La despedida tuvo que ser muy breve, tuvimos que volar hacia el aeropuerto o perderíamos nuestro vuelo a California, todo gracias a Rose y Emmett.

Fueron los únicos que no estuvieron listos esta mañana. Según mi hermano, su despertador no sonó y según mi amiga, tuvo que buscar su cámara de fotos pues no la encontraba por ningún lado, además tuve que ayudarle a empacar las compras que había hecho. Sí claro… Chicos, no nacimos ayer.

A diferencia de la bienvenida, Charlotte se despidió de mí con un caluroso abrazo y hasta pude convencerle de que no convierta en un cobertor de asiento para el inodoro el vestido rosa. Una vez en el avión me percaté de que mi novio estaba demasiado callado, le miré de reojo y vi que ladeó la cabeza para mirarme y examinar mi rostro. Le sonreí.

-¿Pasa algo?

-¿Por qué fuiste a verlo a su oficina?

Agaché la cabeza y fruncí los labios.- Charlotte te lo dijo, sabía que no debía confiar en…

-No, Alice.- Interrumpió, no parecía molesto, sin embargo, no quise mirarle a los ojos.

-Pero ¿Cómo…?- Tomó con delicadeza mi mentón y levantó mi rostro.

-Él me llamó temprano, mientras fuiste a ayudarle a empacar a Rosalie.

Tomé su mano y reposé mi cabeza sobre su hombro.

-¿Qué fue lo que te dijo?

Mi novio rió entre dientes.-Dijo que tengo una novia muy linda…

-Jasper.- Le interrumpí.- Sabes que no me refiero a eso.

-Solo presté atención a esa parte.- Dijo con rostro de orgullo. Detestaba esa actitud.

-No quieres contarme.

-Es que ¿Qué quieres que te diga? Las conversaciones con mi padre, son cortantes y siempre uno de los dos termina hartándose y colgando el teléfono a mitad de la charla.

Volví a reposar mi cabeza en mi espaldar.- Como quieras.

-¿Y ahora estás molesta conmigo?

-No, Jasper. Si no quieres decírmelo no lo hagas…

-Es que si te lo digo vas a enfadarte conmigo. Además yo hice una pregunta primero.

Me quedé en silencio y vi hacia la ventana.

Jasper resopló.- Me invitó a cenar.

-¡Qué!- Me giré para mirarle.- ¡¿Y qué le dijiste?

-Le dije que como siempre, trata de arreglar las cosas cuando ya es muy tarde. Y que no iría pues estaba en el aeropuerto, rumbo a California.

-Pero ¿Por qué hiciste eso? ¡Esa mala actitud tuya…!

-¿Cómo que, por qué lo hice? le dije la verdad ¿O no?

Decidí respirar profundo para no soltarle un sermón todo el trayecto a casa.

-Y, ¿Qué más te dijo?

Jazz hizo una mueca.- Preguntó cómo estoy.- Se acomodó en su asiento, como si nuestra charla hubiese terminado.

-¿Y? A las chicas nos gustan los detalles de los hechos.

-Le dije que todo iba bien.- De nuevo reinó el silencio, puse los ojos en blanco y resople.- No tenía ganas de hablarle, Alice.

-Entonces ¿Por qué estás triste?

Bufó.- No estoy triste.- Se cruzó de brazos como un niño terco.

Enarqué una ceja.- ¿Entonces?- Me miró de reojo.

-Solo pienso. Y no has respondido mi pregunta. ¿Por qué no me dijiste que fuiste a verlo?

-Porque te hubieses enfadado conmigo. No quería que la pases mal y tampoco yo quería pasarla mal.

Jazz asintió.- Y ¿Sobre qué hablaron?

-Sobre el calentamiento global.- Bromeé.

Jasper me dedicó una media sonrisa y puso los ojos en blanco. Volvía reposar mi cabeza sobre su hombro y reí.

