Aquí estoy de regreso con otro capitulo de este regalo para mi querida Hota-chan *.*!

Si, si mis niñas y niños Angie sigue melosa XD un capitulo mas de esta historia romántica que adore escribir esperó que sea de su agrado.

Gracias por sus comentarios, siempre es bueno tener el apoyo de ustedes porque como dicen por ahí sin mis lectoras yo no soy nada… (Lo digo enserio será mejor que no me deprima sino no terminare Despedida Y.Y)… pero bueno esta es otra historia así que aquí esta para ustedes.

Ya sabes nos vemos abajo en el saludo final que disfruten del capitulo.

No olviden de agradecerle a Hotaru-chan por permitirme publicar su regalo ^.^

Rescátame de mi Oscuridad

By Angie

Capitulo Nº 4Despertar

El reloj despertador sonó insistente y como autómata me moví de mi lecho, las pocas horas que pasaba fuera de mi trabajo las ocupaba bien, era por eso que me aliste de inmediato, mochila con sus cosas y ropa extra al hombro y salí a correr.

Mientras hacía mi rutina inevitablemente pase por aquel lugar del accidente, sonreí mientras me dirigía hacía mi trabajo corriendo. Sin importar lo que dijeran los demás adoraba el fresco de la mañana y la cantidad de personas a esa hora era minima.

Bien, además eran solo unos seis kilómetros, nada para una persona entrenada como el.

Todo aquel andar siempre le daba tiempo de evaluar el progreso de su paciente.

Si había mejorado en esos dos meses. Y era completamente conciente de que el progreso era lento pero en verdad muy alentador, no solo había sido elogiado por sus amigos sino por su jefe directo.

Y pensar que el primer día de trabajo oficial fue un desastre…

Suspirando recordó aquel día…

Después del regaño de aquella jefa de enfermeras, que acepto y se disculpo con propiedad, ya no podía comportarse como un niño de kinder, pero en verdad estaba tan contento de ver a su bello durmiente. Si el le había puesto de ese modo porque parecía un chico de esos que parecía de cuento de hadas.

Le fascino acariciar su fino cabello dorado y ansiaba con desesperación volver a ver aquellos ojos dorados que había tenido el placer de ver en alguna ocasión en las pantallas de algún cine.

Lo admitía era cierto, secretamente se adjudicaba el cartel de un admirador de aquel actor, pero aun así, el nunca había conseguido verlo en persona. No por que no quisiera sino porque sus tiempos libres eran escasos mas si quería mantener la beca que tanto le constó conseguir.

Tampoco le encantaba el modo en que se conocieron, el victima de aquel loco y ahora inconciente.

Pero al menos estaba haciendo que se recuperaba y en verdad le fascinaba la idea de ser una persona que pudo ayudarlo a recuperarse.

Pero me estoy desviando del tema, como recordaba, luego de disculparme camine hacía las oficias de mi nuevo jefe.

Allí todo el mundo parecía trabajar en silencio, cuando pregunte por el jefe de mi sector, la asustada muchacha me dijo que me estaba esperando.

Golpee la puerta que me fue indicada y después de un "adelante" abrí la puerta y me encontré con un hombre regordete sentado tras de un escritorio repletos de papeles.

-Buenos días - Lo mire expectante sin poder contener mi ansiedad.

-Buenos días- contesto sin apartar la vista de unos papeles- tome asiento.

Lo obedecí y espere que me atendiera, preguntándome como estaría Eiri-san, no me agradaba dejarlo solo, el tiempo paso y ese hombre seguía leyendo los papeles sin prestarme atención alguna y en verdad me puso demasiado nervioso. Cuando pensé que se había olvidado que estaba allí, dejo los papeles sobre la el escritorio y me observo casi sin pestañar.

-Usted no esta calificado para atenderá el señor Uesugi – me dijo de repente.

-Pero…

-Déjeme terminar…- asentí con mi ansiedad a flor de piel – Su curriculum muestra que recién acaba de egresar y esta seria su pasantía – volví a asentir - Además usted no es enfermero, solo un principiante en el área de Fisioterapia.

-Creo saber cual es su inconveniente – comencé a defenderme - pero déjeme decirle que soy perfectamente capaz de atender las necesidades del señor Uesugi.

-No lo creo…- me corto sin mas – él necesita gente capaz

-Acaso insinúa que no soy capaz de cuidarlo? – dije ofendido.

