Raven P.O.V
-No nos has dicho lo que aprendiste mientras estuviste en esa cámara-
-No mucho-
Chico Bestia no era tonto.
Aunque la mayoría de las veces usaba su potencial cerebral para crear chistes que a nadie le daban gracia, sabía muy bien el brusco cambio de actitud que tenía Raven.
Pero si de brusco se trataba lo mandarían a un manicomio por las alusionasiones de un ambiente imaginario. Lo bueno es que no estaba solo, sabía que por lo menos Starfire, y hasta un punto, Jonathon, percibían ese cambio.
Sólo es cuestión de conocer a la persona diagnosticada.
No quería enojar a Raven, por lo que decidió dejar el tema para otro rato. Sólo que…Había un inconveniente que se expresaba con la forma de cabello rojo y piel morena.
-Sabemos que algo cambió contigo Rae, te ves diferente y queremos saber que fue-
Deseó por un momento que las deidades de cualquier religión existente le quitarán la boca a Starfire.
Era lo mejor.
Raven frunció el entrecejo, alzando su mirada del libro que leía tan concentrada hace unos momentos, sus labios apretándose en lo que era un signo claro de 'No es de tu incumbencia', para bajar su mirada nuevamente.
Starfire se dio cuenta de la clara advertencia, pero si algo era más exalarante que el cambio en Raven lo dejaría, desafortunadamente no lo había encontrado.
-¡Dinos Rae!-
-Realmente no fue nada del otro mundo-
Aunque todavía necesito meditar para deshacerme de esas heridas pensó con desdén, involuntariamente cambiando de posición en el pasto para que su lado izquierdo no sintiera tanto la presión de su cuerpo. Aprovechando para ver el horizonte…Imaginando que venía alguien.
Frunció el entrecejo en disgusto. Sabía ya claramente que el porcentaje de la sobrevivencia de…ellos sería casi nula para este tiempo.
-Necesito meditar chicos-dijo seca, parándose de debajo del árbol y avanzando bruscamente hacia el edificio, no cachando las miradas reluctantes que le lanzaban sus amigos.
Cuando se hubo ido, Starfire suspiró quedamente, como si el mundo se le viniera a los hombros en un mismo instante.
-Tu también sabes que tal vez nunca los volvamos a ver-murmuró lento y cortado. Chico Bestia respondió con la mirada vacía.
-No se si me sorprende más que a ella le esté afectando, o que a mi me afecta menos-rió amargamente, el delicado y fresco aire del lugar cambiando para hacerse más pesado a su alrededor.
Hasta las hojas de los árboles dejaron de danzar en unisono, escuchando atentas a las habladurías de la pelirroja.
-Si le importaría-dijo Chico Bestia en vos pequeñita, su mirada aún vacía.
-Si, si lo lamento, pero no me refiero a eso, de lo que hablo es que no lo mostraría de esa manera-
-El hubiera no existe Star-
-Pero a veces el hubiera importa más que los hechos ¿No lo crees Chico Bestia?-una voz dijo detrás de ellos, y con gran horror voltearon para ver los rubios cabellos y ojos azules de la peor pesadilla que pudieron tener.
Después todo se volvió negro.
-
-¿¡Cómo que no los encuentran?!,¡Estaban en frente, a unos pasos de la entrada!-gritó una enojada Airin, sacudiendo las manos y caminando alrededor de la sala en suma desesperación.
-¿Dónde está Raven?-
-La llevaron al cuarto-
Pregunta surgió en el rostro angelical de la chica, hasta que la realización de que tipo de cuarto era le pegó en la cara.
-¿Cómo está?-preguntó con voz temblorosa.
-Raven…más que enojada; el cuarto, esperamos que siga en pie.
Airin asintió ligeramente.
El Cuarto era un dispositivo de origenes indeterminados que se usaba para la filtración de poder, principalmente para el avasteciemiento de energía de toda la dimensión, trasladando "cubetas" de energía potencial a las diferentes ciudades alrededor.
La habían usado años antes para que Raven no hiciera explotar más de lo necesario. Y ahora por el desencadenamiento de las emociones de la chica.
Lo malo era que todavía no se había acabado lo que soltó cuando pequeña. Airin no quiso imaginar lo que sucedería con la adolescente Raven.
Para demostar el punto, un gran estremecimiento recorrió a la roca gigante de la ciudad.
-Estamos esperando que pase pronto-
Pero pasaba el tiempo y Raven no salía de ahí.
