Después de la cena, Peter y Charlotte nos llevaron al hotel. Me sentía realmente cansada por todo el ajetreo de la mañana y la tarde. Bueno, más que cansada, me sentí muy tensa, Jazz se percató de mi estado. Así que entramos a su habitación, hizo que tome un baño muy caliente. Salí del cuarto de baño con una bata, él me esperaba sonriente.
Le sonreí y él se arrodilló sobre la cama, hizo que me siente y comenzó a masajear mis hombros. Wow, se sentía increíble, era realmente lo que necesitaba.
-Me tienes demasiado mimada Jazzy…
-Tú también a mí.- Me susurró al oído, besó mi mejilla y continuó con su masaje. ¿Podría haber sobre la Tierra un hombre más tierno que mi Jazz? Simplemente, no.
-¿Te divertiste con las chicas?
-Sí mi amor.- Bostecé, mi novio rió entre dientes.- ¿Qué tal la tarde con los chicos?
-Tuvimos un buen tiempo…
-¿Y de qué platicaron?
Mi novio rió entre dientes.- De todo un poco, ya sabes… y la mayoría del tiempo estábamos pendientes del partido.
-Extrañaste mucho a Peter ¿Cierto?- Pregunté mientras subía mis piernas a la cama.
-Los extrañé, sí… Creo que fue una buena idea el haber venido.
-¡Claro que sí!-Exclamé sonriendo.
Jasper se recostó, yo me recosté a su lado y le abracé. Mi novio se quedó pensativo mientras acariciaba mi espalda.
-¿En qué piensas?- Pregunté levantándome para mirarle.
-Mmm nada en especial…
-Hey… no me mientas…
-No te miento.- Rió entre dientes.
Le miré fijamente y enarqué una ceja.- Dilo.
-Es algo tonto.
-¿Qué es Jazzy?
-Es que pensaba en… no sé, ¿Serías capaz de hacer lo mismo que Peter y Charlie? ¿Eso de vivir, juntos?
Sonreí encantada.- ¡Claro que sí! No lo pensaría dos veces Jazz.- Le besé la mejilla.- Aunque tendrías que esperar a que termine la prepa.
Él rió entre dientes.- ¿Cómo crees que reaccionaría Carlisle? Me llevaría a su dulce y mimada Alice.
-Tendrá que superarlo.- Dije riendo.
-¿No creer que quisiera que nos casemos primero?
-Mmm no lo sé.
Sentí que me ruboricé al imaginar a mi Jazz charlando con mi padre sobre nuestra boda. Aunque la idea era muy pasada de moda, me emocionó mucho. Jasper me miraba sonriente, tal vez tratando de descifrar lo que pensaba.
-Jazz, ¿Qué piensas del matrimonio?- Pregunté riendo, era ridículo hablar sobre este tema considerando la edad que ambos teníamos. Pero le tenía la suficiente confianza a mi novio, como para platicar de cualquier tema.
Me miró pensativo.- No es un concepto que tenga claro, aún.
-Tampoco yo…
-No es cierto.- Dijo riendo entre dientes.- Todas la chicas lo tienen muy claro.
-No todas, créeme… Bueno, tal vez la mayoría sueña con casarse algún día… y encontrar a su hombre ideal, pero yo no tengo prisa.- Jasper sonrió.- Porque… yo ya lo encontré y lo tengo a mi lado.
Abracé a mi novio con fuerza y enrosqué mi pierna en su cintura.
-Mi Alice, mi Alice, mi Alice.- Canturreó y luego besó mi frente.
A la mañana siguiente, los chicos decidieron llevarnos a Zuma Fun Center, un parque de diversiones. Salimos del hotel como a las 10 de la mañana, me sentía muy animada, estaba lista para toda la diversión. Lástima que este sería muestro último día en Texas, aunque este viaje nos ha dejado sumamente contentos a todos.
-¡Oh, esto está de lujo!- Exclamó Emmett, cuyos ojos brillaban de tanta felicidad. Tomó la mano de Rose, quien sonreía al verlo tan dichoso. Es que llevar a mi hermano a un parque de diversiones, era como llevar a un niño a la juguetería.
-¿Qué hacemos primero?-Preguntó Edward.
-¿Le parece si subimos a aquella montaña rusa?-Propuso Charlotte apuntando hacia la atracción más gigantesca.
