¡Hola a todos!

Bueno, primero que nada…perdón, porque pues la inspiración me dejo este mes, y como también me prepare para un examen especial que hacemos para entrar al nivel medio superior, pues no tuve mucho tiempo.

Me había desanimado con este fic por la falta de comentarios, pero decidí actualizar otro capitulo, espero que este si reciba numerosos reviews XD, bueno no, pero al menos la gente que lo lea, se los imploro, déjenme sus comentarios, así sabré lo que piensan de mi fic, si quieren dar algunas sugerencias, con gusto las leeré, y si alguna es de mi gran agrado, la incluiré en el fic, obviamente, si ustedes quieren XP.

Capítulo 5……..El Verdadero Maestro.


Los rayos del Sol caían gloriosamente sobre una pequeña aldea, y dos jóvenes muy peculiares se encontraban caminando por los terrenos de esta, examinando y buscando…

-Va a llover- Predijo una muchacha de aspecto fúnebre…

-¿Cómo lo sabes?- preguntó su acompañante.

-Bueno generalmente después de un rato caluroso, viene una tormenta-

-¿Tormenta?-

-Si…-

-Mm…-

Revisaban cada tienda y casa, preguntando por una anciana de estatura muy baja, con largas trenzas y de fuerte apariencia aunque no parezca.

-¿Seguro que este es el lugar?-

-¿Qué?...pues claro- Afirmó el chico maravilla, mientras asentía mil veces por segundo.

-¿Qué te pasa?-

-…uh…nada-

Después de ser sacados por un viejo que pensó que la oscura era un vampiro, al fin la divisaron mientras sacaba agua de un pozo.

-¡Disculpe!- con esto la anciana reconoció una voz familiar y volteo, encontrándose con un joven de cabello rebelde con un poco de exceso de gel, con antifaz y un peculiar uniforme de semáforo, y al lado de el, por lo que parecía una joven con los ojos mas extravagantes que nadie nunca hubiera visto, y vestimentas sacadas de película de terror.

-Supongo que si me recuerda-

-Oh…claro, nunca olvidaría tanto gel en el cabello de alguien- sonrió la anciana.

-…- Una mirada de lamento se hizo presente en la cara del enmascarado y aunque su compañera no demostraba ningún signo de diversión, sus labios temblaron un poco.

-…Bueno, este…si jeje, mi compañera aquí viene a probarse en las diversas artes marciales-

-Mi niña… ¿Estas segura de poder?, estas cosas no son para jugar-

Un silencio se hizo presente, y un pequeño pajarito canto por lo lejos, mientras una ceja de color violeta se levantaba en pregunta.

-…Pues creo que por mi apariencia sabe que no estoy para juegos, pero¿Cómo podría saber usted que no soy competente para esto?- Una mirada de asombro cruzó los ojos de la anciana, pero tan rápido como vino, se fue.

-Muy inteligente, si, en efecto-.Asintió esta, -Muy bien sígame por favor, tenemos que cambiarle esas ropas de funeral-.

Una pequeña vena se hizo presente en la pálida sien de Raven, pero dejo el comentario para después.


El antifaz del petirrojo se hizo tan grande como su frente le permitía mientras veia que la oscura, pero ya no tanto, salía de aquellas tablas de madera con su nuevo 'look' para la prueba.

Su antifaz viajaba desde los pies vendados, hasta las piernas mas sorprendentes del universo, y aunque el chico ya las había visto, el color blanco les daba una apariencia mas brillante y suave…trató con todo su ser de no ir y tocarlas; luego se paró en su pequeño tronco, dejando ver su ombligo, con una cintura delgada, y miro su cuello bajando lentamente, ella, con una blusa-bata de manga corta, dejando mostrar brazos delgados y firmes.

De un momento a otro, y por una causa inesperada el clima era más fuerte, y Robin entendió que…Raven definitivamente ya no era una niña.

-¿Qué miras pervertido?- Un pequeño rosa apareció en las mejillas de la chica, si era de enojo o de otra cosa, el chico no sabia.