-
-Rae…-su mano se acercó lentamente a la de Raven, sólo para sentir un dolor punzante al contacto, se retrajo como pudo, observando que Raven tenía la misma expresión adolorida.
-Raven- intentó más confidente-Si no te controlas el entrenamiento por el que pasaste no va a servir de nada-anotó, alejandose un poco del espacio personal de Raven, tomando en consideración los gustos de la oscura (descartó el choque de auras con petulante ignorancia)
-No importa-
-Entonces eres muy egoísta-
Raven no dijo nada.
-Todavía tienes una motivación para pelear Raven, o al menos deberías- le farfulló, sintiendo la amargura viajar por sus canales celestiales, haciendo que el autocontrol se perdiera por un instante.
Por primera vez en muchos milenios, el enojo le hizo tomar su verdadera forma ante la oscura, sintiendo el cambio como brisa a sus venas, causando que lágrimas de dolor recorrieran las mejillas de Raven.
-No puedes dejar esto así-dijo, asumiendo la confusión de Raven como duda ante la sentencia y no por el distinguido sonido que salía de sus labios.
Lo entendió después al ver que Raven se tapaba los oídos, sus ojos violets cambiando al rojo de la sangre que derramaban sus manos figurada como literalmente.
Decidió castigarla por un momento, mientras sonidos agudos salían de su boca, no importando que gotas de sangre salieran de los oídos de Raven, ni que sus ojos derramaran lágrimas color escarlata.
-Yo se que tu no eres egoísta Raven, debes hacer algo aunque tu mayor motivación ya no este, creo que tu mejor que nadie lo sabe, me es sorprendente como lo has olvidado-sabía que Raven la entendía, si clara era la expresión adolorida pero resignada de la oscura.
Parece que terminar era lo mejor, notando las arterias protuberantes que se marcaban en la piel de la oscura, ya con mucho dolor para entender algo de lo que le seguía diciendo Airin. Así que después de algunos dolorosos cambios, regresó a su forma terrestre, teniendo a penas las fuerzas de conjugar una silla y aplastarse en ella por el cansancio de la travesía metafísica.
Raven jadeaba miserablemente, sentada en el piso de la sala con las piernas dobladas, tapando su cuerpo salvo la cabeza, que se encontraba entre sus dos manos llenas de sangre.
-Te lo mereces ¿lo sabías?-era más una confirmación que una pregunta, pero sonrió cuando vio el pequeño movimiento de la cabeza de Raven, confirmandole su premisa.
Pasó un rato antes de que alguna dijera algo, aunque Airin observó a Raven, viendola pasar sus manos azulescas sobre sus orejas, tratando de arreglar el daño a sus oídos, no importando que la sangre seca se quedara en su cabello violeta.
Hasta que observó cómo los ojos de la oscura se abrían, mostrando ojos violetas con derrames monumentales, brillando por el dolor más que por otra cosa, pero no dejo que las lágrimas cayeran, dejandolas encima de sus pestañas ahora color café; pasó sus manos sobre sus orbes, quitando lo máximo del dolor y tirando sus cansadas extremidades en el piso de piedra de donde estaban; sus manos se formaron en puños, temblando con la fuerza que se ejercía y volviendo los nudillos blancos como la nieve, los alzó y golpeó el piso, no importando que este se quebrara por la presión de moléculas locas que se mueven sin cesar.
A Airin no le preocupó el estado que presentaba la chica, sino el brillo de sus ojos, que más bien era como una nube opaca que los hacía vacíos, ni siquiera se encontraba ese pequeño tintineo de sabiduría e hilarante sarcasmo que antes la caracterizaba.
Ahora sólo había una suma resignación de posición.
Realmente necesitaba algo, algo que le diera los ánimos de vencer a lo que sea que se aproximaba, y no sólo por el bien de los demás, sino por el de ella. Tenía miedo de que hiciera algo para salvarlos a todos sin tomar en consideración su misma sobreviviencia. Sabía que en ese momento Raven estaba vacía y dañada.
Era aterrador verla así.
-Raven-volvió a empezar, tragando saliva cuando la chica no le hizo caso, acercandose lentamente al cuerpo postrado en el piso.
Se veía tan pequeña y frágil ahí.
-
Después de unas cuantas semanas de busqueda alrededor de las dimensiones más cercanas, la desaparación de los titanes que quedaban se hizo oficial, y diferentes cuerpos policiacos alrededor de la dimensión se tomaron la libertad de buscar los cuerpos a un precio nulo.
