Muy bien, como la mayoría tuvo la misma duda sobre el último cap, decidí responder todos en un solo comentario.
Primero que nada: Jonathon no es el prometido, es sólo es un personaje que se me ocurrió para hacer la historia más interesante y complicada…al menos en esa forma.
Segundo: Astaroth es una persona completamente diferente, EL es el prometido de Rave, y si, es un ángel caído.
Tercero: Obviamente Astaroth y Jonathon son dos personas o lo que sea completamente diferentes…
Cuarto: Raven no es vampiro, pero como ya vieron su padre era Trigon, la escena que leyeron es simplemente un intro de lo que voy a explicar en capítulos futuros, así que no se preocupen por el significado de tal escena donde se encuentra en su cuarto, sólo preocúpense por el hecho de que lo explicare…pronto.
Quinto¡¡Gracias!! Por todos los reviews, en serio me gustaron mucho, y disculpen si los deje confundidos…
Gracias especiales para: Kamikazeh(¡Gracias!, y perdón si ahora lo tienes que leer dos veces…); Raven The Dark Wings Angel(pues no se si esa sea la página pero la conozco desde que empecé a ver la serie, y eso si es algo de tiempo n.n); Karelly (Jiji ¡Gracias!, espero que disfrutes este cap) Precious.little.cat (espero que con mis aclaraciones todo este un tanto más específico, y gracias por las preguntas, no quiero que alguien se quede confundido n.n), H.fanel.K(jeje, pensé que no a mucha gente le gustaba ese tipo de cosas, es bueno saber que no estoy sola XP), aurora(espero que este cap lo disfrutes jeje, y ¡gracias!), estrellagotica03 (bueno espero que mis aclaraciones te hayan sido de ayuda Jiji…'n.n),karumi-chan (mm… ¿qué tratabas de terminar? Jijiji n.n') FERNANDA (¡te llamas igual que yo! La única diferencia es que tienes razón, una niña de 14 no puede escribir algo como eso, el problema es que ya no tengo 14, mi cumple fue el 10 de junio jeje, ahora tengo 15)
…I wonder where Nikki is…
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Y ya no se qué pasa.
Un sonido en la puerta la sacó de sus pensamientos, haciendo una mueca de dolor, se levantó delicadamente de la alfombra en el piso, sobando su labio lastimado.
Abrió la puerta, recibiendo tal intimidante aura por parte de la belleza de ángel caído, mientras este caminaba agraciadamente al centro de la habitación, mirando todo como lo más exquisito en piezas de arte.
-Veo que aquí duermes tú- explicó él, mocionando la cama de la orilla.
-Y ahí duerme tu querida amiga- apuntó a la cama rosada con un petirrojo de cabello morado.
-…- Raven sólo asintió, sentándose en la orilla de su cama. Por una razón que no era completamente desconocida para ella, su cuerpo ardía como si todavía estuviera sirviendo a su querido padre en las profundidades del inframundo. Se sentía maravilloso, pero desgarrador.
-No tomaste bien la decisión de tu madre- Raven sólo asintió nuevamente, como si se hablara de un tema normal. Pero ella sabía bien, el era la razón, el era el causante de todo lo que ella había vivido en el pasado, y también lo que viviría en el futuro.
-¿Por qué no?- preguntó el rubio, jugando con uno de sus mechones, sentándose a lado de la oscura, esta contrayendo sus extremidades por la repentina cercanía de aquel ser.
-Tú puedes responder esa pregunta muy bien, Astaroth- replicó ella, alejándose ligeramente del rubio.
-Lo que hice fue por tu propio bien, tú no perteneces allá, tú perteneces con nosotros, tu ejército- dijo él, ese aire de sutileza nuevamente saliendo de sus labios.
