Tuvimos que levantarnos temprano para desmontar el campamento. Estábamos algo tristes, pues este serpia el último día de nuestras vacaciones con los abuelos. Mañana muy, muy temprano, partiríamos para Houston. Incluso parecía que Ben y Helen estaban algo apesadumbrados, compartimos muy poquito tiempo juntos, sin embargo, les comencé a querer muchísimo. Juro que convenceré a Esme y a mi padre de venir a pasar aquí las vacaciones de verano.

Llegamos a la hacienda y pasamos la tarde completa con los abuelos. Edward la pasó muy bien escuchando más anécdotas bochornosas de Jazz y Emmett. La abuela decidió regalarme aquella fotografía de la que me había enamorado, se lo agradecí infinitamente.

Salimos a montar a caballo por un rato y a despedirnos de los trabajadores de la hacienda, lástima que no pudimos jugar la revancha del partido de fútbol con los pequeños, pues se encontraban en la escuela. Tuve que despedirme de Luna y Prince, no sin antes tomarles muchas fotografías para pegarlas en mi pared.

El rostro de mi novio era ilegible, parecía que estaba triste de partir, pero a su vez ansioso de ver a sus amigos. Me acerqué a él para abrazarle y darle un beso. Así como Jazz me da seguridad y confianza, sé que yo también se la doy a él.

Por la noche, quisimos darles una sorpresa a los abuelos, así que los seis nos pusimos manos a la obra para prepararles una cena especial ¡Y lo logramos!

-Chicos, ¡Todo ha sido delicioso!- Exclamó Helen, para luego limpiar la comisura de su labios con una servilleta.

-¿Cómo lograron que Emmett cocine?- Preguntó Ben riendo.

-Para tu información querido Ben…

-Abuelo.- Le corrigió Helen

-Abuelo, esta salsa, la hice yo solito.- Dijo mi hermano con rostro de suficiencia.- Eso me puso muy emotivo, e incluso, comencé a llorar.

-Eran las cebollas que picabas Emmett.- Dijo Jasper poniendo los ojos en blanco

Ben se carcajeó.- Cambiando de tema, espero de corazón que se la hayan pasado bien, muchachos.

-Todo ha sido genial y, de alguna manera, quisimos agradecerles con esta cena.- Dijo Edward, tan educado como siempre.

-Oh, cariño su compañía ha sido todo un placer.- Dijo con ternura la abuela.

-Espero que se decidan a venir por las vacaciones de verano.

-Definitivamente Ben. Aquí estaremos.- Le prometí.

-¿Estamos Edward y yo invitados también?- Preguntó Bella tomando la mano de Ed.

-¡Pero claro que sí, querida Bella! Esta es su hacienda niños, ahora ustedes son nuestros nietos postizos. Ah, pero eso sí, cuídate mucho, que todavía no estoy preparado para un biznieto.- Bromeó Ben. Bella sacó los ojos como platos y Edward se atoró con el agua, mientras el abuelo estallaba en carcajadas.

-Ben.- Dijo Helen mirándolo con desaprobación.

-Abuelita, es que Bella se presta para ese tipo de bromas.- Dijo mi hermano mientras se carcajeaba con Rosalie.

-Y tú, Rose, no permitas que Emmett te convenza, ¡hazlo sufrir!- Dijo el abuelo dando palmaditas en el hombro de mi amiga, quien paró de reírse de Ed y Bella.

-Eh, yo…- Balbuceó Rosalie.

-Esto es incómodo.- Dijo Emmett dirigiéndose a su abuelo haciendo una mueca.

-Deja a los chicos en paz, Ben.- Insistió Helen.

- Y tú Jasper, más vale que…

-¡Bien! Creo que ya es tarde…- Interrumpió mi novio con una sexy media sonrisa, levantándose de la mesa y tomando mi mano.

-¿Qué Ben?-Pregunté riendo.

-Que la cuides mucho y la trates como la princesa que es.- Dijo el abuelo, dedicándome una sonrisa.- Y eso va para todos, eh.- Añadió apuntando a Edward y Emmett.

-Lo juro.- Dijo mi Jazz mirándome sonriente.- No hace falta que me aconsejes eso, abuelo.

-Entonces más vale que te pro…

-¡Ben, ya es suficiente!- Le interrumpió la abuela mientras todos reíamos.- Viejo loco.- Añadió, negando con la cabeza.

