Eran aproximadamente las 10 de la noche y apenas llegábamos a la Mansión Cullen. Se preguntaran que estuvimos haciendo desde por la mañana.
Pues bien, primero cuando salimos y Edward se puso al lado de la ventana, y como a nadie se le ocurrió que en un pueblo tan pequeño les gustara tanto Edward, unas chicas lo vieron y después otras y otras y así se hicieron muchas y tuvimos que huir a Port Ángeles. Después de allí Alice y Rose se fueron a comprar una ropa y gorras y un montón de cosas para poder sacar a Edward de allí pero...
Paso una hora...dos horas...dos y quince...
- Hey! Nadie se ha dado cuenta de que Rose y Alice se fueron hace dos horas – casi grite.
Emmett y Jasper estaban hablando con Edward sobre unos videojuegos. Cuando grite el auto se movió mucho por el sobresalto de Emmett.
- ¿Que? OH, cierto – dijo Emmett alargando las palabras. – Vamos a buscarla. – Se volteo y nos dijo: - Ya venimos y Edward...cuidado con mi hermanita. Con calma – dijo haciendo un movimiento con su mano.
Quería sacarle los ojos a Emmett para despiquillarlo y que el mismo lo viera y sufriera por todas las cosas embarazosas que me hacia pasar.
- Gracias por tus recomendaciones Emmett – dije sarcásticamente - ¡Ahora vete a buscar a Alice y Rosalie!
Jasper que había salido del auto antes de que gritara y Edward que se había tapado los oídos estaban riendo a carcajadas porque Emmett había bajado del auto como perrito regañado.
Yo también solté una risita pero cuando ya están en camino a buscar a las chicas.
- Das miedo – dijo Edward. No me acordaba de que estaba allí.
- Emmett es...diferente – dije con un suspiro...pero de resignación.
- Si, lo he visto – y se carcajeo.
El silencio era incomodo, ninguno de los dos sabíamos que decir, él no hablaba y no quería ser yo la que rompiera el silencio.
- ¿Qué música te gusta? – preguntamos a la vez, Edward y yo.
- Mmm...Pues me gusta la musical clásica, aunque Alice dice que parezco una vieja amargada escuchando pianos y todo eso, pero me gusta, aunque también me gusta otra música, no se...¿Y a ti?
- Me gusta mucho la musical clásica también, me relaja mucho – abrí mucho mis ojos. Wow, que genial.
Hablamos cerca de una hora de nuestros gustos y en ningún momento tocamos el tema de su fama. Sabia que le molestaría así que lo deje a un lado.
Voltee a mirar a la ventana y me quede una rato allí.
Suspire.
- Creo que han secuestrado a Emm y a Jazz – dije.
Me extraño que no hubiera ningún movimiento por parte de Edward así que voltee la cara y me encontré con la sorpresa de que...¡No estaba!
- ¿Edward? – grite – Oh Dios mío. Lo secuestraron y ni me di cuenta.
Empecé a ponerme nerviosa.
¿Y hora yo que hago?¿Qué les digo a los chicos?¿Cómo lo habían sacado así de silenciosamente?¿O será que él salió voluntariamente y se canso de nosotros? Si ese es el caso él es libre de irse. Pero...¿Y si no?
Me estaba poniendo histérica y debía calmarme.
- Ok, Bella, inhala, exhala, inhala, exhala. Cuanta hasta diez y te devuelves. Bien, ahora...¿que puedes hacer?
Obviamente llamarlos al celular – dijo una vocecilla en mi cabeza.
- ¡Claro! Como no se me ocurrió – dije para mi.
Busque en mi directorio...Alice. Pi...Pi...Pi...
- Contesta Alice – suplique en voz baja – Contesta.
- Hola, Bells – me sobresalte al escuchar la voz del duendecillo malévolo detrás mío.
Me baje torpemente del Jeep y abrace a Alice.
- Oh, pensé que las habían secuestrado y...entonces...mande a Emm y Jazz pero... ellos no volvieron...y de repente...Puf...Edward desaparece y después...después... – no seguí mas porque empecé a sollozar.
Me calme y nos quedamos platicando un rato de a donde se habían ido, cosa que fue muy mala idea, porque de un momento a otro cinco chicas se pararon en la acera en frente de nosotros y empezaron a cuchichear. Una chica rubia abrió los ojos como platos y chillo a sus otras amigas:
- Ese es Edward Masen
Oh, Oh.
Todos nos subimos de nuevo al Jeep y salimos rápido de allí. Parecía que estuviéramos en una película en donde tenemos que escapar del enemigo.
Fiu!
Estábamos en mitad de carretera cuando Edward hablo.
- Estoy causando muchos problemas...Será mejor que me baje...
- ¡NO! – gritamos todos al mismo tiempo.
- ¡Es que acaso quieres suicidarte Edward Anthony Masen! – grito una muy enojada Alice. Todos nos estremecimos a causa de su grito.
- Uh, A-alic-ce...e-est-ta- bien – dijo Edward asustado.
Aunque la imagen era divertida nadie se atrevió a reírse...ni siquiera Emmett.