Raven frunció el seño, sintiendo el aroma de azufre alcanzar sus fosas nasales. No podía, ella no dejaría que algo como esto le pasara…
Flashback
Risas resonaban por todo el largo de aquel desierto, Raven dando vueltas desesperadas para poder vislumbrar a esos seres que le habían quitado la más grande oportunidad para poder deshacerse de ese gran pecado con el que había nacido.
-Muéstrense- murmuró ella, sus ojos brillando como la luz incandescente del Sol, el desierto desvaneciéndose, para mostrar un lúgubre espacio de llamas y gritos de dolor por todo el ancho de aquel paisaje, seres de diferentes tamaños y formas, acercándose bruscamente al pequeño ser en comparación que les hablaba.
Colmillos brillaban con el ardiente fuego del infierno, y una bestia se separaba de las demás, cambiando lentamente a un humano de facciones bellas, cabello rubio adornando su desnudo cuerpo.
-Sólo hicimos lo que creíamos necesario para que te quedaras aquí- dijo él, aullidos y gemidos representaciones de la risa de esos asquerosos seres.
-…- La hija de Trigon respiraba erradamente, su furia subiendo a niveles imposibles, gritos y rugidos de sufrimiento por todo el ancho de aquella dimensión.
-Es una suerte que he tratado de reconsiderar no dejarlos- dijo ella.
-Tu muy bien sabes que podemos vivir sin ti- replicó el hostilmente, las bestias alrededor de ellos con aquel sufrimiento subiendo y subiendo por la furia de su nueva reina en comando.
Raven se permitió sonreír, sabiendo muy bien que aquel chico hablaba sólo por convicción.
-Pero al contrario Astaroth, sí los dejo lo único que haré es poner en peligro a las razas que existen en el universo, sí me voy lo único que pasara es que tu serías el mayor jefe en comando…como lo era mi padre. Y las tentaciones (1) serían más fáciles de aceptar en el universo- concluyó Raven, incrementado ese destructivo poder que estaba dejando a las bestias con mejores deseos para su existencia.
Astaroth frunció el seño, cambiando de forma nuevamente, una bestia de descripciones humanamente imposibles, con la fealdad de alguien del inframundo.
Después de una rato más de masacre, las bestias se fueron, y Raven se paró ahí, escuchando y oliendo todo lo esencialmente presente de ese lugar maldito. Gritos de personas condenadas por el gran rey del 'subsuelo', castigos para aquel que no había sido bueno.
Fin de Flashback
Raven tenía una cara pensativa, recordando todo lo necesario, recordando algo que le hiciera libre de tal destino…
-No puedes Raven, ellos esperan algo de ti, y eso es el matrimonio…- Astaroth tomó la delicada mano de la titán mientras la jalaba en un abrazo. Dulce, suave y horrible. Astaroth agradeció la fría personalidad de Raven, así ésta no se pondría emocional en un momento como este, la chica dejándose de las caricias del ángel caído.
-También El lo espera…-terminó este, sin esconder una sonrisa que predicaba maldición y desgracia.
La titán sólo se quedó ahí, sin respirar, con una expresión totalmente horrorizada, sabiendo que su acompañante lo disfrutaba al máximo.
No podía ser posible.
-No creo que debas entrar Star- musitó Cyborg, tomando el delgado hombro de la pelirroja.
-Pero Raven está ahí- Starfire se movió un poco, y Cyborg apretó su hombro, ella lanzándole dagas con los ojos, mientras Robin y Chico Bestia se separaban, sabiendo que en ese momento estaban usando su fuerza supernatural.
-Pero ahí está con su prometido, debes tener consideración- el tono del chico se hacía duro, y Starfire sólo le veía fríamente.
-No amigo, ella necesita el apoyo de sus amigos- farfulló esta, moviéndose más.
-Yo sé eso muy bien Starfire, pero en este momento no importa si queremos ayudar, ella necesita estar con él, y no con personas que sólo interrumpirán, entiéndelo-farfulló el, antes de darse cuenta de la cara de Starfire, mientras esta se soltaba bruscamente del chico.
