Un Nuevo cap y como ven no miento tengo todos los cap aquí así que no esperaran nadita XD. Un beso muy fuerte a las niñas que me han dejado sus opiniones. Pero como saben este fic es de mi Princesa Chilena así pues aquí va la dedicatoria especial para ella como siempre.

Por ser sincera, por ser gruñona, por retarme y consolarme. Por ser tú…. Gracias

Angie

Lo se soy melosa pero ella lo merece… *w* solo resistan unos cap mas Domo Arigato

No olviden de agradecerle a Hotaru-chan por permitirme publicar su regalo ^.^

Rescátame de mi Oscuridad

By Angie

Capitulo Nº 3 El rayo de Sol/ Miedo

Me encontraba en aquel lugar oscuro al que ya me había habituado, era tan fácil ignorar al mundo, solo me dejaría estar aquí hasta que los demás se cansaran de fastidiar e insistir para que volviera.

¿Para que volver si no sería lo mismo? ¿Sería acaso una carga, una molestia? Él, ahora, era un cuerpo inerte al que había que atender como si fuera un bebe… no eso no era para él…

Recordaba clara mente como era antes del accidente, su vida era plena siempre haciendo cosas, siempre teniendo miles de planes y proyectos importantes que lo llenaban y complacían ocupando su mente y su tiempo.

Pero de eso ya no quedaba nada, solo porque a ese miserable se le ocurrió que el sería su objeto de adoración.

Ya que estaba siendo sincero, y no tenía otra cosa que hacer, debía confesar que a un principio le agrado las atenciones de aquel hombre. Es que a un comienzo fue tan atento y adorable que no podía evitar que su corazón se aceleraba mientras esperar cada sorpresa que el hacía llegar.

Pero sus nuevos compromiso hicieron que su mente se enfocara en su trabajo, le agradaban mucho los desafíos y este personaje que debía interpretar era uno de esos héroes que requerían mucho enfoque. Era por eso que decidió obviar las atenciones no solo de este admirador en particular sino de todos ellos.

Fue en ese precisó momento en que las galanterías se convirtieron en amenazas y acoso, llego a tal punto que tuvo que hablar con su manager y contrataron los servicios de unos guarda espaldas para que nada le pasara.

Irónicamente fue su idea mandar a su Ototo y escapar del acoso por un rato; Mika no estaba de acuerdo pero yo insistí hasta convencerla que era lo mejor. Y ahora después de que el dolor y la inconciencia me dejaran lo único que obtuve fue escuchar aquellas personas a mí alrededor discutir como si yo no estuviera ahí.

Según comprendía Seguchi quería sacarme de ese lugar para llevarme quien sabe a donde, mientras que Mika insistía en que esa clínica era la mejor opción.

La discusión llego a un punto en el que los dos decidieron que ese era le final de su relación, después de un tiempo en que venían a verme por separado, las visitas comenzaron a ser espaciadas y llego un punto en que ninguno de los dos vino mas.

Con Tatsuha no podía contar el había asumido mi rol y trabajo por lo que su agenda estaba muy complicada según me contó Mika en una de sus ultimas visitas, irónicamente comprendía que estaba solo como siempre.

Porque a pesar de todo aquel éxito y luces, cuando llegaba a su departamento adaptado con accesorios de ultima generación, simplemente era él y nadie más. El frío de la soledad era algo conocido y marcado en su vida que más daba si tenía al mundo en sus manos…

Pero no era cierto hubiera dado lo que fuera por encontrar a esa persona especial que le diera calor y luz a su vida… pero ahora era inútil…

El mismo se consideraba una cosa inútil… ¿Quien podría enamorar se de una planta a medio morir… de un despojo?

Una lagrima silenciosa resbalo por su rostro, provocando una mezcla de enfado, frustración, odio, compasión hacía un pobre invalido que no podía ni siquiera limpiarse el rostro para que nadie pueda verlo…

Oh! pero no volvería a abrir los ojos… eso lo tenía claro, no sería una carga para nadie es mas si alguien lo apreciará lo suficiente y lo conociera ya habría echo el favor de desconectar todos aquellos malditos aparatos que lo mantenían con vida.