Mire mi reloj que marcaba las 4:15. Es increíble como se pasa el tiempo de rápido cuando huyes de las fans de una superestrella.
Alice le dio una indicaciones a Emmett.
- Bien chicos – dijo Alice mientras aparcábamos en frente de una casa desconocida.
Alice se bajo y saco una llave de su pantalón de diseñador y se paro en frente de la puerta.
Todos la mirábamos extraño. ¿De donde había sacado Alice esta casa?
Nadie sabia. Pero nadie rechisto cuando Alice abrió cuidadosamente la vieja puerta y nos hizo una seña para que le siguiéramos.
La casa no era ni muy grande ni muy pequeña pero era muy bonita.
Estaba decorada al estilo Cullen, por afuera se veía un poco descuidada, pero por adentro, era genial.
- Bien, esta va a ser nuestra guarida secreta – dijo Alice sentándose en la sala.
- Guau – exclamo Emmett, segurito iba a decir una estupidez - es algo así como una Baticueva.
- Si, Emmett, si, como digas – dijo Alice distraídamente.
- Y...¿Para que necesitamos una guarida, Alice?
- Porque... ahora tenemos a una superestrella aquí y.. – vi que Edward se removí incomodo y le di una mirada de reproche a Alice. – Lo siento Edward, no quise incomodarte.
- No es nada – respondió Edward.
- Ok, corrijo, como tenemos a nuestro amigo aquí – señalo a Edward – pues se me ocurrió que...aquí nadie nos vería, esta muy lejos de todo y podríamos hacer nuestras reuniones aquí.
Nos quedamos en silencio un rato y Alice propuso que viéramos unas películas.
Era la película mas aburrida que habíamos visto en la vida así que cada uno se fue quedando dormido poco a poco.
Estaba en el bosque recostada en el húmedo pero delicioso pasto, el sol brillaba como nunca y a mi lado se encontraba un guapo personaje:
Edmon Collin, el protagonista de todos mis sueños; pero este no era tan pálido como los otros, tampoco tenia los ojos dorados sino que eran del color de una esmeralda y aun menos cuando el sol pegaba en su cuerpo no salían los chocantes destellos parecidos a un diamante en su piel.
Este no era el Edmon de mis libros, este era una persona real, era Edward Cullen el que interpretaba a este personaje de fantasía.
Se levanto y me tendió la mano.
La cogí y me pare. De pronto todo se lleno de flores de todos los colores y sabores. Mire hacia abajo y tenia un vestido de noche negro y el tambien. Después empezamos a bailar lento.
- Bella – me susurro al oído – Bella.
- ¿Mmm? – conteste cerrando los ojos.
- Beellaa – siguió susurrando – Despierta que es tarde.
Me pare lo mas rápido que pude y en consecuencia me maree y me pegue con algo en la cabeza.
- Ouch – me sobe la cabeza y escuche unas risas.
A mi lado estaba Edward que había visto mi torpe levantamiento. Me sonroje.
Note que estaba sobre algo muy cómodo, mire hacia abajo y...¡Estaba en una cama!
- Hey, ¿a que horas llegue aquí? – le pregunte a Edward – ¿Que hora son? ¿Y los chicos?
Edward rió.
- Te traje cargada hasta aquí porque te veías incomoda en el piso, las 9:30 y están en otras habitaciones.
- ¿¡En el piso! ¿¡9:30! ¿¡En otras habitaciones! ¡Oh Dios mío! Carlisle y Esme nos van a matar – grite y salí de la cama volando llevándome a rastras a Edward.
- ¡Alice, Jasper, Rosalie, Emmett! ¡Bajen en este mismo instante! – dije en la mitad del pasillo del segundo piso.
Todos salieron pitados abajo.
- Es muy tarde, vamos rápido – dijo Alice.
Salimos de la casa y Alice le puso seguro. Nos subimos en el Jeep de Emmett y este condujo como loco hasta la Mansión Cullen. En eso no era creíble pero nos habíamos demorado media hora en llegar.
Y eso nos trae de vuelta al principio. Alice abrió lenta y silenciosamente la puerta y entramos sin prender ninguna luz. Edward no sabia que hacer así que lo cogí de la mano y entre con él.
Emmett como siempre dejo caer algo y todos los callamos.
- Vamos en silencio pero corriendo a nuestros cuartos. Edward ve al cuarto de Bella ya voy para allá y ustedes...- antes de que Alice pudiera terminar se prendió la luz de la sala de estar y vimos una figura parada frente a nosotros.
- ¿Se puede saber porque apenas llegan y quien es el muchacho que lleva Bella de la mano? – inquirió Esme algo enojada.
Pude ver el terror en la cara de Emmett, a Alice inventando una historia que fuera creíble y los demás atónitos por la sorpresa.
Oh, Oh, estamos en problemas...y unos muy grandes.
Hola!
Bueno..He Vuelto A Poner Este Capitulo. Edite Una Que Otra Cosilla =D
Bueno Pues…Espero Que Les Haya Gustado. Dejen Comentarios.
Nos Vemos En La Próxima.
Mar
