemente he notado que Rosalie se siente un tanto incómoda con la presencia de Emmett.

-¿Rose?

-¡Alice, que tal el fin de semana! ¿Ya conociste por fin al primo de Emmett?

-Sí, Rose y precisamente de eso quiero hablarles.

-Hey, pero ¿por qué tan triste? Alice, ¿estuviste llorando?

-Rose, ¿quieres venir? Aquí se los cuento todo.

-Ok, voy… ¿Tu hermano está?-preguntó insegura

-Sí pero anda con su primo. Rose, subes directo a mi habitación, es que no quiero salir.

-Ya veo… voy ahora mismo.

No saldré de mi habitación. Por lo menos no hasta mañana. ¿Cómo voy a mirarle a los ojos después de eso? Fui a lavarme la cara y a botar todos los pañuelos a la basura comencé a ojear una revista esperando a que las chicas lleguen y por fin llegaron. Salí a tomar un poco de aire al balcón y vi que el hermoso descapotado de Rose aparcaba. Tocó la puerta. Y para su buena suerte Emmett abrió. No cruzaron palabra Rose mantuvo su postura de presumida y Em fingía que no le importaba. Rose entró a mi habitación.

-Alice- Me miró y me abrazó, tomó mi rostro con sus manos y examinó lo rojos que estaban mis ojos.- Cuéntamelo todo- dijo con expresión severa y de preocupación.

-Alice, que sucedió- Intervino Bella tomando mis manos

-Bien, ¿vieron al rubio de abajo?-Asintieron

-Es el primo de Emmett ¿cierto? El de Texas- preguntó Bella

-Sí-Le contesté

-Y ¿qué tiene que ver él?-Dijo Rose muy seria

-Todo.- les dije tapándome el rostro con la manta

Rose comenzó a luchar por quitarme la manta de encima para verme la cara y lo logró.

-¿Te gusta?- dijo Bella poniendo los ojos como platos

-Sí, me gusta muchísimo.-Comencé a llorar. Las dos se miraron confundidas y preocupadas a la vez.

-Pero y que tiene Alice ¿te hizo algo malo?-Preguntó Bella preocupada

-No, no le gusto- Dije sollozando

-¡Ja! ¡Acaso es gay! ¡Cómo es posible que no le gustes!

-Pues no le gusto y ¡ya!- Me puse a llorar más y Rose levantó mi rostro para limpiarme las lágrimas.

-Pero, Alice ¿cómo puedes estar tan segura de eso?- Preguntó Bella sujetándome la mano

-Pues… porque…- los sollozos no me dejaban hablar- Intenté besarle.

-No me digas- Dijo Rose con emoción

-¿Y?- preguntó Bella muy serena

-Nada, no me dejó besarle.

-¿Estás segura de que no es gay?-Dijo Rose irritada

-Ya, Rose-Le dijo Bella con cara de pocos amigos

-Solo quiero hacerle reír.-Dijo Rose mirándome con tristeza

Les conté todo lo que había pasado desde el viernes hasta hoy. Rose me miraba emocionada mientras les relataba lo del sueño del beso, mientras Bella se veía incrédula. Me imagino que no entendía cómo es que un chico al que apenas conocía, me había gustado tanto. Ni yo podía comprenderlo aún. Llegué a la parte de la historia más interesante, lo que pasó o casi pasa en la cocina.

-¡Pero él empezó todo! ¡Cómo es posible que después te haya dejado así como si nada o cómo se le ocurrió pensar que después de eso las cosas volverían a la normalidad!-Dijo Bella algo molesta.

Suspiré.- Pues así fue.- Apoyé mi cabeza en el hombro de Bella. Y Rose interrumpió el momento de silencio.

-Le gustas.- Dijo muy segura y sonriendo

-Parte de mí, quiere creer eso. Pero sé que no, Rose.

-Bah, ¿entonces por qué él inició todo?-Rose movió gracioso sus cejas de arriba abajo.

-Pues, creo que sí. Pero tal vez debes darle más tiempo para que se él se dé cuenta de que quiere estar contigo-dijo Bella

-O, puedes conquistarlo- Dijo Rose contrapunteando a Bella.

Estas dos, ¡son como mi conciencia! Bella, el angelito que dice que me lo tome con calma, lo raro es que a ella le gusta tomar riesgos. Y por otro lado Rose, el diablito que me dice ¡lánzate! Y la mayoría de sus ideas me encanta.

-Alice ¡mírate! Sabes que cualquier chico mataría por tenerte, es obvio que le gustas. Pero, si esperas a que él se dé cuenta de que le gustas, pierdes el tiempo. Haz me caso, tú le gustas.-Dijo Rose haciéndome cosquillas.

-Pero, Rose, él no es para nada como los chicos que conoces. Él es serio, correcto, muy cortés, es músico, así que pienso que es sensible y profundo.

-Un hombre es un hombre.-Dijo Rose.- Y por la misma razón, no merece tu llanto, Alice.