-Loco y todo, pero así me quieres.- Dijo Ben levantándose para besar la mejilla de Helen.

Luego de la cena y dejar la cocina limpia, fuimos a empacar nuestras cosas y tener todo listo. La idea de tener que partir me puso algo melancólica, pero al mismo tiempo, estaba ansiosa de conocer a los amigos de Jazz y conocer todas las famosas tiendas de Houston. Además, quería poner en marcha mi plan de "reconciliación" entre Jasper y su padre. Para esto, había hablado con Helen, y aunque no le gustó mucho la idea, accedió a darme la dirección de la compañía en la que trabaja Joseph.

Lo triste de la situación, es que noté que Helen se refería al padre de Jazz con cierta molestia. ¿Podría ser tan malo como me lo dan a notar? Sinceramente, no lo creo. O al menos, espero que no.

Terminé de empacar y me eché bocarriba a en la cama. Cerré mis ojos recordando lo bien que pasé estos días con los abuelos, con mis mejores amigos y con mi novio. Reí, recordando sobre todo, lo bien que me la había pasado con mi novio justo aquí. De repente, como si le hubiese llamado telepáticamente, Jazz entró silencioso a la habitación.

No tuve que abrir mis ojos para saber que era él. Seguí inmóvil sobre la cama, sonriendo. Sentí que se ubicó a mi lado, me abrazó por la cintura y reposó su cabeza sobre mi hombro.

-¿Ansioso por ver a tus amigos mañana?- Pregunté acariciándole el rostro.

-Sí, muero por que los conozcas ¿Y tú, Alice?

-Por supuesto que sí… Ya quiero verlos.- Le respondí. Nos quedamos así abrazados, sin decir una sola palabra por un buen rato.

-¿Sabes algo?-Preguntó mi novio interrumpiendo el silencio.

-Sí, lo sé.- Dije riendo

-Pero aún no te he dicho nada.-Dijo mi novio levantando la cabeza para mirarme.

-Sé una sola cosa. Sé que tengo el novio más romántico, atento y endemoniadamente sexy de toda la galaxia.

-Harpas que me sonroje.- Dijo Jasper divertido.

Me carcajeé, nunca me esperé una respuesta así por parte de mi novio, de veras que fue un shock.

-¡Jazzy!

-¿Qué?

-¿Desde cuándo das ese tipo de respuestas?-Pregunté entre carcajadas.

Él rió entre dientes.- Te dije que me devolviste la alegría.- Besó mi mejilla.- Hermosa princesa.

-Tú harás que me sonroje.- Dije dándole un manotazo. Tomé su rostro con mis manos y lo atraje más cerca.- Y volviendo a la conversación, ¿Qué es lo que querías decirme?

-Ah, sí… que te amo

-También yo Jazz.- Susurré.

Besó con dulzura mis labios, yo entrelacé mis dedos en su precioso cabello color miel. Mi mente revivió todas aquellas imágenes y comencé a sentir las mismas emociones de aquella tarde en la que él y yo fuimos uno. Comencé a agitarme, pero él se detuvo y rió entre dientes.

-Ya tendremos más tiempo.- Me susurró al oído.

Yo asentí extasiada, sin abrir mis ojos. Es que ¿Qué podía hacer? Sus besos me aturdían tanto, que me perdía en el tiempo y en el espacio. Ni siquiera había recordado que los abuelos y los chicos, entre ellos mi hermano el inoportuno, se encontraban en la casa.

-¡Júralo!- Exclamé abriendo los ojos.

Jazz rió.- Lo juro.- Me guiñó un ojo y me dio un delicioso beso de buenas noches para luego salir de la habitación.

Apuesto que fui la primera en pie la mañana siguiente. Me levanté muy animada y lista para ir a Houston. Puse énfasis en mi atuendo, quería algo que dijera; soy madura, cool, natural y sexy. Así que usé mis Jeans favoritos de Stella McCartney, una top color celeste Splendid y decidí estrenar las botas que había comprado el día en el que me encontré con… ¡María!

¡Por todos los cielos! Lo había olvidado por completo. Tenía que comunicarme con mi padre para comentarle sobre María. Apenas llegue a la ciudad, lo llamaré para que se ponga en contacto con alguno de sus amigos.