-… ¡Eh!, no, no veo nada, jejeje- Rió tontamente el chico, temiendo de sus ojos…

-Tsk…-

Caminaron hasta encontrarse con un arco de estilo japonés.

-Muy bien…mi niña, aquí empiezas, recuerda, nada más que tus habilidades para el combate, y obviamente tu cerebro…debes terminar antes de la tormenta- Y con eso la anciana se alejo, a un destino 'desconocido'.

-Em…buena suerte- dijo el chico maravilla, pensando en la tormenta ahora.

-…- Se fue caminando, esperando encontrarse con una persona de la que ya sospechaba.


-Tienes que derrotarme primero bonita…antes de que t…- el gran oso no tuvo oportunidad, ya que la chica, con la velocidad del corre caminos logro pegarle en puntos de presión, tirándolo después de 3 vagos segundos, al suelo. Con esto comprobando que no es necesario ser fuerte para derrotar a lo grande.

-Si bueno, no creo que puedas derrotarme sin poder moverte-

-Ugh…de acuerdo-

Así apareció el resto del puente, dejando a la chica pasar, dirigiéndose a la segunda prueba.


Iba caminando sobre rocas diminutas, que desde hace un rato ya le empezaban a cortar los nervios, y los pies.

Y a lo lejos diviso a la anciana, cargando dos grandes cubetas de agua-

-Me lo esperaba- Murmuro por lo bajo, mientras se acercaba a la supuestamente, cansada señora.

-¿Me permite ayudarle?- Una sonrisa de asombro se hizo presente en la anciana, mientras pensaba:

-Esta niña no es de aquí-

Definitivamente no sabía que lo que pensaba era cierto.

Le dio las cubetas y para sorpresa de la de trenzas, la chica las cargo con cierta facilidad.

-Y dime… ¿cómo es que no te pesan?-

-…- Raven no respondió, dejando claro que ahora no estaba de humor.

Después de unos ratos más de caminata, y de la anciana cantando algo de lo que definitivamente Raven no podía describir como hermoso; pararon en seco.

-Y… ¿yo por donde me voy?-

-Por el túnel señorita, ahí harás la siguiente prueba-


Una oscuridad completa la envolvió, tratando de saber de que era la prueba…

Escucho un sonido peculiar.

-Que presssa, muy bonita para poder derrotarme- La vos hablaba de manera extraña, pero con un poco de sorpresa y placer.

-Oh…no sabes de que hablas, mi compañera es la oscuridad…literalmente- Raven sabía que era pan comido, no por algo de decían 'la oscura'…lo siguiente la hizo recordar el comentario de la anciana sobre sus vestimentas.

-Mm…ya veremosss, ya veremosss-

Raven se concentró, un punto en el cual el mínimo sonido se percibiera; sus ojos, al estar muy acostumbrados a la oscuridad, percibían las características principales de la cueva, estalagmitas y estalactitas por todo el lugar, nada mas era cuestión de ver algo que obviamente no fuera perteneciente de las características antes mencionadas…

Casi sin verse, una sombra distintiva de las demás se presento muy cerca de ella casi cachándola, si no fuera por que la rapidez estaba de su lado…golpes y latigazos por parte de la gran serpiente, y todos los esquivo la oscura.

-Debes atraparme preciosssa- Decía ésta mientras lanzaba su cola varias veces, y todas esquivadas por la chica.

Después, sin el mas mínimo pre-aviso, Raven cogió la cabeza de la magnifica serpiente lanzándola lejos.

-Hice algo mas que cacharte, ahora dime para donde voy- Un poco de cansancio se hacia presente en ella, pero no era tanto para tirarse y dormirse hasta que los osos se despertaran de su hibernación…

-Muy bien, exacto, por allí- una puerta escondida se abrió, iluminando la cueva, y haciendo que tanto con la serpiente y Raven cerraran sus ojos en molestia.

Después una figura se acercó a la cueva saliendo de esta y perdiéndose en la luz.


