Wow, tanto tiempo, disculpen chicos, la vida, unos problemotas, y en mi país, como me voy a la prepa, tengo que hacer un concurso para irme a la que yo quiero…así que he estudiado como loca, mi sueño es ser astrónoma así que hay que chambearle.
Sobre los comentarios, me he dado cuenta que gasto tiempo, pero aun así tal vez les mande un mensaje personal, y eso tal vez, saben que aprecio los comentarios de todos, en serio, solo que, también soy un poco floja jeje…una cosa mas, como 3 comentarios?!...solo tres…sniff, vamos yo se que luego da flojera pero quiero leer lo que piensan de mi historia…es bueno para un escritor y se que lo entienden muy bien.
En fin, espero lo disfruten.
Capítulo 4: El viaje.
Habían pasado ya algunas horas desde que el jet despegó, y el viaje no había sido de lo mas placentero, excepto por las partes, en las que, cada uno en sus asientos, volteaba a ver como iba el otro, la mayoría de estas veces, los dos pájaros se veían al mismo tiempo, y movían su cabeza instantáneamente, Robin con una sonrisa rara en la cara, y Raven preguntandose por estas concidencias.
Como había dicho, el viaje era el otro lado del mundo, por lo que habían tenido la oportunidad de ver dos películas, y ninguno de los dos titanes le ponía atención.
Raven, harta del silencio, decidió hablar (órale, bueno algo interesante tiene que pasar y porque no el repentino deseo de estar lejos de el silencio)
-Y…¿como es este maestro del que hablabas?- La mirada de ella había cambiado.
-Pues…será quien menos te esperas que sea- Sonrió un poco.
-Mmm…de acuerdo-
-…-
-…-
Se veían directamente a los ojos, o más bien, de ojos a antifaz.
-Pues…te puedo preguntar por que nunca te quitas tu antifaz?…quiero decir, se supone que somos amigos-
-Claro que puedes preguntar- La mirada de Raven cambio súbitamente, trato de controlar su molestia.
-De acuerdo…¿por qué nunca te quitas tu máscara?-
-Pues así me siento cómodo-
-…- Raven, empezaba a sentir mariposas en su estómago, y se preguntaba porque tenían que ser así las emociones, tan extrañas.
-Y… como te sientes ahora que ya no tienes tus poderes?-
-No lo se, ahora siento como si tuviera mariposas en mi estomago-
El chico parpadeo una par de veces con la cara sorprendida.-Acaba de decir que siente mariposas?!- El chico sonrió.
-Sabes, yo antes ya podía sentir, sólo que no tenía alguna reacción física, pero ahora, necesito saber que significa cada reacción que tengo-
La suave voz de la chica lo hizo temblar ligeramente, se sentía fresca pero misteriosa, y como siempre, tranquila y distante…Era una de las cosas que le gustaba de ella, siempre que hablaba con ella se sentía relajado, contento, en cambio con Starfire se sentía agitado, nervioso, pero al mismo tiempo feliz.
-…- El chico se había adentrado en los ojos amatistas de la chica.
-Robin, ¿cuánto falta?-
-…- Volteo para ver su reloj.
-Es hora- Se levantó del asiento y se acercó al maletero.
-Qué haces?-
-Ya es hora, hay que salir del avión-
Raven, que se encontraba cerca de la ventana, se acerco y vio la altura en la que estaban.
-A saltar?...muy bien-
Robin notó un poco de inseguridad en la chica, que como vino desapareció.
-No te preocupes, ya has volado no?...no será gran problema, además, se que has volado mas alto que esto- La miraba tiernamente mientras se ajustaba la mochila.
-¿Y tu crees que no lo se chico maravilla?, solo que no es lo mismo- Veía al chico determinada.
Sabia que Raven no era una chica de muchas palabras, y que pocas veces mentia, pero intento molestarla.
-Vamos Rae, si pasa algo yo estaré ahí- dijo con voz misteriosa y burlona, que ahora empezaba a hervir la paciencia de la chica.
-Si, como sea- Caminó hacia la puerta, mientras esperaba que Robin la abriera.
-Muy bien cuando la abra, saltaré, la altura es bastante alta, pero no pasa nada-
-Muy bien, pero por qué tan alta?-
-Bueno, tiene la insignia de Wayne, por lo que muchos criminales han de estar buscando el avión, por eso de alto- Le dio una sonrisa mientras abría la gran puerta.
Ya abierta, le echo un vistazo a Raven y saltó.
Había tanto viento, que la chica luchaba contra los mechones de cabello que se venían a su cara, y sin pensarlo un segundo más, se lanzó.