-Si piensas que siempre estoy entrometiéndome en la vida de los demás…entonces me lo hubieras dicho antes- replicó esta, sus ojos húmedos por enojo, alejándose rápidamente de ellos.
Cyborg bajó la mirada, para luego echarle un vistazo al chico maravilla.
-Pensé que ibas a alcanzarla- murmuró el hombre de hojalata, Robin agrandó sus ojos, mientras corría en dirección de la alienígena.
Todos siempre mencionan la falta de sesos en el cráneo de nuestro amigo verde, y cómo eso conlleva a desastrosos chistes y replicas sin sentido por parte de Chico Bestia, pero lo que no saben es que, de hecho, nuestro verde favorito puede pensar, y puede ver más allá de lo que la gente piensa.
Sabía que algo estaba mal con Robin…y Raven era la razón de todo ese malentendido.
Si no…porqué Robin no había perseguido a Starfire antes de que Cyborg lo mencionara, es como si Robin no recordara su responsabilidad de novio en lo más mínimo…
-¿Estás pensando, Chico Bestia?- murmuró Cyborg desde adentro de su hamburguesa con queso.
-Si- replicó este, captando más señales y entendiendo la fórmula de la fusión fría…bueno, tal vez no eso.
Cyborg casi se ahoga, tragando todo por el conducto correcto antes de que se le fuera por otro lado, alzando su ceja humana hasta más no poder.
-Chico Bestia… ¿estás bien?- el chico mencionada no respondía, mientras veía a la nada como si esta fuera cazador de animales.
-…Supongo que mejor te dejo- proclamó el chico de metal, mientras se volvía a hundir en su hamburguesa.
-Algo está mal- exclamó el Chico Bestia, sacando una bata y lentes de uno de los compartimentos en el cuarto, un pizarrón blanco apareciendo repentinamente, y Cyborg se quedaba ahí, viendo todo con una expresión vasta.
-Hecho uno: Starfire no quiere que Robin y Raven se hablen- dijo él, apuntando hacia un mini Robin y una mini Raven.
-Hecho dos: Los dos parecen estar un tanto de acuerdo con este plan, ya que…pues: casi nunca se hablan-señaló ahora a los dos mini pájaros, para después tacharlos abruptamente.
-Hecho tres: Es obvio que por algo Jonathon vació a Robin; digo, con Raven es obvio, el tipo está loco por ella, pero Robin hizo algo, y Raven tiene que ver, si no ¿Por qué Jonathon se daría la molestia de besar a alguien de su mismo sexo?- Ahora señalaba a un mini Jonathon mientras sostenía a mini Robin de la cintura, un pose un tanto sugestiva sobre los hechos.
-Hecho cuatro: Robin no fue directamente detrás de Starfire cuando le dijiste lo que le dijiste- señaló a una mini Starfire corriendo con lágrimas en los ojos, mientras el mini Robin sólo se quedaba ahí viendo la nada.
-Y así concluyo que:…Robin ya no quiere a Starfire como pensábamos que lo hacía- exclamó el verde, mientras el mismo se daba palmadas en la espalda.
Cyborg recargó su brazo, para después darse cuenta que estaba sentado en una banca de escuela, con uniforme y zapatos, quitó todo de manera agitada, para después darle un coscorrón en la cabellera de su compañero.
-¿Y ahora por qué fue eso?- chilló CB, sobando su abusado cráneo.
-Tienes tanta razón- gritó Cyborg, moviendo sus metálicos brazos de maneta vaga.
-Sí tengo razón, entonces ¿por qué me pegas?- volvió a chillar, frunciendo el seño.
-Porque…me impresionó que supieras la palabra conclusión- terminó él, mientras le daba una palmadita a la cabeza de su pequeño amigo. Sentándose en su respectiva barra de metal, contempló un rato su hamburguesa sin terminar, para después tomar un gran mordisco, suspirando de felicidad.