-En eso sí estoy de acuerdo.- Dijo Bella. –Alice, en lo que ahora deberías pensar, es en qué actitud vas a tomar cuando estés frente a él. No creo que te vayas a quedar toda la vida encerrada en tu habitación. ¿O sí?

-No, Bella, pero por el momento no quiero verle. Además estoy horrible.

-Yo creo que para mañana las cosas se pondrán mejor. Tú vas a fingir que nada pasó…

-Pero ¿cómo Rose?- Le dije desesperada

-Pues te levantarás, te pondrás muy bonita como siempre y le saludarás normalmente.

-No sé si lo logre…

-Lo vas a lograr, porque entonces él, se quedará intrigado y te buscará para hablar de lo que pasó. Y tú harás como que no le prestaste mucha atención a lo sucedido.

-Mentir no se me da bien…

-¡Alice! No eres Bella, ok- Bella le dio un almohadazo a Rose y rieron

Y después de toda una charla de motivación de Rosalie, me sentí preparada para hacer al día siguiente lo que me había aconsejado. En síntesis me aconsejó a no prestarle demasiada atención.

-Espero que funcione.- Dijo Bella, no muy convencida

-También yo.- Dije mordiéndome el labio.

-¡Funcionará! Es más ¿por qué no practicas desde éste momento?- Dijo Rose sonriendo- Acompáñanos a Bella y a mí a la puerta.

-Es que Rose no quiere toparse con Emmett.- Bromeó Bella

-Ja, ja, ja Bella.- Le respondió Rose con sarcasmo.

Suspiré.- Vamos, además ésta es mi casa

-Esa es mi chica.-Dijo Rose orgullosa.

Me lavé la cara por segunda vez, ya no tenía un aspecto tan espantoso. Bajamos riendo por las escaleras. Estaban sirviendo la cena.

-Hola chicas ¿no quieren quedarse a cenar?

-Hola Esme, no muchas gracias.- Le dijo Rose muy amable. Me di cuenta que Emmett la seguía mirando con ojos de enamorado. Después de todos los NO, y los desplantes, me parece increíble que a Emmett le siga gustando Rose. Bueno, ahora lo disimula mejor.

-Gracias Esme, pero no.-Dijo Bella

Tomé fuerzas para parecer de lo más natural, respiré hondo y no le vi ni por un momento, solo veía a Emmett y sonreía.

-Ah, chicas, que descortés de mi parte. No les presenté a Jasper el sobrino de Esme.

-Hola- Dijo Jasper un tanto sorprendido e incómodo.

-Hola.- Dijeron Bella y Rose, sonrieron amablemente.

-Permiso, voy a dejarlas hasta la puerta.- Dije sonriendo y ésta vez mi sonrisa fue para Jasper, quien desvió su mirada. Parece que no es tan mala idea.

Llegamos hasta la puerta.

-Nos vemos mañana eh.- Dijo Bella abrazándome fuerte

-Seguro que sí.- Le dije sonriendo

-Y sabes que siempre estaremos para ti.- Rose me abrazó

-Y por eso las amo chicas.

Cerré la puerta y me dirigí al comedor. Caminé despacio y les escuche discutir.

-No, no y ¡no! Jasper, te traje aquí con el propósito de que te quedes con nosotros.- Dijo Esme molesta.

-Pero creo que s mejor si voy a otro lugar y…

-¡No! Y no se hable más.

-Hey bro ¿y de cuando acá quieres un departamento para ti? Pensé que te la pasabas súper con Alice y conmigo-Dijo Em

-Pues sí pero…

-Jasper, por favor, es un honor tenerte aquí en nuestra casa.- Dijo papá

Respiré hondo y me añadí a la conversación.

-Sí, por qué irte a otro lugar Jazz, nos la pasamos en grande contigo aquí- Me senté y al parecer él no era capaz de mirarme a los ojos. Hasta que lo hizo y fui yo la que bajó la vista ésta vez.

Terminamos de cenar y fui capaz de mantener la compostura todo ese tiempo. Terminé y subí mi habitación. Me desperté a la una de la mañana con mucha sed, así que fui por el pasillo y vi que la luz de su habitación estaba encendida. No pude evitar verlo de nuevo así que me asomé por la puerta pues ésta estaba entreabierta. Parecía que estaba escribiendo algo y tenía su guitarra a un costado. Sintió que me paré frente a su puerta, pero no regresó a mirarme.

-¿No puedes dormir? –Le interrumpí.

-Es que hay veces en que la inspiración viene a estas horas.-Dijo serio

-Mmm así que escribes una canción

-Alice.-Susurró. Mi corazón latía muy fuerte. Y las ilusiones comenzaron a invadirme nuevamente. – ¿Podría preguntarte algo?

-Eh, ah… ¿Si? Mi corazón estaba a mil por hora, sentía que se me saldría del pecho, así que puse mi mano sobre mi pecho, me faltaba el aire ¿Qué estaba a punto de decirme? Una de dos, o quiere que lo olvide todo para siempre, o tal vez… Solo tal vez…

-¿Por qué?-Preguntó interrumpiendo mis pensamientos. No entendía a lo que se refería con esa pregunta. Se volteó para mirarme. Estaba serio y hasta parecí un poco preocupado.

