Capitulo II: El despertar


Ahora me preparo para partir a mi nuevo destino, una ciudad pequeña en el estado de Washington, como siempre que me mudo, elegí un lugar de pocos habitantes, desde que desperté en lo que ahora soy lo he preferido así. Los que saben que ocurrió el 18 de septiembre de 1910, pensarían que escojo estos lugares por el clima, pero la verdad yo soy un poco diferente a los de mi especie.

Flashbacks

Desperté entre los arbustos, en un bosque, me pregunte que hacia yo vestida de gala en medio de la nada, me incorpore del suelo y sentí como un torbellino de imágenes se deslizaban ante mis ojos. Recordé que entraba al salón del castillo, adornado pero las flores más blancas, iba con un vestido azul eléctrico, que hacían que mi piel blanca reluciera aún más, con una tiara de diamantes y una pulsera con el las iniciales familiares la M entre cruzándose con la T con piedras color azulino. Al traspasar las puertas toda la gente puso atención a mi, caballeros se acercaban a fin de "conocerme", pero no era otra cosa más que querían gobernar Le Mont, Francia uno de los principales reinos después del que se encuentra en Italia, Volterra, sabia que ellos eran los que principalmente causaban problemas a mi reinado, una ves cuando tenia doce años los vi, eran tres hombres que gobernaban el castillo, eran muy similares entre ellos, pero aún así muy diferentes, todos de tez aún más pálidos que yo, con unos ojos rojos como llamaradas pero cubiertos por una tela opacada, que los hacia ver como empañados, con una piel que se veía delicada, tanto como un papiro antiguo, con rasgos finos, eras bellos pero tan atemorizantes, el del centro que se veía como el líder de un cabello negro y espeso, con mirada suspicaz, otro rubio con mirada de desagrado y el tercero de piel olivaza pero aun así muy pálida, con cara de aburrimiento. Recuerdo que cuando me vio pude ver en sus ojos nada más que una cierta frustración acompañada con un cierto brillo de fascinación en sus empañados ojos.

Otros muy interesadas en acercarme eran las mujeres, algunas madres de estos muchachos interesados en mi "compañía", otras venían para sacar información de mi y después tener tema para poder cotillar entre ellas, cosas que se comentaba por bastante tiempo en el pueblo entero.

Subí a la tarima donde estaban mis padres, ambos con una sonrisa enmarcando sus bellos rostros, mi madre Renne con sus cabellos rubios recogidos en un peinado hermoso muy similar al que yo llevaba ese día y sus ojos azules que eran como portales a su alma, mi padre Charlie con sus ojos grises, como el pizarrón, reflejando nada más que dulzura, orgullo y felicidad, ambos se levantaron de sus tronos y me abrazaron, me susurraron lo feliz que estaban por mi. Siempre lo que me llamó la atención es que en los cuadros antiguos donde estaba pintado Charlie mostraba unos ojos café chocolates iguales que los míos, cuando le pregunto omitió el tema y yo lo deje pasar simplemente.

Empezó la fiesta de la ceremonia, donde me nombraron como "princesa primera" del Castillo de Le Mont, acomodaron la nueva tiara, hubo aplausos y felicitaciones, la música empezó a sonar lo que dio inicio al baile, estaba en mi primera pieza con mi padre cuando se escucharon ruidos del exterior, paro la música y ahí comenzó la persecución que me llevo hasta donde estaba parada ahora mismo.

Apenas recordé todo me lleve la mano al cuello donde sentía una tirantez, me toque y sentí una marca parecida a una media luna, me acerque al río donde mire mi reflejo, me fije solo en mi cuello y justo donde estaba mi tatuaje familiar un sol con una media luna entrecruzada en tonos azulados, la rodeaba esta nueva marca rodeándola perfectamente dándole un nuevo toque muy especial a mi marca. Sentí un ardor en mi garganta, junte entre mis manos un poco de agua y lo bebí, fue la cosa más repugnante que he probado jamás, seguro que el agua se encontraba estancada, me lave la cara y el cuello donde tenia un poco de sangre seca, además de tierra por haber dormido en el suelo. Me observe detalladamente lucia diferente mis rasgos se encontraban mucho más estilizados, mi pelo más largo, mas brillante, mis labios más perfectos, pero lo que más llamo mi atención fueron mis ojos de un tono entre plomizo azulado muy especial, pero en el centro muy cerca del iris, un color borgoña como lo vi en los reyes de Volterra, ahí todo empezó a encajar mis ojos, mi cambio, la mordida, la persecución y me di cuenta que ya no era la misma Isabella McTreventon que salió del castillo, era algo más.

Fin de Flashback

Tome mis maletas, mis documentos y mi pasaporte, los subí al taxi y partí rumbo al aeropuerto. Me senté en mi asiento junto a la ventanilla y pensé "FORKS ALLÁ VAMOS"


Espero que dejen comentarios :)

Pauli de Cullen