Salimos del agua directito a la fogata para calentarnos. Emmett y Heidi aparecieron tomados de las manos muy sonrientes una hora después. Nadie dijo nada al respecto. Los chicos comenzaron a bromear entre ellos, Jasper me envolvió con la toalla y me abrazó tratando de darme calor.
-Bien chicas, digan adiós que ya nos tenemos que ir.- Dijo Demetri
-No, no, no yo me encargo de llevar a Heidi a casa.- Dijo Emmett abrazando a Heidi
-Bien, como quieras, el resto vámonos
-¡Al fin!- Dijo Jane en tono sarcástico
-Nadie te había invitado.- Le espeté
-Ya, no comiencen.- Rogó Lucy
-Bueno, que pena que tengamos que irnos ahora. Te veo el lunes Jazz, en clase.- Dijo María tratando de molestarme, pero estaba tan feliz, que nada importó
-Nos vemos.- Le dijo Jazz cortante
-Bye, chicos.- Dije con una gran sonrisa en mi rostro. María puso los ojos en blanco.
Ya no hubo mucho por hacer, así que terminando de secarnos nos vestimos y recogimos la basura, Emmett se encargó de apagar el fuego. Nos subimos al Jeep y nos llevó a casa a Jasper y a mí. Nos despedimos de Heidi. Ella no era diabólica como las otras chicas, pero sí muy coqueta y le gustaba jugar mucho con los chicos y romper muchos corazones.
Jazz y yo salimos del jeep y le arrojé a Emmett las llaves de la casa por si llegaba muy tarde. Entramos a la casa y Jasper me miraba con ojos tiernos, yo no podía borrar mi sonrisa desde que escuché la canción que me había escrito. Bajó su guitarra y la puso en un sofá, estábamos con los pies llenos de arena así que le tomé de la mano para ir al patio trasero y lavarnos lis pies.
Después metimos los pies en el agua de la alberca. Me tomó de la mano, cáda vez que me sonreía me hacía sonrojar recordando la canción. Suspiré
-¿Y ese suspiro? ¿Es que acaso estás enamorada?- Me sonrió y yo reí
-Pero por supuesto que lo estoy.- Le robé un beso. Él se acercó más a mí para abrazarme más fuerte. Nos quedamos por un momento sentados en el filo de la alberca, mirando la noche. Todavía era temprano, o tal vez el tiempo pasaba más despacio cáda vez que me tenía envuelta en sus brazos. No podía creer que la vida podría ser más perfecta.
-Jazz, respecto a la canción, yo quería agrade…
-No, Alice, nada de eso.- Me interrumpió.- Es una simple demostración de lo que significas para mí. De lo que tú representas
-Te amo Jasper y tal vez yo no sea capaz de escribirte una canción pero no importa porque no encontraría palabras suficientes para decirte todo lo que eres para mí y lo feliz que me haces.- Le susurré
Puso uno de sus dedos sobre mis labios y comenzó a dibujarlos mientras los miraba. Luego me miró con esa mirada suya tan cautivante y profunda.
-Te amo.- Me susurró. Acarició mi nariz con la suya muy despacio tomó mi mentón y comenzó a rozar suavemente sus labios con los míos. Cerré mis ojos y busqué ese beso que tanto ansiaba, sentía que mis piernas temblaban, no me cansaré de decirlo, mi novio sí que sabe besar. Una de sus manos bajó de mi rostro para acariciar mi espalda y de mi espalda bajó hasta mi cintura. El corazón se me aceleraba, algo más podía estar a punto de pasar. Pero no estaba del todo segura. Además Jazz me dijo que quería tomar las cosas con calma pero tal vez ésta era mi oportunidad ¿De qué temer? No estoy del todo segura pero de lo que sí estoy segura es que él me ama y yo le amo, tal vez hoy…
-¿Tienes hambre?- Se separó de mi interrumpiendo el hilo de mis pensamientos y dejándome en shock. ¡¿Cómo es que no estaba pensando lo mismo que yo?! Por un lado me sentía un poco más tranquila, pero por otro lado, tal vez sí tenía ganas de hacerlo.