-No te sigo… ¿por qué? ¿Qué?

-¿Por qué nos ha pasado esto? Quiero decir, sabes a lo que me refiero. –Estaba nervioso.- A penas y nos conocimos y…

-Y casi nos besamos. – le interrumpí. Negó con la cabeza

-¿Entonces?-Pregunté

-Es algo más. No sé tú… pero yo… quería que pase y te mentí porque no me arrepiento- Bajó la mirada.-No… que estoy haciendo.- Se puso de pie.- No es ni el momento, ni el lugar para discutir esto.

-Yo creo que sí.- Intenté entrar en su habitación ya que él no me invitaba y yo seguía parada en la puerta. Pero él se apresuró a mi encuentro y me tomó por los hombros antes de que haya podido entrar .

-No, Alice. Alguien podría despertarse y no se vería bien para nada que nos encuentren a los dos solos a ésta hora de la noche.- Me acerqué más a él.

-Si es por el lugar, entonces vamos a la playa. Pero necesito escuchar lo que me quieres decir. Y yo, también quiero decirte algo.- Le susurré sonriendo. Y le tomé de la mano tirando de él para que saliéramos.

Rió muy bajito entre dientes.- Estás loca.- Me susurró riendo

-Acostúmbrate.

Gracias al cielo, la casa era muy grande. Y nadie nos escuchó al salir. Salimos en puntitas de la casa. Jasper, tenía un rostro de duda por la locura que estábamos haciendo, pero a la vez, parecía que confiaba en mí. Un beneficio de vivir en Los Ángeles, en la localidad donde yo vivía, era tener la playa justo frente a ti. Fuimos caminando hasta llegar a la orilla. Nos miramos y Jazz comenzó a reír. Me contagió su risa.

-¿Cuál es el chiste?-Pregunté

-Es solo que nunca pensé que haría algo así. En pijama, salir en la madrugada a la playa.- Entró en pánico- Alice, no, yo creo que mejor regresamos.

-No, cómo se te ocurre, vinimos papa hablar.- Nos sentamos, la luna estaba brillante y se veía muy grande. Iluminaba toda la playa, la arena se veía como pequeños cristales que resplandecían con la luna. Él me tomó de la mano.

-Alice, yo… yo no entiendo por qué las cosas se han dado así, tan de repente. Simplemente no le encuentro explicación. -Entrelacé mis dedos con los suyos.

-¿Explicación a qué?-Yo sabía a qué se refería, pero quería que me lo dijera. Quería oír de sus labios, que le gustaba. Porque yo tenía las inmensas ganas de decírselo también.

-A lo que nos está pasando… Lo cierto es que nunca me había pasado algo así. Y me parece que…

- Shsh- Le interrumpí poniendo uno de mis dedos en sus perfectos labios. Me arrodillé en la arena a su lado y me acerqué más a su rostro. Él sopesaba su mirada de mis ojos, a mis labios y nuestras frentes se unieron con ternura. Podíamos sentir el aliento del otro

-Hay cosas que no necesitan de explicación.- le susurré.- La magia es algo que no requiere de explicación porque…

-Simplemente mataría la fantasía y la ilusión- Me susurró completando lo que quise decirle. Entrelacé mis manos alrededor de su cuello. Y por fin. Nuestros labios se apoyaron con dulzura ya suavidad. Se separó de mi boca y sonrió sin abrir los ojos. Volvió a acercarse despacio y me besó de nuevo, amoldando sus labios a los míos. Besó la comisura de mis labios y se sintió delicioso. Me tomó por la cintura acercándome más a él movió su cabeza a un costado y en ese momento empezó a besarme más apasionado. Nuestras respiraciones estaban al límite. Nunca antes me habían besado así. Éste cuenta como el primer y único beso que he recibido. Esto era mil veces mejor que mi sueño, era algo real. Yo estaba en sus brazos y él me apretaba hasta amoldarme en la perfecta forma de su cuerpo. Nuestras lenguas se rozaban y yo sentía un cosquilleo por tomo mi cuerpo. Bajamos el ritmo del beso, hasta solo saborear repetidamente sus labios y terminar como empezó, pero ésta vez, sin aliento. Ambos suspiramos al unísono. Y eso nos hizo reír

Nos recostamos en la arena, viendo las estrellas, me acurruqué en su pecho y él acariciaba con dulzura mi cabello.

-Y… ¿qué vamos a hacer, o a decirles?-Preguntó acariciándome.

-Ya se nos ocurrirá algo.- Alcé la cabeza y le besé el cuello.


Estoy tan feliz... quisiera ser Alice xD

NO SE OLVIDEN DE DEJAR SUS REVIEWS!!... ya veán lo que pasa en primer día que Jazz va a la prepa.... jujujuju!

LOS AMO!