Waaaaaa inspirado en mi canción favorita de Aerosmith =')
Abrí mis ojos y me percaté de el cielo comenzó a oscurecer y que la habitación estaba únicamente iluminada por la luz que irradiaba el fuego de la chimenea. Vi que Jasper se había quedado profundamente dormido a mi lado. Me giré despacito, para poder ver su rostro de mejor manera. Él frunció el ceño aún con los ojos cerrados y se me escapó una risita.
Examiné la perfección de su rostro, no era la primara vez que lo hacía, pero esta vez se veía mucho más hermoso que de costumbre a la luz de la chimenea. Su cabello estaba revuelto, como cuando despierta por las mañanas, su piel se veía cándida a la tenue luz, sus labios se veían atrayentes. El único aspecto negativo de verle dormir, era el no poder ver esos profundos ojos que me cautivaban solo con una mirada.
Su respiración era lenta y acompasada, verle dormir, era algo divino. No me contuve y toqué sus labios con la yema de mis dedos, dibujándolos con sutileza. De repente, él abrió los ojos lentamente, para luego regalarme una sonrisa.
-¿Cómo te sientes?-Preguntó por milésima vez.
- Muy bien, Jazzy. Lamento haberte despertado.- Dije sonriéndole inocentemente.
Se sentó y se estiró.- Descuida, no debí quedarme dormido, se supone que sería tu enfermero.- Dijo mientras dejaba escapar un bostezo.
Reí y tomé su rostro con mis manos.- Has sido el mejor.- Le susurré.
Él beso la punta de mi nariz con ternura, desvió su mirada hacia la chimenea y se levantó para ir y atizar el fuego. Mientras lo hacía, escuché que se reproducía una de nuestras canciones favoritas I Don't Want to Miss a Thing, de Aerosmith y me levanté para aumentar el volumen.
Jasper se giró para mirarme.- Me lo hubieses dicho, Alice no era necesario que te levantes.- Me dijo con dulzura.
-Ya estoy más que bien, Jazzy.- Dije dirigiéndome hacia él para abrazarle por la cintura, con mi oreja pegada a su pecho. Él me envolvió en sus brazos estrechándome mucho más hacia él, para luego soltar un suspiro y besar mi coronilla.
-Es cierto, ya tienes mejor aspecto.-Dijo mi novio mientras olía mi cabello.
-¿Insinúas que me veía fea y espantosa?-Pregunté en son de broma.
-No, no, no nada de eso.- Dijo mi novio excusándose.- Me refería a que…
Reí y me puse de puntitas para besarle el cuello.- Era broma, Jazzy.
-Adoro estar contigo.- Dijo mi novio soltando un suspiro.
-Sabes que también yo. Y más aún cuando estamos así.- Le abracé fuerte.- Abrazados.
-Yo adoro los momentos en los que estamos abrazados, en los que nos besamos, los momentos en los que reímos y amo los momentos en los que nos decimos todo, con solo mirarnos a los ojos.
Suspiré, lo cierto era que esos momentos eran mágicos. Su mirada me cautivó desde el primer día en que lo vi, aunque, sus ojos eran muy tristes.- ¿Sabes?
-¿Qué cosa?-Preguntó uniendo su frente a la mía.
-¿Sabes qué es lo que más me gustó de ti cuando te vi por primera vez?-Pregunté mientas acariciaba su hermoso cabello color miel.
Hizo gesto pensativo.- ¿Mi atuendo?-Preguntó enarcando la ceja.
Reí.-No tontito… Tu mirada y pensé… Wow, sí que es guapo y tan misterioso. Además fuiste el primer chico que me puso nerviosa.-Jazz rió entre dientes.- Y tú ¿Qué pensaste sobre mí?
Jasper sonrió al hacer memoria.- Cuando te vi bajar por las escaleras, quedé impactado con tu sonrisa y pensé… Es una preciosura, pero ¿Por qué sonríe tanto?- Ambos reímos y Jazz suspiró.-Juraba que estabas fuera de mi alcance, Alice.
-Juro que nunca antes, había sentido algo tan fuerte por alguien.- Susurré, cerré los ojos deseando que el tiempo se detuviese en ese instante.
Sin darnos cuenta, Jasper y yo habíamos comenzado a mecernos al ritmo suave de la canción. Sus brazos me hacían sentir seguridad y el estar tan cerca de él, hacía que me embriague de su aroma. Jasper tomó con delicadeza mi mentón para besarme.
Me besó suavemente, me puse de puntitas para tomar su rostro con mis manos, deseaba intensificar ese beso. Así que me apreté hacia él con más fuerza, demandando mucho más de sus labios.