-Hmmp…-bufó Chico Bestia, sentándose en su cama, mirando como Cyborg chupaba sus metálicos dedos del residuo amarillo.
Pasaron unos momentos más para que todo quedara completamente silencioso…y Chico Bestia esperaba ansiosamente el sonido de aquel grillito que siempre aparecía en las series de televisión, que claro, recordó que esa era la vida real.
-No debes decir nada de eso- la voz de Cyborg era completamente fría, cortando la tensión y silencio de aquel espacioso cuarto como si fuera simple mantequilla.
-¿Por qué no?-una mirada cuestionante plasmada en la verde cara de Chico Bestia.
-Porque nadie lo debe saber, se armaría un gran problema si se da a conocer que Robin ya no siente lo mismo por Star, y más grande sería si saben que la razón es Raven, sin mencionar que Starfire se pondría como Banshee enojada, y eso no lo queremos, sería un problema solucionar todo- contestó el hombre metálico, viendo a Chico Bestia duramente, como para dar el punto más claro que el agua.
-Oh- Chico Bestia asintió con su cabeza, posando su cuerpo en las sábanas de su cama.
La puerta de movió y Robin entró al cuarto. Su apariencia era como si hubiera ido a la guerra, con el cabello despeinado, la capa en su brazo, y parte de su traje desabrochado.
Gimoteos resonaban por todo el ancho de aquel amplio cuarto, mientras Robin se acostaba, un gran sonrojo en su bonita cara, para luego suspirar de alivio.
-Algo pasó- Cyborg declaró, no escondiendo su pequeña sonrisa malévola, sabiendo que la extraterrestre se había puesto sus moños, haciendo cosas "inapropiadas" con el chico.
-Starfire tiene mucha resistencia- implicó el del antifaz, mientras se volvía a parar, entrando al baño rápidamente.
Se escucharon algunos sonidos, para luego ver como Robin salía con su pijama roja, acostándose cómodamente en su cama.
-No hicieron nada…malo ¿verdad?- musitó Cyborg, peleando por el sonrojo que se hacía presente en sus mejillas.
-Nop…sólo…lo usual- contestó Robin, cerrando los ojos.
-Oh…- Cyborg apretó sus labios, sabiendo que esos actos de "afecto" ya no eran tan…descriptivos por parte del chico del antifaz.
-Eww…yo por eso no tengo novia- declaró Chico Bestia, asintiendo con su cabeza como si fuera lo más obvio del mundo.
-No tienes, porque nadie te quiere Chico Bestia- rió Cyborg, antes de ver la cara de su verde amigo.
La tensión subió, y el más pequeño veía el piso, temblando de pies a cabeza. Robin sabía lo que pasaba, y vio a Chico Bestia sugestivamente, como lamentando algo.
Y Cyborg sabía que su amigo estaba loco por la princesita de hielo, saber que esta nunca iba a posar sus ojos en el era algo desgarrador.
-…Lo siento, Chico Bestia- musitó Cyborg, lo más quedamente que pudo, tratando de no sonar grosero.
-…-El mencionado no dijo nada, posando su delgado cuerpo debajo de las cubiertas de la cama, grandes mangas de la pijama saliendo de las sábanas, mientras este volteaba abruptamente, escondiendo su cara de sus amigos.
Un sollozo recorrió el espacio de esa habitación, y Cyborg entendió.
…Cyborg entendió…
-¿Estás bien, Raven?- Starfire preguntó dulcemente, mientras la oscura veía el techo como si este fuera Chico Bestia con otra de sus bromas.
-Rave…um…te quería contar algo- musitó la chica de cabellos rojos, -Es que hoy fue un día genial…-suspiró la chica, tambaleándose de un lado a otro, cono ojos rojamente acorazonados…
Eso sólo hizo que un pequeño humo empezara a salir de las orejas de la chica, el vaso en su mano con un gran riesgo de romperse.
