Bueno…de nuevo muchas gracias a todos por sus comentarios, tendrán galletitas virtuales, pero son de vainilla, espero que les guste…

Raven The Dark Wings Angel¡muchas gracias por el review! También pensé que no era muy lindo, pero bueno, hay que hacer algo para que abra su mente el pobre Robin jojo. Sobre lo del sentimiento hacia Star, no te preocupes, hasta yo me enojé XD, mi mamá está loca por las compras, y como tengo que ir con ella, siempre me aburro, y es horrible. Lo de tu fic…¡ya lo chequé!, sólo que no he terminado el primer cap. Te juro que no puedo buaaa!!! Pero en cuanto lo termine te dejo mi review.

El comic también lo quieren cancelar, pero las cartas de SALVA A LOS TITANES se esparcen muy rápido, hasta en Youtube las veo jojo, así que tal vez no lo hagan, pero quien sabe.

Kamikazeh: Ji Gracias Espero que este cap te guste XD, y me dejas review va XP

Karelly: no te preocupes, que aquí tengo el próximo, espero que lo disfrutes sip? XP

H.fanel.KSeee, pero fue una idea que creí necesaria para capítulos futuros, no te preocupes, te gustara, y claro porque no?, si te agrego XDD. Y sobre la frase, pues se me ocurrió en ese mismo instante que escribía, que bueno que te gusto jojo.

Precious.little.catJejej, gracias, hasta yo me sorprendí, porque la idea me llegó así como del cielo jojo, que bueno que te hace reír mi fic jeje. Y no te preocupes, en serio jijiji XD.

Nikki-vampirella: Bueno, XD Gracias, espero que lo sigas leyendo, y que me sigas dejando reviews…

Como ya saben, los titanes no me pertenecen, y recuerden, no importa si ya subí otro cap. o algo así, pero déjenme sus reviews. Todavía me pueden dejar los del primer cap. Si quieren, en serio, no hay problema.

Por cierto, debo aclarar que las actualizaciones serán variadas, depende de cuánto tiempo tenga con todo el trabajo que tengo, pero espero que entiendan que con trabajos tengo tiempo para comer XD, espero que entiendan que no es que me aburra o que no tenga inspiración, más bien no tengo tiempo jojo.

Más sentimientos descubiertos.

Habían regresado desde hace un rato, y el Chico Maravilla se encontraba en su cama, viendo ahora el techo oscuro, con miles de estrellas viajando como si fuera el mismo cielo de la Tierra.

Cyborg y Chico Bestia habían decidido tomar un "descanso" en el cuarto de las chicas, muy para el disgusto de Raven.

Pero Robin se quedó ahí, mirando un punto en el espacio, con miles de pensamientos rondando sin parar por su mente.

Desde que los chicos se habían ausentado, se dio cuenta que…en efecto, había tomado la mano de la chica.

Y desde ese momento se le hizo muy difícil saber porque, porque el simple pensamiento hacia que sus mejillas ardieran.

Pero no encontraba respuesta, o al menos fingía no encontrarla, sabiendo que si admitía eso, podía traer grandes problemas a su vida. Y muchos a la de los demás.

Por eso se había quedado, tratando de encontrar las piezas faltantes de su gran rompecabezas mental.

Imaginándose el mismo en tamaño mini, tratando de completar el maldito juego, que ahora sólo parecía estar rojo y morado, sin forma…debía terminar.

Como el buen detective que es, debe resolver cualquier reto que se cruce en su camino, y Raven era un misterio que quería resolver ahora…

Espera…

El chico trató de suprimir un grito de sorpresa. Porque nunca antes le había interesado la chica, pero ahora, estaba con tantos pensamientos en su mente…

Todos los recuerdos que vivió con la peli-violeta pasando por su mente, todos y cada uno de ellos pasando en cámara lenta, como para abrirle algo, y para despertarlo de algo, pero no sabía de qué.

Vio su pequeño reloj de muñeca para encontrar que eran casi las doce, no sabiendo si el tiempo en su reloj también era más lento.