-Ah, no amor ¿y tú?- Me tomó de la mano y sacamos los pies de la alberca
-Pues un poquito.- Dijo un tanto avergonzado. Sonreí
-Veré que hay, hasta mientras ¿te parce si subes a mi habitación? dejé mi celular y tal vez tenga llamadas perdidas o mensajes. Subiré con algo de comer enseguida
-Ok, te espero
Jazz subió las escaleras y yo fui directo a la cocina tomé lo que encontré. De veras que me quedé pensando por qué Jazz no pensaba lo mismo que yo. La verdad es que me frustré un poco, pero tal vez si hubiese sucedido, me hubiese echado para atrás. No entiendo cuál es mi problema pero todavía siento terror de involucrarme de esa manera con alguien. Pero sé que el chico que está en mi habitación, no es cualquier chico, él es especial, es el chico a quien amo. Si pasa algo hoy, va a ser porque tiene que pasar.
Respiré profundamente y tomé unas cerezas y unas fresas. Las puse en un tazón y puse crema batida, tomé también un trozo de pastel de chocolate y un vaso de leche y llevé todo en una bandeja. Entré a mi habitación y Jazz estaba recostado sobre mi cama, se paró para ayudarme con la bandeja. La puse sobre la cama.
-Mmm.- Dijo Jasper comiendo un trocito del pastel.- ¿Quieres?
-No, Jazz.- Me sentía feliz contemplándolo, pero nuevamente la idea de hacerlo con él se me cruzó por la mente. No podía evitarlo, es que sería el momento perfecto, la casa sin nadie, él y yo en mi habitación. Jazz dejó de comer.
-¿En qué piensas?
-Ah, no, en nada solo te miro.- Jazz me sonrió, se terminó el trozo de pastel y se bebió el vaso de leche, dejó en el suelo la bandeja con el vaso y el plato del pastel. Me acercó al él para abrazarme t tomó una fresita con crema y me la acercó a la boca. Me sonreí y la mordí.
-Mmm, está bueno.- Hice lo mismo pero con una cereza
Jasper tomó un poco de crema con su dedo y la puso en mi labio inferior.
-¿Ahora si vas a limpiarlo?
-Obvio que sí.-Rozó con su lengua mi labio inferior y me besó. Me abrazó y continuamos comiendo las fresas y las cerecitas.
-Ahora, ¿me lo dirás?
-¿Qué cosa Jazz?
-Lo que estás pensando, es que estas muy callada y eso significa que estás disgustada o que estás incomoda con algo.- Me mordí el labio, no podía creer lo bien que me ha llegado a conocer
-No, estoy bien.- Me miró con incredulidad. –Bueno ¡no! ¡No estoy bien!.- Me arrodillé sobre la cama y Jasper me miró confuso
-Pero, ¿Qué va mal?
-¡Yo Jazz!
-Pero amor…
-Jazz tu quieres, quieres
-¿Quiero?
-¡Ah, ya sabes, no me hagas decirlo!- Jasper lo pilló y esbozó una media sonrisa
-Pues, no a menos de que tú quieras, Alice.- Me tumbé sobre su pecho
-Es que yo sí quiero pero…
-Esa será decisión tuya y todo se dará a su tiempo, no quiero apresurar las cosas.
-Pero ¿tú quisieras hacerlo conmigo?- Le pregunté sonrojándome. Él giró y puso mi cabeza sobre la almohada y él se situó sobre mí.
-¿y tú qué crees? Verte en bañador es…- Me reí y le besé.
No cabe duda de que mi Jasper es un caballero. Era una novedad para mí conocer un chico como él. Tal vez él piensa que lo del sexo no es algo nuevo para mí, pero sí lo es.