Mientras tanto, la amargura y la resignación comían a Raven completa, dejando una cáscara de blanco y violeta que sólo comía 2 o tres veces ( a la semana); pasando los días sentada en la terraza más alta, practicando sus hechizos sin saber que la drenaban de su poder como agua, dejandola muchas veces débil.
Pero nadie lo sabía (ni siquiera ella), ya muy ocupados con los arreglos que se tenían que hacer para volver a atacar, o al menos para volver a defender lo que sea que quedara de la dimensión.
Y como viento a la cara dos sonoros cracks de la terraza la despertaron de su ensoñación (que no contenía el suave y dulce sabor del aire rasgándole las mejillas cuando cayera de esa misma terraza), distinguió ese movimiento de partículas de aire siendo movidas instantaneamente para el ocupamiento de otros dos cuerpos. Volteó lentamente, como insegura de que iba a estar detrás de su flamante capa.
Hasta que se topo con dos pares de ojos esmeralda que le veían con algo no menos que devoción.
Sus ojos se contractaron dolorosamente, y por un momento sintió que tal vez ya se le habían aflojado todos los tornillos del cerebro, lo mejor sería entrar a ese cómodo y esponjoso cuarto, no olvidando esa cómoda camisa de fuerza que le abrazaría como a un amigo.
Tomó una bocanada de aire.
-Chicos-su vos sonaba rasposa y muy aguda a la vez, que es una contradicción que sólo Raven puede traer a la existencia.
Chico Bestia sonrió, enseñandole sus dientes blancos detrás de esos labios carnosos. Raven tuvo la mínima impresión de querer besarlo hasta sacarle el cerebro.
-Rae-pronunció Starfire, sonrisa Colgate bien puesta en sus mejillas rosadas, Raven tuvo que detenerse para no correr y abrazarla hasta dejarla sin aire.
-¿Son reales?-se ponderó por un momento, viendolos con ojos de sapo y escuchando como música para los oídos la risita que dejaban los dos en el aire.
Hasta que un trueno la sacó de su sueño y despertó de sopetpon, viendo desguanzada el techo petirrojo del cuarto.
Bueno, al menos ya no eran las pesadillas que en vez de presionarla, la molestaban con gran calibre.
Sabía que no volvería a dormir con la fuerte tormenta que resonaba en sus oídos, así que optó por una noche de vaga, saliendo de las sábanas grises que la cubrían y abriendo la puerta del cuarto, teniendo cuidado de no ver la cama rosa que se burlaba de ella quedamente.
El exterior del cuarto era frío y sombrío, pero también era una distracción para la pesadilla que ahora vivía.
Se sentía real.
Con una sonrisa imperceptible vio una cuchara atorada en el mármol de las paredes, así que decidió entrar a donde sus sentimienos se podían desatar. Con gran cuidado entro en las sombras, repentinamente envuelta de colores vivos y "sonrientes" que le acariciaban la piel y le susurraban al oído.
Era raro descubrir que aún con la falta de sus amigos el poder que había desarrollado con el entrenamiento de Rorek siguiera en pie; débil, traslúcido y lloriqueon, pero en pie.
Debes tener esperanza. Le decía su fuerza vital, y para mayor eficiencia le envió una imagen del petirrojo de sus sueños, mientras le sonreía a una diminuta Raven con ojos demasiado grandes.
…No supo si era puro morbo o necesidad, pero imágenes PG-15 pasaron por su mente, casi sintiendo el sabor de menta que siempre traía Robin en sus labios.
Decidió concentrarse en otras cosas y no en el recuerdo de esas manos que viajaban ¡…!
Tal vez entrar a las sombras no fue tan buena idea.
Pero con gran presión pasó lo que quedaba de la noche ahí, que no era mucho por el espacio y tiempo propios de esa pequeña dimensión alterna y oscura (que ironía)
Salió del as sombras y se dirigió a su cuarto, pasando con la rutina diaria de una ducha, una arregladita (que consistía en vestirse y checar que su pelo no tuviera ningúna nudo)
Y diario se levantanba por que ¡Demonios!
Todavía había esperanza de que regresaran.
Sólo por eso.
-
Después de volver a ver esos dos pares de ojos verdes y azules,(recordó por un momentos que los ojos de Chico Bestia era verdes porque en su sueño el tenía sus poderes todavía) se mordió una muñeca para ver si lo que veía era real o sólo un sueño, y aunque sintió el punzante dolor recordó que no servía de nada, porque en sus sueños todavía poder sentir dolor sin despertarse (¿pero quien rayos va a morderse en un sueño?).