-Tonta, tonta, tonta ¿Cómo pudiste olvidarlo Alice Cullen?- Dije golpeándome la frente con la palma de la mano.

Tocaron la puerta de la habitación, Jasper entró mirándome de pies a cabeza, sonriendo gustoso.

-Hola ¿Te gusta?- Pregunté dando una vueltecita.

-Me encanta.- Respondió, tomándome de la cintura para acercarme a él y besarme.

Jasper tomó mis maletas y bajamos juntos a la estancia. Una vez que todos estuvimos listos, partimos hacia el aeropuerto. Llegó la hora de despedirnos de los abuelos. No hubo lágrimas, pero sí muchos besos y abrazos. La abuela nos había llenado a todos de su rojo labial. Estoy segura de que me harán mucha falta.

Esperamos hasta que finalmente tomamos nuestro vuelo. Rose estaba entusiasmada, pues Houston tiene las mejores boutiques de Texas. Además, teníamos que hacer compras como evidencia, pues eso era lo que le dijimos a Charlie y a la madre de Rose para que las chicas puedan venir.

Jasper había llamado a Peter desde el aeropuerto, él y su novia irían a recogernos para luego llevarnos al hotel en el que hicimos las reservaciones.

Finalmente, aterrizamos y el sol brillaba esplendoroso, eran las 12 de la mañana y mi estómago rugía por el hambre que sentía. Es que esa comida de avión, nunca me dejaba satisfecha. Sin embargo no hubo tiempo de detenernos por algo de comer, porque en cuanto pisamos el aeropuerto de Houston, Jazz recibió una llamada.

-¡Peter!-Exclamó mi novio emocionado y riendo.- ¿Ya están aquí? ¡Perfecto!... Sí acabamos de llegar…-Mi novio rió.- Bien, allá vamos.

-¿Están aquí?-Preguntó Emmett

-Sí, dijeron que están esperando en el lobby principal.-Respondió mi novio tomándome de la mano. Me ponía tan feliz ver a Jasper tan dichoso.

-¡Qué esperamos!-Exclamé emocionada.

Tomamos nuestro equipaje y nos dirigimos hacia el lobby principal del aeropuerto. Una vez ahí, vimos a una pareja. Ambos con un estilo algo dark, el muchacho era casi tan alto como Jazz, tenía una cabellera más rubia que la de Rose, y le llegaba al hombro. Su sonrisa era muy linda y cálida. La chica estaba sentada en su regazo y saltó a momento en el que vio a Jasper. Ella era menudita como yo, tenía cabello largo y rubio, casi del mismo tono que el de su novio.

-¡Bienvenido a casa!- Le gritó a mi novio para luego abrazarle bruscamente. Mi novio despeinó la melena de su amigo.

-¡Y a mí no me extrañaste!- Exclamó Charlotte saltando a la espalda de mi novio.

-¡Claro que sí niña demente! Los extrañé mucho a ambos.-Dijo Jazz, quien tomó mi mano.-Chicos, ellos son Peter…

-Sean bienvenidos.- Dijo Peter sonriéndonos.

-Y Charlotte.- Dijo mi novio señalando con la mano a su amiga. Ella saludó con la mano.

-Chicos, ella es mi Alice.

-Hola… ¡es un placer!-Dije mirándoles a ambos.

-Ella es la culpable de lo cursi que te has vuelto.- Dijo Charlotte mirando con ironía a mi novio, quien puso los ojos en blanco.

¿Será que le desagrado? ¿Ahora qué fue lo que hice? No entiendo, fui amable, es decir… ¡No hice nada! Bien, tal vez tengo que tranquilizarme y no tomarme personal ese comentario.

-Él es mi primo Emmett…

-Que hay de nuevo.- Dijo mi hermano chocando manos tanto con Peter como Charlotte.

-Ella es su novia Rosalie…-Mi amiga los saludó con la mano

-Ellos son Edward y Bella, amigos de la preparatoria.- Ambos saludaron igual que Rose.

-¡Es genial que nos acompañen! ¿Cierto Charlie?

-Sí.- Dijo ella, asintiendo y sonriendo.- Les parece si los llevamos al hotel, se instalan ¡y salimos a rockear por la ciudad!

-¡Seguro!- Secundó Emmett

-Por cierto Jazz, Annabelle te extrañó mucho.