Tenia los ojos ligeramente cerrados, mientras sentía el aire en la cara y el cuerpo, una sensación muy familiar dentro de ella
Pero…de pronto se sintió atrapada en dos grandes brazos mientras sentía como el pecho de aquella persona respiraba pesadamente en su cara.
Subió la vista y abrió los ojos para encontrarse con la cara del chico maravilla, que ahora tenía una sonrisa, que obviamente era para ella.
-No te preocupes, Rae Rae- le decía con voz amable y la mismo tiempo picara, al querer hacerla enojar, pero el sentimiento de sus fuerte pecho enfrente de su cara era de alguna manera reconfortante…¿Qué me esta pasando?.
Dejándose abrazar. Ahora miraba al suelo, sin ningún temor.
Seguían cayendo, y no habían pasado mas que unos cuantos segundos desde que saltaron; con esto, Robin movió sus brazos para que ahora sus manos tomaran las de ella.
Así, se vieron los dos mientras caían, con el aire en la cara, tomados de las manos, mientras Robin sonreía como loco, y Raven como siempre, sin ninguna expresión
-Es hora de que lo abras…solo tienes que jalar el cordón- Le decía mientras soltaba sus manos.
Asintió con la cabeza, y con un poco de presión jalo el cordón, para que después saliera una gran tela gruesa de color violeta.
La chica lo miro cuestionable mientras que el sonreía y jalaba el cordón para que saliera la misma pero de color rojo.
Ahora, que caían lentamente, Raven se percató de que no tenia la menor idea de cómo aterrizar, y lo peor era que, a causa del aire, estaban mas separados, por lo que si se gritaban no se podrían escuchar.
Ya con pocos segundos en el aire, Raven tuvo que idear un plan de aterrizaje, y sin pensarlo, al tocar el suelo corrió lo mas rápido que sus pies podían, al menos para disminuir la gravedad del impacto.
Cayó en el pasto de aquel campo, y ahora se encontraba sobando sus rodillas por el impacto.
No tuvo que esperar mucho tiempo antes de que el chico maravilla saliera de quien sabe donde, para asegurarse de ella y su actual estado.
-Estás bien?- El chico hablaba pausadamente, mientras se sentaba a su lado para ver si había heridas.
-Supongo…la próxima vez, me explicas como le tengo que hacer antes de saltar- Lo veía enojada.
-Lo se, pero si te hubiera dicho como exactamente…entonces no hubiera visto esa bonita cara tuya sorprendida mientras corrías a mil por hora- Tenia una sonrisa sospechosa, y sus mejillas estaban sonrojadas.
-…-
-…- Algo estaba raro, digo, no es como si el chico fuera así con quien sea, esa faceta solo era vista por Starfire, y eso cuando lo encontraba completamente feliz y saltando de alegría, y como nuestra residente hechicera, tampoco era muy emocional.
-…Entonces, hubieras llamado a Starfire, recuerda, tu estas saliendo con ella, la pudiste ver a ella corriendo, sabes que fingiría no poder volar con tal de que tu la abrazaras- La frialdad había dominado su voz, como todo día normal en la vida de Raven, pero por que ahora ser tan dura con el muchacho, Por que? Se preguntó, luego se molestaría en responder esa pregunta.
El, ahora vencido, empezó a caminar hacia los adentros del bosques, y el dolor se hacia presente en su cara.
(Para los que tengan duda, las maletas venían adentro de las mochilas del paracaídas, solo para que no piensen que ya se quedaron sin cosas).
Habían pasado dos horas, y por el cambio de horario, después de tantas horas de viajar, ahora solo se hacia presente el ocaso, y el sol aparecía entre las ramas de los árboles, tiñéndolas de naranja.
En esas dos cortas horas, ninguno de los dos intercambio miradas, y mucho menos se hablaron. Para Raven era de lo mas normal, para Robin, pues no tanto.
Llegaron a un centro. Que por raro que parezca, no había nada más que pasto; un gran circulo perfectamente "trazado".
-Este es lugar donde vine la vez pasada, dormiremos aquí, es la zona mas tranquila del bosque-
Raven asintió tímidamente mientras bajaba las maletas al pasto.
Sacó de la maleta negra lo que parecía un tipo de cuadrado de color azul y plateado, lo inspeccionó hasta que encontró un botón pequeñísimo de color morado; sin pensarlo dos veces, presiono el botón. De pronto, la caja hizo un "beep". Raven sabia que ese sonido no era muy bueno así que aventó la caja para ver lo que sucedía.
Después de tres segundos la caja se abrió y soltó una tienda de color violeta y negro.