-Ya sabes, sobre aquella situación. Ingenuamente pensé que podría arreglar las cosas, pero aprendí que no puedo se "Súper chica".- Recordé lo que Charlotte me había dicho.

Mi novio rió.-Creo que lo único que mi padre y yo tenemos en común es el orgullo. Y bueno, también la terquedad.

Lo que Jasper había terminado de decir no era ni gracioso, ni positivo, pero lamentablemente era cierto.

-Me hubiese gustado que por lo menos charlen.

Jazz puso los ojos en blanco.- Lo hicimos, por teléfono.

-¡Jasper! Tu padre está arrepentido por todo…

-Debería estarlo, no es para menos.- Resoplé y crucé los brazos sobre mi pecho. Luego, interrumpí el silencio.

-Y si nos hubiesemos quedado un día más en Houston... ¿Hubieses ido a la cena?

Jasper se encogió de hombros y se lo pensó.- Supongo, no lo sé.

Decidí no hablar más sobre el tema, porque al parecer Jasper no daría su brazo a torcer, además no había vuelta atrás.

Aunque… pensándolo detenidamente, me di cuenta de que por lo menos uno de los dos había intentado dar un paso. Joseph le había invitado a cenar, claro que Jasper, tuvo una pésima actitud, pero su padre había tratado de encontrarse con él. Sonreí pensando en que en algún momento, las cosas irían mejor.

-¿En qué piensas?

-Ah… en las tres últimas semanas de clase.- Le mentí, para cambiar de tema.

-¿Qué tienen de especiales?

-Que vamos al instituto, pero no recibimos clases. Bueno, solo algunas horas de clase, el resto del día planeamos las actividades finales, como partidos, decatlones, el anuario y el baile de graduación para los de último año.

-Mmm, ya veo.- Jasper rió entre dientes.- El tiempo ha pasado tan rápido, no puedo creer que voy a graduarme en semanas.

-Pues sí, luego yo me graduaré y nos iremos a vivir juntos, porque obviamente iré a la Universidad de California, luego…

Jazz rió entre dientes.- Lo tienes todo planeado.- Me hizo cosquillas.- Pero creo que primero, deberías enfocarte en pasar a sexto año.

Reímos y me sonrojé.- Tienes razón.

Finalmente, llegamos a mi amada California. Tuvimos que esperar nuestras maletas en el aeropuerto. Edward masajeaba el cuello de Bella, pues al parecer se había quedado dormida en mala posición en el avión. Rose y Em fácilmente podían ser confundidos con una pareja que acababa de regresar de su luna de miel. Y Emmett suele quejarse de lo cursis que somos Jasper y yo.

Nosotros estábamos sentados escuchando música. Yo, como siempre, sobre el regazo de mi príncipe. Tomamos nuestro equipaje y fuimos directo a mi casa. La madre de Rose la recogería ahí, al igual que Charlie a Bella. Se suponía que sería un viaje de chicas, así que los chicos tendían que desaparecer del mapa.

Llegamos, Edward, Emmett y Jasper se encargaron de llevar el equipaje hasta la entrada.

-Estoy rendida.- Dije apoyándome en mi novio, quien me sonrió y me tomó en brazos.

-Algo anda mal, yo no dejé la puerta de la cochera así.- Dijo Emmett dirigiéndose a la cochera.

-Tal vez sí y no lo recuerdas.- Dijo Edward.

-No, estoy seguro de que no la dejé así.

-¿Creen que alguien quiso… robar?

Bufé.- Este es uno de los mejores vecindarios de Los Ángeles, Bella. Es imposible.

Rosalie tomó la mano de Emmett.- Jazz, abre la puerta de enfrente.- Emmett le arrojó las llaves a mi novio. Mientras tanto, fue junto a Rose, Edward y Bella a chequear el garaje.

Jazz me llevó hasta la entrada y me bajó con suavidad tomó el pomo y la puerta se abrió sin necesidad de la llave. Nos miramos incrédulos, mi novio me tomó de la mano, mientras me ubicaba detrás de él, como protegiéndome.

