Un mensaje especial a mí querida Darling: no es que no quiera estar contigo no puedo, pero volveré pronto, espero que aun estés allí cuando regrese… Te quiero…

Rescátame de mi Oscuridad

By Angie

Capitulo Nº 7 Sentimientos/ Jake mate

Nuevamente sumergido en al oscuridad…

Si había vuelto a encerrarse en aquel cuarto oscuro y solitario, su luz se había ido sin avisarle, ni despedirse, quería maldecirlo pero no era posible hacerlo porque sabía que esa emoción que lo estaba agobiando era algo más que un simple sentimiento de amistad que al fin de cuentas nunca pudo decir.

Lo supo desde el momento en que vio esos ojos tan llamativos y puros, tan llenos de vida, irónicamente las dos veces que confío en ellos desaparecieron de su vista como por arte de magia.

Aun recordaba aquel despertar en que su vida volvió a cambiar...

Había tenido la mejor noche de todas, al menos eso pensaba mientras seguía escuchando la música y el sonido que emanaba del Mp4, pero en algún momento de esa madrugada sintió que algo extraño pasaba, no consiguió despertarse del todo, pero fue cociente del beso que aquella figura de sus sueños le dio, seguido de un sabor salado que el dejo un gusto entre alegría y melancolía que no comprendió hasta mucho después.

El se encontraba mas despierto que dormido cuando percibió que no estaba solo, aun así no abrió los ojos porque intuyo que no era su baka el estaba allí, aun así pensó que se equivocaba ¿Quién mas podía ser? entonces dejo de lado aquel sentimiento extraño.

En ese momento la música que escuchaba fue cortada y supuso, erróneamente, que era porque su querido terapeuta había llegado por fin, así pues abrió los ojos, solo para observar aquel asqueroso semblante tan cerca que pudo observar con suma claridad los poros de su piel, su cuerpo se sacudió involuntariamente.

-"Que demonios haces aquí?" – cuestiono mentalmente mientras miraba a su alrededor con desesperación ya que sabía de lo que era capaz ese bastardo.

-Buenos Días Eiri.-san!- saludo el oji verde dándole un beso en la pálida mejilla.

-"Que demonios quieres Seguchi?" – cuestionó, pero no obtuvo respuesta ya que el no lo comprendía.

-Me alegra que despertaras – dijo sonriéndole muy a su estilo – Tengo novedades – expreso con soltura mientras acariciaba la pálida mejillas.

Eiri intentaba no prestarle atención e imploraba que su baka llegara en cualquier momento, para rescatarlo como siempre lo hacía. Observo la puerta con insistencia porque estaba seguro que en cualquier momento entraría cual rayo de sol en una habitación cerrada, trasmitiéndole su paz y alegría.

-Veo que estas muy interesado en que ese niño idiota venga- magullo el rubio - pues te voy avisando que no vendrá, me deshice de él. – anunció en un tono arrogante que Eiri conocía a la perfección.

Esta vez los ojos dorados se calvaron en aquel rostro magullado, al fin fue conciente de los moretones que se veían claramente en la magullada boca. Algo había pasado y el no se entero de nada, ahora estaba en una completa incertidumbre que lo alteraba profundamente. Las palabras "me deshice de él" retumbaban en mi cabeza con insistencia aterrándolo.

-"Que le has hecho?"- cuestioné mientras cerraba el puño bajo la manta, me sentía tan impotente al pensar que no conseguiría hacer nada, que tal vez aquel pequeño ángel había sido atacado o…

Eiri se obligo a calmase no podía dejar que aquella ansiedad lo dominara pero le estaba resultando casi imposible..

-No me mires así…- se quejo el blondo mientras bufaba de modo infantil - Ese chiquillo era una molestia, ahora podré hacerme cargo de ti llevarte a las mejores clínicas de Estados Unidos.

-"Que tu que?" – el corazón de Eiri comenzó a bombear sangre con rapidez y a pesar de estar acostado sintió que el cuarto comenzaba a girar.

-Ya veras será divertido solo nosotros dos…

Mientras Seguchi divagaba en su mundo muy particular, el joven actor comenzaba a sumergirse en un sin fin de preguntas de las que no tenía ninguna respuesta.