-Jazz, eres diferente a los otros chicos y amo eso.- Le besé
-Pues tú también eres muy diferente a las otras chicas y eso es lo que me encanta de ti.
-No te imaginas cuán diferente a las otras chicas.- Suspiré, creo que tenemos la suficiente confianza como para decirle que yo nunca había estado con alguien antes.
-¿En qué sentido?- Le propiné un manotazo
-¡Ya sabes! Bueno pues yo nunca…
-Lo sé.- Dijo con toda la naturalidad del mundo. Sentí cómo mis mejillas quemaban ¡¿Cómo que lo sabía?!
-¡Qué! ¡Ya lo sabías! Pero…- Entré en pánico
-Pues a Em se le escapó una vez y…
-¡Ese Emmett es una mierda!- Luché para levantarme pero no lo logré. Me aferró con más fuerza con sus brazos mientras reía entre dientes.
-¡No es nada gracioso voy a matar al infeliz!
-No, no es algo gracioso. Creo que es algo… tierno, Alice no tienes por qué sentir vergüenza de que seas vir…
-¡No lo digas!- Me tapé los oídos. El rió
-Eres todo un tesoro.- Me besó con mucha ternura
Nos quedamos escuchando música abrazados en mi cama jugando con nuestros pies. Él acariciaba mi cabello y lo olía. Sus brazos eran tan cómodos que me estaba quedando dormida en ellos una vez más hasta que sentí que iba a soltarme y enrosqué mi pierna en su cintura.
-Creí que ya estabas dormida.- Rió entre dientes
-Mmm no.- Balbuceé
-Olvidé decirte que tienes en tu teléfono tres o cuatro llamadas perdidas de Rosalie.- Me levanté de golpe
-¡Oh! La llamaré ¿qué hora es?
-Exactamente las 10
-Es temprano aún.- Me levanté para tomar mi celular del buró. Escuche que el auto de Emmett aparcaba, no esperé que regresara tan temprano. Jazz salió corriendo de mi habitación, ambos nos reímos y nos dimos el último beso de la noche. Vi que Emmett salía furioso del jeep, pero no estaba solo. Mi amiga Rosalie salió del jeep azotando la puerta, mientras Emmett entraba a la casa. Si mi vista no me engañaba Rose estaba con los ojos rojísimos, salió del jeep y se sentó en la acera para llorar. ¿Cómo es que Rosalie y Emmett estaban dentro del jeep?¿Por qué demonios Rose estaba sentada en la acera llorando? Salí corriendo de mi habitación en busca de una explicación a todo lo que estaba presenciando. Emmett pasó por el corredor furioso, nunca lo había visto tan furioso en todo el tiempo que él ha sido mi hermano.
-¡Por Dios Emmett que sucedió!- No me respondió y entró a su habitación azotando la puerta, la azotó tan fuerte que el cuadro que estaba en la pared cayó y el marco se rompió. Jasper escuchó lo que pasó y salió de su habitación.
-Alice ¿qué sucede? – Corrí hacia las escaleras para ir a ver a Rose, Jazz me siguió. Fui corriendo hasta la puerta principal. Rose alzó el rostro para mirarme y no me había equivocado, el rostro de Rosalie estaba lleno de lágrimas. Corrí a abrazarla, Jasper se quedó mirando preocupado en la puerta principal sin entender que es lo que pasaba, bueno a decir verdad, ni yo lo entendía.
Abracé a Rosalie con todas mis fuerzas y ella correspondió mi abrazo con desesperación. Jamás la había visto llorar de ese modo, parecía como si alguien hubiese muerto. Espero que no, pero no se tranquilizó y la verdad cáda ves yo me sentía más y más preocupada pues ella no decía nada y solo lloraba desesperadamente.
Le abracé por la cintura e hice que entre a la casa. Jasper no sabía qué hacer, lo miré para que nos dejara solas, él subió las escaleras y se fue a su habitación. Senté a Rose en el sofá.
