Capitulo 2
La visión de un ángel
Jasper POV
Esta noche, mi hermano gemelo y yo, íbamos a celebrar lo maravilloso que había salido el desfile de la noche anterior, nosotros como jefes teníamos que coordinar todo y, a pesar de la escases de tiempo, había sido todo un éxito.
- Te veo diferente– me dijo mi hermano Jackson viéndonos en un espejo que había.
- Define diferente.
- Diferente a mí.
- Eso es porque tu tienes una camisa azul y yo un negra, pero créeme ni en sueños dejamos de parecernos– era mi copia, idéntico, ni dos gotas de agua se parecían tanto.
- Si tienes razón, pero yo soy el original.
- Yo soy mayor que tu.
- Por minutos.
- Pero lo soy.
- Tú ganas, pero yo soy más guapo.
- Otra vez con eso.
- Eso es lo malo, somos tan iguales que ninguno de los dos es mas guapo que el otro, es injusto.
- Injusto seria que por llegar tarde nos quitaran la reservación.
- tienes razón, vamos.
Salimos a la fría noche y nos subimos al auto de mi hermano, como cualquier persona de negocios y como amantes de la velocidad, teníamos un Ferrari cada uno, solo habían dos de ese modelo en el mundo, el de él y el mío, el de mi hermano era negro con rayas rojas y el mío blanco con rayas rojas, el rojo no podía faltar en un Ferrari, a pesar de todo, eran autos muy elegantes, decapotables y no parecían autos de carreras.
- ¿Por qué siempre salimos en este coche?– le pregunte mientras él hacia sonar el motor.
- ¿Prefieres irte en tu moto?– me contesto sarcásticamente.
- Mi moto corre tanto como un Ferrari, pero me refería mi carro.
- Negro se ve mejor para la noche.
- Y blanco para el día, no me digas.
- Mañana salimos con el tuyo.
- Si pero te tienes que esperar que le quiten las telarañas– le dije para molestarlo.
- entonces salimos nuevamente en el mío– rayos, nuevamente se salía con la suya.
- Ya me acostumbre, el único problema es si voy a recordar como manejar cuando vaya de piloto.
- De regreso manejas tú.
- Bueno– nunca se formaba una pelea en serio, siempre terminábamos o en risas o en un acuerdo.
Llegamos, a tiempo, porque mi hermano no sabe cuales son los límites de velocidad. Pedimos nuestra reservación y nos ubicaron en una mesa con hermosa vista a la ciudad, pedimos una botella de champaña para comenzar la noche y hacer un brindis.
- Brindo por la empresa y por… ti– dije para bromear cosa que sirvió.
- Yo brindo por la navidad, por la felicidad, por la diversión y porque tengo sueño– esos comentarios desataron una serie de risas.
- ¿Cómo hacemos para alejar tu sueño?
- Una buena conversación ayudaría.
- ¿Sobre que?, todos los temas que nos agradan ya están más que conversados y definitivamente no tengo nada nuevo que contarte puesto que pasas todo el día junto a mi.
- No, tu estas siempre junto a mí, me persigues.
- No me puedes espantar, soy tu gemelo.
- ¿Estas revelando que tu me persigues a mi?
- tal vez, aunque tu tampoco lo puedes negar.
- Tengo derecho soy tu gemelo– dije señalándome con el dedo para después reventar a reír.
- Definitivamente no podemos pelear– le dije.
- Siempre estamos juntos, somos gemelos, aunque no entiendo como es que no me harto de ti.
- Por la misma razón por la que yo te soporto.
- Somos gemelos– dijimos al unisonó para luego reírnos.
- Que estúpido– dije.
- Demasiado– Contesto y rodamos los ojos, para nuevamente reírnos.
- Ya, no me gusta reírme tanto– dije aguantando la risa.
- Si claro, el gemelo serio, la otra cara de la moneda.
- Si yo me riera tanto como tu, nos hubieran metido en un manicomio porque nunca dejaríamos de reírnos.
- Tienes razón.
En ese momento llego la comida, algo que no se como se puede identificar en el menú.
- ¿Qué pediste?– dije observando el plato.
- Aquí hay: sushi, comida china, pizza, pasta, carne, etc.
- ¿Tu te crees capaz de comer todo eso?
- No, pero quiero hacer una nueva combinación, pasta con arroz chino y sushi con pizza– me dijo animadamente.
- que lastima.
- ¡¿Qué?!– pregunto sorprendido al ver que no le gritaba.
- Yo me quede con todo el cerebro, no quedo bien repartido.
- JAJAJA, claro, pero te recuerdo que, además de que me divierto– dijo señalando el plato donde estaban sus combinaciones– hemos hecho lo mismo con nuestras vidas.
- Si, ir a la facultad de medina, hacer un postgrado de psicología y ser comerciantes.
- Claro, eso es bueno.
- si, a pesar de que no ejercimos ni la medicina, ni la psicología.
- Si la ejercimos, salvamos a mamá de morir ahogada el año pasado y a papá de... ¿de que?
- De nada, papá nunca ha estado en peligro, al menos que contraiga una enfermedad en viaje por el Caribe.