En una sala de aspecto lujoso y con gran tecnología, se encontraban dos jóvenes peleando por lo que parecía… ¿un control fosforescente?

-Vamos Cy… ¡YO PRIMERO!- Decía un joven de cabello y piel verde.

-¡No CB!, yo lo compre primero así que yo lo usare- Decía firmemente el chico de metal, tomando el control como si fuera su propio hijo.

-¡Oh¡pero es de color verde como yo!- la desesperación dominaba la vos del chico mas pequeño, queriendo alcanzar el control como si se tratara de fútbol americano.

-Sólo es del mismo color cuando estas mareado- Dijo Cy, riéndose entre dientes.

-Oye, dijimos que ese accidente no iba a ser mencionado- Chico Bestia recordó aquella vez que iban en el carro tratando de ganar la carrera de Papi Ding Dong.

-Bueno, lo siento¡pero yo voy primero!- Dijo un ahora rojo Cyborg entre risas, que conectaba el control en el X Box.

-Psh…de acuerdo-

Y jugaron y jugaron hasta el fin…de los tiempos.


Y en otra parte de la torre, una recamara de cuento de hadas, tan rosa como el vestido de Aurora, y tan esponjosa como la gallina de felpa de Raven…se encontraba cierta tamaraniana, flotando por los alrededores de su cuarto.

Se podría decir que se relajaba, sintiendo los placeres de su poder, pero en su mente, gran caos y confusión se hacían presentes en los sentimientos inocentes de la extraterrestre, una tormenta de emociones de gran tamaño, y cualquiera podría decir que el mundo se está partiendo en dos.

-Pero sólo son amigos, y amiga Raven sabe que el es mío, y además ella no tiene sentimientos, es tan fría como el metal de Cy en las mañanas, no es que lo ofenda… ¿Tu que piensas?- se volteó para ver a un conejito de tamaños extravagantes, mirándolo tiernamente.

-…- obviamente el conejo no sabía mucho de lenguaje.

-Uf, tan desesperada estoy que le hablo a conejitos…- un gran suspiro de confusión se hizo presente en Star…

Fingiendo que el conejo compartía un dialogo con ella…

-Si, tienes razón, Raven nunca haría eso, no tiene emociones, pero soy su mejor amiga…así que¿¡Cómo puede no tener emociones y tener buenos amigos!?-

-…-

-…Buen punto. No puede meterse con el, digo, sólo son amigos, y si Robin no quiere, ella no lo obligaría…pero que tal si amiga Raven lo fuerza- un sonido de sorpresa escapó de sus delgados labios.

Rondó por el cuarto una vez más, ahora con el conejo tirado en frente de donde se encontraba; la gravedad responsable de esto.

Cine mental de Starfire

En una cámara de tortura, Raven se encontraba completamente vestida de rojo, con ojos rojos, y en frente de ella, un Robin con esmoquin desgarrado, luciendo mas alto y con el cabello…¿morado?, bueno, el caso es que el Robin de su mente, se encontraba amarrado a unas cadenas de aspecto oxidado, gritaba y pataleaba.

-No te preocupes Robin, no te haré daño, al menos no mucho- Decía Raven Mala, acercándose a Robin, lamiéndose los labios en placer.

-¡NO¡NO! Sólo amo a Star…tu bruja de las tinieblas¿que no vez que no me gustan tus colores de la oscuridad?- decía el Robin de cabello morado, mientras lágrimas de tristeza resbalaban por sus mejillas.

-Uh… ¡no!, lagrimas, no, no puedo ver esas cosas ¡soy muy fría para esto!- gemía la Raven Mala…mientras se derretía, y de la nada aparecía Starfire, con una capa de color verde, y una S de Starfire plantada en su blusa, brillando como si no hubiera Sol, llevándose ahora a un feliz Robin de cabello morado entre brazos, abrazándolo como un peluche, y literalmente dejándolo sin relleno…

Fin del Cine Mental de Starfire

Se quedo pensando repetitivamente en su mini cine, disfrutando del ahora más alto chico maravilla, acariciando su cabello morado con ternura. Adentrándose en sus pensamientos, perdió conciencia del mundo real mientras fingía que el conejo tirado era su querido Robin.