-No lo insinúo lo afirmo jovencito, no puedo dejar que alguien sin experiencia intente alguna locura con un paciente tan delicado.- puntualizo aquel hombre.

-Soy perfectamente capas de atender al señor Uesugi.- insistí en decir intentando que mi enfado no surgiera y arruinada las pocas posibilidades que tenía.

-No lo creo lamento las molestias pero…

-Usted no comprende… - intente decir.

-No el que no entiende es usted, esta des…

Antes de que terminara su alegato la puerta se abrió, ambos nos volteamos y vimos a un torbellino entrar con los ojos llameantes.

-Kagamine-san!- exclamó el hombre completamente asustado al verla entrar - creí que hoy era su día libre.

-Para su desgracia se más de lo que usted quisiera – dijo ella – ¿Que significa esto? - tiro sobre su escritorio una serie de papeles que se esparcieron con descuido, antes que el individuo contestara ella volvió a hablar - ni pienses que autorizare esta porquería – señalo los papeles - Uesugi-san esta bien donde esta y además…- de pronto fue conciente de mi presencia - ¿que hace Shindou aquí? el debería estar cuidando y rehabilitando a su paciente.

-Bueno la verdad es que no creo que este capacitado…

-Escúchame Gotou – plantó ambas manos en el centro del escritorio y se agacho hasta la altura de aquel pobre hombre - tu puedes a ver obtenido la dirección de este lugar – dijo con calma apenas contenida - pero con lo que se refiere a salud no tiene la mas pálida idea, así que déjame trabajar y deja en paz a mis empleados desvío su mirada zafiro hacía mi solo un segundo - Shindou Shuichi esta bajo mi protección y va a ser mejor que te vallas haciendo a la idea de que no te dejare hacer lo que te plazca, primero muerta que ceder a esta estupida demanda.

El desdichado individuo estaba pegado a su asiento sudando a mares mientras mi querida One-chan le daba un discurso de padre y señor nuestro, yo por mi parte me sentí sumamente frustrado, no porque me quisieran echar , sino porque tal vez estaba en lo cierto en aquel alegato.

El punto de vista de Gotou-san era bueno, a pesar de lo que había dicho mi querida hermana mayor yo no era más que un pasante y debía aceptar que tal vez no era la mejor opción, pero al menos quería una oportunidad de demostrar que era bueno.

-Kagamine-san- la llame con respeto ella volteo a mirarme y adivino mis intenciones.

-Shindou-kun ve a hacer tu trabajo- me ordeno – yo iré a verte en un rato aun debo arreglar ciertas cosas con este señor.

Asentí aun con recelo, mientras observaba al hombre que supuestamente era mi jefe, sus ojos aun mostraban cierto prejuicio, y aun así me dijo - por el momento esta bien, pero tenga en cuenta que si el joven comete un error será su total responsabilidad.

-Asumo cualquier responsabilidad – afirmó mi querida Rin-one-chan.

-Gracias- murmure e hice una reverencia salí de allí con un nudo en la garganta.

Durante mi retorno en verdad pensé que mi trabajo. Allí seria siempre objetado, aun así no quería dejar a Eiri-san, no le había mentido cuando le afirme que se pase toda la noche pensando en él.

Y las dudas de mis capacidades volvieron a salir a flote dentro de mí, aquellos temores que controlaba a raja tabla, emergieron e intentaban devorarme. Y el lamento trasformado en sollozos se agolparon en mi garganta. Corrí escaleras arriba a pesar de saber que no se me estaba permitido, quería llegar lo más pronto posible junto a Eiri-san.

Intente calmarme antes de cruzar el umbral, pensé que lo había conseguido, pero al hacerlo note aquel rostro calmo y etéreo. El llanto que vine aguantando todo el camino se volvió a agolpar en mi faringe con renovada violencia, cubrí mi boca con ambas manos y corrí al baño.

Allí dentro descargue mi frustración, llore como hacía mucho, cuando conseguí controlarme lave mi cara, daba gracias a dios que Eiri –san no pudiera ver mi semblante en ese momento.

Me senté junto a él e intente encontrar algo que decir, pero no se me ocurría nada, entonces decidí ser sincero, no esta en mi el mentir. Así que suspire gruñí unas palabras de aliento que solo yo pude escuchar para canalizar mi modo positivo.