¡No! ¿Quién mierda era Annabelle? Saqué los ojos como platos y las chicas se dieron cuenta de cuánto me sobresalté.

-¿Quién es Annabelle?-Pregunté entre dientes simulando una sonrisa.

-Es la primara guitarra eléctrica que Jazz y yo compramos con nuestros ahorros.- Dijo Peter dándome unas palmaditas en la espalda para que me calme.

-Oh, entiendo.- Dije Aliviada

Emmett y Edward se carcajearon.

-¿Eres celosa?- Me preguntó Charlotte con rostro de ironía.

-Mucho.- Dijo Emmett riendo. Rose le dio un manotazo

-No es tu asunto osito.

Charlotte rió.- Pues hubiese sido mejor que dejes esos celos en California niña. Jasper tiene muchas fans aquí.

-Exageras.- Dijo Jasper riendo.

-Necesito ir al tocador.- Dijo Bella tomándome del brazo.- ¿Me acompañas?

-Claro.- Dije sin dejar de mirar a la odiosa amiga de mi novio.

-Voy con ustedes.- Dijo Rose tomando mi otro brazo. Caminamos hacia el tocador.

-No sé por qué pero al parecer, no le agrado a Charlotte.- Dije cruzando los brazos sobre mi pecho.

-No le hagas caso, parece que es algo molesta, pero es todo.- Dijo Rose mientras se arreglaba el cabello.

-No dejes que te afecte, Alice. A mí me pareció agradable. Tal vez solo quiso molestarte un poco.-Dijo Bella lavando sus manos.

-Mmm, puede ser. Tienen razón, además Jasper dijo que Peter era como su hermano mayor. Imagino que Charlotte también es como si lo fuese.

-Sí, una molesta hermana mayor.- Dijo Bella riendo.

Espero que sea así porque no quisiera que nos llevemos mal. Además no entiendo su actitud, es ridícula, ni siquiera me conoce. Tendré una buena actitud con ella solo por Jasper.

Volvimos con los chicos y partimos hacia el hotel. Peter fue muy amable con todos desde el principio, él me agradó mucho. Lástima que no puedo decir lo mismo de su novia. Lo más extraño, es que congenió muy bien con Bella comenzaron a platicar sobre libros de Shakespeare. Incluso se carcajeaba de lo lindo con Emmett ¡Sí hasta con mi hermano! Mientras yo era un cero a la izquierda. Si las cosas seguían así, tendría que encararla. No tiene motivos para tratarme de esa manera.

-Bien, es mejor que nos instalemos en nuestras habitaciones.- Dijo Rose repartiendo las tarjetas.

La habitación de mi novio estaba junto a la mía. Rosalie había distribuido de manera muy inteligente las tarjeras. Escuchaba el griterío en la habitación de mi novio. Entré y sus amigos estaban ahí ayudándole a desempacar.

-Y ¿vamos al club hoy o no?- Le preguntó a mi novio.

-No lo sé, déjame consultar con los chicos… las chicas tenían planes para…

-Jazz.- Le interrumpí antes de que suelte eso de la salida de compras con las chicas.- ¿Qué club?

-Un club de música en vivo, es genial Alice, siempre hay escenario abierto, eso quiere decir que cualquier banda que se presente, puede tocar y déjame decirte que tu novio siempre se luce en el escenario.- Dijo Peter mientras jugueteaba con el cabello de su novia.

-¡Que genial!- Dije frenándome antes de aplaudir y dar brinquitos, pues sabía que si lo hacía, Charlotte me asesinaría con su mirada.- ¿Y tocarías?- Le pregunté a Jazz.

-¡Tiene que!- Exclamó la rubia

-No hemos practicado...

-Pero no hace falta practicar, sabes que siempre lo hacemos bien. ¿O el problema es tu noviecita celosa?- Preguntó enarcando una ceja.

-Charlie.- Le interrumpió Peter, ella puso los ojos en blanco.

-Jazz, anímate… sé que lo harás genial.- Le tomé de la mano y le sonreí tratando de hacer caso omiso al torpe comentario de Charlotte.

Almorzamos todos juntos, de veras me sentía incómoda, Jasper lo notó. Traté de disimular, pero no pude. Nos levantamos de la mesa al terminar.

-¿Que ocurre Alice?-Preguntó mi novio acorralándome con sus brazos en la pared.