-"¿Shuichi donde estas? ¿Por qué rompiste tu promesa? ¿Acaso no me dijiste que no te irías de mi lado a menos que yo te lo pida?...yo no te pedí que me dejarás… eres…eres un mentiroso" – El corazón dolía de una manera que no pensó posible.

La soledad era aplastante, al igual que el miedo que sacudió su ser al saber que estaba a merced de ese engendro, lo noto claramente en aquella mirada triunfal, lo que le esperaba no era algo bueno.

Su corazón comenzó a palpitar mucho mas rápido, su respiración también pareció serle insuficiente, al parecer el preciado aire no podía llenar sus pulmones como era debido, y como respuesta casi involuntaria a todo esto su vista se torno mas y borrosa…

No hubo forma de detener aquel sentimiento que comenzó a dominarlo, los murmullos a su alrededor parecían cada vez mas lejanos, escucho que lo llamaban con insistencia, pero ¿Para que volver si él ya no estaba allí?

Se ahogó en aquel preciso momento en la oscuridad absoluta….

Oxoxoxoxoxox

La sala de espera de la clínica se encontraba llena y para rematar el asunto un grupo muy extraño llego a la recepción, pidiendo hablar con el señor Gouto. Lilian que se encontraba ayudando a su amiga se puso alerta.

-Yo los atiendo – dijo ella y se fue hasta la joven de pulcra apariencia- buenos días – saludo con cortesía - ¿por que asunto solicitan a Gouto-sama?.

-Buenos días – extendió la tarjeta – Soy Yunko Mimi del departamento de noticias de "cazadores de noticias" buscamos información sobre le actor de Uesugi Eiri.

Lilian sonrío complacida esto seguramente era obra de Shuichi-kun – Sígame por favor – salio de detrás de mostrador y camino unos pasos diciendo – los llevare a las oficinas de Gouto-san

Los guío hasta el piso correspondiente y volvió con rapidez a su área de trabajo, además quería ver como estaba Uesugi-kun en este momento, sabía perfectamente que Seguchi andaba en el edificio. Pero para no levantar sospechas había bajado a recepción por un momento.

Al llegar a su sector escucho claramente los pasos apresurados de todos, no le gusta nada la agitación que se estaba generando, observo el monitor y vio calmamente la clave azul en su monitor, sus ojos se abrieron con sorpresa al darse cuenta del numero de habitación hacía allí se digirió presurosa.

Antes de llegar pudo escuchar los chillidos de ese hombre arrogante. Decidió ignorarlo y paso de largo metiéndose en el cuarto dónde vio los vanos intentos de sus compañeras por controlar el estado del paciente, tomo control de la situación y le pidió a la jovencita mas cercana que fuera de inmediato por el medico de guardia.

Se acerco al lecho y reviso los gráficos, tomo su pulso, ordenó que trajeran todo lo necesario para entubar.

Las jovencitas fueron por las cosas y ella se quedo controlando a Uesugi-san, al ver aquel comportamiento tan extraño, supo fehacientemente que el cuñado de su paciente había hecho o dicho algo, así que se acerco y hablo con calma en su oído.

-Uesugi-san no se preocupe, Shuichi-kun me dijo que el volvería de algún modo u otro, solo debe ser paciente y esperarlo - afirmó ella, sabía que aquella afirmación era una vil mentira, ya que no tenía ni idea de cuando volverían a ver a Shuichi-kun, aun así, debía intentar que su paciente se calmara aquel ataque de ansiedad era demasiado para su estado actual.

Los médicos llegaron y revisaron todo con calma, ella comento su punto de vista con el galeno, quién estuvo de acuerdo en dejarla a cargo de el enfermo mientras Kagamine- san volviera.

-Creo que tienes razón debemos hacer que se tranquilice.- asintió el robusto hombre de bata blanca.

-Supongo que nada de visitas a menos que sea su familia directa?- cuestiono Lilian.

-Si supongo que seria lo mejor - murmuro el residente.

-Según se su hermana esta de viaje y su hermano trabajado no tiene más parientes.

-Pareja?

-No tiene…

-¿Entonces quienes ese sujeto que gritaba como loco?

-Según se es su ex cuñado…

-¿Y que hacemos con el?