Terminamos de besarnos, pero aún mi frente estaba unida a la suya, ambos respirando el aliento del otro, agitados por ese fantástico beso. Y me di cuenta, de que estaba en el lugar correcto, en el momento correcto y con la persona perfecta.
-Jasper, quiero… quiero que me hagas tuya.- Susurré sin abrir mis ojos para no tener que mirarle y sonrojarme.
Mi novio se apegó a mi oído.- ¿Estás segura?-Susurró, mientras acariciaba mi cabello.
-Estoy segura de que te amo y de que no solamente quiero que mi alma y mi corazón te pertenezcan. Sino que también, mi cuerpo.-Le susurré.
-Te amo, Alice.-Dijo mi novio para luego buscar mis labios y besarme intensamente, introduciendo su lengua y haciendo que esta juegue con la mía. Luego su boca bajó hasta mi cuello, mientras yo me plegaba más a su cuerpo enredando mis dedos en su cabello.
Pensé que me sentiría nerviosa, pero no fue así. Estaba con el hombre que amaba, cada beso y cada caricia me llenaban de puro éxtasis. No sabía lo que tenía que hacer, así que solo me dejé llevar por el instinto.
Comencé a desabotonar torpemente su camisa, casi con desesperación. Entonces él dejó de besarme, me miró a los ojos y tomó mis manos. Cuando su mirada se encontró con la mía sentí como me sonrojaba, tal vez hice algo que no le gustó. Él acarició mi rostro con afecto y me tranquilizó.
- Quiero que esto sea especial para ti.- Dijo besando la comisura de mis labios.- Quiero demostrarte con cada caricia.- Besó el borde de mi mentón.- Y con cada beso, cuánto te amo. No te apresures, este es nuestro momento. Quiero que te dejes llevar, mi amor.
Busqué los labios de mi amado, mientras proseguí, ahora lentamente, a desabotonar su camisa. Él terminó el trabajo, se la quitó y la arrojó al suelo. Entonces me aferré a él y enterré mi rostro en su pecho para besarlo y que él sintiese mi deseo. Sus manos se deslizaron de arriba abajo por mi espalda, hasta llegar al final de mi playera. Levanté mis brazos y él me la sacó despacio, me aferró más hacia él y comenzó a besar mi cuello.
Mientras lo hacía, yo bajé mis manos hasta el botón de sus vaqueros para desabrocharlo. Jasper se los quitó y luego, fue bajando de mi cuello, hasta mi pecho, sin separarse ni a un milímetro de mi piel. Bajó hasta mi abdomen y me arrancó un gemido al besarme bajo el ombligo. Desabotonó mis vaqueros y luego comenzó a bajarlos, acariciando mis piernas.
Mi novio subió y me cargó. Yo enrosqué mis piernas alrededor de su cintura y le abracé fuerte, él enterró su rostro en mi pecho, mientras su mano, buscaba deshacerse de mi sostén. Una vez que lo logró, comenzó a besar mis pezones arrancándome gemidos de satisfacción. Sentía cómo su reparación enloquecía.
No había ningún apuro, solo estábamos él y yo. Jasper era delicado con cada caricia y cada beso.
Caminó hacia la cama conmigo en sus brazos y me situó sobre esta, él ubicándose sobre mí. Se separó para mirarme con deseo.
-Eres lo más bello de este mundo.- Dijo mi novio, mientras contemplaba mi cuerpo. Se situó nuevamente sobre mí, dejando reposar su peso en sus antebrazos, mientras me miraba fijamente.
-Te amo, Jasper.- Le dije mientras besaba su cuello. Luego rodamos y él me situó sobre su cuerpo, todo esto con la mayor delicadeza.
-Soy todo tuyo mi amor.- Dijo suspirando de satisfacción.
Ubiqué mis piernas, una a cada lado de su cintura, para besar su boca, mientras él se deleitaba acariciando mis piernas de arriba hacia abajo. Bajé a su cuello, mientras mi príncipe se complacía por la fricción de su pecho con el mío y me lo daba a notar por lo precipitada que estaba su respiración.
Fui bajando por su abdomen y lo besé disfrutando su perfección. Le arranqué un gemido con mi nombre al besar su pelvis. Me arrodillé en la cama, en medio de sus piernas, las acaricié y me di cuenta de que mi amado estaba listo para mucho más. Subí hasta tomar con mis manos sus bóxers y deslizarlos por sus piernas, él levantó su cadera.