-Lamento la demora Eiri-san – No pude poner mi mejor tono alegre, en verdad estaba desanimado después de aquel encuentro.

Mis ojos se posaron en ese perfil aniñado y pálido, sin saber porque comprendí que si yo iba a tratar a esta persona como un igual bien podía decirle lo que pasaba, si lo hacia con mucho tacto seguramente comprendería la situación y estaría preparado por si el no podía continuar a su lado.

Entonces tomada ya la decisión dije - La entrevista con mi nuevo jefe fue…- rasque mi cabeza buscando las palabras adecuadas para describir aquello - como decirlo… - pensé un poco mas hasta que dije la única palabra que vino a mi mente - un desastre… - el pesar en mi era evidente aun así no pude hacer otra cosa que reír ante mi sinceridad - jejeje pero no te preocupes - le pedí ya mas tranquilo, aun así, tuve que tragar grueso para pasar ese nudo que se me formo en la garganta.

Preste atención entonces a mi paciente, quien seguía imperturbable en su mundo de ensueños, pero sabía que las personas en coma escuchan lo que uno les habla y sospechaba que Eiri-san estaba más conciente de lo que los demás creían. Por eso me anime a contestar las preguntas que seguramente se generaban en él y no podía expresar con palabras.

-HA!- suspire casi envidiando a ese chico por estar en su propio mundo - si no fuese que Rin-one-chan apareció allí, creo que no hubiera mantenido mi trabajo.

Algo sorprendente sucedió en aquel momento, el ritmo cardiaco de Eiri se acelero a tal punto que se hizo visible en el monitor y ese hecho acrecentó mi teoría de que me estaba escuchando. Así pues me dispuse a tranquilizarlo no quería que eso lo afectara demasiado, mi prioridad era su salud.

-Eiri-san! – Exclame sin poder contener mi tono de sorpresa – ¿estas preocupado por mi? – dije mas que feliz de obtener algún tipo de reacción de su parte - Jejeje tranquilo yo de aquí no me voy a menos que tu me lo pidas nee?- Puntualice y para reafirmar mi pacto con él tome su mano y comencé a acariciarla con suaves roses, eso logro lo que yo quería y había otro punto a favor en esa acción.

Si mis caricias hicieron que se tranquilizara el ritmo cardiaco. Quería decir que el tenía algún sentido en aquellas extremidades.

La esperanza era algo tan sublime, podía subirte y animarte de una manera completamente irracional. Sacarte de la oscuridad en al que te sumerge los avatares de la vida mundana. Y yo estaba lleno de fe hacia esta persona, sabía que podía recuperarse lo intuía en su corazón.

Bien después de hablar y pedir consejo a Rin-one-chan, cuando vino a hacer su revisión diaria y señale sin decir nada los gráficos.

-Shuichi ven conmigo un momento – me pidió One-chan antes de salir de la habitación.

-Enseguida vuelvo Eiri-san - anuncie y salí de aquel cuarto, ella me esperaba con el seño fruncido -¿pasa algo malo? - Dije no muy alto.

-Sabes lo que significa? – señalo el papel que le había dado.

-Él tiene conciencia ¿No es así? - ella asintió - si lo supuse – comente sin reprimir mi propio entusiasmo.

-¿Porque no me informaste? – Quiso saber ella.

-Bueno… en principio fue solo un sospecha no tenía nada en concreto; además no contaba con ninguna prueba solo era una corazonada - dije con calma – Al mismo tiempo no quiero presionarlo - recordé algo importante y lo comente - Hay otra cosa significativa.

-Dime…

-Bueno es que sintió mi contacto cuando lo calme.

-¿Como sabes eso?.

-Se altero cuando le dije que tal vez no podría perder mi trabajo y para calmarlo toque su mano; Si no sintiera nada hubiera seguido alterado y no paso así - puntualice – mientras le decía que nada malo pasaría acaricie su mano y el se fue calmando progresivamente.

-Ho! – Mi hermana mayor me abrazo de improvisto - Shu sabía que lo harías bien - exclamó ella mientas me daba uno de sus conocidos apretones.

-Pero yo no hice nada – conseguí decir.

-Hacer que tu paciente cree un lazo contigo y responda a tus estimulaciones, sea palabras o movimientos es simplemente maravilloso y lo conseguiste - afirmó ella haciendo que mi propio corazón se acelerara, mis mejillas se acaloraron.