-…Y entonces, me dijo que no le hiciera caso, y que todo iba a estar bien…-Raven no era de esas enojonas sin sentimientos, ya que la mayor parte del tiempo ella es muy calmada, pero era la decima vez que Starfire contaba su pequeña "aventura" con el Chico Maravilla, y el hecho de que dicho chico tenía un apartamento en el corazón de la cuervo, era simplemente ilógico que la chica no se enojara.
-…y después hizo algo con sus labios que simplemente…-Las palabras se deshacían en la mente de Raven, mientras Feliz y Lujuria montaban un mini cine en su mente, editando a Starfire, para cambiarla con la princesita de hielo, disfrutando de los labios de…
-¿Te parece muy "sucio" amiga?- cuestionó la pelirroja, viendo la cara horrorizada de Raven, que al paso de los segundos se hacía cada vez más roja.
Al no recibir respuesta, la extraterrestre volvió a preguntar, -¿Raven?- La chica parpadeó un poco, para luego hacer un vago movimiento con la mano, y Starfire seguía hablando, y hablando, mientras Raven se deshacía del mundo exterior, haciendo caso omiso de las representaciones gráficas que hacía su compañera.
-Wow-musitó Chico Bestia, viendo el gran espacio musical en el que se encontraban los titanes.
Después de la disculpa de Cyborg, decidieron conocer más partes del aquel edificio, pasando por todos los bosques de frutos en el campus, conociendo las cocinas mágicas en el último piso, disfrutando de los manjares más raros en aquel lugar, Chico Bestia convertido en un dinosaurio para poder disfrutar más de la comida natal; pasando por los campos de entrenamiento, y viendo a diferentes estudiantes haciendo usos de sus dotes (Chico Bestia, con la gran cercanía de ser lanzado a la siguiente dimensión al meterse en el cuarto de empleados); y al fin después de ir a miles de lugares, pararon en la última estación: El cuarto de Música.
-No pensé que aquí en Azarath hubieran instrumentos musicales- exclamó Cyborg, tocando vagas notas en un violonchelo.
-Según mi raza, creen que el mejor invento de los humanos es la música, así que hace mucho tiempo, decidieron hacer de la música algo de esta nación- replicó ella, pasando su mano sobre las teclas de un piano. Observando como Robin ojeaba una guitarra eléctrica.
-Funciona con alquimia, el único problema es que no muchos logran que suene bien, en el sentido de arte- observó Raven.
-Yo puedo tocar unas notas- dijo Robin, posando el cinturón de la guitarra alrededor de su cuerpo.
-¿Cómo la prendo?-
-Sólo tócala- el chico dejo un silbido de sorpresa escapar de sus labios tocando el círculo de "mi" en la guitarra.
-Wow… ¿y nadie más puede tocarla?- preguntó el, subiendo y bajando las notas en la guitarra.
-Yo y Jonathon- respondió esta, dejando que una sonrisa malévola se posara en su cara cuando vio la mirada de Robin.
-No es cierto- declaró tocando el círculo de "do".
-Si quieres te lo muestro- Raven encogió sus hombros, antes de escuchar que alguien aclaraba su garganta un tanto fuerte, volteando para ver a Starfire, mientras está veía a Robin tocar más notas.
-Oh…Star¿le puedo mostrar algo a Robin?- dijo Raven un tanto despectiva, una venita saliendo de su sien, para luego ver a Starfire asentir.
Después de unos segundos en los que Robin le dio a Raven la guitarra, la chica simplemente vio el artefacto por un rato.
-Pensé que sabías- Robin sonrió macabramente.
-Starfire, dile a Robin que no puede hablar conmigo sin permiso-
-Robin, no puedes hablar con Raven sin mi permiso-
Robin agrandó sus ojos, para ver sorprendido como Starfire le agradecía a Raven.