-Bueno creo que es una de las posibles causas de la alteraciones de Uesugi-san – argumentó la jefa de enfermera con seriedad.

-Es una acusación seria .

-Solo digo lo que veo, cada vez que ese hombre entra en esta habitación se registra una alteración importante en los gráficos de Uesugi-san.

-Bien – camino hacia la puerta.

-¿Shugo-san que piensa hacer?

-Cuidar del paciente predilecto de Kagamine-san si se entera que deje pasar eso por alto jamás aprobaré mi residencia.

-Arigato.

El doctor suspiro, a pesar de lo dicho sabía de las influencias del sujeto al que se enfrentaría en ese precisó momento, pero su ética profesional era grande y si debía ser sincero no el agradaba nada el tipo. Camino con tranquilidad mientras observaba la ficha del paciente ante el una figura se irguió cual muro, así que tuvo que levantar al vista.

-¿Si necesita algo?

-Soy pariente de Uesugi Eiri exijo saber cómo se encuentra- refuto el oji verde.

-Soy el doctor Shugo Ayu – extendió la mano pero no recibió el efecto esperado lo había dejado con la mano en el aire - El paciente sufrió un ataque de pánico.

-¿Que?... pero si el esta en coma…¿Cómo es posible?

-¿Estaba usted con el cuando comenzó con el episodio?

-Si…

-¿Dijo usted algo que lo perturbará?…

-¿Que esta insinuando?

-Nada solo veo por mi paciente. – anoto algo en al libreta.

-¿Puedo verlo?

-No – anuncio con vos que no dejaba dudas de su decisión - el paciente tiene terminantemente prohibida las visitas, hasta que averigüemos que causo el ataque de pánico.

-Pero…

-Debe disculparme necesito pedir unos exámenes mas detallados - hizo una reverencia y se alejo.

Seguchi estaba que le hervía la sangre, no podía creer que se le negara algo a él… pero esta la pagaría ese maldito incompetente, nadie le impediría concluir su plan. Ya se hacia liberado de tres estorbos, no le hacía nada uno mas. En aquel instante sonó su celular.

-Seguchi- gruño.

-Soy Taki

-Y bien?

-El crío se escapo

-Que? - El moreno intento excusarse y contarle pero el rubio simplemente le dijo - Mejor que acabes con el trabajo sino no regreses - corto la llamada y fue a hablar directamente con ese imbecil de Gouto.

No termino de salir del ascensor que había tomado cuando fue nuevamente introducido en el cubículo por el cuerpo del el director de la clínicas que se veía bastante agitado.

-Que te pasa Gouto?- bufo el oji verde.

-Señor…problemas- decía entrecortadamente mientras intentaba recuperar el aliento.

-De que estas hablando?

-La prensa… - vio con terror al empresario – Ellos quieren saber el estado de Uesugi-san y también quieren hacer una historia durante esta semana

-Maldita sea este fue Shindou – espeto mientras golpeaba el tablero de botones haciendo que el aparato se detuviera.

-Seguchi-sama… ¿que vamos a hacer…?

-Tu nada imbecil esto lo arreglo yo… - gruño mientras marcaba su celular – Escúchame idiota basta de excusas estoy arto de tu incompetencia- vociferó alterado - será mejor que encuentres a ese enano bastardo – ladro cada palabra con un odio no reprimido - lo quiero muerto lo antes posible ¿me entendiste?… - los ojos verdes centellaron por la ira - Si vuelves a fallar… el próximo en dormir con los peces serás tú y la bola de inútiles que te acompañan. – corto al llamada.

-Señor…

-Cállate estoy pensando…

Después de mas o menos una hora del primer comentario; El lugar era una revolución, de algún modo en el trascursos de las horas, todo fue empeorando. Al menos para el desesperado Gouto que no sabia como manejar una situación tan comprometida, ya que ahora no era tan solo un equipo de periodista sino que había varios de ellos intentaban entrar a toda costa.

El plan de Shuichi había dado resultados al menos por el momento su joven y adorado Eiri se encontraba a resguardo en su habitación custodiado por Lilian y Akin.