Una figura de aspecto pálido, se acercaba a un arco peculiar, mientras un monito se le acercaba.

-Hola bonita… ¿qué hace alguien como tú por aquí?- preguntaba el mono.

-En primera, no me digas bonita, en segunda, obviamente estoy aquí para derrotarte-

-Oh¿Cómo sabes que tienes que derrotarme?-

-Bueno, por algo me preguntas que hago aquí ¿no?- Decía la joven con ironía.

-Oh… si-

Raven no esperó a que el monito pudiera moverse de los múltiples palos que se encontraban ahí, atacó sin previo aviso, pero el tamaño del mono blanco era ventaja y esquivó todos los golpes con cierta facilidad.

Se movían como rayos, una simple mancha distinguiéndolos en sus movimientos, avanzando, tirando golpes y esquivando, una patada por arriba, esquivando por abajo. Vueltas y saltos, pareciera que estuvieran bailando, de una manera interesante claro está, pero aun así una vista sorprendente para aquellos de vista rápida.

-Vamos preciosa…debes ser mas ágil- gritaba el mono.

-¡Tampoco me digas así!- Raven aprovechó el segundo sacando un palo de la tierra y enredando la cola del mono con rapidez, parándolo en seco en sus movimientos.

Después, sin mucha dificultad volvió a enterrar el palo, dejando al monito tratando de zafarse.

-No te puedes mover, ahora ¿por dónde voy?- Gotitas traslúcidas esparcidas por todo el cuerpo de la joven, mientras respiraba agitademante, debía admitir que el mono tenia habilidad, pero debía terminar la prueba para que a la anciana no le diera un resfriado.


A lo lejos se divisaban unas escaleras altas, y sin tiempo que perder, Raven avanzó, subiendo algo cansada, con unos cuantos rasguños por cortesía del monito.

Ya al final, una pequeña sombra salía de la casa.

-Sabía que era usted-

-Yo sabía que tú sabías que era yo-

-…-

-Bueno, bueno supongo que te has preocupado por mi salud, por lo que veo- sonreía de oreja a oreja, mientras sacaba un magnífico bastón de la nada, apuntándolo a la oscura.

-Si, pero también por la mía- decía Raven, mientras se ponía en posición.

No pasaron ni dos segundos cuando se empezaron a ver manchas en el espacio, la anciana lanzando fuertes golpes con el bastón, y la chica esquivándolos fácilmente, dando patadas en el aire, peleando con gran rapidez (N/a: bueno no he visto muchas películas de ese tipo de peleas pero yo misma he practicado esa tipo de cosas, así que no esperen una súper batalla, digamos que es parecida a la de Robin XD), Una barrida de piernas y gran volteretas en el aire, esquivando a gran velocidad…


-…Oyep-

-¿Quép?-

-¿Por qué no nos vestimos de funeral?-

-¿De qué hablas?-

-Bueno, cuando Robin se fue nos vestimos de él- decía Chico Bestia, mientras se relajaba como gato desparramado en la sala…literalmente.

-Raven no se viste de funeral, ella es así como gótica o emo, sólo por que te vistas con colores de mírame-a-fuerzas no significa que ella lo hará- decía Cyborg, mientras comía una gran bolsa de papas con jalapeño.

-Oye… no digas eso, anda será divertido- De un salto Chico Bestia ya se encontraba en la puerta a los dormitorios.

-…Mm…. ¡De acuerdo!- decía entusiasmado el hombre de acero, mientras se paraba y corría hacia la puerta.


-Amigo, esto da miedo-

-No, no da miedo, solo esta oscuro, vamos, hay que prender una luz-

-¿Aquí hay luz?, que raro-

Click

La luz se hizo presente en el cuarto, mientras Chico Bestia daba un grito de miedo, escondiéndose detrás de Cyborg, temblando como si el invierno hubiera llegado antes.