Decidió ver si las iluciones se movían o algo, casi esperando que en un momento imprevisto exploten en confeti y silbidos que la despertarían de otro sueño. Pero no pasó. Los dos corrieron hasta donde ella estaba, y lo único que vio fue rojo y rubio, mientras los labios de Chico Bestia masajeaban los suyos y los brazos de Starfire la dejaban sin aire.
Después de una vertiginosidad fuera de personaje vio a los dos chicos a la cara, sonrojada por el beso más que por saber que tal vez no eran ellos mismos.
Pero se veían tan reales. Era un lujo que dejaría pasar más por la estabilidad de su mente que por otra cosa.
-¿Cómo que se son ustedes?-preguntó estricta, sus ojos brillando nuevamente, aún cuando el conocimiento de un posible engaño rondara por su mente.
Starfire inclinó su cabeza en pregunta-¿Por qué no seríamos nosotros?-preguntó con la manos juntas como en oración.
Son tan reales.
-¡¿Por qué?! , ¡Desaparecen en el aire y vuelven a aparecer después de UN mes! ¡Y del mismo aire!-sabía que algo explotaría, estaba segura pero no importaba, la desesperación y la libertad que había adquirido del entrenamiento la había dejado diferente…pero sólo por ahora.
Cualquiera con sentimientos se pondría así ¿verdad? ¡¿Verdad?!
Descartó el alivio que recorrió al ver las esperadas expresiones de sus amigos. Podría jurar que son ellos. Pero su paranoia que había incrementado con los últimos días la dejaba dudosa, tenía que saber si eran ellos, así que con una silenciosa disculpa trazó un perfil de su fuerza vital para que entrara en la mente de los dos titanes.
Pero no podía entrar, como si una suave brisa le detuviera con sus manos, impidiendo que viera que era lo que había dentro de cada una de las mentes, era sumamente sospechoso, pero la delicadeza con la que era negada la entrada no era de un demonio.
Con un reluctante suspiro volvió a la normalidad, mirando a los dos chicos con ojos vacíos.
De pronto se decidió.
Los dejare estar aquí mientras tanto.
La euforia y felicidad de saber que posiblemente no eran ellos la drenó de todo lo bueno que había sentido en mucho tiempo, con una bocanda de aire se sentó en el piso de la terraza y dejo que sus ojos se inundaran de amarga y desconocida tristeza. (Sólo la había sentido una vez)
Y como reacción raramente automática de los dos chicos, prosiguieron a cerrar los ojos y taparse los oídos al ver que Raven lloraba.
Porque todavía no se acostumbraban ver algo tan triste.
Aunque ya deberían, pero por razones muy lejanas a las lágrimas de Raven.
-
Después de llevarlos con expresión enojada a la sala principal, se encerró en el cuarto a meditar, no importando que sus amigos estuviesen a unos pisos de distancia, tal vez explicando su ausencia por tanto tiempo.
También recordando la posibilidad de que no fueran ellos.
Por un momento de recuerdo antiguo y polvoriento decidió escoger el enojo sobre el alivio de volver a verlos, aunque fuera tal vez una ilusión de mal gusto por parte de algún patán escondido entre las sombras.
Pero se sentía tan bien volver a verlos.
¡Te estas volviendo suave, Roth! Le decía una vocecita en su cabeza, supuso que era Valiente, tan directa la chica.
Pero no importaba, lo que pasaba en ese momento era un enojo injustificado y bueno para la salud, luego iría a pasar un rato más con los clones de Starfire y Chico Bestia.
¡Pero sólo porque sabía que la necesitaban, no por otra cosa!
A veces la negación es un camino un poco más cómodo.
-
Los abrazos, lás lágrimas y los chillidos de alrededor de la sala en serio los estaban cansando, pero sabían de la preocupación que tenían, así que dejaron que Airin les abrazara hasta dejarlos sin relleno, dejando que la chica dejara una mancha de mucosidad en el hombro derecho de los dos titanes.
Aunque a Starfire se le hacía gloriosa la bienvenida, después del accidente con la nariz de Airin, el sentimiento se esfumó y ahora sólo quería un papelito para limpiarse el hombro.