Pero lo dejo pasar, tal vez si, y ahora tenía que ir por sus ruidosos amigos.

Pero antes de poder levantarse de su cama, los mencionados entraron, con grandes almohadas y cubiertos de dulces y plumas.

-Viejo…eso sí estuvo divertido-

-Seeee…-

Los chicos se tumbaron en sus respectivas camas, con grandes sonrisas en la cara, a punto de dormir…

-¿Y qué hicieron exactamente?- masculló Robin, echándoles un vistazo.

-Pues en sí, sólo jugamos, nos dimos de almohadazos, y hasta comimos dulces¿sabías que la imagencita esa puede traer muchas cosas verdad?- dijo Cyborg, ahora sentado en su metálica barra, aventando la almohada y bajándola nuevamente en moción constante.

El chico asintió cortamente, -Y sólo eso ¿no?-

-Pues sí, sólo eso-

Robin vio sus sábanas un segundo, no sabiendo que hacer.

Decidido ahora, preguntó, -¿Y Raven hizo algo?-

Cyborg alzó su única ceja pera después responder.-Pues no, sólo leía algo, quisimos que se uniera, hasta Chico Bestia le lanzó una almohada, pero sólo la ojeo y luego la aventó otra vez…¡Hubieras visto¡Le pegó directo en la cara!- Cyborg rió, mientras Chico Bestia sólo gruñía, sobando su cara, murmurando algo sobre niñas con demasiado fuerza. El comentario ignorado por los dos chicos.

-En sí, fue muy divertido, hasta cantamos, aunque sólo fuera con nuestras manos, pero luego Raven dijo que también se podían materializar objetos eléctricos y todo eso, creo que luego se arrepintió de lo que dijo Jejeje¿Tu no nos escuchaste cuando cantamos?-

El chico negó con la cabeza.

-Bueno, no importa, Starfire quiere que la próxima vez ellas vengan, claro Raven sólo dijo 'lo que sea'- El chico de metal sonrió adorablemente, y Robin sintió la repentina urgencia de quitarle esa sonrisa de su morena faz.

Desechó el pensamiento rápidamente, pegándose en la frente mentalmente por tal sentimiento.

El bostezo de Cyborg lo sacó de su ensoñación.

Tal vez se estaba quedando en su pequeño mundo demasiado tiempo últimamente.

-Bueno, Robin, duerme bien- musitó este quedamente, conectando un cable a la mesa, y acostándose, para después ver como de la boca del hombre de hojalata salían pequeñas zetas.

Chico Bestia ya desde hace un rato en un sueño muy profundo.

Robin esperó y esperó, pensamientos vagos pasando sobre su mente, no sabiendo si dormir o resolver ese rompecabezas de su mente, el mini Robin con una pieza del mencionado juego, ojeándolo con curiosidad.

Y ya después de lo que parecía mucho tiempo, el petirrojo se levantó, checando que sus dos amigos estuvieran completamente dormidos, salió silenciosamente del cuarto.

Miró de los dos lados, no sabiendo si caminar a otro lugar lo fuera a perder, o tal vez de pura suerte podría regresar al cuarto.

No tomando eso de la suerte muy en serio, caminó en dirección del cuarto de sus compañeras.

Sus pasos apenas se percibían, ya que por el momento sólo tenía unos bóxers negros con una playera, sus pies descalzos en el frío mármol de aquel edificio.

Paró en frente de la puerta, mirándola extrañamente, pero un sonidito se escuchó del otro lado, este volteando rápidamente.

Sus mejillas no podían estar más calientes…no era posible.

Raven se acercaba en moción lenta al cuarto, con el mismo camisón que él había visto de regreso en la Torre, la única diferencia era la falta de la luz de la Luna, haciendo que este fuera completamente negro.

Se acercaba despacio, con una mano en su ojo, tallándolo suavemente, mientras abría su boca en un gran bostezo.

Pero sorpresivamente, su cabello se veía completamente curveado, Robin agradeciendo a Starfire el trabajo con las trenzas, haciendo una mueca por el repentino pensamiento.