Caminamos juntos por el pasillo hacia la estancia, salté del susto al escuchar unos pasos, Jasper me apretó fuerte la mano.

-Tranquila mi amor.- Susurró.

Quedamos petrificados al ver al escuchar la melodiosa voz de mi querida madrastra y tía de mi amado. Mi padre y Esme habían llegado.

Ella llevaba un jarrón lleno de flores y cuando nos miró su sonrisa se amplió. Se apresuró a dejar las flores sobre la mesita de café de la estancia.

-¡Carlisle son los chicos!- Exclamó contentísima acercándose a nosotros con los brazos abiertos.

Jasper y yo nos miramos sin saber cómo demonios reaccionar ante la situación, estábamos tan nerviosos que ni siquiera nos habíamos soltado las manos. Esme nos abrazó contenta y poco después, los chicos aparecieron.

Mi hermano tenía los ojos como latos y su mirada pasaba de Esme a Jasper y a mí.

-¡Mami!- Exclamó un tanto fuera de sí y se apresuró a abrazarla.

-¡Cariño!- Esme lo abrazó, al igual que al resto de mis amigos.

-Rose, me sorprende verte por aquí.

Mi amiga, al igual que Edward y Bella, no despegaban la vista de nosotros. ¡Qué poco sabían disimular!

-Eh… mami, sí… Es que Rose y yo, ¡somos novios!-Exclamó muy contento.

-¡Oh, pero que felicidad! Es maravilloso cariño.

-¡Chicos!-Exclamó mi padre contento bajando las escaleras.

-¡Papá!- Fui directo a abrazarle.- Que bueno verlos de nuevo… Aunque antes de lo previsto.

-¿Recuerdas cuando te llamé? Te iba a comentar que habíamos llegado, pero estabas de apuro. Quedó como sorpresa.

-Sí que… nos sorprendieron.- Dije mirando a mi novio al otro lado de la estancia.

-Sí, me doy cuenta. ¿Se encuentran bien?- Preguntó mi padre repartiendo sendos abrazos.

-Sí.

-Claro

-Sí

-Ajá.- Respondieron nerviosos mis amigos, Jazz solamente asintió.

-Pero tenemos muchas sorpresas más para ustedes.- Mi padre rodeó con su brazo la cintura de Esme.

-Parece que les fue muy bien en el viaje.- Dijo Emmett moviendo las cejas de arriba abajo.

-Todo fue precioso.- A Esme se le escapó un suspiro.

-Y ¿Por qué fue que regresaron antes?-Pregunté como quien no quiere la cosa.

-Me necesitaban en la clínica.-Respondió mi padre.- Pero lo importante es que nos divertimos mucho y nos relajamos.

-Además, solo faltaban un par de semanitas, así que no tiene mucha importancia. Tenemos tanto que contarles e imagino, que ustedes también.-Dijo Esme sonriendo.- tomemos un café ¿Les parece?

-Seguro.

-Les ayudaré con el equipaje.- Mi padre se dirigió con los chicos para cargar las valijas.

-Te ayudamos Esme.- Dije, mientras me dirigía hacia la cocina con mis amigas, le dirigí una mirada desesperada a Jazz. Él se quedó en media estancia, levantó los brazos y se encogió de hombros riendo.

En la cocina, me arrimé en el mesón con la mirada perdida. Me alegra de que mi padre y Esme hayan regresado a salvo, pero todavía nos quedaban tres semanas para planear qué decirles sobre nuestra… relación.

-¡Alice!-Rose me sacudió el brazo.

-Esme te acaba de hacer una pregunta.- Dijo Bella entre dientes.

-Sí, lo siento Esme.- Sacudí la cabeza tratando de aclarar mis ideas.

-Tranquila linda, debes estar cansada por el viaje.

-Sí, es eso ¿Cuál fue tu pregunta?