-Es mejor que me vaya.- Dijo entre sollozos
-Nada de eso Rosalie, por favor amiga, dime qué tienes.- Le dije con desesperación pues ella seguía llorando
-No, Alice… es … es mejor que me vaya, por favor préstame tu auto
-No Rose, olvídalo ¡cómo quieres que te deje ir así como estás!
-Es mejor, tu hermano está que quiere matarme
-¡Olvídate de Emmett! Rosalie yo soy tu amiga, viniste porque me necesitabas ¿cierto? Pues aquí estoy Rose por favor cuéntame ¿qué es lo que va mal?…
-Alice.- Dijo llorando.- Todo, todo va mal… quiero morirme Alice, morirme
-No hables así Rose, por favor cuéntame que pasó
-Antes de contarte… ¿puedo quedarme aquí esta noche?
-Esta es tu casa Rose.- Le abracé, logró calmarse por un momento me miró a los ojos
-Pues la historia va así
Royce y yo íbamos a salir ésta noche, si él hubiese cumplido con su palabra, esto no hubiese pasado. Me llamó como a las 9.
-Rose, corazón, no podremos salir esta noche, tengo unas visitas importantes en casa, lo lamento
-¡Royce pero tú me lo prometiste! ¡Quiero que me digas ya por qué pones tantas excusas estúpidas!
-Rosalie ya te lo estoy explicando y ya deja de reprocharme cosas. ¡Son mis asuntos!
-Eres mi novio Royce
-Sí Rosalie lo sé pero deberías calmarte
Le cerré el teléfono. En ese momento te llamé pero no respondías, así que supuse que estabas con Jasper que seguían en la fogata. Mi intención fue ir a reunirme con ustedes en la fogata pero justo al momento en que bajé las escaleras vi que mi padre llegó a casa y mi madre insistió en que cenáramos los tres juntos como una familia. Al parecer mi padre estaba un poco ebrio y cuando terminó la cena se levantó y se iba a ir sin decirnos nada, pero mi madre se levantó le siguió.
-¡Que piensas que haces! – le gritó mi madre
-Pues me largo de aquí, tengo cosas que hacer.- Oí que mi padre la gritó, entonces fui a ver lo que pasaba
-¡Que pasa!
-¡Pasa que ya no sé qué hago aquí con ustedes dos! Ya no quiero seguir viviendo así
-Pero papá ¿a qué te refieres?
-Se refiere a que todo ya terminó y quiere largarse con la fulana que tiene desde hace algún tiempo, claro y con ese bastardito que ya tienes por ahí
-No te atrevas a llamarla así y ni te atrevas a hablar así de mi hijo
-¡¿Y la defiendes?!- Le gritó mi madre. Comenzaron a discutir, a gritarse no sabía cómo reaccionar o qué hacer. Así me enteré que mi padre tenía otra mujer y además un hijo con ella. Las lágrimas comenzaron a nublarme la vista hasta que cayeron y rápidamente las limpié de mi rostro, no podía darle el lujo de que me viera llorar.
-Por favor ya paren.- Les rogué y corrí a abrazar a mi madre
-Incluso Rosalie es así como es por tu culpa.- Mi padre me miró con enojo y desprecio.- ¡muchacha frívola y tonta!- Me gritó
-No tienes derecho de llamarme así papá tu no me conoces, ¡tú no sabes nada! Y mejor lárgate de de aquí, así mi madre y yo estaremos mejor
-Cierra la boca Rosalie.- Dijo mi madre con ira
-¡Pero de qué hablas, mamá! ¡No ves lo que nos está haciendo!