Raven llegó a la puerta, y por primera vez notó que no estaba sola, mirando al joven en pregunta, maldiciendo su falta de poder para sentir su aura.

-¿Qué haces aquí?- farfulló, el color subiendo ligeramente a sus mejillas, mientras jalaba el dobladillo de su camisón, tratando de hacerlo más largo.

Robin vio como la chica jalaba ligeramente su camisón, y no pudo detenerse de la maliciosa sonrisa que aparecía en su cara…tal vez no ser uno mismo no era tal malo de vez en cuando.

-No te preocupes, no veo nada malo con tus piernas- la chica agrandó sus ojos como platos, para después sentir que su cara empezaba a quemar, volteando abruptamente, pronunciando su labio inferior.

-No, en serio- no pudo suprimir la pequeña risita que salió de sus labios.

-Pues…si no vez nada mal, entonces ya no veas- Raven empezaba a abrir la puerta del cuarto, pero una mano le detuvo. Volteó para mirar a Robin, ahora con una cara de "todo negocios".

Raven suspiró, sabiendo que el chico tenía la repentina idea de "platicar".

La chica cerró la puerta lentamente, girando completamente, para empezar a caminar, muy segura de que su compañero le seguía.

Caminaron por un rato, girando entre pasillos, llegando a una terraza amplia, con el cielo violeta de aquel lugar.

Raven paró exactamente en frente del barandal, volteando rápidamente, mientras se cruzaba de brazos, -¿De qué me querías hablar?-

EL chico semáforo suspiró, no sabiendo si empezar por el principio o…un momento. ¿El principio?

¿Qué rayos le estaba pasando?

Sacudió un poco su cabeza, no muy seguro de su salud mental, decidió empezar con lo que últimamente le tenía curioso.

-¿Tu…y ejem Jonathon, tienen algo?- bajó su mirada un poco, sintiéndose ahora encerrado aún cuando estuvieran en la terraza.

Raven alzó un ceja, -Pues…no- respondió simplemente, una cara que le mocionaba seguir.

-Oh…ya veo-

-¿Por qué lo preguntas?-

-Por curiosidad, sólo eso- Robin volvió a su mini mundo, viendo como su mini réplica colocaba más piezas en su lugar, la forma del rompecabezas se le hacía familiar, pero no sabía que era.

Raven suspiró. –No es lo único que te molesta ¿verdad?-

Robin se acercó, posando sus manos en el barandal, mientras respiraba el aire fresco.

-No sé porque Starfire es así- dudó un poco,-Pero, no me gusta-

-Pero no le has dicho nada, Robin. Claro, no veo la necesidad de decirle-

Robin frunció el ceño, -Claro que si hay necesidad. Mira, no te puedo hablar en frente de ella, y si descubre que estamos en medio de la noche hablando de nuestras penas, no va a dudar en aprovechar tu falta de poderes-

-Starfire no es así- replicó Raven cortamente, imitando la pose del Chico Semáforo.

-Ya no lo sé Rave, ya no- el joven volvió a suspirar, volteando por verle.

Su cara se quedó ahí, viendo como el violeta le daba un brillo extraño a la chica, no sabiendo si era eso o sus propios pensamientos.

-Starfire no puede ser así. No es…correcto- Raven le miró.

-Tienes razón, pero…tu misma te sorprenderías, a lo que me refiero es que me gusta saber que realmente le gusto, pero a veces…se pasa de la línea-

-¿A qué te refieres?- Raven inclinó su cabeza, un mechón de cabello cayendo en medio de sus ojos, esta soplando para poner el mechoncito en su lugar.

Robin la vio por unos momentos, como Raven trataba de deshacerse de ese cabellito.

El chico alcanzó su mechón, tomándolo ligeramente, colocándolo detrás de la oreja de la oscura.

-Gracias- masculló esta, volteando ligeramente, viendo el cielo como su fuera lo más interesante.

Así pasaron unos segundos, hasta que Robin decidió romper nuevamente el silencio, sabiendo que Raven no era para ese oficio.