Mientras que un irritado Seguchi intentaba planear su correcto movimiento, sabía que las complicaciones existían pero no había nada que el dinero no podía comprar y él tenía todo para ganar la partida…

Porque era bien sabido que una buena estrategia requería de paciencia y el estar al tanto de como hacerlo. Además tenía que liquidar a una reina de cabello rosa, esperaba ansiosamente la llamada de esos inútiles, esa seria la movida perfecta.

Pronto diría Jake Mate y se quedaría con aquel rey rubio que tanto deseaba.

Oxoxoxoxoxox

El mundo ya no tenía brillo, para Uesugi Eiri, así era como lo sentía en ese momento a pesar de que oía a las personas hablar a su alrededor decidió que no quería saber nada, resolvió desconectarse de aquel mundo llenos de sonidos y voces que no el agradaban.

No sabía cuanto tiempo permaneció dormido tampoco le importaba si era de día o de noche. ¿Para que abrir los ojos si él ya no estaba?

Esos eran los pensamientos que recorrían el cerebro del joven actor, no fue conciente del escándalo que se genero a su alrededor.

Oxoxoxoxoxox

Caía ya la noche de aquel primer día cuando al oji verde se le ocurrió sacar a su trofeo de la clínica, arregló todo vía celular, tenía el jet esperándolo en un hangar privado. Lo siguiente fue convencer a ese estupido y temeroso hombre; pero basto que sacara su chequera y el accedió a tener el traslado listo.

La verdad es que le importaba una mierda lo que ocurriera después, una vez que estén en el extranjero… ¿quien sabe? Tal vez seria bueno desaparecer por un tiempo, total la empresa se manejaban prácticamente sola, así podría disfrutar de su juguete nuevo como era debido.

Se relamió de solo pensarlo, ya deseaba poder hacerle lo que tanto venía reprimiendo.

Oxoxoxoxoxox

Por otro lado Lilian llevaba mas de cuarenta horas de guardia y comenzaba a sentir el stress de todas las horas que llevaba intentando cumplir la promesa que le había echo a su pequeño amigo. Rogaba a Kami-sama por un milagro, había notado los extraños movimientos que se generaban alrededor de Uesugi-san.

Sospechaba que nada bueno pasaría, es que noto la sonrisa de satisfacción de Seguchi, a pesar de que no volvió a entrar al cuarto se veía demasiado feliz, como si hubiera ganado el premio gordo.

¿Acaso ese sujeto sabía de algo que ella no? ¿Todos sus esfuerzos fueron en vano?

Se estremeció involuntariamente la pensar lo que se avecinaba, el librador de su celular el saco de ese estado en que se encontraba, miro el identificador de llamadas y no lo reconoció, aun así contesto.

-Moshi Moshi...

Oxoxoxoxoxox

-¿Esta seguro de esto Seguchi-sama?

-Ya deja de gimotear y firma ese estupido papel - ordeno el oji verde con autoridad.

-Hai – con un movimiento tembloroso firmo y sello aquella orden y se lo paso.

-No fue tan difícil verdad? – Con soberbia dejo caer un fajo de billetes - tómalo como un bonus extra - dijo y salio de la oficina seguido de cerca por aquel hombre que había acompañado a Shuichi hasta la salida.

Touma se sentía victorioso, no había apuro, ya tenía todo controlado y listo solo quedaba el ultimo pasó y en unas horas estaría volando a New York, o tal vez por precaución debería tomar otro rumbo, lo decidiría cuando estuviera en camino, porque su prioridad en ese momento era sacara su "rey" de allí.

-"Jake Mate Shindou"- pensó mientras llegaba a la habitación, tuvo que enfrentarse a la enfermera en jefe que en ese momento monitoreaba los signos vitales de Eiri – Necesito que lo prepare para ser trasladado anunció sin mas.

-Disculpe?

-¿Es sorda? tengo al orden de traslado…- extendió la orden y noto el pequeño temblor en la mano femenina lo disfruto enormemente – Muévase – ordeno.

-Si señor, necesito pedir que traigan una camilla y a alguien que me ayude a pasarlo...- Lilian intenta poner cualquier excusa para atrasar lo inevitable.

-¡Fargo!- llamo y de inmediato apareció ese corpulento hombre arrastrando una camilla.

-Lilian-sama- saludo, al enfermera se puso manos a la obra y ayudar trasladar de camilla al inconciente actor.