Fruncí los labios.-Nada

-Alice, sé que nada, significa en realidad todo.-Dijo levantando mi mentón.

-No le agrado, lo sé.- Dije dedicándole una mirada de pocos amigos a la detestable rubia menudita que reía con mis amigos.

-Sí le agradas, Alice ¿Por qué piensas lo contrario?

-Porque lo sé… Se comporta extraño. ¿Qué fue lo que les dijiste sobre mí?... ¿Tiene también problemas con las porristas o es alérgica a los colores pasteles o…?

Jaspe rió.- No, mi amor.

-¿Entonces?

-Mmm es que ella y tú son muy diferentes además, ella está loca…

-También yo… ¡tenemos algo en común! ¡Deberíamos llevarnos bien!

Él rió nuevamente.- Es solo que… nunca se imaginó que bueno, saliera con alguien como tú. Piensa que somos muy…

-Opuestos…

-Exacto.- Dijo Jasper asintiendo.

-¡Y a ella que le importa! ¿Los opuestos se atraen o no? Solo míralos a ellos.- Tomé el rostro de mi novio con mis manos e hice que gire su cabeza para mirarles.- Peter es agradable y ella… es… una asocial.

Mi novio rió una vez más.- Deja de reírte.- Dije frunciendo el ceño.

-No le prestes atención.- Besó mi frente.- Solo dale tiempo de que te conozca.

Resople.- Bien, solo por ti.

-Te amo, Alice Cullen y eso es lo único que debe importarte.- Jasper me besó y logró hacerme sonreír.

-Vamos a llevarlos a un club con música en vivo. La mayoría de bandas que se presentan, tocan rock and roll, así que vístanse para la ocasión. Eso implica, cero colores pasteles.-Dijo Charlotte mirándome con su sonrisita sarcástica.

-Charlie y yo los esperaremos aquí.- Dijo Peter abrazando a su novia malvada, malvada e injusta.

-Respira Alice, respira.- Me lo repetía una y otra vez.

-Jazzy… ¿qué demonios quiere tu amiga que use?-Dije sin ánimo.

-Usa lo que tú quieras mi amor. Y no veo por qué tienes que cambiarte si luces preciosa con lo que llevas puesto.

-Porque dijo cero colores pasteles.- Dije tratando de imitar su voz. Luego sonreí.- Bien, te sorprenderé.- le dediqué una media sonrisa.

-Siempre lo haces.- Jazz me besó.

Entré a mi habitación y busqué entre las cosas que había empacado un conjunto color negro, aquel color me deprimía, es más… En la industria de la moda, el negro no se considera un color. Sin embargo tenía que ir vestida para la ocasión y de alguna manera Charlotte tenía razón ¿Cómo ir a un club de rock vestida de celeste? Bien, Dior decía "debes ser versátil, sin dejar de ser tú"

-Perfecto.- Dije mirándome al espejo. Usé un mini vestido holgado color negro con apliques color gris, leggins negras, botines y un abrigo corto tres cuartos grisáceo.

Fui directo a la habitación de Rose y como siempre, se veía increíble. Ella había optado por el color negro entero y bueno, Bella… La encontramos recostada junto a Edward sin haberse alistado. Pero Rose y yo la arrastramos para arreglarla. Definitivamente, a Bella no le lucía bien el color negro completo, se veía mucho más pálida que de costumbre. Así que Rose y yo optamos por mezclar negro y rojo.

Luego de alistar a Bella y dejar a Edward impactado con la transformación, fui a la habitación de Jazz, en donde escuché a habar a Charlotte. Me quedé detrás de la puerta.

-No es que sea mala persona, es solo que nunca lo imaginé con una niña así…

-Pero ¿No te das cuenta de lo feliz que está Jasper? ¿Hace cuánto no lo ves sonreír y bromear de esa manera?- Esa era la voz de Peter.

-Supongo que… hace mucho. Pero es que tampoco quiero que mi amigo cambie por su culpa…

-Él ha cambiado para bien Charlotte ¿Qué no te das cuenta?-Dijo Peter en tono de regaño.- Charlie, Jazz está mucho mejor que antes, has leído sus e-mails, sabes lo mucho que ama a Alice y sabes todo lo que ella ha hecho por él. Además, sabes que Jasper nos sigue queriendo. Aunque estemos locos.