-Viejo, la hubieras dejado apagada-

-No seas tonto- Decía Cyborg con ternura, mientras veia los cambios que hace unos meses había hecho con el cuarto de Raven, no eran muchos, solo una gigante pantalla de plasma de color negro en la segunda parte de su cuarto, dos sillones en frente de esta y un librero mas grande para que Raven pusiera mas de sus libros, con una laptop de apple negra en una mesita circular cerca de la orilla del cuarto, un equipo de sonido de ipod en el escritorio, que parecía tan nuevo como lo había dejado.

-Wow, su cuarto esta sorprendentemente escalofriante-

-No seas tonto, esta genial-

-Pero mira esas máscaras, no las había visto la última ves, y que onda con esa peluche de cuervo-

-Psh…que miedoso eres CB, no hay duda de eso, se ve que nunca observas nada, esto lo tiene desde que se fundaron los titanes, nada mas que tu nunca te molestas en saber bien lo que hay aquí- decía Cyborg, tocando la pantalla de plasma, -Me pregunto si vera la televisión, también hay programas educativos aquí-

-No creo viejo, oye…Raven me recuerda a una nerd o algo así, digo, quien en su juicio sano vería la tele para aprender que el descubrimiento de América fue cuando los cavernícolas conquistaron china- decía Chico Bestia, como si la historia fuera algo de todos los días.

-Raven tiene razón, aprendes historia de una caja de cereal-

-No es cierto- un tono de indignación se hacia presente en la voz del Chico Bestia, mientras miraba el cuarto como si fuera un carnívoro de las películas.

-Bueno, bueno, da igual, vamos, hay que abrir su armario-

Un pequeño sonido les indico a los dos que había entrado otra persona al cuarto.

-Amigos¿Qué hacen en el cuarto de la amiga Raven?-

-Oh…Starfire, bueno como la vez pasada nos vestimos de Robin, ahora nos vestiremos de Raven- señalaba simplemente el verde, como dos más dos son cuatro, claro, si el chico lo sabe, es un misterio.

-Oh, pero ¿por qué no mejor nos vestimos de Robin otra vez?- dijo Starfire, acercándose a los dos titanes, algo ansiosa por dejar el cuarto.

-Bueno Star, eso ya lo hicimos la vez pasada, pero si quieres yo y Chico Bestia nos vestimos de Robin, y tu de Raven… ¡Anda! Será genial- el chico de metal se acerco al armario, sacando leotardos y capas, mientras Chico Bestia fingía probarse tallas del mismo uniforme.

-Mm…Bueno, todos nos vestiremos como 'ella'- Los dos jóvenes levantaron la cabeza, preguntándose por que "ella" se oía tan despectivo.

-Star¿está todo bien?- preguntó Cyborg con sospecha, temiéndose una ataque de celos por parte de la alienígena, todos en la torre, sin excepción, sabían que Starfire era algo posesiva.

-Oh, claro, afirmativo amigo Cy, muy bien, denme uno de esos- decía feliz, acercándose al armario.


Un trueno sonaba por los alrededores, mientras Robin se sentaba en la tienda de campaña de Raven, ya que la tormenta iba a ser de las fuertes, decidió prepararse para todo.

El chico cocinaba en una mini estufa de color azul metálico, preguntándose como rayos Cyborg podía hacer maravillas con una simple tienda para campamento.


-Ahora, me pregunto donde estará- decía Raven, mientras que el agua caía en su cuerpo como cascada, preguntándose si pescaría un resfriado por esto. Olvido completamente, que el regreso seria problema, ahora estaba mojada hasta los huesos.

Veía por todos lados, buscando al chico, o algo que le pudiera decir que Robin estaba ahí, y a lo lejos diviso una gran tienda de campaña futurista, sabiendo que era la que especialmente le hizo Cy…cómo lo quería a veces, no es que lo odiaba la mayor parte del tiempo, pero era el chico que mas le apreciaba.