Tenía todo listo la ambulancia esperaba en un sector oculto, mientras que los periodistas ni ideas tenían y esperaban cualquier movimiento en el área de de guardia, ya que unas horas antes había ocurrido un choque múltiple y eso les había llamado la atención.

-"Parece que todo esta por salir a pedir de boca" – cavilo el sonriente Seguchi mientras cruzaba el umbral lleno de esa sensación de victoria.

Ni bien pudo un pie fuera de la habitación de Eiri, sintió un fuerte golpe sobre su pómulo izquierdo lo hizo retroceder unos pasos, incrédulo se llevo la mano a la mejilla notando la sangre que brotaba de su labio inferior.

Enfoco entonces a la persona que pensaba asesinar en los siguientes segundos, pero la sangre se le helo en las venas al notar la figura frente a él. No podía ser cierto…

¿Porque justo en este momento? ¿Por qué ahora? ¿Porque justo esta persona estaba parada frente a el con esa mirada llena de odio?

Oxoxoxoxoxox

No podía creerlo, a pesar que todo en su ser se lo decía, se negó a creerlo, hasta que llego casi sin aliento hasta la habitación de Eiri.

Tan solo tuvo que cruzar una mirada con aquellos ojos jade, para confirmar lo que sospecho durante todo ese tiempo, se le quedo viendo como si fuera solo el excremento de algún animal.

Porque eso era Seguchi Touma, solo excremento, la escoria de esa maldita animal lujurioso. El rey de la hipocresía y la soberbia, donde el creía que su sucio dinero podría comprar todo lo que deseaba; pero se equivoco y muy mal al intentar aquel ultimo paso.

Escucho un jadeo a sus espaldas y volteo, fulmino con esa mirada tan propia de su familia, al sujeto que había permitido todo sin objetar nada. No por nada la hermana de Uesugi Eiri, nadie en su sano juicio se metía con ella y mucho menos con su familia. Volvió a poner su atención en su estupefacto ex esposo.

Observo directamente sus ojos, que alguna vez creyó las joyas mas hermosos de la tierra, ahora se veían dilatados y mostraban un dejo de miedo que nunca había visto. La joven Uesugi sonrío internamente, había valido la pena cada maldito segundo en aquel avión, y las carreras para llegar a tiempo. Ahora tenía frente a ella aquel ser que alguna vez creyó amar.

Se engaño si misma afirmando eso, ahora que estaba al corriente de todas y cada unas de las tretas de Seguchi Touma, ese engendro no era mas que un maldito bastardo, infiel y degenerado, que no dudo en casarse con ella para llegara su victima verdadera.

Desvío entonces sus ojos hacia la persona que yacía nuevamente inconciente justo detrás de su ex.

Su ototo estaba sufriendo por su culpa, por no haber visto el verdadero rostro de aquel infame, busco con ansiedad a el joven peli rosa pero no lo encontró eso provocó cierta inquietud a pesar de saber que el no estaba, cruzo sus ojos con la jefa de enfermeras que parecía volver a respirar y no dudaba en sonreírle abiertamente, le hizo un pequeño gesto con la cabeza y volvió nuevamente su atención al generador de todos los males. Apunto esta de hablar cuando escucho a sus espaldas.

-Señora Seguchi – balbuceó el encargado de la clínica.

-Uesugi – remarco sin desviar su vista del tipo que alguna vez idolatro – Uesugi Mika – repitió.

-Uesugi-san – volvió a decir – No la esperábamos hasta dentro de unos días.

-Si eso supe…- sonrío al ver el gesto casi involuntario de asombro en los ojos de su ex. – También estoy enterada que en esta patética clínica aquel que tiene mas dinero ganas así que me llevare a mi hermano ahora mismo.

-Pero señora – intento decir el hombre gordo.

-No estoy pidiendo su autorización ni nada – lo fulminó con una mirada de odio- me lo llevo – proclamo sin dudar.

-El necesita asistencia medica - intervino nuevamente Gouto.

-Lilian-san usted me ayudaría? – cuestiono sabiendo la respuesta de ante mano.

-Si señora - afirmo la cuestionada mujer.

-Mika esto es un error tú no puedes…

El sonido de una bofetada detuvo cualquier otro movimiento, todos los ojos atónitos estaban enfocados en la pareja.

