Capitulo 3
Descubriendo a los desconocidos
Alice POV
Me desperté, todo estaba oscuro, no sabia en donde estaba, sabia que no en mi casa porque la cama y la corcha no eran las que usualmente tenían contacto con mi cuerpo y aquel olor masculino nunca había estado entre mis sabanas; por un momento me asuste, lo ultimo que recordaba era aquel sufrimiento que me había provocado un dolor de cabeza terrible, además de el haber visto a unos ángeles y haberme ido con ellos.
Como pude me levante, aquella adorable fragancia se percibía por toda la habitación, recordé que yo no debería llevar un chaqueta y, a pesar de ello, una gruesa chamarra me envolvía, no sentía frio, cosa que me asusto, la temporada navideña era la más fría y yo en cambio sentía mucho calor, me quite la chaqueta y me di cuenta de que la fragancia no era tan fuerte y que la percibía así por que era el olor en la chaqueta. Como pude llegue a la ranura de luz que se filtraba por debajo de la puerta y cual es mi sorpresa cuando al abrirla la luz de día me inundo considerablemente; estaba en un pasillo en la cual habían dos puertas, por la que yo había salido y una en frente, todo el pasillo era de un suave color morado y al finalizar el pasillo había un ventanal por donde entraba la luz, debía de ser tarde, quizás cerca del medio día, camine hacia el lado contrario del ventanal, hacia donde se extendía el resto del apartamento.
De repente caí en cuenta, estaba en un apartamento completamente desconocida, no sabia como había parado allí y yo como muy estúpida lo consideraba completamente normal, no sentía miedo, solo quería saber donde estaba, quería ubicarme, quería una explicación de porque estaba allí. Llegue a una sala, bastante amplia y despejada, al parecer todo el apartamento estaba pintada en aquella tonalidad lila, en el espacio había un conjunto de muebles que daban vista hacia la enorme pared de cristal que trabajaba como pared este y norte, todos los muebles y adornos era en colores pasteles, la mayoría blanco y le daba un aire de paz. De detrás de una pared salieron dos personas idénticas, creo que la visión me estaba fallando, parpadeo una y otra vez pero sigo viendo doble. Deberías estar asustada– me gritaba mi mente pero yo solo quería averiguar todo lo que había pasado la noche anterior. De un momento a otro se dieron cuenta de mi existencia y se detuvieron abruptamente, allí fue que me di cuenta de eran dos personas porque cada uno quedo en diferentes posiciones y sin fuera un efecto espejo no viera uno de camisa negra y el otro de camisa azul.
- Buenas tardes– dijo uno de ellos, el de camisa negra, casi con un saludo formal.
- Buenas… tardes– conteste, wau si que había dormido.
- ¿Cómo te sientes?– me dijo el de camisa azul.
- Bien, ¿Qué hora es?
- Las una– dijo el de camisa negra chequeando su reloj, al parecer se turnaban para contestar.
- Que tarde es, tengo hambre– dije sin tratar de reclamarles nada, pero ellos automáticamente se movieron y se devolvieron por donde habían entrado.
- Síguenos– dijeron al unisonó y yo los obedecí.
Esto daba a una enorme y hermosa cocina, todo era de acero, en combinación con el lila de la pared y de toda la mueblería que era blanca, había un mesón con sillas, que era utilizado para comer, al igual que toda la casa esto transmitió una sensación de paz. Entre los dos se movieron rápidamente y en menos de 15 minutos ya había un plato de lasaña caliente y un jugo de frutas servidos y listos para comer, me senté y me dispuse a comer, mientras que ellos se sentaban frente a mi, ninguno dijo nada, solo se empeñaron en mirar cada uno de mis movimientos, era algo molesto, pero lo más molesto era la perfecta sincronización con que lo realizan, se notaba que eran gemelos o algo parecido, eran demasiado iguales.
- ¿Ustedes son gemelos?– pregunte para que dejaran de examinar como comía, los dos asintieron con la cabeza– ¿Estoy en su apartamento?– volvieron a asentir– ¿los conozco?– esta vez negaron– ¿estamos en Londres?– pregunto desesperada, ellos rieron.
- Si, estas en Londres– contesto el de camisa azul– el se llama Jasper y yo Jackson, ¿y tu?
- Alice, pero si estamos en Londres, ¿Cómo es que hace calor?
- Buena calefacción– me contesto Jackson nuevamente.
- ¿Esta comida fue hecha por ustedes?– respondieron afirmativamente con la cabeza, un poco apenados– pues esta bueno– ambos rieron.
- Nosotros ya almorzamos, no sabíamos a que hora te ibas a levantar, así que no te esperamos, pero acabábamos de terminar cuando nos dimos cuenta de que te habías despertado– esta vez hablo Jasper, al parecer era un poco más tímido.