Maldita medica que se creía dios!… ¿porque carajo lo había traído de vuelta aquella vez en la que decidió acercarse a la luz?

Por su culpa ahora era una cosa en una cama, con al única aspiración de que la muerte insistiera en reclamarlo.

Seguía esperando en aquel lugar oscuro, mientras que a su alrededor podía escuchar claramente las conversaciones de las personas que lo visitaban o cuidaba.

Sus visitas a un principio eran frecuentes y hablaban de todo, hasta discutían entre si sin importar que el estaba allí.

Durante estas charlas se entero de su estado, de quien fue al responsable de "salvarlo" , de las intenciones de Seguchi de llevarlo a otro lugar…

¡Que acaso la opinión de el no importaba? Nadie venía a preguntarle que era lo que el deseaba…

Malditos todos y cada uno d e ellos por causarle aquel dolor…

Ese día era como tantos otros, esas mujeres volvían a hablar como si el no estuviera allí.

-Te enteraste que Len-san es el esposo de la doctora Kagamine?

-Que no lo sabías?

-No…

-Tonta si tiene el mismo apellido

-No sabía el apellido de Len-san

-Nunca se lo preguntaste porque estabas más interesada en coquetearle.

-jijiji.. Es cierto.. Pero sabes que no me importa si esta casado yo lo quiero para mi..

-Acaso quieres tener problemas con la adjunta de trauma?

-Y quién dice que se lo contare…

-Estas loca mujer…

-No solo no me parece justo que un chico tan guapo este con esa bruja… además mira como se pone cada vez que viene a ver a este.

-Oye que no sabes quién es?

-Si se que fue un gran actor pero míralo ahora no es mas que una planta…

-Ya te dije que no me gusta que digas eso..

-Pero vamos confiésalo te da lastima

-Bueno si me da lastima como quedo…

-Vez… no se porque esa vieja no lo dejo morir con dignidad si sale del coma solo será una planta seca en un rincón.

El sonido de una puerta al abrirse interrumpió la "amena charla" ambas chicas exclamaron ahogadamente y sencillamente no comprendí porque hasta que escuche una especie de gruñido

-Salga!- la orden fue simple y aun que fue una sola palabra estaba marcada con un grado de enfado que rayaba la ira absoluta.

-Pero…

-Sensei..

-LES ORDENE QUE SALGAN AHORA Y NO DIGNA NADA MAS!- espeto al voz fuerte .

-Rin…- escuche que la llamaba una voz masculina.

-Hablaremos en las oficinas de las enfermeras de este piso - anuncio la que reconocí como mi doctora.

Esa maldita había llegado justo en el momento menos esperado realmente me quede con la intriga de saber que pasaría… Maldita vieja de porquería….

El silencio solo era interrumpido por pasos lejanos porque que decidí ignorar todo y seguir en aquel lugar.

En algún punto debió dormirse y soñar con aquella voz lejana que aun no podía alcanzar a identificar, aunque ese timbre de voz le era tan tranquilizador, se dejo llevar por Morfeo que le regalo nuevamente un sueño extraño y borroso. Soñó con esos ojos amatistas que en verdad no podía olvidar, se rió de si mismo al comprender que jamás lo volvería a ver. Además seguramente ese chico solo sentiría lastima por él al verlo así y eso no lo permitiría ni en mil años.

Nuevamente fue conciente de que alguien estaba a su lado ya que cuando volvió a ser conciente escucho una lejana conversación entre los malditos doctores que se creían dioses de la vida. Tentado estuvo de mandarlos al infierno, pero como seguían en su plan de no mostrar su estado de conciencia opto por hacerse el muerto y punto.

-Todo sigue igual- comento con desazón la mujer.

-Tranquila ya veras que progresara.

-Si se que él lo ayudara – escucho decir y la curiosidad pudo mas así que presto atención cuestionándose a que se referían ese par

-"¿Quien será ese él?"- se cuestiono Eiri.

-Jajaja es cierto no hay quien se le resista…- rió el medico mientras se alejaba de al cama - ya puedes entrar Shuichi…

-"¿Shuichi?"- en su fueron interno Eiri se preguntaba que diferencia habría entre esa persona y las demás, por que ese tono tan particular de los médicos al hablar de él.