Y después el mundo desapareció, con Raven tocando notas en la guitarra, haciendo un sonido de rock pesado que no todos podían hacer, viajando sus delgadas manos, haciendo diferentes acordes y mezclando los tonos increíblemente, diferentes tipos de rasgueado…un pequeño murmuro, como si estuviera cantando algo.
Después de unos segundos más de representación.
-Starfire ¿le puedo decir algo a Robin?- preguntó la oscura, un levantamiento de las orillas de sus labios más que notable.
-Claro amiga Raven, oh y por cierto, la música que has tocado no es de mi agrado pero es increíble lo bien que defines las notas, yo misma se tocar la Tuba para los festivales de mi planeta, espero una vez poder mostrarte- Raven asintió, para luego dirigir su mirada hacia Robin.
-Eso…si es tocar-declaró ella, una vos usualmente indiferente, con la diferencia de sus movimientos más agraciados que de costumbre, o tal vez era la mente del Chico Maravilla, que creía que Raven era más agraciada…
No, no era eso, sólo era una ilusión óptica, o tal vez le había hecho daño el trago de vino que tomo de vuelta en la cocina, o tal vez esa fruta que parecía manzana no era comestible…
Ni el mismo se creyó esas palabras.
-Wow- musitó Cyborg, para después hacer un sonido de aplauso por parte de su base de datos.
-¿Puedes tocar más instrumentos?- preguntó Chico Bestia, su piel ahora roja de locura, tratando de no lanzarse como un fanático de Raven (recordó la valentía de uno, que no importando lo demás había besado a Raven, gritando como loco sobre probar los labios más deliciosos del universo, para luego terminar con una mano impresa en su delicado rosto, mientras la Rayo de Sol flexionaba su delicada extremidad, diciendo al chico toda la suerte que tuvo, que si fuera alguien más ya estaría en otra dimensión…literalmente).
-Piano y violín, y otros instrumentos, pero los que más uso son esos-
-Uhh…-susurró Starfire, buscando la gran tuba para tocar su pieza maestra.
-We- dijo ella, tomando el dicho instrumento con una mano, para después abrazarlo y lamerlo tres veces, como haciéndolo por tradición, y los demás titanes con los típicos ojos blancos de bolita, una mueca en sus fases.
BFFFUUUUMMM
Se escuchó a lo largo de la gran habitación, mientras Starfire sonreía de oreja a oreja.
Starfire empezó a tocar más notas en el gran instrumento, formando un tipo de música…o algo (recordando al mismo tiempo esa bella música que había escuchado la última vez que había ido a su planeta).
Y después del gran infierno…mm, fanfarria… sí, eso, Robin decidió parar el escándalo. -¡Starfire!- gritó él, mientras tapaba sus oídos.
-Sip, querido Robin- replicó ella, posando el gran instrumento en sus piernas.
-Creo que es suficiente de la presentación- exclamó el Chico Semáforo, sobando su abusada extremidad.
-Oh…de acuerdo-
Todos suspiraron en alivio, mientras salían del gran cuarto, caminando por los largos pasillos.
-Raven, no sabía que eras de esas que toca una guitarra eléctrica- implicó el verde, escondiendo sus acorazonados ojos del mundo exterior.
-El estereotipo de las castas en la Tierra es muy diferente a las de aquí, Chico Bestia- replicó la peli-violeta, para ver que el susodicho asentía firmemente, y luego verlo cambiar su cara a una de sorpresa, y luego de pregunta.
-¿Qué es estereotipo?-preguntó este, fingiendo ignorancia de dicha palabra.
-No te compliques, Chico Bestia- contestó ella.
El chico hizo un puchero, para seguir caminando, viendo esas puertas tan conocidas. Ya habían llegado a los cuartos.