-Pues sí, eso voy a hacer.- Dijo mi padre dirigiéndose a la puerta
-¡No tienes por qué escucharla! Ella no sabe nada, esto es algo entre tú y yo.- Le dijo mi madre siguiéndole. No podía creer cuan bajo ha llegado a caer mi madre para rogarle a un hombre que solo le ha causado dolor todos estos años, fui tras ella y la tomé del brazo tratando de impedir que le siguiera
-Deja que se vaya mamá.- Le rogué
-Déjame en paz Rosalie, este no es tu problema
-Yo no quiero vivir bajo el mismo techo de un maldito falso
-Pues puedes irte de aquí cuando quieras.- Respondió mi madre de forma hostil
Entonces tomé mi auto sin nada más que mi teléfono y decidí ir a la casa de Royce, lo llamé y no contestaba sus celular, entonces fui directamente hasta su casa y me pareció raro que no habían autos aparcados en la entrada, él me había dicho que tenían invitados. El único auto que vi, me pareció conocido y en efecto. Era el auto de Victoria.
Salí de mi auto, no entendía por qué Victoria estaba en casa de mi novio y luego vi que abrieron la puerta principal, me escondí detrás de un arbusto porque vi que Victoria salía, seguida de Royce. Ambos reían y Royce arrinconó a Victoria entre él y la puerta, muy juntos y la besó. Fui con toda la furia con la que no pude encarar a mi padre, me acerqué hasta el pórtico.
-Royce.- Le llamé. Victoria puso los ojos en blanco y Royce rápidamente se separó de ella
-Rose.- Dijo Royce con sus ojos como platos
-Pues que invitada tan particular
-Por favor Rosalie ya vete, no tienes nada que hacer aquí.- Espetó Victoria
-Bien Vic, tienes razón, me acerqué por curiosidad, quise preguntarte cuánto te pagó por tus servicios de ramera.- Victoria tuvo intenciones de correr a golpearme pero Royce la detuvo. Me reí sin ganas.
-Rose, por favor
-¡Por favor qué! Royce King eres la peor basura de esta tierra, maldito bastardo
-Ya déjala que se vaya, no tenemos por qué escucharle, Royce.- Él hizo caso omiso a Victoria y bajó las escaleras del pórtico hasta donde yo estaba
-Rose, amor yo…
-Cierra la boca Royce y no pierdas tu tiempo, quédate con tu ramera barata
-Rosalie por favor yo te amo a ti…
-¿Ah sí? Pues lo hubieses pensado antes… ¡Vete a la mierda Royce King! Para mí ya estás muerto. -Gracias al cielo me llené de coraje para decirle todas esas palabras sin que el llanto me delatara. Entré a mi auto y el imbécil continuó siguiéndome al trote, hasta que salí definitivamente de su casa
Salí manejando a toda velocidad y te llamé dos veces más pero no contestaste así que dejé de llamar, decidí conducir hasta tu casa pero el auto comenzó a fallar hasta que se apagó. Olvidé que tenía que llevar al taller al auto por fallas en la batería. Me quedé en el auto y como estaba sola comencé a llorar. Tú sabes bien que detesto llorar frente a otros. Así que pude desahogarme sola. Salí con mi teléfono para llamar una grúa esperé hasta que vinieran por el auto, pero no sabía qué hacer después, no sabía a dónde ir. En esas llega tu estúpido hermano.
Bajó de su jeep inquieto por ver la grúa que se llevaba mi auto. Se acercó con su sonrisita de imbécil, lo menos que quería era pelear con otra persona.
-¿Que fue lo que pasó?- No le respondí.- Entonces adivino ¿chocaste? Mmm ¿no? Entonces ¿te aparcaste mal? Mataste a alguien y encontraron el cuerpo en tu auto y lo llevan para investigaciones, bueno es que hay tantas cosas por las que una niña bonita como tu no debería manejar…
-¿Puedes llevarme a tu casa?