-¡Seguro!- Exclamó Jazz
Bella sacó los ojos como platos.- Wow
-Si no quieres, no subimos.- Dijo su novio tomándole de la mano.
-No, no, no.- Bella parpadeó varias veces.- ¡Claro que quiero subir!
-¡Que esperamos! ¡Que esperamos!- Exclamó Em ansioso.
-Yo los espero abajo.- Dijo Rose, con rostro temeroso.
Emmett sacó los ojos como platos.- ¡Rose! ¡Ángel mío! De ninguna manera.
-Osito, tengo pavor a esos juegos…
-Pero voy a estar junto a ti, mi amor.- Dijo Emmett con un puchero.
-Anímate Rose.
-¡Alice, sabes que detesto esas cosas!
-Pero solo has subido una vez a una montaña rusa, y hace mucho.- Le recordó Bella.
-Con aquella vez, tuve suficiente.
-Vamos Rose.- Le animó Peter.
-Además, la segunda vez, es mejor que la primera.- Dijo mi novio abrazándome por detrás. Sonreí ante aquel comentario.
Mi amiga resopló.- Ok
-¡Sí!- Exclamó contento su novio.
Caminamos hacia el juego, tomé la mano de Jasper y me sonrió.
-Así que… la segunda vez es mejor que la primera ¿Eh?- Le dediqué una sonrisa traviesa.
Me dedicó una sexy y traviesa media sonrisa.- ¿Tú qué opinas?... ¡Ouch!- Exclamó pues le pellizqué el brazo por lograr hacerme sonrojar.
Subimos a la montaña rusa, tomé algunas fotografías con mi celular de mi novio y yo gritando y riendo como locos. Y una, en la que nos besamos, no sé cómo pudo quedar tan preciosa.
-¡Te amo Jazz!- Grité mientras estábamos de cabeza.
-¡Te adoro Alice!- Gritó Jasper emocionado.
Bajamos, Bella se había mareado un poco y Edward la llevaba en su espalda. Rose estaba despeinada y un poquitín pálida, mi hermano tenía una gran sonrisa y también las marcas de las uñas de Rosalie en su antebrazo derecho.
Tomamos muchas fotografías del parque con los chicos. Una de mis favoritas fue en la que Bella, Charlie, Rose y yo nos abrazábamos comiendo algodón de azúcar. Me encantaba otra, en la que Emmett, Peter, Edward y Jasper montaban los unicornios del carrusel. Era realmente graciosa.
Subimos a otras atracciones y poco a poco Rose fue perdiendo el miedo y disfrutó mucho de los juegos. Incluso, dio otra vuelta en la montaña rusa.
Emmett gastó 20 dólares en la máquina que usa una garra para obtener un muñeco de felpa.
-¡Otra vez!- Exclamó, insertando otra moneda. Rose lo miraba y negaba con la cabeza.
-¡Déjalo ya! Intenta con otro juego.- Dijo Jasper molesto.
-¡No! Mi ángel tendrá su muñeco de felpa.
-Hazlo más despacio… con más paciencia.- Le aconsejó Edward a mi terco hermano.
-¡Volvía fallar… Ya deja de distraerme Edward!- Mi hermano buscó otra moneda en su bolsillo.
Ed puso los ojos en blanco.- Observa.- Hizo a un lado a Emmett e insertó una moneda, y en un dos por tres, mi amigo logró sacar un muñeco.
-¡Qué!- Exclamó Emmett rabioso.
Edward le entregó el muñequito a Bella y la besó, mi amiga se sonrojó.
-Gracias.
-Mejor intenta con el "Medidor de Fuerza".- Le sugirió Charlotte a mi hermano.
Acompañamos a Emmett a que midiese su fuerza, tenía que golpear una almohadilla con un martillo enorme y lograr que una bala suba lo más arriba. Charlotte no se había equivocado al darle esa opción y Em logró ganar una muñequita para Rose.
Jazz probó suerte arrojando la pelota contra una pila de botellas. Pero Peter lo hizo más rápido, así que se levó el premio, era una casita de chocolate. ¡Bah! A quien le importa, de todas maneras me colgué del cuello de mi novio para besarle.
Entramos a la casa de los espejos y reímos a más no poder, la pasamos muy bien. Luego manejamos Go-karts y Bella demostró ser la peor conduciendo, pero por reírme tanto de mi amiga, luego yo demostré ser un asco en el mini golf.