-Hai…- al escuchar esa simple palabra incomprensiblemente quise abrir los ojos, cosa que controle de inmediato, no ayudaba en nada mantenerme quieto ese bálsamo que sobresalía por encima del los olores típicos de aquel sanatorio.

-Aquí estas…- escuche a esa tipa hablarle con un tono cariñoso.

-¿Todo bien?- quiso saber el recién llegado...

-Si mira – la verdad que me costo mas de lo que esperaba mantener mi papel de planta, no sabia porque pero una curiosidad inexplicable se había robado mi mentalidad fría.

-Ya veo…- dijo aquella voz suave.

-Bueno Shu nos vemos debo ir a ver otros casos- anuncio el tipo que según sabía era la pareja de Kagamine – nos vemos en trauma querida.

-Claro – contesto la doctora en un tono que en verdad no había escuchado nunca y comprendí que en verdad esos dos eran pareja – Bien Shuichi entendiste todo o necesitas que te envíe a alguien para que te ayude? – cuestionó con ese tono confiado y cariñoso.

-No necesito a nadie me puedo manejar muy bien yo solo – dijo en un tono decidido - y si entendí todo gracias.

-Aquí tienes el numero de mi biper si me necesitas envía un mensaje allí y ellos me lo trasmitirán o ubicarán también esta le de Len por si acaso.

-Perfecto… ¿y que hago cuando vengan a verlo los demás doctores? – cuestiono esa persona que se hacia llamar Shuichi.

-Te presentas y le dices que yo te di el puesto.

-Seguramente te traerá problemas Rin-chan..

-No me importa porque ayudare a dos personas…- de pronto el biper sonó- Rayos

-Algo malo?

-Una explosión en un curso de química… - anuncio.

-¿Necesitas ayuda?

-Solo quédate con el de acuerdo –los pasos se alejaban – Y Shuichi…

-Si

-Bienvenido!

-Gracias One-chan!

-Nos vemos…

Comprendí que se había ido y ahora estaba a solas con este nuevo espécimen, que le había dejado a cargo de su mundano cuerpo, pues a pesar de la curiosidad iba aumentando no se dejaría vencer el seguiría su plan.

-Bueno creo que somos Tú y yo ahora…- anuncio aquella voz.

-"¿Acaso esperaba que abriera ala boca y le contestara?"... el muy baka estaba soñando si pensaba eso…

– Bueno primero voy a cambiarme ahora regreso – Informó en tonto

-"¿Cómo si me importara lo que haces idiota"- magulle mentalmente –"por mi puedes bailar desnudo... para lo que me importa"

Oí cerrarse una puerta que supuse seria el baño, y allí estuve esperando oír algo mas, pero nada parecía que hubiese decidido dejarme solo otra vez.

Incomprensiblemente me sentí abandonado.-"Sencillamente una reverenda estupidez…" – recapacité - "¿Cómo puede afectarme eso?"- pensé mas que frustrado al comprender ¿que esperaba al volver escuchar aquella voz tan particular?

Escucho la puerta abrirse y los paso a acercarse, irremediablemente su ritmo cardiaco se acelero el sonido de la estupida maquina lo delato.

-Bueno Ya estoy listo Uesugi-san…- mientras caminaba a mi alrededor.- tal vez deba presentarme de nuevo dijo él muy cerca de mi cara podía sentir su aroma a fresas recién cortadas.

-A ver por donde comenzare…- pareció pensar mejor lo que iba a decir ya que tardo un poco en comenzar - Como ya le había dicho me llamo Shindou Shuichi, tengo 21 años, vivo solo, estoy recién recibido y este es mi primer trabajo oficial así que el agradecería que me tratara bien Uesugi-san – dijo casi sin respirar y en verdad me asombró la capacidades hablar rápido.

-Por cierto espero que no le moleste pero en verdad me gustaría decirlo por su nombre – guardo silencio- Creo que no le molesta – afirmo el descarado mocoso

-"yo no he dicho nada baka no seas tan confianzudo"- gruñí mentalmente.

-Bueno como le decía Eiri-san usted puede llamarme Shuichi… ya que vamos a ser amigos me parece bien que nos tuteemos.