Caminó lentamente tratando de no chocar con nada; la lluvia era muy densa, y el lodo se pegaba como chicle.

-Robin, ábreme por favor- decía Raven, hablando un poco más fuerte de lo usual, para que su voz se distinguiera de los múltiples relámpagos que se escuchaban como coro de la iglesia.

-Eh…- Robin se acercó a la entrada abriendo la manta de tela de titanio –Oh…-Todavía no había olvidado esa vista 'interesante' de Raven en el día, pero mojada, brillosa por lo rayos, y su cabello cayendo como olas a lado de su cara…simplemente era demasiado.

-Bueno, si quieres me quedo aquí afuera- decía Raven con sarcasmo, mientras lo movía de la entrada.

-…-

Volteo para ver a Raven, con una toalla en sus manos, pasándosela por todo el cuerpo, sin darse cuenta que en las mejillas del chico, se encontraba un fuego más caliente que el del infierno.

-Em…- masculló el chico, tratando de quitar su mirada de la toalla, que ahora pasaba por el pecho de Raven, y esta sin la menor idea.

-¿Tienes otra toalla?- preguntó Raven, alzando su mirada inquisitiva una vez mas, esperando la respuesta.

-…-

Y Robin estaba ahí, callado, viendo el cuerpo semi-húmedo de la joven titán, mientras miles de imágenes no tan limpias del cuerpo de esta se hacían presentes en su mente; y por un momento estuvo feliz al saber que Raven se encontraba sin poderes.

-… ¿Qué miras Chico Metiche?- Trató de sonar enojada, pero mas bien estaba sorprendida, la cara del Robin no tenia precio, pensó en sacar una cámara y tomar una foto para los chicos, especialmente para Star, tal vez ella misma se quedaría con una copia, pero rápidamente desechó ese pensamiento.

-Yo…no, nada, no te he visto nada-

Eso fue todo, la gota que derramo el vaso, un color muy cerca del rojo apareció en las mejillas pálidas de la chica, mientras se volteaba para que su sonrojo no alcanzara los ojos del petirrojo.

-¿Con que nada eh?, bueno, ahora lo compruebo, eres igual que todos- dijo fríamente la chica, dando entender que no quería hablar con el, y el chico lo sabía, pero fue un error…y estuvo feliz nuevamente, sabia que si Raven tuviera aun sus poderes, el ya estaría en Groenlandia, con una marca de mano roja y quemada, por cortesía de la oscura.

-No…espera, yo, yo, no quise decir eso, pero, pero, te veías enojada y, y por eso te lo aclare- tartamudea mucho, y por eso se odiaba en ese mismo instante, sabiendo las consecuencias.

-Tienes mucha suerte. Ya estuvieras en el infierno si no fuera por mi falta de poder, y sabes que lo digo en serio-

Raven se acercó a la maleta del joven, mientras sacaba otra toalla.

-No te quedes ahí Robin, recuerda que no soy Starfire para jactarme de tu mirada, ahora saca una sábana y ponla en esas pinzas, me cambiaré detrás de ella-

-…Em, claro- contestó el chico, como un útil y obediente robot, poniendo una sabana en el rincón, atorándola con pinza, ahora preguntándose como rayos habían pinzas ahí.

Ya terminando, el chico se sentó en su bolsa de dormir, Raven avanzaba con un bulto de ropa limpia en sus manos, poniéndose detrás de la sabana para cambiarse cómodamente.

Robin se preguntaba que había sucedido, obviamente Raven no lo tomaba tan serio, pero el color de sus mejillas que escasamente pudo ver, se hacían presentes en la mente del chico. Sus pensamientos fueron interrumpidos por un gran rayo que parecía surgir cerca de ellos.

La tela de titanio es un material altamente resistente, no fácilmente se puede romper, pero eso no significa que no sea algo traslúcida, y Robin se maldijo, ya que ahora su vista no se despegaba de la sabana donde detrás estaba Raven, una silueta perfectamente femenina gracias a los relámpagos que ahora caían como la lluvia, mientras del otro lado, Raven seguía secándose con la toalla, sin saber que el chico la veia con ojos mas grandes que solo platos.