Acaricié su miembro y profirió un gruñido de excitación. Se arrodilló y se puso frente a mí y me abrazó fuerte, haciendo que sintiese su miembro en mi entrepierna. Suspiré de placer, acaricié su espalda y bajé hacia su trasero. Lo tomé con ambas manos y mi novio gimió.
-Eso sí que me gustó.- Me susurró agitado al oído.
-Siempre me gustó tu trasero.- Susurré yo, de la misma manera. Él rió entre dientes, buscó mi boca para embriagarme con su lengua, mientras acariciaba uno de mis pechos. Luego, sus manos se deslizaron hacia mis bragas, las cuales estaban humedecidas debido a las placenteras caricias que me regalaba. Me las quitó y las tiró, luego sus traviesas manos acariciaron mi posterior.
-Alice, necesito… más.- Dijo jadeante. Sabía a lo que mi novio se refería, pues yo también necesitaba más, sin embargo sentí mariposas en el estómago por lo que estaba a punto de suceder.
-También yo, amor.- Le dije soltando un gemido.
Jasper me recostó, se levantó para ir a buscar protección, le señalé mi estuche de maquillaje y encontró ahí lo que necesitaba. Mientras me miraba, yo me alisté para recibirle.
-Quiero que sepas que te amo, Alice y siempre te amaré.- Dijo mi novio acercándose. Sentí su sexo rozar el mío, haciendo que gimiese, sin siquiera tenerle dentro de mí.
-Hazlo Jazz, quiero ser tuya.- Gemí ansiosa de recibirle.
-Alice, mi amor. ¿Quieres que tu y yo seamos uno?- Preguntó mirándome lleno de amor. Él estaba tratando de controlarse para no lastimarme.
-Sí, es lo que más quiero príncipe.- Le respondí.
Mi novio decidió entrar, lo hizo despacio pero firme. Él jadeó de placer y yo gemí de dolor, cerré mis ojos con fuerza y me mordí el labio para no quejarme. Jasper me abrazó fuerte y me susurraba entrecortadamente al oído cuanto me amaba.
Luego, comenzó a moverse en mi interior en un vaivén que al principio dolió, pero después comenzó a llenarme de placer. Abrí mis ojos y me encontré con su mirada fija en mi rostro. Ese contacto visual fue lo más excitante que he podido sentir en mi vida. Sus ojos estaban encendidos en una mezcla de amor y deseo. Besaba mi cuello y acariciaba mis pechos tan delicadamente, como si mi piel estuviese hecha de pétalos de rosa.
Una vez que dejó de doler por completo pude contribuir con la fricción y esa danza que nos llevaría a alcanzar el éxtasis. Los gemidos de Jasper en mi oído hacían que mi cuerpo reaccione para satisfacerle. Jasper no paraba de decirme cuanto me amaba y cuánto veneraba este momento.
Enrosqué mis piernas alrededor de su cadera y comencé a mecerme bajo mi novio. Eso le encendió y ambos aumentamos el ritmo mientras jadeábamos en respuesta a lo que uno hacía por el otro.
Sentí que quería gritar por todo el placer que mi novio me estaba haciendo sentir en ese momento y cuando llegó el momento cumbre, ese que tanto esperábamos, lo hice. Arqueé mi espalda deseando poder unirme mucho más a él de lo que ya estaba. Me aferré con fuerza de las sábanas de la cama, sentí como mi cuerpo se tensó. Él emitió un gemido y yo no me quedé atrás al soltar otro. Me sentía poderosa y al mismo tiempo, tan vulnerable en sus brazos.
Sentí el mayor goce que he podido experimentar en el mundo y a juzgar por el rostro y los gemidos de mi Jazz, él había sentido exactamente lo mismo. Ambos terminamos jadeando sudorosos en la cama. Ahora sintiéndonos mucho más conectados y mucho más enamorados.
-Te amo, mi amor. Eres lo mejor que me ha pasado. Eres mi vida, Alice.- Dijo mi Jasper entre jadeos enterrando su rostro en mis pechos, saliendo de mi interior, para luego ir a deshacerse del preservativo.
Se recostó nuevamente y acaricié su cabello.- Me has hecho la mujer más feliz de la tierra, mi amor. Le dije sonriendo complacida. Ahora soy tuya en todos los aspectos.- Mi novio se situó a mi lado y me abrazó fuerte.
-Y yo soy tuyo… tuyo para siempre Alice.- Me susurró al oído.- Seré quien te haga feliz, seré lo que necesites; tu amigo, tu protector, tu novio… tu amante.