-"Este baka quiere matarme del disgusto…" - pensé, aunque debía confesar que era entretenido escucharlo hablar y digiriese a mí como si yo pudiera contestar alguna pregunta.

Las siguientes horas fue simplemente un monologo donde el se presento y contó muchas cosas, como que tenía un amigo que pronto se recibiría de cirujano. También me entere que los esposos Kagamine son amigos suyo desde hacía mucho, esa pareja se había encargado de cuidarlo cuando sus padres habían muerto junto con su hermana en un accidente de trafico, siendo el tan pequeño logro salvar su vida porque cayo fuera del auto.

Sencillamente me sorprendí al enterarme que estuvo inmóvil durante dos años, en los que la pareja Kagamine se hizo cargo de él, a pesar de ser unos estudiantes de medicina. Pero como era de esperarse siendo ellos una pareja tan ocupada no le dieron la custodia y tuvieron que resignarse a ver a Shuichi los días que podían.

Así este chico termino contándole sobre su vida en el orfanato donde conoció a otro de sus amigos mas queridos, Hiroshi…

Por una extraña razón no le agradaba oírlo hablar de ese chico, es mas intentaba no prestar atención a ese tema, pero oír la risa de aquellos recuerdos infantiles en verdad le encantaba y conforme las horas pasaron se dejo envolver por aquella maravillosa voz.

-¿Pero mira la hora que es?- dijo de repente aquel chico.

-"Por si no sabes no veo nada baka"- comentaste mentalmente algo fastidiado.

-Se supone que ya me tengo que ir – anuncio…

-"¿Volverás?"- fue la pregunta que se me agolpo en mi mente involuntariamente.

-Pero no te preocupes Eiri-san volveré mañana muy temprano con un plan para que podamos trabajar.

-"Trabajar…Yo?"

-No creas que solo será diversión esta amistad- comento el muchacho mientras caminaba a mi alrededor supuse que estaba acomodando mis mantas – Necesitamos comenzar con tu rehabilitación.

-"Estupideces"- maldije mentalmente a ese pobre incauto.

-Bueno ya nos veremos mañana temprano pero antes…- escuche que se volvía a sentar en al silla junto a mi cama – te voy a hacer dormir.

-"Que idioteces dices?"- cuestione enfadado- "acaso piensas que soy un bebe"

-Esta canción me la cantaba mi mami cuando estaba enfermito- comento – espero te guste Eiri-san…

Antes de que Eiri se diera cuenta la voz de aquel chico comenzó a cantar cada palabra con extrema suavidad…

El día de hoy anuncia que ya termina

Y sin hacer ningún sonido comienza el mañana

Relaja tu cansado cuerpo

Y duerme tranquila mente…

La segunda estrofa no conseguí escucharla con claridad porque me relaje tanto que me sumergí en un sueño placentero.

Donde aquella persona que siempre veía en sombras comenzaba a tomar forma sus brillantes ojos amatistas parecían sonreírme, me gusto muchísimo y debo confesar que aquella vez dormí agradablemente.

Hasta que el sonido de alguien hablando a mí alrededor me perturbó y nuevamente fui conciente de mi maldita realidad.

-¿Estas seguro que las echaron? – cuestionó la conocida y melosa voz de mi cuñado.

-"¿Que carajo hace aquí?" – me cuestione intentando prestar atención a la charla.

-Yo le había advertido que esas chicas no eran las adecuadas para hacer el trabajo - dijo una aquel hombre con agitación, temeroso.

-Me importa un comino lo que usted diga – afirmo esa voz fastidiosa demostrando así su verdadero carácter no ese que mostraba a todo el mundo - ¿Y quien se cree esa tipa para disponer de quien cuidara a MI cuñado?

-Es la adjunta de trauma – aclaro el miedoso sujeto - y también esta en la junta de eminencias de esta institución.

-¡Me vale lo que sea!- espeto con desenfado mi cuñado - invertí mucho dinero para poder tener a Eiri con vida y ella no va arruinarlo.

-Pero si ella le salvo la vida!

-Mera coincidencia…

-"Este tipo no cambia siempre despreciando todo y a todos…"- magulle en mi fuero interno.

-¿Que hay de eso que te pedí? – cuestiono Seguchi.