-Bueno amigos, fue un día muy próspero, pero ahora tenemos sueño, así que ¡Buenas Noches!- exclamó Starfire, para después besar a Robin, un pequeño sonrojo en sus mejillas, mientras jalaba a una silenciosa Raven a lo largo del corredor.
-Buenas Noches- dijeron los otros, caminando al interior de su habitación.
Parece que el insomnio se estaba haciendo un tanto normal para el Chico Maravilla, mientras este veía el techo de la habitación, como tratando de encontrar su sueño perdido por los confines de esa arquitectura.
Se paró desesperadamente, pero tratando de no hacer ruido, mientras se acercaba nuevamente a ese puertita en la orilla de la habitación, tocando la plasma de la imagen.
Esta cambió como se esperaba, mostrando un campo verde en la noche, mientras borreguitos saltaban la común barda que siempre aparece en los cartoons.
-A ver si así sí puedo dormir-murmuró Robin, veía que un borreguito no alcanzaba la altura de la barda, cayendo graciosamente al suelo verde de aquel campo oscuro. Robin rió un poco, para luego darse cuenta que eso definitivamente no le iba a ayudar a dormir.
Suspirando tristemente, se levantó nuevamente de su cama. Tal vez salir le iba a ayudar en algo.
Salió del cuarto rápidamente, caminando un rato, no importando si se perdía o no, tal vez en la noche uno no piensa claramente, pero no fue tanto problema, recordando el recorrido reluctante que había dado Raven; parece que le había ayudado, porque reconocía por donde iba. Una idea sobre ir por un bocado nocturno se materializó en su cabeza, tal vez eso le ayudaría con el problemita que tenía.
Y girando para la derecha, empezó su búsqueda, llegando en menos de lo que Cyborg come unos waffles, abrió la gran puerta de la cocina Real. Sonrió un poco al sentir la esencia de recién pan horneado; y aunque cuando entraron por primera vez no había mostrado mucho interés, ya que algo le tenía distraído, y no recordaba que era; pero ahora que veía la cocina, era simplemente algo increíble, con hornos gigantescos y utensilios de cocina volando suavemente alrededor de él, mientras las paredes color crema parecían deshacerse por el calor, para saber que realmente estaban hechas de dulce. Rió un poco al recordar el cuento de Hansel y Gretel, que habían visitado esa casa hecha de dulce, era increíble saber que algo como eso realmente podía existir.
Se acercó al refrigerador, viendo que su color era café, le dio una mordida a la manija, descubriendo que era de chocolate, la pieza perdida regenerándose instantáneamente. Sonaba suficientemente raro, pero esa noche iba a tener un refrigerador para cenar. Tomó un plato que en ese momento volaba cerca, arrancando un pedazo grande de aquel aparato, viendo por un momento lo que contenía.
Se sentó en una silla, para después empezar con su pedazo de refrigerador, sintiendo el dulce pan en sus papilas gustativas. Definitivamente iba a probar luego la silla, que parecía estar hecha de fresa.
Después de unos minutos más, en el cual probó otros aparatos domésticos, descubriendo que irónicamente la estufa era de helado, preguntándose como no se derretía con el calor, decidió salir de ahí, sino fuera porque los aparatos se volvían a regenerar, la cocina ya estuviera como campo de batalla; vacío con restos de lo que sea por todos lados.
Caminó un rato, y un signo de pregunta se formuló en su cabeza cuando escuchó unos sonidos del otro lado de una puerta. Reconoció ésta, sabiendo que era la entrada para la sala de música, tal vez si tocaba algo también le ayudaría con el sueño.
Sabiendo que en ese momento alguien ya se encontraba dentro del cuarto, decidió no hacer mucho ruido, para primero reconocer quien era. Empujó la puerta lentamente, para descubrir que los sonidos eran no menos que las teclas del piano. Se asomó lentamente, cachando los colores violeta y negro azulado.
Eran Jonathon y Raven.