Una lágrima se deslizó por mi mejilla, todo había sido tan sublime. Jasper me regaló una de las experiencias más bellas de este planeta. es que lo que sentía por él se había intensificado. Pensé que sería imposible amarle más de lo que ya le amaba, pero no.- Te… amo tanto.
-No llores, princesa.- Dijo besando mi hombro.- Ahora tú y yo, somos uno.- Susurró mientras entrelazaba su mano con la mía. Acarició mi mejilla limpiando mis lágrimas, lágrimas que denotaban la dicha que no podía expresar en palabras.
-Decir, te amo… queda muy corto para expresar lo que siento por ti, Jazz.- Dije abrazándole fuerte, arrimando mi cabeza a su pecho y escuchando los latidos de su corazón.
Nunca imaginé que esta sería la experiencia más grata de mi vida, no hay duda de que Jasper es el amor de mi vida. No hay duda de que sería capaz de hacer todo por él, incluso dar mi vida si fuese necesario. Ahora, estábamos más unidos que nunca, de eso estaba segura.
Él me abrazaba fuerte y acariciaba mi piel con ternura. Estábamos frente a frente, mirándonos sin necesidad de decir ni una sola palabra. Jasper besó mi frente y me sonrió con ternura, besé su pecho y le sonreí.
-¿Crees que estén por llegar?-Pregunté acariciando su rostro.
-Quisiera que no regresen.- Dijo mi novio soltando un suspiro.
Reí entre dientes.- Tampoco yo.-Susurré acurrucándome en sus brazos.
-Pero lamentablemente, tal vez estén por llegar.- Dijo mi novio haciendo una mueca.-Será mejor que nos duchemos.
Le miré con rostro travieso.- Cuando dices nos… te refieres a cada uno en su bañera o…
Jasper rió, me dedicó una media sonrisa.- Como tú lo desees.- Dijo besando mi cuello.
-Mmm, ¿Pues te parece si vamos juntos?-Dije en tono pícaro.
-Me encantaría.- Me susurró mi novio al oído.
Tomar una ducha con Jasper… ¡Lo más divertido y lo más sexy del mundo! Reíamos sin parar enjabonando el cuerpo del otro una y otra vez. Una vez terminando de jugar, Jasper se secó el cuerpo y colocó una toalla que le cubría de la cintura hacia abajo. Me envolvió con la salida de baño y me tomó en brazos para situarme nuevamente sobre la cama para luego recostarse a mi lado.
-Jazzy.- Dije cosquilleando su pecho.
-¿Si mi amor?-Preguntó sonriendo.
-Tengo algo de hambre.- Dije un tanto avergonzada por interrumpir el momento más romántico de nuestras vidas.
Jazz rió entre dientes.- Te traeré algo de comer.
-Jazzy.- Esto sería aún más bochornoso.- Eh… es que… eh…
Jasper me miraba confundido.- ¿Qué sucede?-Preguntó.
-Hay que borrar… eh, la… la evidencia.- Dije haciendo un gesto hacia la sábana, señalando la prueba de que ya no era virgen.
-Oh… Entiendo.- Dijo sonriendo comprensivo. Mi novio bajó llevándose la sábana hacia la lavadora. Mientras lo hacía, yo comencé a tender la cama dichosa. Rosalie siempre tuvo razón, esta había sido la experiencia más increíble de todas.
Me sentía atontada por la felicidad, me vestí con mi pijama y bajé a la cocina para encontrarme con mi Jasper. Mío, mío y solo mío. Vi que estaba poniendo cereal en un tazón y le abracé por detrás, él se giró para abrazarme y sentarme sobre el mesón de la cocina. Ambos sonreíamos y el rostro de mi novio se veía tan atontado como el mío.
-Jazzy.- Dije acariciando su cabello.- ¿Te sientes diferente?
Él suspiró.- Es algo… no sé cómo explicarlo… es como si… yo… eh…
Me carcajeé.- Me siento igual.- Dije tomando a Jasper de las orejas para acercar más hacia mí su rostro. Fue extraño que el señor sabelotodo no le hubiese dado vueltas al asunto para encontrar una respuesta. Jasper interrumpió mis carcajadas con un beso.
-¡Oh, pero sí que te has recuperado!- Exclamó Edward quien entraba a la cocina de la mano de Bella.
-Oh, sí… Jazz es un excelente enfermero.- Dije mirando a mi novio.
-¿Que tal estuvo el rodeo?- Preguntó Jazz sin dejar de sonreír.
-Pues, hubo muchos vaqueros y toros y caballos… sangre, terribles fracturas…
-Edward.- Dijo Bella interrumpiendo con rostro de asco.- Su novio rió entre dientes y la abrazó.