-Señor necesito más tiempo para lo que me pide – casi podía ver al pobre tipo de rodillas.

-"Miserable mediocre"- pensé.

-El que sea, pero yo me llevare a Eiri de este lugar cueste lo que cueste… ahora déjame solo - ordeno sin mas.

-Lo esperare abajo señor Seguchi.

-Bien…- escuche los pasos pesados alejarse y desaparecer, comprendí que estaba solo con aquel tipo que detesto – Ya veras Eiri – sentí que acariciaba mi cara, quise vomitar por la impotencia de no poder apartarlo de un empujón – pronto te llevare a New York y no nos separaremos mas - afirmó cerca de mi cara, tanto que pude sentir ese perfume asquerosamente dulce que solía usar.

-"Una mierda!" - Quise gritar – "primero me levanto de esta puta cama que irme contigo a algún lugar"- magulle mentalmente.

-Tú déjalo en mis manos – susurro sobre mi mejilla luego la beso – descansa…

-"Ya lárgate maldito hijo de P…" – aquel pensamiento casi se me escapa, porque pude sentir como mis labios se movían – "como es que ese imbecil se atrevió a besarme?... si llegaba en algún momento a poder mover mi brazo lo primero que haría seria partirle la cara a ese maldito…

-Buenas noches Eiri-san – dijo desde lejos.

-"COMO SE ATREVE ESE MALDITO A TOCARME!"

Allí me quede intentando que mi ira no se demostrara en esos malditos aparatos, en verdad tuve que concentrarme para que la asquerosa sensación que me quemaba la cara se evaporara, y aun así mi mente recordaba el aliento y la sensación.

-"PUAJJJJ!... ASQUEROSO, ASQUEROSO!"- magulle una y otra vez.

De repente y como si fuera una pequeña luz a mi vino un recuerdo agradable que impidió que siguiera con mi elaborada lista de insultos obscenos hacía ese tipo que se consideraba mas que un pariente político.

En medio de aquella sensación de frustración e ira vino a mi el recuerdo de la melodiosa voz de ese chico, de alguna forma al recordar las palabras entonadas con suavidad conseguí calmarme lo suficiente para no llamar la atención de alguna indiscreta enfermera.

Aunque se me había ido completamente el sueño, y solo me quede allí esperando..

-"Esperando que por Kami?"- me cuestione-"no se supone que yo no tengo nada mas que esperar… ¿a que se debía aquel repentino sentimiento de ansiedad?"

Evalúo entonces todas y cada una de las posibilidades, descartando todo como si fueran piezas de naipes, y entonces solo me quedo un rótulo frente mí

Y no era otra que aquella persona que le sonreía todas las noches, que ahora además me cantaba.

Sabía que ese ser no era otro que un producto de su imaginación, tal vez las consecuencias de su trauma severo… Ósea se estaba volviendo loco y ese amatista era la prueba.

Aun así, el sonido que emitía al cantar no era otro que el recuerdo de esa canción de cuna que él idiota, que esa bruja le había traído, cantara antes de irse no significaba nada.

Así el tiempo transcurrió completamente monótono, escuchando como las enfermeras en turnos entraban revisaban los aparatos y salían, sin otra cosa que hacer espero sin saber a un que era lo que esperaba.

Pero de repente la puerta se abrió y el sonido de aquella voz irrumpió en mi oscuridad, como un pequeño rayo de sol luchando por vencer después de una negra noche.

-Tadaima Eiri-san!- Saludo ese mocoso escandaloso – ¿Me estañaste?- cuestionó el descarado mientras acariciaba mi cabello.

-"Claro que no baka"- Quise responder.

-Sabes yo si te extrañe y me pase toda la noche pensando en como ayudarte - confeso.

-"¿Ayudarme tu a mi... que idioteces dices?"

-Bueno pero antes de eso debo cumplir con mis obligaciones - me dijo – Iré a cambiarme y regreso no me extrañes mucho solo voy a fichar – aclaro – No me aguante y vine primero aquí antes de presentarme ante mi nuevo jefe…jejeje – rió como idiota - Ahora regreso - lo escuche que salía corriendo y también el regaño de una enfermera ya que el muy baka no sabía que no debía correr en los pasillos.