-¿Que la Barbie quiere subirse a mi jeep?¿Me estas pidiendo un favor?- Dijo incrédulo
-Solo llévame por favor
-Pues bien, sube.- Me abrió la puerta del copiloto, su rostro pasó de la incredulidad a la confusión. Entre y él cerró la puerta y continuó parloteando mientras manejaba. No podía dejar de pensar en Royce y Victoria, ahora entiendo el por qué una vez Victoria me había dicho cuando tuvimos el problema de la guerra de comida y ella lideraría la rutina de animadoras
Y Rose ¿qué tal se siente que te releguen? ¿Eh?
-Ah, bueno, no lo sé, nunca me han relegado, yo pensé que bueno, tú lo sabías porque aunque dirijas esa rutina, la líder sigo siendo yo.- le sonreí y la sonrisa de Victoria se desvaneció.
-Quien sabe, Rose, todo puede pasar en esta vida. Quizás no te releguen aquí, pero tal vez alguien te cambie.
Emmett decía cosas y sin darme cuenta las lágrimas comenzaron a delatarme, él paró el auto cuando estábamos a unas pocas cuadras de aquí. Sabía que Emmett no desaprovecharía este momento.
-¡Que haces!- Le reclamé sin mirarle a los ojos
-Pues de veras que estoy confundido ¿Qué tienes Rosalie? ¿No prefieres ir a tu casa?
-¡No! Dije que me lleves a tu casa
-¿Pero por qué demonios estás llorando? perdón que pregunte, pero no me gusta ver llorar a las mujeres
-¡No es tu asunto Emmett! ¡Ya déjame en paz y maneja! Además pierdes el tiempo tratando de hacerme pensar que eres un chico sensible y tierno… ¡Cuando te vas a dar cuenta que no tienes oportunidades conmigo!
-Creo que estás confundida, solamente intento ayudar
-Sí claro, ¿crees que soy idiota? A tipos como tú solo les importa impresionar chicas para luego llevarlas a la cama
-Escucha…
-¡No tengo por qué escucharte! Cuándo te vas a dar cuenta de una buena vez que no soy para ti, que no tienes oportunidades conmigo, que no eres suficiente para mí.- Solté esas palabras con todo el odio y la ira que sentía en ese momento.
-¡No Rosalie Hale! ¡Nada ni nadie es suficiente para ti! ¡Espero de corazón que la vida te de lo que mereces por ser una víbora despide veneno por donde va!- Sus ojos se clavaron en los míos con furia, soltando esas palabras que de veras me dolieron. Pero ¿Por qué dolerían tanto? Arrancó el auto y fue a toda velocidad comencé a llorar y luego llegamos hasta aquí y me encontraste, Alice.
Sólo pude quedarme boquiabierta después de todo lo que Rosalie me relató. No podía creer que todo se la haya venido encima en una sola noche. La abracé y ella siguió llorando yo pude sentir el dolor de mi amiga y mis ojos se llenaron de lágrimas, no sentía decirle nada, mañana hablaría con ella cuando esté más tranquila, lo único que sentí que Rose necesitaba, era mi hombro para llorar. Besé su cabeza y la abracé fuerte. Permanecimos así en el sofá hasta que Rose se calmó y dejó de llorar. Le tomé de la mano y subimos a mi habitación.
-Rose duerme.- Le susurré acariciando sus cabello
Y entre gimoteos por tanto llanto, Rose se quedó dormida. Tal vez la vida quiso que King se aleje de ella, porque ella merece algo mil veces mejor. Y no cabe duda de que tras un problema, siempre se viene algo mucho mejor.
Holaaaaa!
Espero que les haya gustado el capiiiiii Pobre Alice con su crisis "lo hago o no lo hago" jajajajajajaja sé que algunas de ustedes jajajajaja se le hubiesen lanzado a Jazz desde hace tiempo xD (ME INCLUYO) jajajajajajaja
buuuuuuu =( pobre Rose!!! pero bueno... se le vienen cosas mejores... si saben a lo que me refiero xD
Gracias por estar pedientes y gracias por sus reviews!! no se olviden de dejarlos xD
Los amoooooooo
Y no se pierdan el proximo capi!!!