Rose, Emmett y los abuelos entraron a la cocina y nos saludaron.
-Se nota lo bien que cuidó de ti mi nieto, cariño. Te ves muchísimo mejor que en la tarde.-Dijo la abuela Helen acariciando mi rostro.
-Sí, solo tuve que dormir…
-Entonces ¿Por qué no nos alcanzaron? ¿Eh?- Preguntó mi hermano subiendo y bajando las cejas.
-Porque Alice acaba de despertarse.- Dijo Jasper con la misma gran sonrisa, cosa que llamó mucho la atención a Rosalie, quien miraba a mi novio como bicho raro.
-Lo importante, es que ya estés mejor Alice, así mañana no tendremos problemas en ir acampar.-Dijo Ben dichoso.
-Así es.- Dije brincando del mesón. Y ¿Qué tal la pasaron?- Pregunté con rostro inocente.
-¡No sabes de lo que te perdiste bro!- Exclamó Emmett sacudiendo a Jasper de los hombros.- Todo estuvo genial, hasta que unos perdedores decidieron probar suerte y bueno, ya sabes que sucede con aquellos que no tienen experiencia. Imagínate ¡Rose y yo encontramos un diente! Jasper se carcajeó.
-Em, cielo… ya no me lo recuerdes.- Dijo Rosalie abrazando a mi hermano.
- Fue mejor que te hayas quedado.- Dijo Helen envolviendo mis hombros con su brazo.
Fue divertido escuchar las anécdotas del rodeo, Emmett y Ben las narraban de una manera en la que me hacían sentir como si estuviese en el espectáculo en ese preciso momento. Hasta que comencé a distraerme cuando Jazz acarició mi brazo de arriba abajo y comencé a hacer memoria de todo lo que había sucedido esa tarde.
Parecía como si en mi piel, se habían despertado otro tipo de sensaciones al contacto de sus caricias y eso me desenfocaba totalmente, estaba presente en la estancia, pero sin seguir el hilo de la conversación. Desvié mi mirada del rostro de Jasper por un momento y me encontré con los ojos pícaros de Rose. Sabía que ella era demasiado astuta, supongo que solo con mirarnos, supo que pasó.
El tiempo pasó volando, Helen y Ben se despidieron para ir a dormir. Mi hermanito y Edward quisieron jugar pool, así que tomaron a sus novias de la mano para que los acompañen. Rosalie me miraba con desesperación de saber lo que pasó, mientras Emmett tiraba de su mano. Me carcajeé, luego Jazz me tomó de la mano y me dio una vuelta de baile, para luego abrazarme y caminar fuera de la estancia.
Salimos por un momento. La hacienda estaba iluminada totalmente, no por los faroles, sino por la luna y las estrellas. Mi novio se sentó en una banqueta y yo me senté en su regazo, él me abrazó fuerte y arrimó su cabeza en mi hombro. Cuando Jasper me abrazaba de esa manera, me sentía su protectora, sentía que me había convertido en su seguridad. Y me daba escalofríos pues parecía como si él temiese perderme.
-Jazz, te amo.- Le susurré al oído, para luego besar su frente.
-Te adoro Alice… gracias… por devolverme la felicidad.- Susurró y besó mi mano.
Se me hizo un gran nudo en la garganta y comencé a llorar. Jasper levantó el rostro asustado y comenzó a limpiar mis lágrimas.
-Alice, no… no llores mi amor.- Dijo mientras sostenía mi rostro con sus manos.
-No, me hagas caso, supongo que hoy estoy muy sensible.- Dije sonriendo.-Creo que la vida fue demasiado buena con ambos… al… permitirnos ser felices juntos. Porque, tú fuiste quien me mostró… la verdadera felicidad.- Dije entre sollozos.
Jasper me sonrió y me besó delicadamente en los labios. Muchas personas dicen que se ama de diversas maneras; De manera tierna, loca y apasionadamente, etc. Pero yo puedo asegurar que amo a Jasper de todas y cada una de las maneras en que un ser humano podría amar a alguien.
Holaaaaaaa!
Sé que las tomé por sorpresa! Por sus reviews, me di cuenta de que ninguna imaginó que ese sería el día en el que los dos tortolitos lo harían! Espero que les haya gustado *Sniff, sniff* quería que sea lo más romántico posible!
Waaaaaaaaaaaaaaaaaaa Alice es una suertuda! Y Jazz... *Susiro prolongado* pues no tengo palabras para describirlooooo =')
xoxo
Cris
Pd: No, aún no veo la peli =( tendré que esperar 15 días más. =( =s x'(