-"Ese idiota que se trae ahora?"- me cuestione mientras intentaba no pensar el porque mi corazón se sentía mas relajado ahora que ese chiquillo había llegado.

No había pasado ni media hora cuando nuevamente irrumpió en el cuarto, como sabía que era él, el ruido de sus pasos y ese perfume que inundaba mis sentidos tan solo cruzar la puerta.

Ni me cuestiones el porque se que es su fragancia, solo lo se y punto. Aun así me extraño un poco el silencio que siguió a su entrada, lo escuche magullar algo que no comprendí, se metió a lo que supuse era le baño.

El silencio y más silencio fue interrumpido por lo que creí un llanto, de verdad aquel sollozo sacudió mi interior.

¿Quien había sido? Quien fue el maldito que hizo llorar a ese chico?

Mi reacción inmediata fue abrir los ojos para poder verlo. Cuando la claridad golpeo mis retinas me di cuenta de mi error más mi necesidad de enfocar aquella persona era tal que no me importo.

Aun así al escuchar la puerta del baño abrirse cerré mis ojos y me quede esperando el sonido que ansiaba escuchar.

Solo escuche un par de suspiros y un murmullo…

-Lamento la demora Eiri-san – el tono alegre se había apagado.

-"¿Que tienes?"- quise preguntar.

-La entrevista con mi nuevo jefe fue… como decirlo… un desastre… jejeje pero no te preocupes - comento y escuche claramente que su angustia le cerró la garganta.

-"Cuéntame"…

-HA!- suspiro- si no fuese que Rin-one-chan apareció allí creo que no hubiera mantenido mi trabajo.

Mi corazón hasta ese momento calmo comenzó a marcar otro ritmo y en verdad no pude controlarlo, la delatora maquina lo demostraba.

-Eiri-san! – Exclamó asombrado – ¿Estas preocupado por mí?

-"Claro que no idiota"

-Jejeje tranquilo yo de aquí no me voy a menos que tu me lo pidas nee?- dijo con suma tranquilidad mientras me acariciaba la mano.

Lo asombroso de todo es que si sentí eso y me pregunte si era normal o producto de mi imaginación.

¿Que clase de magia o brujería tenía este mocoso que era capaz de entrar en mi oscura cueva y sacarme de ahí a la fuerza?

Sencillamente no entendía porque no podía resistirme al encanto de su voz, que traía a mis sentimientos que sencillamente eran inexplicables.

Y así mi vida cambio en un abrir y cerrar de ojos…

Mi nuevo mundo giraba en torno de aquel muchacho de veinte y tantos que entraba cada mañana vociferando saludos y tratándome como si yo en realidad pudiera contestarle...

Y Debo confesar que conforme pasaba mas tiempo con él menos ganas de estar a oscuras tenía… ahora solo quedaba el miedo en mi interior..

¿Miedo a que se preguntaran?

Miedo a todo…

Miedo a que al abrir los ojos descubriera que ese chico era tan maravilloso como me lo había imaginado.

Miedo a equivocarme,

Miedo a depender de esa persona,

Miedo a en verdad de este sentimiento que se anido en mi interior.

Miedo a que el realmente solo me tome como un trabajo…

Que sucedería si después de volver, Shuichi decidía irse…

Sencillamente no lo soportaría….

Oxoxoxoxoxoxoxox

Nota del autor:

AHHHHHHHH! No se ustedes pero cuando termine este cap me emocione toda XD (Angie se emociona por todo nee jajaja) Esque Eiri es tan sensible XD y Shu tan adorable *w* no te rindas mi Shu tu puedes!

Bueno Ya vemos comos e van a llevar nuestros protagonistas… A las pataditas para variar… jejeje

Ya vieron hay otra cosa molesta que quiere aprovecharse del estado de Yuki veremos como le hace Eiri para safar de su Cuñado Puaj….._

Por cierto que al canción que canta Shu la pondré mas adelante ya que es algo importante kuku ku queden picadas para la próxima ^O^

Ahora todo mi cariño para Isis Y Cere que me dejaron su sincera opinión gracias a ambas.

Próximo cap: Despertar

Lady Sesshoumaru: ( con al neurona quemada) se despide….