-No vuelvas a dirigirme la palabra – magullo ella entre dientes mientras bajaba la mano y la cerraba en un puño junto a su cuerpo – todo lo que tenga que ver o hablar lo arreglaran los abogados – desvío la mirada hacia un lado para evitar ver la mejilla que había vuelto a golpear - y te agradecería que te apartaras de mi vista me das asco - espeto mientras pasaba a la habitación.

Por supuesto que no vio cuando su ex marido emprendía la retirada, tampoco escucho las excusas estupidas de aquel miserable ambicioso, lo único importante era sacar a su hermano de aquel ambiente nocivo.

Las siguientes horas el único centró de su universo fue hacer que Eiri estuviera lo mas cómodo posible en su casa. Con un par de llamadas obtuvo el acondicionamiento de un cuarto lo mejor que pudo. También contrato a Lilian para que la ayudara, estaba muy agradecida con ella por haberle llamado y avisarle de todo lo que estaba pasando con su hermano, si no le hubiera puesto en alerta tal vez ese bastardo habría tenido éxito en sus planes.

Ahora esperaba más que ansiosa poder ubicar a Kagamine-san, para informarle todo lo antes posible no le agradaba nada el estado actual de su hermano. Además tenía presente que ella era conocida del joven Shindou, ayudaría mucho su presencia en este momento tan crítico.

Cuando intento averiguar el paradero del pequeño terapeuta, la enferme la puso al tanto de lo sucedido y de cómo ese chiquillo había dado su merecido al pervertido de su ex, se entero también de lo conllevo aquel acto para el joven terapeuta, la gravedad del asunto era importante no solo para el peli rosas sino para su querido hermanito.

Es que tanto Lilian como ellas estaban conciente que el único motivo por el que Eiri había reaccionado tan favorablemente, no era por otra cosa que aquella amistad tan profunda que había forjado con el amatista.

Ahora observaba desde su puesto la figura inmóvil de su hermano. Ya habían pasado cuatro semanas completas y nada. El seguía sumergido en su propio mundo cada vez más débil, su cuerpo estaba cada vez mas delgado y su piel perdía ese brillo tan exquisito que lo caracterizaba, parecía como si su brillo y calor se estuviera apagando poco a poco.

-¿Me pregunto que es lo que estas pensando? – dijo Mika en un suspiro mientras acariciaba la mejilla pálida de su ototo.

-Uesugi-san – llamo alguien detrás de ella.

-Lilian en que habíamos quedado?

-Disculpe Mika-san

-Y Dime que necesitabas?

-El Joven tiene visita – anuncio la joven.

La castaña volteo y vio entrar a la médica que alguna vez salvara la vida de su hermano, tal vez esta vez volviera a hacerle el milagro, se puso de pie y fue caminando al encuentro de ella.

-Kagamine-sensei – saludo estrechando su mano.

-Rin por favor… - pidió la doctora.

-Bienvenida Rin-san

-Vine lo mas rápido que pude se me complico bastante esta semana - afirmo la doctora dejando su maletín en una pequeña mesita junto a la ventana - como se encuentra hoy?

-Pues igual que siempre...- la joven Uesugi no puedo evitar la frustración en sus palabras, apretó las manos con desesperación - dígame que consiguió ubicar a Shindou-san? – cuestiono esperanzada.

-Ese enano a desaparecido – anuncio Kagamine mientras movía la cabeza en forma negativa - no se que lo habrá echo escapar – comentó cabizbaja - según me entere entraron al departamento mas de una vez.

-¿El esta bien?

-Ya no estaba… la menos eso le comentaron a Len - contesto.

-Como lo sabe?

-Bueno a pesar de ser muy reticente a decirme algo la casera me contó que entraron a uno de los departamentos, es solo sumar dos más dos.

-Pero esta señora no le dijo a dónde se fue?

-No…

-Kami…- llevo una de sus crispadas manos y alisó un poco de su cabello.

-Tranquila seguiré investigando – afirmo Rin.

-No usted ocúpese de mi hermano que yo me encargo de esto…- salio sin decir nada dejando sola a la doctora.

-Uesugi-kun no solo tienes preocupada a tu hermana y a mi – dijo la oji azul mientras comenzaba con la revisión, el silencio fue roto por los monitores que marcaban el palpitar monótono del corazón del rubio.