- ¡Ay no!, tengo una flojera de ir al hospital, y más de tener que trabajar.
- Nosotros estudiamos por puro ocio ¿verdad?
- Si– contesto y nos reímos.
Después de que Jackson se comiera sus combinaciones raras que me habían quitado el apetito, llego el postre, esto si no me lo saltaba ni porque a mi querido hermano se le ocurriera desmigajar la torta de fresa y batirla con el helado de chocolate, echarle sirope de caramelo y hacer una combinación de lluvias (cosa que ya había hecho)
- Jazz no puedes comer postre si no te comiste la comida– dijo arrebatándote mi torta helada.
- Dame, yo no soy un niño para que me apliques esa.
- Yo si tuve que comer ¿verdad?
- Tú comiste porque quisiste.
- Tienes razón, me voy a comer mi torta borracha.
- ¿Borracha?, es helada– dijo observándola.
- Ya no– dijo vaciándole toda la copa de champaña a la torta.
- Eso ya existía.
- Pero no con torta helada, el champaña combina muy bien.
- Te sigo– y también vacié mi copa dejando a mi hermano atónito.
- Jasper se te pasaron las copas.
- No, solo me he tomado… perdí la cuenta.
- Claro, porque mientras yo comía tu bebías que combinación– dijo Jackson más serio.
- No exageres, además buena combinación es la que hiciste con el helado– dije probándolo.
- Tienes razón– dijo probándolo también.
Después de comer y de que pagáramos la cuenta nos levantamos para irnos y cuando pasamos por uno de los cubículos vimos a una chica llorando, era linda, a pesar de que no se le veía la cara.
- Yo mantenía la teoría de que los ángeles no lloraban– dije de repente y mi hermano me miro como si estuviera loco, normalmente no era muy sociable.
- Eso ya me lo han dicho muchas veces– contesto ella sin despegar la cara del cristal.
- Entonces de verdad eres un ángel y tengo mucha suerte– a Jackson le iba a dar algo, fue entonces cuando la chica volteo y hasta a mi me iba a dar algo.
Era una chica hermosa, de tez blanca, ojos verdes, el cabello le caía en puntos por la cara, sus facciones bien se podrían clasificar como de duende pero más bien la hacían parecerse a una hada, tenia un vestido de escote en V, negro y no llevaba chaqueta aunque estaba haciendo mucho frio.
- ¿Quieres congelarte?– le pregunto Jackson pero ella no contesto.
- ¿Qué te paso?– le pregunte quitándome la chaqueta y colocándosela por lo hombros, solo lo hacia por cortesía y me sorprendió mucho que ella no se negara.
- Yo… yo…– decía entre sollozos pero eran demasiados.
- Se que es atrevido, pero si quieres te llevamos a tu casa– en modo de respuesta ella solo se levanto.
Caminamos en silencio hacia el auto, la ayude a subir al asiento trasero y me subí al puesto del copiloto dejándole a mi hermano que manejara.
- Tienes miedo de que maneje porque crees que estoy ebrio y no vamos solos– le explique.
- Claro que no.
- ¿Me estas contradiciendo?
- Tienes razón– dijo y se subió al carro.
Puse la calefacción, mientras Jackson salía del estacionamiento y tomaba la vía principal.
- ¿A dónde vamos?– me pregunto mi hermano señalando a la chica.
- No lo se.
- Pues ella esta dormida.
- Vamos al apartamento, creo que podemos conseguir un lugar para que duerma.
- Bien.
Cuando llegamos al edificio, me toco cargarla ya que seguía dormida, subimos has el ultimo piso, en el que se localizaba nuestro apartamento, era el más grande y con vista panorámica porque la pared era de cristal, la lleve a mi habitación, ya que yo o dormía con Jackson o en el sofá, la acosté en la cama y la arrope con el edredón, ella se acurruco y se quedo tranquila, muy quieta, se veía muy bonita. Cuando salí de mi habitación mi hermano estaba acostado en el sofá que había frente a la pared de cristal, me acerque y me tire en la alfombra cosa que siempre hacia.
- Te atrae la chica– me dijo él como afirmación sin dejar de mirar hacia la ciudad.
- ¿Para que mentirte?
- Es linda, ¿Cuál será su nombre?– pregunto curioso.
- No lo se, si sigue aquí mañana, se lo pregunto.
- Entonces cierra la puerta con llave y ruega para que cuando se despierte no nos considere unos acosadores.
- Lo hare– dije.
Sin darnos cuenta nos quedamos dormidos, viendo como se apagaban una a una las luces de la ciudad.
Un nuevo capitulo, esta vez del punto de vista de jazz, no se esperaban lo del gemelo, espero que les agrade, es un poco más simpático que Jasper y más sociable pero Jasper es Jasper, por Dios "Jackson", que original, pero lo primero que pensé fue en el actor que interpreta a Jazzy y además combinaba.
Por favor reviews, si les parece linda, si les molesta algo, si quieren recomendarme algo, lo que quieran, todas sus opiniones las tomo en cuenta.
Los quiero, Adiós.