-Estábamos en la feria, y de pronto una chica se acercó, gritando como su gran amor se encontraba en la feria. Yo no sabía de quien hablaba, hasta que vi que se acercaba a mí, fue divertido sabes, la chica sólo me abrazó. Tenía fuerza jeje-

-Pero luego, Starfire llegó y la quitó…con un poco de fuerza-

Raven hizo una mueca, imaginando a la pobre chica volando por los aires.

-Y bueno, no sabía si decirle algo, cuando Starfire le empezó a decir que lo de su propiedad no podía ser tocado…Yo vi…yo vi su cara Rae, estaba enojada. Nunca la había visto así- el petirrojo mordía su labio inferior, endureciendo sus manos en el frío barandal.

-No le tome mucha importancia, pero la chica realmente parecía estar lastimada, así que llamé a una ambulancia…Después me enteré de que su hombro estaba destrozado, afortunadamente no era mucho problema, pero necesitaba cirugía. Fue una suerte tener los ahorros de Cyborg a la mano, porque estábamos seguros de que el gobierno no lo pagaría…Me enojé con ella, me enojé al saber que sólo porque una chica me había abrazado, ella podía reaccionar de esa manera-

-¿Cómo es que nunca supe de esto?- cuestionó la cuervo.

-Se supone que lo dejaríamos entre nosotros dos, pero necesitábamos la ayuda de Cyborg para pagar los daños…y…para evitar que el incidente llegara a los periódicos. Chico Bestia tampoco lo sabe-

Raven asintió en aceptación.

-¿Cyborg que pensó?-

-Pues, no lo mostraba, pero estaba enojado, yo lo sé, porque no le hablaba de la misma manera a Starfire…varias veces me dijo indirectamente que debíamos aprender a controlar a las personas. No quería admitirlo, pero me ponía fúrico el saber que tenía mucha razón.

Starfire se dio cuenta del comportamiento de Cyborg…hasta trató de disculparse, le dijo que hay que aprender que lo que era de su propiedad no debía ser tocado. Hubieras visto su cara, Raven, yo mismo no lo creía, no podía creer las palabras que decía Starfire-

Robin golpeó ligeramente la pared de lado, su respiración un poco agitada.

-Le dije que no era correcto, le dije muchas cosas; para que entendiera que en la Tierra no es así, y sólo lloró, sólo me dijo que había vivido muchas cosas con su hermana, y que por eso era así, porque en el pasado siempre le quitaban lo más preciado, y que por eso ahora es posesiva-

-Entonces las experiencias que tuvo con su hermana no sólo fueran de rivalidad, sino que también Blackfire aprovechaba para quitarle todo a Star- concluyó Raven.

-Supongo- murmuró el chico, corriendo una mano por su cabello.

Raven decidió cambiar al tema, al menos por ahora, viendo como el cabello del chico ya no estaba en el mismo estilo. Sedosos cabellos color cuervo caían de su cabeza, notando como el chico tenía el cabello bastante largo para…un chico.

Sonrió un poquito, ahora viendo a la gran luna de Azarath.

-¿Qué piensas de Jonathon?…digo, lo que siente por ti ¿Cómo te sientes?-

Raven hizo un puchero, tocando su barbilla con su dedo índice.

-Pues…es…raro- concluyó esta, sonrojándose un poco.

Robin alzó una ceja, una gota de sudor viajando por su sien.

-¿Ya tienes una pista de quien puede ser…tu prometido?-

Raven se endureció un poco, el tema la tenía demasiado enojada, pero entendió que el chico sólo tenía curiosidad.

-No, no sé quién es, sólo sé que es hermano de Rorek-

-Erm… ¿Quién es él?-

Raven frunció el ceño, ahora tenía que explicarle, pero recordó que él no sabía.

Sintió un dejo de dolor al saber que "el chico de su corazón" (la frase la hizo temblar), no sabía quién era.

-Recuerdas a Malchior ¿verdad? (1)-

Robin inclinó su cabeza, asintiendo.

-El que fingía ser alguien más…Oh-

-Exacto-

-Su hermano…-musitó él.