Cada quien por su lado, mientras Raven tocaba una pieza exquisita de una música que el chico maravilla alguna vez había escuchado en la Tierra. Y Jonathon de un lado de ella, con la guitarra eléctrica en sus piernas, mientras escuchaba como la chica tocaba.
Era completamente hermoso, con la suavidad y agilidad con la que llevaba sus manos, recorriendo el piano lentamente, notas y notas de pura belleza. Y Robin entendió porque la gente llora cuando escucha tocar a alguien así.
El tiempo no parecía pasar, viendo los delicados dedos de la oscura hacer su magia, mientras Jonathon cambiaba de página para poder tocar otras partituras. Oyendo el suave sonido de las notas agudas y graves haciendo una mezcla sofisticada de melodía.
-Tocas bellísimo mi Raven- exhaló Jonathon, para luego acercarse lentamente a los labios de la chica, y parar abruptamente, sabiendo que ya no podía.
La chica no lo detuvo, viendo como el chico simplemente se alejaba de ella, lágrimas sin caer adornando sus negros ojos.
-Lucharemos Rave- le dijo él, sabiendo que la chica no diría nada para confirmar sus más desesperados deseos, pero esperando que ella entendiera su más tremendo temor.
-…- Y como se esperaba, no dijo nada, él peleando por las lágrimas que querían correr por sus suaves mejillas. Sabía muy bien que la chica no quería casarse con esa monstruosidad, y por eso quería ayudarla, convenciéndose así mismo de que si lograban ganar, la peli-violeta le devolvería los sentimientos de amor. No sabiendo que cierto chico de antifaz ya tenía el pent-house en el corazón de la oscura.
Se levantó de la silla, mientras se dirigía a un punto cualquiera de la habitación. Tocando la primera nota en la guitarra; suave y tranquila, una melodía triste en el aparato eléctrico.
-If… te shu mü lo amour- canto él, acompañando su fanfarria de melodía, para sonreír un poco por la cambiante faz de su amor prohibido.
-Sho let'uan viviry no yann- prosiguió el, sabiendo que la chica estaba sonrojada hasta las orejas, expresando sus sentimientos hacia ella.
Y así siguió la canción, con dulces poemas para la chica de sus sueños, ésta viendo el piano como si fuera el último invento del año.
Colocó el instrumento de vuelta en la caja, y antes de desaparecer murmuró alegremente en el oído de la chica, -Alguien te está viendo-
La chica agrandó sus ojos, y luego sonrió un poco, luego sacudiendo su cabeza firmemente.
-Puedes entrar-dijo ella, volteando para ver el sorprendido antifaz de Robin, éste entrando un tanto reluctante al cuarto.
Iba a matar a Jonathon por eso.
…Si es que de milagro podía desarrollar poderes místicos por una razón un tanto absurda.
Y del otro lado del edificio, Cyborg se paró completamente exaltado.
-Olvidé decirle a Robin que tiene poderes- exclamó él, para luego volver a la cama dormido ya antes de que su cabeza hiciera contacto con la metálica barra.
Y ya no supo qué pasaba.
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(1)No sé si alguna vez han escuchado que de vez en cuando al diablo le gusta ponernos en situaciones deliciosas y tentadoras, pues es algo así, como venderle al alma pero más sencillo, aceptando sus trucos.
Bueno ahí lo tienen y espero que este capítulo no se haya hecho muy complicado, traté de hacerlo entretenido, y la verdad no sé si haya alcanzado mi meta, no lo sabré hasta que me dejen sus reviews, y recuerden no importa si es una palabra, quisiera saber lo que piensan, en serio, obvio, que no me dejen cosas malas, que mejor no leen mi historia XDDDD…-.-
Si quieren saber que tocó exactamente Raven, busquen por: le moulin- yann tiersen.
Tengo un link en mi profile si quieren que la cosa sea más rápida, y por si a caso, sólo tomen en cuenta como se oye jeje.