-Gracias…

-No gracias a ti por haber soportado a ese idiota que nos toco por jefe…

-¿Y me voy o me quedo?

-Claro que te quedas – aseveró ella con un brillo conocido en sus ojos azules - y debes hacer que ese hombre vuelva a ser él que era.

-¿Tendremos que hacerle nuevos exámenes? – sugerí con entusiasmo.

-Si de eso me encargo mañana…

-Ok – sonreí complacido ante el futuro más ameno al que me enfrentaba.

-Ahora ve que te esperan.- dijo ella empujándome un poco al apartarme de su abrazo.

-Hai…- asentí mientras la veía desaparecer en los pasillos de aquel hospital.

A partir de es momento, yo tome le control de la vida de Uesugi Eiri en mis manos, a un principio recibí varias criticas por hablar como perico y ponía música todas las noche antes de irme.

Lo que ellos no sabían era que yo le cantaba todas las noches la canción que mi mami me cantaba cuando era pequeño y a él parecía gustarle ya que se dormía cual niño.

Todo mi trabajo dio frutos. ¿Como lo sé?

Bueno todo se torno distinto y fue para bien cuando las enfermeras notaron ciertos cambios en el encefalograma, muestra positiva de mi trabajo, entonces todas ellas comenzaron apoyarme y a ayudarme en lo que podían.

Así con ayuda de ellas pude hacer una rutina muy buena y uno de esos días en los que no entre gritando descubrí que mi querido paciente estaba despierto, aquellos maravillosos ojos observaban la ventana con una añoranza que me partió el corazón, aun así volví sobre mis pasos y me quede pensando en el pasillo.

Necesitaba un plan para poder hacer que el dejara de hacerse el dormido, sumido estaba en mis pensamientos cuando de repente una de las enfermeras llamada Akin me sorprendió eh hizo que saltara del susto.

-¡Buenos días Shuichi-san!- me saludo palmeándome la espalda.

-¡WAA!- exclamé mientras caía por al sorpresa

-Discúlpame Shuichi-san- dijo ella poniéndose a mi altura.

-No te preocupes estoy bien…jejeje… soy muy torpe- dije mientras me incorporaba.

-No es cierto yo lo asuste…- hizo una reverencia - Perdóname por favor.

-Bueno si me traes un Onigiri te perdonare – le dije galante ella río y asintió - nos vemos luego entonces.

-Hai…- respondió.

Salude con la mano mientras la veía alejarse para a hacer su trabajo, entonces me percate que me quede solo en el pasillo.

Suspirando me apoye en la pared y intente tranquilizarme, es que en verdad me había asustado mucho, a tal punto que por un instante me olvide de lo que estaba pensando.

Pero no era el momento de pensar en mis temores había que trabajar, me anime con pensamientos positivos entonces empuje la puerta, al entrar en el cuarto divise a mi bello durmiente, que ahora tenía los ojos cerrados haciendo su teatro más creíble.

Y comprendí que el muy baka estaba jugando un juego interesante, y así comencé mi plan para ver cuanto reaccionaba a ciertos estímulos.

-Tadaima Eiri-san!- salude con mi acostumbrada alegría – veo que hoy amanecimos de mejor semblante – dije solté mi mochila en uno de los sofá de la esquina lo volví a observar, se veía tan quieto, tan placido-"eres un tramposo"- pensé al verlo así.

Volví a evaluar el asunto, sonreí de lado y comencé a quitarle la manta que cubrían sus largas piernas – "esto será divertido"- me anime a pensar conteniendo una carcajada que pugnaba y burbujeaba en mi garganta - bueno hoy tendremos que hacer que tu cuerpo se ponga un poco en movimiento – anuncie sin mas - pero no será mucho solo le daré un masaje para calentar los músculo y luego podremos iniciar una serie de ejercicios.

No hubo ni una señal de alteración mucho menos las arritmias, solo que el encefalograma me exponía que tu mente estaba activa, sonreí complacido.

-¿Seguramente te preguntaras para que es todo esto?- conteste una pegunta silenciosa - bueno debes saber que los músculos se atrofian si no están en movimiento y tu llevas mucho tiempo sin usarlo así que necesitamos hacer que se irriguen bien si pretendemos que algún día comiences moverte entre los vivos nee?.

Por su puesto no hubo ningún movimiento ni nada, pero estuve atento a cada palpitar de aquel corazón que me marcaba que en verdad sentía todo aquello. Pero no podía hacer mucho si el seguía en su plan de no querer abrir los ojos.