– "Shuichi donde mierda te metiste?"- gruño la doctora en su fuero interno- "cuando te vuelva a ver veras lo que es bueno"- agrego para luego meterse nuevamente en su papel de medica y concentrarse en al revisión a su paciente.

En tanto Mika caminaba presurosa por el corredor, en directo a su despacho privado, cruzo la labrada puerta de aspecto antiguo, camino hasta la silla tras el escritorio. Tomo asiento frente a un precioso escritorio Luis XV, rebuscó en uno de sus cajones y encontró la tarjeta, marco el numero y espero.

-Buenas tardes Soy Uesugi Mika y quisiera contratar sus servicios…- anuncio con voz decidida espero un momento - si ¿podría venir a mi casa? … - cuestiono de inmediato le pidieron su dirección – Por supuesto tome nota por favor…- hablo unas palabras mas y corto la llamada, se quedo observando la puerta de su pequeña y lujosa oficina pensando en la única persona que podía ayudar a su hermano – Por el bien de Eiri tengo que encontrar a Shindou Shuichi…

Oxoxoxoxoxox

Eiri nuevamente se encontraba solo y en silencio acababa de irse la molesta vieja amiga de ese mocoso traidor.

¿Cómo lo sabía? Pues ya no escuchaba su charla incesante y molesta haciendo esas afirmaciones que no se cumplirían, ¿Que estupido caería dos veces en la misma trampa?. No señor, él no sería ese crédulo dispuesto a esperanzarse nuevamente, siempre fue muy realista. Ahora le toco perder…

Hacia días que había recuperado el conocimiento, aun así, se negaba a abrir los ojos. No había nada interesante que ver en ese mundo. El prefería quedarse encerrado en ese cuarto oscuro en el que se estaba dejando morir.

¿Quien mejor que él para decidir su destino? Más a su favor sabiendo que uno no tiene motivos para seguir adelante, era mejor quedarse quieto y dejar que la vida te aplaste…

Seguramente este pensamiento aterraría a ese baka de Shuichi. Pero… ¿A quién el importa lo que piense ese estupido que lo dejo solo a su suerte?

Por más que todos, usando la técnica de perico heredada de el terapeuta, le insistieran en decirle que el mentado mocoso volvería pronto.

¿Quién se creen que era para creer esa patraña? Es que él no era ningún idiota, sabía que algo importante paso durante esa noche. Estabas seguro que el jamás volvería a ver a su baka, ¿porque estaba tan inequívoco?

Fácil… conocía la veracidad de las palabras que pronunciara ese bastardo de Seguchi, había tanta seguridad en sus ojos, después de tantos años de tratarlo sabía perfectamente que tipo de reacción tenía cuando se creía le ganador de algo.

Sería un hipócrita consigo mismo si no dijera que se moría de ganas por volver a ver a Shuichi, pero… ¿para que mantener las esperanzas si el no volvería?

¿Cuanto tiempo había pasado desde que estaba así? No es que le importara pero a veces tenía cierto interés por saber, no por que le importara solo quería pensar en lo que podría llegara a hacer ese tonto niño si entrara en la habitación y lo viera en su estado actual.

-"Por Kami-sama… extraño su molesto saludo"- pensó vagamente, no pudo evitar que una lagrimas resbalará por su mejilla.

Oxoxoxoxoxox

Nota del autor:

AAAAHHH! Lo se lo se soy una maldita! Jejejejeje (se oculta) No me maten T.T! La verdad estuvo triste el cap…y Shu apenas apareció…Y^Y… pero bueno la historia va así les prometo algo muy bueno APRA el siguiente cap.

Que se titula: Tres meses/ Lagrimas/ Esperanzas

Jooooo.! Si, si esperanza tenga que soy buena y amo los finales felices…^o^

Por cierto agradezco muchísimo a todos aquellas personas que me dejaron su opinión. Un gran abrazo para ellas y desde el fondo de mi corazón gracias. Ustedes no tienen idea lo que significa para mí su apoyo… Estoy bastante complicada y escasa de tiempo pero aun así planeo terminar de publicar esto.

Lady Sesshoumaru (cansada pero contenta de estar aquí) se despide