-No lo conozco, pero siempre fue más popular que Rorek-

-¿Cómo sabes eso?-

-Mi madre me lo dijo. La verdad no sabía nada de él, mi madre me explicó que era un héroe en muchas dimensiones, pero nunca lo pusieron en los libros, por el hecho de que el recuestaba no tener ningún archivo referente a sus hazañas o algo así-

-Mmm…-Siguieron viendo el cielo por unos ratos, Robin lanzándole miradas a la chica, mesmerizado por el viento moviendo los rulos violetas.

-Creo que deberíamos ir ya-

Robin asintió, siguiéndola por los pasillos nuevamente.

-Buenas noches- dijo ella, abriendo la puerta, Robin alejándose en el pasillo rápidamente.

Estaba a punto de entrar, cuando de impulso regresó, quería hacer algo.

Pero la vista lo detuvo.

Por la gran sorpresa, Jonathon estaba ahí, pero eso no era todo. Tenía a Raven en brazos, besándola apasionadamente, mientras esta cerraba sus ojos lentamente por el toque, distrayéndose del mundo real.

Robin volteó rápidamente, escondiéndose entra las sombras, mientras veía como el chico se posesionaba de Raven. Escuchó que el chico murmuraba cosas, y los ojos de Raven cambiaban lentamente.

Fríos ojos violetas sin pupila ahora veían a Jonathon, mientras este le volvía a besar, ahora con más fuerza que nunca…y Raven le respondía, sangre surgiendo de sus bocas.

Jonathon seguía besándole, y Robin sentía un duro dolor en el pecho, no sabiendo que era, no imaginando que los vampiros de ahí también tuvieran la habilidad de hipnotizar, tenía que hacer algo, pero antes de poder hacerlo, Jonathon separó sus labios, cargando a Raven, llevándola al interior de la habitación y saliendo segundos después.

Robin frunció el ceño, pero en un parpadear de ojos el vampiro había desaparecido.

El chico gruño en disgusto, murmurando algo sobre malditos bastardos con súper poderes.

Caminó lentamente a la habitación, viendo el cuarto oscuro, con diseños góticos, y no pudo suprimir la pequeña sonrisa que surgió cuando vio que Starfire tenía en su cobija una impresión de su cara, sólo que…con el cabello morado.

Robin alzó una ceja, acercándose a la cama de Raven, para ver que esta era parecida a la que ella tenía en la Torre.

Suspiró en alivio cuando vio que la única diferencia eran los rojos labios de ella.

Se quedo ahí viendo la escena, como la sangre fresca pronunciaba los labios de la chica.

Era como un trance, mirando toda su cara, las violetas pestañas de su amiga temblaban un poco, y tuvo la urgencia de acercarse más para poder ver bien, viajando una de sus manos por la mejilla de esta…era tan perfecta.

Acercó sus labios a los de ella.

Quería sentir lo que Jonathon tanto amaba, un impulso invisible que lo volvía loco al pasar de los segundos. No se había dado cuenta, pero en ese momento estaba al borde de la insanidad.

Y la besó.

Dulce, lento y pacífico, pero al mismos tiempo ardiente y apasionado, sintiendo la sangre correr por su barbilla, esta sin la menor intención de retenerse.

Pero paró en seco, al saber que Raven tenía una herida en el labio inferior, la sangre bajando lentamente en la barbilla de porcelana, cayendo suavemente en la sábana blanca de la cama.

Y a Robin le gustó el contraste que hizo la sangre con la piel de la oscura, acercándose otra vez, y lamiendo lentamente esa sustancia vital que ahora parecía endrogarle.

La observó unos momento más, para después salir del cuarto, y encontrarse con la mirada del vampiro.

-No debes tocar lo que no es tuyo pajarito- murmuró este, acercándose lentamente a Robin, atrapándolo en la pared opuesta al cuarto.

-Tú no tienes derecho de mandarme- murmuró este, mientras le veía reprochante.

-Tsk, tsk Robin. No te debes meterte conmigo…Y lo sabes-

Robin agrandó sus ojos, un escalofrío lo recorrió, y no pudo moverse.