-¿Y si se convierte en un niño bonito de California? ¿Crees que nos volverá a hablar? Bueno, no me importaría, porque de todas formas no quisiera un amigo así.

Peter rió.- Ya deja de ser tan quisquillosa Charlie y dale una oportunidad a Alice. Te comportas como si fueses la madre de Jasper, ya relájate.- Dijo Peter riendo.

-Puede ser que sea algo sobreprotectora. Pero Peter, tú y yo sabemos por todas las cosas duras con las que Jazz ha tenido que lidiar. No quisiera que esa "California girl" lo lastime o algo…

-Charlie, sabes que Alice no es así. Jasper nos lo ha dicho.

De repente sentí que Jasper me abrazó por detrás y me besó en la mejilla, dejé de escuchar.- Mmm, pero que belleza.- Me susurró al oído.

Me volteé.- ¿De veras te gusta?- Pregunté sonriendo coquetamente. Jasper me besó y entramos abrazados a la habitación.

-¡Vaya! Luces bien Alice

-Gracias Peter.- Dije algo avergonzada. Y aún más avergonzada luego de que Charlotte me miró y me sonrió.

-Jazz, creo que tengo que ponerle unas monedas más al parquímetro ¿Me acompañas?

-Seguro Peter.- Dijo mi novio saliendo de la habitación guiñándome un ojo.

¡Era un complot! ¡Querían dejarnos a mí y a Charlotte solas! Ella me miraba sin decir ni una sola palabra, así que yo decidí romper el incómodo silencio.

-Y… ¿Tocas algún instrumento?

-Tres.- Dijo asintiendo.- Guitarra, bajo y batería.

-Wow, es genial yo quise…

-Escucha, Alice…- Interrumpió Charlotte tomándome por sorpresa.- Disculpa si te fastidié con mis comentarios.- Dijo mientras se rascaba el cuello.

-Ah, pues no fuiste de lo más amable…

-Lo sé y por eso me disculpo. Es solo que… bueno… no importa…

-Piensas que no soy lo suficientemente buena para él…

-No, niña… no pienso eso.- Espetó ella con una mueca.

-¿Entonces?

-No quiero que mi mejor amigo salga lastimado, es todo.

-¿Por qué piensas que podría lastimarle?-Pregunté asombrada.

-Pues, el chico está más que ilusionado contigo, cariño.- Charlotte hablaba de una manera muy cortante y seca.- Hasta tiene rostro de tonto por lo enamorado que está.- Curvó los labios en una media sonrisa. Supongo que esa era la tosca manera de decir que su amigo está feliz.

-Yo… sería incapaz de herirle, primero muerta antes de dañarle. Yo lo amo Charlotte… él me ha cambiado por completo.- Me senté sobre la cama.- Él me ha enseñado tanto… nunca he amado a nadie como lo amo a él. Y estoy segura de que nunca amaré a alguien del mismo modo en que amo a Jasper.

Ella sonrió y se sentó junto a mí mientras miraba pensativa el suelo.- ¿Sabes?

Le miré a los ojos. Esa mirada odiosa y esa sonrisa petulante, se habían desvanecido. Ahora me miraba diferente, de una manera amigable… o algo parecido.

-¿Qué cosa?

-Él dijo las mismas cursilerías de ti.- Dijo riendo.- Y me alegra.- Añadió poniendo su mano sobre mi hombro.- Bienvenida, Alice.

Le sonreí.- Gracias.

Charlotte se levantó y salió de la habitación. Qué bien que hayamos podido dejar las cosas claras. De alguna manera, pude entender a Charlotte, yo no presencié lo que Jazz tuvo que sufrir con lo de su madre y con el tema de su padre. Pero ellos sí, así que no puedo poner en tela de duda las palabras de mi novio, cuando me dijo que ellos eran los mejores amigos que pudiesen existir.


Hi chicas!

Awwwww...aaaaaaawww...aaaaaaaaaaawwwwwww! Acabo de ver la película =') Hermosaaaaaaaa! Me encantó! Me hizo amar más a Jasper y Alice *.* ¿Puede ser eso posible?¿Más de lo que les amabas? Siiiiiiiiiiiiiiii!

Aww, espero que les haya gustado el capi de hoy! Tengo que aclarar, que Annabelle es el nombre de la guitarra de Jackson Rathbone *Babea con rostro de idiota*

XOXO

Cris