-Oye Eiri-san – llame mientras untaba mis manos en una esencia especial para masaje para luego comenzar a hacer mi trabajo - espero que te pongas bien pronto aun debemos ir de paseo a algún lado ya sabes que me encanta el helado, que tal si vamos a comer uno cuando salgas de aquí?- dije y espere un momento sabiendo que me escuchaba a la perfección – Mmmm…. Tal vez no te guste las cosas dulces… que mal… - suspire ante aquella posibilidad pero no me podía rendir así que seguí hablando – ¿Bueno que tal un té? - puntualicé mientras cambiaba de posición para tener mejor acceso a un músculo – Conozco una cafetería muy bonita que hay cerca de un parque.

Nuevamente silencio, no había caso no quería abrí sus ojos, entonces al terminar con mi tarea, por ese día, fui hasta la cabecera de la cama, mientra limpiaba mis manos del excedente de la crema y acaricie su suave cabello.

-Es todo por hoy Eiri-san no te molestaré mas - anuncie – Creo que hoy solo te haré compañía – de repente recordé algo que siempre usaba y tal ves sirviera para mi propósito - por cierto traje algo para ti.

Fui hasta mi mochila y saque mi mas preciado tesoro, un mp4 que me costo horrores conseguir ya saben que el dinero no abunda en un estudiante becado y sin padres; con mis trabajos de medio tiempo solo conseguí ese aparatito de segunda mano pero era todo mío. Bien volví junto a mi dormido paciente, lo encendí conecte los parlantes externos y una melodiosa guitarra comento a sonar.

-Este es música para relajarte espero te guste, el intérprete es Kotaro Oshio me encanta como toca ¿a ti no? – dije siguiendo con mi monologo luego de un par de piezas agregue - ¿pero no se si te gustara?.. Creo que tendré que esperar a que despiertes para saber que música te agradaría escuchar.

-¿Sabes? – Dije mientras apoyaba mi mentón en la cama justo cerca de su oído con el pequeño aparato entre los dos - tengo una vieja guitarra en mi cuarto, la compre con mucho esfuerzo pensando que algún día podría tocar como él…- reí entre dientes - pero no he tenido tiempo de practicar… - cerré los ojos al escuchar que comenzaba una de mis melodías favoritas – adoraría poder tocar Oasis para ti…- susurre dejando que aquellos fabulosos acordes me estremecieran – pero soy muy malo – confesé, sonreí inevitablemente sabía que nunca podría tocar como un artista aun así seguiría intentándolo - Pero como ya te dije debes ser tu el que me diga que quieres escuchar…

(N/A: Aquí el link de uno de esos maravillosos temas ejecutados por Kotaro-sensei para que lo disfruten sino se ve búsquenlo en mi perfil allí esta seguro -)

Guarde silencio disfrutando de cada nota ejecutada con maestría por uno de mis intérprete favorito, no se por cuanto tiempo me quede allí quieto disfrutando de la composición.

Pero en el instante en que abrí los ojos me encontré con dos soles que me observaban, los acordes de Be Happy quedaron en segundo plano al quedar atrapado por aquellas ventanas del alma.

Tan impresionado estaba que no oí que el tema término, ni mucho menos que la puerta se abrió y que Akin -chan entro con una bandeja en las manos que al ver aquella escena se sorprendió y dejo caer todo haciendo que el contacto visual se rompiera por un instante.

Yo solo pude sonreír ante aquella acción y le dije de forma calmada - ver por la doctora Kagamine Onegai…

-Hai..- salio corriendo mientras yo volvía nuevamente mi atención a mi paciente.

-Bienvenido Eiri-san…- salude mientras sonreía complacido sin dejar de ver esos maravilloso ojos dorados fijos en mi rostro.

Recordar ese asombroso día hizo que acelerara el paso, regulo sus respiración solo quedaba unos quinientos metros hasta el hospital, ya podía verlo y eso lo emocionaba, así que implemento su ultimo esfuerzo para llegar lo mas pronto posible.

Al entrar al edificio se dirigió a su locker, donde vio una nota pegada, la tomó y leyó. Buenos días Shu-Chan:

Espero que estés bien, me avisaron a último momento que hoy tenía el día libre, así que nos vemos esta tarde cuando haga mis rondas, el molesto de Len dice que te diga Hola…de su parte.