Llegó la noche y el parque se veía mucho más bello con todas las coloridas luces de los juegos. Jasper me tomó de la me y me sonrió, ambos fuimos a la rueda de la fortuna, como aquel fabuloso día en el que nos reconciliamos. La vista era fantástica, los rascacielos de Houston eran impresionantes. Me estremecí por la ligera ventisca de la noche, mi príncipe lo notó, me abrigó con su chaqueta y me juntó más hacia él.
-Jasper, todo es tan perfecto cuando estoy contigo.
-Siento lo mismo contigo, Alice. Es como si todos los días viviera un sueño.
Le pellizqué.- Es real.- Ambos reímos, metí mis frías manos en los bolsillos de la chaqueta y sentí una bolsita de terciopelo, la saqué inmediatamente.
-Oh, no.- Dijo mi novio entre dientes.
-¿Qué es?-Pregunté entusiasmada tratando de abrirla. Jasper sostuvo mis manos entre las suyas.
-¿Me permites?-Preguntó mirándome a los ojos. Bajamos del juego, él me tomó de la mano y continuamos caminando.
-¿Qué es Jazzy?
-Bien, quería dártelo esta noche en el balcón del hotel… Pero en vista de que no gané ni un solo premio para ti aquí.- Rió entre dientes.- Y además, no aguantarás la curiosidad.- Abrió despacio la bolsita y me dedicó una mirada juguetona.
-¡Jazzy!
Rió y luego me mostró el bello presente.
-¡Santo Cielo!- Exclamé al ver la preciosa cadena de plata con un dije de dos corazones entrelazados. Uno de los corazoncitos tenía incrustaciones de cristales de colores aqua.
-Es solo un detallito.- Dijo mi novio con modestia y se acercó a colocarme su precioso regalo.
-Es precioso, perfecto, bellísimo… Gracias, Jazz.- Le besé.
-Me alegro de que te haya gustado…
-¡Me encanta! ¡Y combina con todo!
Jasper rió, me abrazó y besó mi hombro.- Resulta que uno de los corazones, complementan uno al otro ¿Lo ves?- Tomó el dije con dos de sus dedos.
-Sí, que sí.
-Además, el corazón con los cristales es lo que le da belleza y alegría a la pieza… Es, así como tú.- Dijo mi novio con una mirada tierna en el rostro.
-Pero si te fijas bien, el corazoncito con los cristales, quedaría incompleto sin el otro corazoncito, quedaría como en el aire. Porque, si miras con atención… el corazón sin cristales es lo que mantiene al otro corazón en su lugar.- Mi novio sonrió.- Además hace que la pieza no se vea infantil.- Reí.
-Quiero que nuestros corazones permanezcan así siempre, como los del dije.
-Y así será mi amor.- Le susurré al oído.- Te amo.
Jazz rió entre dientes y me levantó del suelo, mis pies quedaron suspendidos en el aire, mientras mis brazos rodeaban su cuello.
-Te amo y te amaré por siempre, Alice.
-También yo Jazz.- Acaricié su cabello y me perdí en sus bellos ojos.
Nos reunimos nuevamente con los muchachos, comían banderillas. Rose estaba con mostaza en los labios. Al parecer, Emmett no solo había logrado trasformar el complicado carácter de Rose, sino, también se encargó de trasformar sus gustos alimenticios.
-¡Yummy!- Exclamé contenta.
-Vengan chicos, están deliciosas.- Dijo Bella, para luego dar un mordisco a su banderilla.
-Pero no coman muchas. Peter y yo queríamos prepararles una cena especial.
-¿Cocinas Peter?-Preguntó maravillado Edward.
-Sí y lo hace mejor que Charlie.- Respondió mi novio riendo, ella le propinó un manotazo en el brazo.
Peter se encogió de hombros.- Tengo mis dotes culinarios.
-¡Tenían que habérmelo dicho antes!- Exclamó Rose horrorizada al ver la mitad de su banderilla.
-Si quieres me la como por ti.- Le propuso Emmett sonriendo.
-¡Es tu culpa que coma este tipo de cosas oso!- Le reclamó Rosalie.
Emmett la abrazó por detrás.- Luego podremos quemar todas esas calorías.- Le susurró al oído. Pero yo puede escucharle porque estaba a su lado. Mi amiga rió disimuladamente.
-Entonces ¿Nos vamos?-Preguntó Charlotte.
-Claro que sí.