-Pregunté si Jazz y tú se llevan bien, vi que vinieron tomados de la mano y…

-Sí, sí, nos llevamos bien. La hemos pasado genial… Bueno… todos, no solo ambos… me refiero a todos… en grupo.

Esme enarcó una ceja.- Ok

Rosalie puso los ojos en blanco y Bella me miró y rió, negando con la cabeza. No podía evitar comportarme como una idiota ¡Estaba nerviosa!

-Esme, ¿te comento cómo fue que mi osi… que Emmett, me convenció?- Dijo Rose sonriendo y desviando la atención de Esme.

-¡Me muero por escuchar eso cariño!

Mientras Rose le relataba a Esme su historia de amor, Bella y yo comenzamos a sacar la vajilla de la alacena.

-Ya tranquilízate.- Masculló Bella.

-Sí, sí, tienes razón.

Todos nos sentamos en la estancia con las tazas de café para charlar sobre las experiencias del viaje. Pero todos estábamos en absoluto silencio, miré a Emmett con rostro de ruego para que dijera algo.

Se aclaró la garganta.- Y ¿Quién nos relatará su viaje primero?

-Empiecen ustedes.- Sugirió mi padre.

Aquello fue una buena idea, pues el ambiente estuvo mucho más relajado una vez que narramos todo lo que habíamos hecho con los abuelos y en Houston. Luego Esme y mi padre nos relataron lo que hicieron en Brasil y los lugares que habían visitado. Esme estaba contenta, pues había aprendido nuevas recetas muy deliciosas que se moría por hacer.

Charlie llegó para recoger a Bella, ella se despidió de Ed con un beso y Emmett fue a ayudarle con su equipaje. Charlie no podía enterarse de que Edward había ido al viaje. Minutos después, mi amigo decidió partir, pues se sentía muy cansado por el viaje.

-Me alegra de que finalmente estén juntos.- Dijo mi padre al oír a Emmett lo feliz que se sentía con Rose. Ambos estaban abrazaditos en el sofá, y que suerte tenían.

-Y ustedes… ¿No se sintieron incómodos de estar entre tórtolos?-Preguntó Esme riendo.

-No, fuimos buena compañía.- Respondió mi novio sonriendo. Jazz y yo no podíamos evitar cruzar miradas durante toda la charla.

La madre de Rose vino a recogerla, mi hermano fue a ayudarle con su equipaje y Kathy enfureció al ver que Rose besó a mi hermano al despedirse.

Luego, Esme nos mostró todo lo que nos habían traído de Brasil. Fui la más beneficiada con los regalos, ¡todo era precioso! Definitivamente fueron algo que me alegró la noche. Sin embargo, no me sentiría contenta del todo, si no hablaba con mi novio de esto.

Mi padre se acercó amí y me rodeó los ombros con su brazo.

-Alice, ¿Estás bien?

-Estoy cansadita por el viaje, papá.

-Entiendo, mejor descansa y la mejor sorpresa, la recibirás mañana.

-Ok.- Sonreí.

-¿Y solo para ella?-Preguntó Emmett quejándose.

Mi padre rió.- Claro que no, Em.

-Tenemos una sorpresa para Jazz y para ti.-Dijo Esme acariciando la espalda de mi novio.

-¡Qué es! ¡Qué es!

Esme rió.- También lo sabrán mañana.

-¡Mamá!-Se quejó Emmett.

-Pensamos que como próximos universitarios, necesitarían más privacidad. Esme y yo decidimos comprar un apartamento para ustedes dos.

-¡No!- Exclamó Emmett quedando boquiabierto.

-¡Pero eso es maravilloso!-Exclamé contenta.

-Vaya que sí.- Dijo Jazz incrédulo.

-Está cercano a la Universidad.-Dijo Esme.

-¡Bro! Y dentro de poco, será para ti solo.- Aseveró Em.

-¿Por qué?-Preguntó mi novio.

-Porque yo pienso mudarme con Rose cuando ella consiga el suyo.- Respondió Emmett con suficiencia.