Pasaron segundos que parecían horas, mientras Robin no despegaba la vista de la sabana, deseando que los relámpagos no fueran tan seguidos, pero al mismo tiempo, agradeciendo a la madre naturaleza tal vista, viendo las curvas de la chica, viendo su pequeña cintura y amplias caderas, con atributos que dudaba fueran menos que los de Starfire. No se imaginaba como Raven siempre se escondía en esa capa azul, y ahora maldecía a Chico Bestia, que numerosas veces le pregunto a Raven porqué casi siempre estaba con esa capa, bromeando sobre un cuerpo no tan bonito, claro, el chico paró cuando el incidente de Adonis, mientras veia su cuerpo flotando como un ángel oscuro sobre la cama.

En ese tiempo Robin era más profesional, claro ya eran adolescentes, pero esas 'frivolidades' no eran tan importantes…pero ahora, tales siluetas lo empezaban a derretir, mientras el joven titán se empezaba a poner ropa limpia, deshaciendo esas líneas curveadas de su cuerpo, reemplazándolas con las líneas de su ropa para dormir.

Se preguntó si así se sentía con Starfire, ella era muy bonita, de esas chicas que uno ve y se derrite: alta, bronceada, con ojos verdes y cabello flamante, con una actitud felizmente diseñada, y una voz aguda y jovial, con sentimientos puros…pero…

Con Raven…

-Hay que dormir Robin, anda, tenemos que regresar lo más pronto posible-

No dijo ninguna palabra, acostándose en su bolsa para dormir, tratando de quitarse esos pensamientos, temiendo de que, de alguna manera, Raven pudiera leer su mente.


-¡Azarath, Mutrion Zenkos!-

-No, no es así, es¡Azarath Metrion Zinthos!- gritó Cyborg, mientras lanzaba el sillón al otro lado de la sala.

En la mesa se encontraba Starfire, mientras se preguntaba por que en los confines de X'hal, su vestimenta le quedaba ligeramente grande en la parte de su pecho, sus pensamientos eran inocentes así que decidió preguntárselo a sus camaradas.

-Oigan…- los chicos dejaron de jugar; Cyborg bajo a CB, que hace un rato lo cargaba fingiendo que era Raven volando.

-¿Qué pasa Star?- preguntó Cyborg, que aunque no lo dijera por lo alto, pensaba que el color negro no era de Star, obviamente no esperaba que el rosa fuera el color de Rae…

-¿Por qué mi uniforme me queda mas grande de aquí?- pregunto la alienígena mientras señalaba su pecho.

-…-

-…-

Un gran sonrojo se hizo presente en los dos chicos, mientras parecía que de un momento a otro, sus cerebros ya no funcionaban bien, y un corto circuito pasaba entre los dos.

-¿Chicos?-

-Em…bueno, este, uh-

-¿Hay algo malo con eso?-

-Jujuju- se reía Chico Bestia, mientras pensaba cosas 'interesantes' del uniforme.

Cyborg lo miró con ojos que podrían congelar el infierno, temiendo de los pensamientos pervertidos de su compañero hacia su hermanita.

-Bueno, Star, es lo mas obvio, es porque…este, Raven tiene esa parte mas grande que tú- parecía que el pensamiento lo ponía mas rojo que tomate, mientras resistía pegarle a Chico Bestia, que ahora veia el uniforme con ojos depredadores.

-¿Eso es malo amigos?-

-¡Al contrario Star, es mejor, así es mas placentero, te acercas y para los chicos es como u…!- No termino su frase, porque Cyborg lo lanzó al otro lado de la sala, Chico Bestia aterrizando como avión encima del sillón, una explosión siguiendo después de que Chico Bestia toco el sillón con su cabeza.