Llegamos al acogedor departamento de los chicos, Peter encendió el estéreo, al principio eran ambos quienes estaban en la cocina, mientras Rose y Em bailaban, Edward y Bella se abrazaban mirando la luna por la ventana, y Jazz y yo charlábamos en el sofá.
Luego nos fuimos sumando para darles una mano con la cena. Fue gracioso pues éramos 8 personas, en una cocina pequeñita. Pero Charlie supo organizarnos, Peter nos daba instrucciones y se carcajeaba si hacíamos mal algo.
-¡No, Em! Primero pela las zanahorias antes de rayarlas… Y Jasper…
Mi novio le sonrió con inocencia a su amigo.
-¡Te dije en rodajas!
-Pero en cuadraditos…
-¡Rodajas!
-Sí señor.- Jasper rió y puso los ojos en blanco.
Peter se acercó a Edward.- Vas bien.
-¿De veras?-Peguntó Ed, incrédulo.
-No.- Peter se carcajeó y todos nos unimos a sus risas.
Terminamos, el menú era fabuloso y todo se veía fantástico. Como entrada, comimos una ensalada griega, como platillo principal lasaña con salsa bechamel. No solo se veía fantástico, también sabía fantástico. Como postre nos servimos tarta fría de limón, la especialidad de Peter.
Charlotte se encargó de preparar un coctel Cosmopolitan, haciendo memoria al vestido rosa que tuvo que usar ayer. Brindamos por los nuevos amigos. La bebida, estuvo deliciosa, pero fuerte, creo que se me subió un poquitín a la cabeza.
-Esperamos que regresen pronto muchachos.- Dijo Peter.
-¡Seguro que sí!- Exclamé contenta, con la copa en mi mano.
-Ha sido genial conocerlos muchachos.- Dijo Charlotte sonriendo.
-Han sido unos días magníficos.- Aseveró Bella
-Jasper no exageraba al decir que estaban locos.
-Oh, gracias Em.- Dijo Peter riendo.
-De veras que les agradecemos por toda su hospitalidad, la hemos pasado en grande.- Dijo Rose contenta.
-Y nos han hecho vivir cosas diferentes.- Dijo Edward tomando a su novia de la mano.
-La vida se trata de eso chicos. De vivir todas las experiencias nuevas que vengan. ¿Saben? La vida es una aventura. Recuerden que no estaremos aquí para siempre, ustedes deben se arriesgados, tomar todas las oportunidades que se les presenten. Porque… es ahora o nunca. No tengan miedo y vivan.
Wow… Peter tenía mucha razón, la vida es una aventura. Mis amigos y yo meditamos en aquellas palabras, que fueron breves, pero muy significativas. Creo que todos teníamos riesgos que correr, alguna locura que hacer y decisiones qué tomar.
Nos quedamos charlando hasta tarde y luego los chicos nos llevaron de vuelta al hotel. Mi novio se quedó conmigo, esta vez, en mi habitación. Estábamos recostados charlando sobre lo bien que la pasamos en el parque de diversiones. El silencio reinó, pero pese a que era muy tarde, todavía no quería dormir. Recordé las palabras de Peter.
-¿Jazz?
-¿Si?
Me situé sobre él, con mis piernas una a cada lado de su cintura. Le miré fijamente.
-¿Qué opinas sobre lo que dijo Peter en la cena?
Mi novio dejó reposar sus manos sobre mis muslos.
-Creo que es cierto. La vida es una sola… Creo que tomar riesgos e lo que la vuelve… excitante.
-Definitivamente… si no nos hubiésemos arriesgado a salir a la playa, aquella noche.- Sonreí al recordar nuestro primer beso.- No estuviésemos así.- Me incliné para juntar mi frente con la suya.
Tomé su rostro con mis manos para besarle, sus manos subieron a mi cintura para ceñirme fuertemente a su cuerpo. Sus labios se movían de manera intensa, el aire comenzó a faltarme y la cabeza comenzó a darme vueltas.
-Te amo Alice, Te amo.
Me entregué a él una vez más. Jasper era el amor de mi vida y no tenía duda de aquello, nuestro amor era real, más real que el sol. Aquella noche juré para mis adentros que correría cualquier riesgo que fuese necesario, solo por él.
Hola Chicas!
Lamento haberme terdado xD Espero que les haya gustado el capi de hoy... me divertí mucho escribiéndolo! =) y suspiré mucho también!
Falta poquito para que termine *se seca la lágrima* trataré de actualizar antes!
xoxo