Esme puso los ojos en blanco y negó con la cabeza.

- Espero que no te corra después de una semana.- Bromeó Jasper, todos reímos.

-Tienes un hermano demente.- Mi padre besó mi frente.- Ve y descansa linda.

Tomé algunos de los paquetes con mis presentes para subir a mi habitación.

-¿Te ayudo con eso?-Preguntó Jasper, yo asentí rápidamente con una gran sonrisa.

Tomó la mayor parte de paquetes y ambos subimos a mi habitación, arrojé las cosas sobre mi cama y mientras mi novio las colocaba sobre esta, corrí a cerrar la puerta.

-¡Jazz! ¡Mi sistema nervioso colapsa!- Jasper me tomó de los hombros y me sonrió, nos quedamos en silencio un momento y luego comenzamos a carcajearnos.

-¡No, es en serio! ¿Qué se supone que les diremos?

-Tranquila Alice. No tenemos por qué decirles hoy.- Jazz se encogió de hombros.- Ni mañana. Respira y tómatelo con calma.

Me senté sobre la cama.- Es cierto… pero.- Mi novio se arrodilló frente a mí y me tomó las manos.

-Ya planearemos algo, ¿Sí? No te ofusques, aún tenemos tiempo.

-Ok.- Me abalancé para abrazarle. Jazz cayó sobre el suelo y yo sobre él.

-Pero tendremos que ser muy discretos princesa.

Hice un puchero.-No sé si pueda.- Jasper rió y me robó un beso.

-Y es mejor que empecemos. No creo que sea apropiado que…

La puerta se abrió y el corazón se me paralizó. Gracias al cielo, solo era Em.

-En esa posición, aumenta la población.- Canturreó Emmett carcajeándose, mi novio puso los ojos en blanco.

-Eres un ordinario, ya cierra el pico.- Dije levantándome.

-No te estreses Alice, tienen suerte de que sea yo.

-Tiene razón.- Dijo mi novio, rascándose la cabeza.

-¿Qué quieres en mi habitación?

-Busco a Ted.- Dijo Em preocupado.- No lo encuentro en mi valija.

-Oh… Ted.- Dijo Jazz riendo.

-¿No lo tienen en alguna de sus valijas?

-Rose se lo llevó.- Dije sonriente.

-¿De veras?- Preguntó extrañando.

Asentí.- Dijo que estaría mejor, bajo su custodia.

-Oh.- Em se encogió de hombros.- Bien, está con mami.- Jazz y yo nos carcajeamos.- Buenas noches.

-Supongo que también tengo que despedirme.- Dijo mi novio haciendo un puchero. Grité de emoción. ¡No podía creer lo que había visto! Fue tierno y gracioso a la vez.

-Shshsh.- Dijo mi novio riendo.

-¡Hiciste un puchero! ¡Aw!

Jasper simuló seriedad.- No, no lo hice.-Lo abracé fuerte, primero se percató de que nadie venía y luego me besó.

Me puse de puntitas y entrelacé mis dedos en su cabello. Él fue quien tuvo que parar el beso, pues yo ya lo estaba intensificando. Me miró a los ojos y tomó mis manos para besarlas.

-Recuerda, debemos ser prudentes.- Me guiñó un ojo y soltó mis manos con dificultad, pues era yo quien no le permitía soltarme. Ambos reímos y luego, salió de mi habitación.

Pese a que era temprano aún. Los viajes me agotaban, además mañana tendíamos que ir al instituto y de seguro tendría repaso de animadoras.

Me quité los zapatos y me arrojé bocarriba en la cama. Comencé a reír, tal vez esta situación no sería incomoda después de todo. Podría ser muy emocionante esto de los besitos a escondidas. Reí de nuevo, me había vuelto loca con esta situación tan rara.


Hola chicas!

0.0 sí Carlisle y Esme están en casa! que creen que sucederá? ;)

xoxo

Cris