-¡PERVERTIDO!- gritó Cyborg,

-¿Entonces es bueno tener más grande aquí?-

-Em… ya escuchaste a CB-

El piso donde estaba Cyborg ya se empezaba a derretir, y Starfire viendo al verde con ojos curiosos.

-¿Qué es pervertido?- pregunto ella, mientras flotaba con su capa puesta.

-¿Robin nunca te lo dijo?-

Cyborg se ponía mas nervioso, amenazando a Robin es su mente.

-Bueno me ha dicho muchas cosas, pero no he oído esa palabra es su vocabulario-

-Jejeje, bueno, pervertido es…es cuando, este, cuando un chico tiene pensamientos sucios de una chica- decía Cyborg, que ahora parecía hiperventilarse por los nervios, y Cb, tirado en el sillón.

-¿Sucios?-

-Bueno, no, pero….um, es cuando, bueno…tu sabes que a los chicos les gustan las chicas, bueno, hacen que ese gusto sea, con mas lujuria- la respiración del chico era algo agitada, rezándole a Dios que las preguntas terminaran pronto.

-Oh…- La suerte era que, Starfire parecía saber que ere lujuria.

-Chico Bestia, eso es muy malo, hay que pensar de las chicas con pureza por favor, además, no creo sentir lo mismo por ti- La extraterrestre malinterpreto lo que dijo Cb, pensando que los pensamientos de este eran para ella.

Starfire sabía que la lujuria era un deseo sexual intenso ya sea de los chicos para las chicas o al revés; no por algo tenia bonches de revistas para adolescentes en su cuarto. También sabia que a las chicas a veces les gustaba eso, y las hacia reír con tonos agudos y femeninos. Pensó si Robin también sentiría eso, y esto la hizo sonrojar como tomate.

-Bueno, Star, para que no te enojes…Chico Bestia hablaba de Raven jejeje- rió tontamente el hombre de hojalata, mientras revisaba que su amigo verde estuviera completamente bien.

-Te lo dije Bestita, no te metas con ella o sufrirás las consecuencias-

Starfire pensó un poco y luego…

-¡Oh…¡Que maravilloso, Chico Bestia esta enamorado de Raven! Tal vez podemos hacer un plan para que terminen juntos-

-¡Oh! No, Starfire, espera, solo por que a Bestita le guste Raven, no significa que ella va a corresponder sus sentimientos…y me temo que tú sabes como es ella-

-Oh…ya veo- Starfire estaba decepcionada, sabia que si Raven salía con Chico Bestia, tal vez, así, dejaría a Robin en paz, pero sabía que Raven no tenía sentimientos especiales por su pequeño amigo, y me refiero a pequeño porque todavía era mas pequeño que la mayoría.

En los últimos meses había crecido como si el mañana no viniera; todos habían crecido mucho, Chico Bestia ahora más alto que Raven, por lo que la ponía en el último lugar. (Si quieren saber cuanto, al final del capitulo vienen las medidas de cada uno).

-Bueno, hay que seguir jugando… ¡Azarath Metrion Zinthos!- gritó el chico de acero, lanzando la mesa alto.

Todos siguieron jugando, pero los dos mas chicos del grupo de 'Ravens', con preguntas en sus mentes, cada uno por sus razones.


Bueno ahí lo tienen otra de mis ideas, espero que lo hayan disfrutado ahora con las medidas…

Cyborg: 1.95

Starfire: 1.88

Robin: 1.83

Chico Bestia: 1.80

Raven: 1.76

Bueno, cuando considere que tengo suficientes comentarios postearé el siguiente capitulo.

Y me preguntaran¿por que quieres saber lo que pensamos?, bueno la respuesta es simple, yo vine a para escribir lo que me gusta y mis ideas, y principalmente para saber lo que ustedes piensan, e informarme de mis habilidades como escritora, no escribiré solo para que mis historias estuvieran ahí sin que nadie las vea, así que por favor, no es tanto por las historia, si no por sus comentarios…así que ya saben que hacer, pongan lo que piensan, pero tomen el respeto, si el genero de escritura no es de su agrado entonces solo díganlo.