Había perdido el control de su cuerpo.

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La luz naranja de Azarath entraba como hilo en aquella habitación tan oscura, y la pelirroja regresaba de sus dulces sueños, bostezando ligeramente, mientras estrechaba su cuerpo.

Vio alrededor de la habitación, y muy para su sorpresa, vio un bulto en le cama de Raven.

Un signo de pregunta se originó arriba de su cabeza, cuestionando como Raven seguía dormida, ya que la chica era conocida por ser de las más madrugadoras.

No sabiendo si despertarla ocasionaría problemas, se dirigió al baño, para prepararse para un maravilloso día de diversión y Robin, con bonitas cosas y Robin…y también Robin.

Entrando al baño acomodó sus cosas para la ducha, abriendo el agua caliente y después la fría.

Vio curiosa todo el baño, y paró cuando vio frascos de diferentes colores en un estante, se paró rápidamente, tarareando un tonito, y se acercó, oliendo cada uno de ellos, descubriendo que eran perfumes para el baño.

Agarró todos de un jalón, echando un chorrito de cada uno de ellos en ahora la espumeante ducha.

Y quitando su playera y su short de conejitos, con la respectiva ropa interior, se metió al agua, inhalando el dulce aroma de aquellas fragancias.

Jugó un rato con la espuma del agua, haciéndose un gorrito con esta, y poniéndose bigote.

-Soy Papa Noel- dijo ella, riendo duramente, como lo hace nuestro gordo favorito de traje rojo.

Se quedo una hora disfrutando de los aromas, pero sabiendo que Raven necesitaría el baño, drenó el agua rápidamente, apretando un botoncito, el líquido desvaneciéndose.

Starfire vio todo muy curioso, pasando una toalla por su húmedo cabello, mientras hacia los últimos arreglos en un traje que encontró en el armario, verde para su satisfacción.

Ese lugar era de lo más bonito.

Claro, no se comparaba con Tamaran, que en su opinión era lo mejor de lo mejor…

Salió del cuarto tranquilamente, vapor de agua esparciéndose antes de desaparecer.

Frunció un poco el ceño, al ver que su compañera seguía dormida, no podía dejarla así y perderse de todas las cosas que harían, como revisar nuevamente sus atributos…pero, había algo. Algo que no recordaba muy bien, Raven le había dicho algo sobre privacidad y adolescentes, y Cyborg algo sobre pervertidos o algo así…

No importa, si no se acordaba, claramente no era de mucha importancia.

Caminó hacia su compañera, inclinándose un poco para poder verla.

-Raven- llamó ella, un tonito acompañando su nombre.

-Raaaveeeen- llamó otra vez, picándola ligeramente del hombro.

Hizo un puchero¡Por qué no le hacía caso!

Tomando la valentía posible, giró a la chica, para después agrandar sus ojos en terror.

Su querida compañera estaba pálida, muy pálida, con los labios rojos, sangre seca esparcida en los pronunciados labios de su compañera. La sustancia vital seguía bajando de su barbilla, y miró al otro de la cama, una pequeña mancha desangre esparcida por las blancas sábanas de la cama, no soportaba ver tan bendita sustancia en la cama de su querida hermana. Hizo lo que tuvo en su arsenal.

-¡¡AAAHHH!!- gritó, gritó lo más fuerte que pudo, prosiguiendo con profanidades, mencionando que su querida amiga había muerto, y lloró, mientras abrazaba a Raven, alzándola con sus brazos.

Para su suerte, había entrado Cyborg.

Cambió completamente de opinión cuando vio que el hombre de metal tenía a Robin en brazos, este demasido pálido para estar conciente.

El mundo se fue, y sólo recordó soltar a Raven y tomarlo en brazos, empezando a correr por los pasillos, Cyborg atrás de ella, mientras cargaba a su hermanita, y Chico Bestia con ellos.

Corrieron muchos pasillos, gritando y pidiendo ayuda.

Hasta que vieron a Arella caminar tranquilamente hacia ellos. Estos farfullando y bufando.