Bueno cariño nos estamos viendo voy a dormir, las guardias de treinta y seis horas me están agotando..

Len dice que es porque me estoy poniendo vieja… no te preocupes ya le di su merecido por atreverse a decir eso…¬¬

Besos mi niño.

R y L Kagamine

PD: no te olvides de mimar a tu querido paciente así podremos echarlo pronto de este hospital, me lo saludas nee?

Rió divertido al comprender que su querido Nii-san no aprendía a mantener la boca cerrada y el humor de su onee-chan no cambiaba a pesar de los años.

Se dio una ducha rápida y se cambio con al ropa que tenía de reserva en su locker. Ya listo subió corriendo las escaleras.

Al pasar por al recepción se encontró con al jefa de enfermeras.

-Buenos días Lilian-san – saludo.

-Buenos días para ti Shuichi-kun…- dijo y yo sonriendo avance a mi destino - oye me das un minuto – pidió la mujer.

-Claro que necesita – contesto solicito volviendo unos pasos atrás.

-Bueno solo es un comentario…

-La escucho.

-Anoche parece que Uesugi-san se altero bastante y no es la primera vez que pasa.- puntualizo mostrándome unos gráficos que yo no había visto antes.

-Porque no me lo dijo antes? – dije confuso al ver las graficas.

-Bueno es que nunca había tenido un episodio demasiado grave – señalo ella - además esta es la primera noche que los valores son mas que elevados.

-Mmmm… que raro...

-Si hoy cuando fui a revisarlo vi que su encefalograma estaba muy activo.

-¿Me pregunto que le habrá pasado?

-Sencillamente no lo se pero creo que deberías preguntarle- sugirió ella.

-¿Usted no lo hizo?- la mujer de caireles levanto una de sus negra ceja- ¿que?- cuestione.

-Sabes que Uesugi-san no da muestras de nada a menos que Tú estés ahí.- marco ella con una sonrisa picara.

-Parece niño - me queje.

-jejeje ve con tu niño entonces…

No pude evitar sonrojarme mientras hice mi berrinche – Lilian-san no diga eso!

-Jajajaja anda ve que seguro esta ansiando verte - me empujo con gentileza ignorando mi rostro sonrojado y con muestras claras de enfado - Vamos, vamos no te enfades - me dijo sonriendo.

-Gracias por decirme esto- comenté volviendo a ponerme serio.

-No te preocupes estaré atenta a otro cambio.

-Se lo agradecería muchísimo.

-Bien ahora ve ya - me ordeno y yo me pare firme y la salude con respeto.

-Como usted diga señora.- hice una reverencia y camine por los pasillos, estaba por llegar a mi destino y aun podía oír la femenina risa de aquella gentil dama.

Abrí la puerta y ante mi vi a mi querido Eiri, sentado observando la ventana, puse mi mejor cara sonriente y lo salude con entusiasmo - Tadaima Eiri-san!

Otro día había comenzado y la esperanza se acrecentaba al igual que mí palpitar al ver que aquella maravillosa mirada se fijaba en mí.

Este sentimiento que me embargaba era nuevo y grande, aun así decidí guardarlo en mi interior, es que no esta bien para un profesional sentir aquello. Pero irremediablemente mi corazón se lleno de alegría cuando tome su mano y sentí cierta presión de uno de sus dedos.

Oxoxoxoxoxoxox

Nota del autor:

Shuichi Kawai *w*! No se ustedes pero yo realmente me enamore de Shu XD (mas todavía.. siiiiii te amo más mi Shu –chan *.*)

Bueno como ven Eiri ya abrió sus ojitos O_O ¿que pasara? No se, no se, no me pregunten soy una tumba jajajaja XD. Para saber que sucederá en el siguiente cap deberán esperar una semana más.

Que opinan? Les gusto? No les gusto? Hablen niñas que estoy ansiosa XD, agradezco mucho sus opiniones

Especial saludo a isis-chan y Cere Mis niñas fieles y adorables Las quiero!

Próximo capitulo:_ Conciente de ti /Tu cuerpo en mis manos

O/O que pasara! Yo si se yo si se y Hotarubi también muajajaja XD

Bien nos estamos viendo en el siguiente capitulo para saber de que se trata.

Lady Sesshoumaru (escribiendo a todo vapor y quemándose las neuronas para escribir algo desente) se despide…

34

Lady Sesshoumaru