-…- Volteo a ver lo que hacia el chico maravilla, pero el estaba concentrado en terminar de alzar su tienda de campaña.
-Emm…ya terminé- El chico sólo asintió, ya con su tienda terminada, empezó a meter su maleta en ella.
-…- Vio al chico mientras ágilmente abría un palo de acero que parecía será parte de la casa. El chico volteó cachándola en sus acciones.
-¿Te gusta lo que vez?- le dijo el, una gran sonrisa picara en su cara.
-Ya quisieras- pensó que vio un pequeño tinte rosita en las mejillas de la chica, pero tal vez era la oscuridad que le hacia ver cosas.
Se levanto rápidamente después de terminar su tienda.
-¿Qué haces?-
-Hay que conseguir leña- El chico caminaba y le movía una mano hacia el en forma de invitación.
-Claro- Lo alcanzo unos segundos después, mientras ella también recogía pedazos de madera. Ya habían cogido los suficientes leños para una decente fogata; no tardaron mucho en hacer una ya que Raven tenia un buen concepto de cómo hacerla, y aunque Robin no era solo el chico maravilla por su gran pan francés y sus artes marciales dejo que la chica la preparara, viendo como Raven, frotaba los palitos, incada, haciéndola ver…tierna.
Ya con la fogata y todo preparado, se sentaron en el pasto mientras cenaban lo que Cyborg había puesto en el refrigerador portátil.
-Y… dime exactamente, como fue que todo esto pasó- La chica masticaba un trozo de manzana, tenía curiosidad de saber por que la idea de venir al otro lado del mundo.
-Bueno, todos querían que permanecieras ahí, con todos, te iban a extrañar mucho-
-Todos eh?...¿quienes están en todos?-
-Pues tu sabes…Cyborg, Chico Bestia, Starfire…tu sabes, todos- El comía un pedazo de carne.
-Mm…-
Raven estaba a punto de replicar pero Robin la interrumpió.
-Sabes, todos piensan que eres su hermana- Raven sabia muy bien de que hablaba, pero siempre se preguntó el porque de su cariño inmenso por ella.
-Pero, por que?...quiero decir, siempre estoy de mal humor, soy distante, quien me va a querer tanto-
-Pues, parece que ellos…es decir, cada vez que tienen problemas, tu los escuchas-
-Si, pero Starfire también es así-
-Si, yo lo se, pero tu no te paras y haces lo posible para resolver el problema, tu das consejos, escuchas, no oyes… y tratas de entender el porque de todo, por eso todos te quieren mucho-
-Entonces me quieren por que desahogo sus penas?-
-Jajaja…No, no, no, pero, aunque no lo creas, tu sarcasmo es divertido, Chico Bestia admitió que eres mas divertida que el, Cyborg dice que eres excelente en las reparaciones de autos, y Starfire piensa que tienes buen gusto por la ropa a pesar de que no le gusta el negro…todos te quieren por lo que eres, por los buenos momentos que les haces pasar-
-Sabes…tu dices todos como si no estuvieras incluido- Lo miró durante unos segundos para ver su reacción, sin embargo; el seguía mirando la carne como si fuera lo mas sorprendente del mundo.
-Bueno, no importa, me iré a dormir- Se levantó del pasto y se metió en su tienda. De cualquier manera no es como si le importara mucho, o no?
-Vamos, que te pasa Grayson, es sólo una niña, y es tu amiga, por que no admites que tu también la quieres mucho…o acaso es algo mas- Una vocecita apareció en su cabeza. Cada vez que no admitía algo esa voz aparecía para hacerlo razonar, o simplemente para molestarlo.
-Creo que me estoy volviendo loco- Murmuró mientras se levantaba, y como su compañera, se metió en la tienda y se dispuso a dormir.
Aunque no lo pareciera la noche no era tan tranquila como todos lo pensaban ya que los pensamientos de cierto chico petirrojo estaban presentes en el bosque.
-Que rayos me pasa…debería estar tranquilo, y aquí estoy, preguntándome por que una simple niña como Raven está desbaratando mi salud mental…aunque no es una simple niña, es linda y misteriosa, con esos ojos tan profundos, y su cabellos tan sedoso y piel de porcelana…espera… que rayos estoy pensando, ella es mi mejor amiga, no puedo pensar eso de ella…aunque con Star hice lo mismo…-El chico se dio a la realización de sus pensamientos, lo que no sabia era que su amistad con la chica oscura era mas larga que la que había compartido con la pelirroja.
El amor sin amistad como base es como construir una misión en la arena.
DEJEN SUS COMENTARIOS POR FAVOR…y si quieren recomienden mi historia…jking jiji.