Arella descubrió la causa de tal escenario. Viendo como su hermosa hija estaba más pálida que de lo normal. Viendo la sangre que corría por su barbilla.

Y no dudó en ayudar.

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-¡Cómo te atreves a hacerle esto a mi hija, Jonathon!- el tono de la peli-violeta era reprochador, viendo al vampiro con lanzas en los ojos, mientras Luz de Terra Nova le sostenía firmemente, temiendo que el enojo maternal de Arella fuera a causar más problemas.

Jonathon miró el piso en derrota, murmurando disculpas hacia la enojada madre.

-¡No te disculpes nada más, Jonathon, la pudiste matar, y también al chiquillo!- farfulló ella, para después tranquilizarse, tomando un asiento recién materializado, mientras cogía el vaso de agua que uno de los guardias le ofrecía, terminando todo en unos cuantos tragos.

-Lo siento mucho mi Reina. Perdí el control de mi cuerpo. Usted sabe que he tratado, pero la ausencia de Raven me tenía desesperado, en serio le pido que me perdone-

El vampiro se inclinó, mientras tomaba una delicada mano, para después besarle en apreciación.

-La drenaste demasiado Jonathon, y con esas heridas en sus encías, por eso no paraba de sangrar. Sabes que ya no tiene poderes, por lo tanto, ya no puede curarse sola; espero que puedas entenderlo, pero no puedes vaciarla por completo como antes lo hacías. Nunca me acostumbre a lo que hacían, no me hagas prohibir tu cercanía con mi hija.

Al chico lo dejaste en las mismas condiciones, y sabes que el pobre es un simple humano, espero que no quieras que te mande lejos-

El vampiro sacudió la cabeza, para después tomar su respectivo asiento. Su mirada seguía baja.

Arella suspiró, -Te puedes ir, Jonathon-

El vampiro se levantó, inclinándose frente a ella, para después desvanecerse.

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Los titanes esperaban pacientemente, mientras que Cyborg salía con la noticias de los dos pájaros.

Starfire y Chico Bestia voltearon al sonido de la puerta.

-¿Qué pasó con mi Robin, Cyborg?- musitó Starfire.

-Pues…vivirá. EL daño si fue algo, al parecer descubrieron que fue Jonathon el causante-

-¿Cómo saben que fue él?- preguntó Chico Bestia.

-Los dos tienen marcas en la encía superior, tienen niveles de sangre muy bajos, y no hay heridas externas para decir lo contrario- concluyó este, sentándose pesadamente.

-¿Y cuando crees que vayan a salir?- masculló el verde.

-Pues aquí el proceso es rápido, tienen medicina más avanzada que la nuestra, así que en poco tiempo podrán salir..

-Solo que hay un problema- dijo hostilmente.

-¿Cuál es?-

-Aquí en la dimensión tienen los mismos tipos de sangre que en la Tierra…sólo que esta alterada químicamente; en como sangre mágica, y como no tienen sangre para mortales, le pondrán a Robin un dosis de la de aquí, con Raven no hay mucho problemas, sólo estimularan su cuerpo para producir más , por el hecho de que es mitad demonio-

-¿Y lo de Robin es algo malo?- preguntó Starfire, frunciendo el ceño.

-Pues no, pero tendrá efectos secundarios- sonrió macabramente el moreno.

-Tendrá poderes- masculló Chico Bestia.

-Pues sólo hasta que su cuerpo genere más sangre para deshacerse de la mágica, pero está muy drenado, así que si va a ser algo de tiempo-

-Oh- dijeron los otros dos en unísono.

Ahora las cosas se ponían curiosas.

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(1): Todos han visto el episodio de Malchior supongo jeje, no me pregunten, que no recuerdo el nombre del capítulo, bueno, como el chico ya está encerrado, Rorek era el verdadero héroe, decidí inventarle un hermanito al chico para Rae, así que espero no los moleste.

Ahora sólo falta saber cómo es, pero ya tengo una idea muy clara de su apariencia.

Bueno, espero que hayan disfrutado este cap.

¡¡¡Dejen sus reviews!!!