-Nos tienen que explicar muchas cosas jóvenes-farfulló enojada Arella, llevandolos a la mesa y sentandolos de sopetón en las sillas más cercanas, mirándoles con reproche.
-Otra cosa es que realmente le expliquemos algo, Su Majestad-
Hubo un silencio ensordecedor en la sala.
-¿Qué quieres decir con eso jovencito? Nos preocupamos por ustedes tanto que hasta la ciudad están enferma y ustedes no tienen la suficiente consideración para explicar donde rayos estuvieron-Tanto Chico Bestia como Starfire agrandaron los ojos en realización.
Pero tenían que ser más fuertes con sus personalidades nobles.
-Realmente quisieramos decirles porque tanto tiempo ¡Pero no es como si hubieramos querido!-defendió el rubio, sonrojandose por hablar frente a tanta gente.
-¿Y por qué no nos pueden decir?-
-Porque…porque realmente es algo secreto-nadie dijo nada por un momento, observando las miradas confidentes que lanzanban los dos simultaneamente.
-Raven dijo que eran ellos-conjeturó Marcus como reminiscencia de la explicación breve de la oscura.
-Si, se ven como ellos, no ha habido hechizo altamente eficiente contra los ojos de Yibril, ¿si son ellos verdad?-
El mencionado asintió con la cabeza, pero su falta de explicación los puso a todos en el pico de algo misterioso.
-Supongo que lo sabes todo ¿no?-le preguntó Chico Bestia, sonriendo serenamente.
Se veía algo…etereo.
-Me informó en cuanto desaparecieron-su murmuro fue de alguna manera lo más raro que había pasado en mucho tiempo, bajito pero llegando a los oídos de la pelirroja y el rubio, sin pasar por los oídos de los demás.
-¿Qué has dicho, Yibril?-preguntó Arella, con los ojos medio cerrados y la boca en forma de línea recta en su cara pálida.
-Yo no he dicho nada-confirmó el ángel de manera aerosa, sonriendo diminutamente y cachando a todos de sorpresa.
-Bueno sólo esperemos que tu tampoco nos vayas a traicionar-retó Ephrem, recibiendo una esperada mirada de enojo por parte del ángel oscuro. Yibril se encogió de hombros después de su mirada, entendiendo muy bien la inseguridad del pelirrojo. Después de ser traicionado por su hermana y el amor de su vida uno se queda algo petulante sobre razones justificables y aceptables.
-Entonces espero que lo que sea que estén haciendo en este momento no sea lo suficientemente estúpido para ponernos en una posición comprometedora que les aseguro, no vamos a disfrutar en lo más mínimo-concluyó Arella, saliendo del cuarto tan rápido que su túnica voló por un momento, Ste´fan detrás de ella.
-Algo me dice que Ste´fan tiene algo con las chicas de ojos violetas-mencionó Airin con ojos agrandados pero con expresión de sorpresa esperada (ya hay alguien más que puede ser tan contradictoria como Raven)
-Naah…tiene algo, si…pero con todos-mencionó Marcus, alzando una ceja en diversión y sonrojandose.
Todos asintieron en acuerdo.
-Bueno, ya que Yibril, y de seguro Airin y muy problable Mikaíl, están enterados de la situación, podemos suponer que estamos relativamente bien-terminó Jullan, parándose de su respectivo asiento y dirigiendose a la salida, mencionando algo que sonaba como "la mesa cambió de sabor" y cerrando la puerta silencioso.
-Supongo que ahora es de fresa ¿no?-preguntó Marcus, sonriendo ligero.
Despues todos se fueron a la cocina.
-tt-
Ahí les traigo un pedazo de psicología…blahhh ni llega pero bueno.
Este es un fragmento de "desarrollo del personaje" que obviamente es Raven, trate una perspectiva diferente para que vean que aunque Robin y Cyborg están en el pedestal de su corazón medio muerto, Starfire y Chico Bestia también son parte importante de la sanidad de Raven. (Creo que una parte muy, muy, muy importante)
Si tienen dudas sobre si son verdaderamente Chico Bestia y Starfire pues tendrán que esperar al siguiente capítulo. Que va a ser muy, muy largo.
Y como siempre disculpen la tardanza, tuvo uno de los famosos Writer's Block por primera vez desde que estoy aquí, siempre escuchaba sobre eso y para mi era un mito hasta ahora.
No pude subir nada ni cambiar nada, pero espero que no vuelva a pasar (aunque el suceso me dejo con un sentimiento de estar realmente en la comunidad de )
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