- Menos mal que hoy es domingo, no me quiero ni imaginar haber faltado al trabajo– dije recordando que mañana era mi primer día.
- Tienes razón, faltar al trabajo no es bueno– Jackson.
- Chicos, ¿en que parte de la ciudad estamos?
- Al sur de la ciudad, hay hermosas vistas en esta área.
- Entonces no vivo muy lejos de aquí.
- Que bueno, ¿Dormiste bien?– me pregunto Jasper.
- Si, la cama es muy cómoda.
- Me alegro que te haya agradado mi habitación, nosotros nos quedamos dormidos en la sala, la vista nocturna es algo de admirar.
- Lo se– dije tristemente ya que me habían abandonado el día anterior con esa vista.
- ¿Terminaste?– Pregunto Jackson.
- Si– conteste y Jasper se levanto y recogió el plato.
Luego salimos de la cocina y nos fuimos a la sala, Los gemelos se tumbaron en la alfombra cediéndome así, el sofá. Desde que se tiraron ahí no dejaron de mirarme y de estudiar mis movimientos, yo sin embargo me dedique a observar por el cristal.
- ¿Alice porque lloras?– pregunto Jackson después de un rato, ni siquiera me había dado cuenta de que lloraba.
- No es nada– dije secándome el agua que emanaba de mis ojos.
- Sabes, somos graduado de la facultad de psicología, estamos cualificados para escuchar tus problemas– se notaba que Jackson bromeaba mas, me había hecho reír.
- Quiero borrarlo de mi pasado, simplemente mi novio con el que tenía dos años término conmigo ayer y ahora pasare la navidad sola– sin quererlos nuevas gotas comenzaron a descender por mis mejillas.
- Una desilusión amorosa, que mal– dijeron al unisonó haciéndome reír.
- Con una película se arreglan muchas cosas– propuso Jasper.
- Me parece perfecto– estuve de acuerdo y ellos sin esperar mas comenzaron a acomodar las cosas.
Jasper se fue hacia la cocina mientras que Jackson se quedo revisando las películas.
- Nada de romances, ¿cierto?– me pregunto yo negué con la cabeza– ¿de misterio?– esta vez asentí– Jasper vamos a ver destino final– dijo mas alto para que su hermano escuchara.
Jackson coloco la película en un proyector esto me extraño, ya que había mucha claridad.
- ¿Cómo piensas ver una película con tanta iluminación?– pregunte confusa.
Jackson solo sonrió y con un botón que había en la pared hizo bajar cortinas para tapar la luz proveniente de allí, luego entro Jasper con palomitas y refrescos que coloco en la mesita para el café, por ultimo se sentaron uno a cada lado del sofá, pero en la alfombra, dejándome nuevamente todo el sofá para mí.
- Chicos si quieren se sientan aquí– dije abriéndoles un espacio.
- No, no es por ser desagradables, ni por cortesía, lo que pasa es que siempre nos sentamos en el piso, la temperatura del piso gradúa la de nuestro cuerpo, si es tonto pero es costumbre– explico Jackson.
- Entonces voy a probar con ustedes– dije y me deslice del sofá quedando entre los dos, me miraron como si estuviera loca.
- ¿Qué?
- Nada– contestaron los dos y pusieron la película.
Era un poco molesto estar entre dos gemelos, se alteraban al mismo tiempo cuando se asustaban o se reían, tenían las mismas facciones, los mismos cabellos rubios, los mismos ojos, ¿es que acaso no tenían ninguna diferencia?, era fácil entenderlos pero seguía sorprendiendo; a mi la película no me asustaba mucho, primero, ya la había visto, no era que me molestara verla otra vez, al contrario, había sido hace mucho, y la segunda, es que siempre he sido valiente para esas cosas, en cambio las personas que tenia a mi lado no eran tan valientes, Jackson buscaba la forma de distraerse para desconcentrarse de la película y Jasper casi que temblaba, se le notaba mucho el miedo, luego de un rato más termino la película y nos comenzamos a estirar.
- Jasper deja de temblar– le dije en broma.
- Lo siento, la película me recuerda otra cosa, pero no es nada, ¿Qué vas a hacer esta noche?– me pregunto.
- No lo se, creo que irme a mi casa y dormir para ir a trabajar– conteste porque la verdad no había pensado en ello.
- Si prometemos devolverte temprano, ¿sales a cenar con nosotros?– pregunto Jackson a mi oído asustándome, se suponía que estaba hablando con Jasper y él me asusta de esa manera.
No sabia si algún día iba me iba a acostumbrar a que fueran gemelos, espera, ¿dije algún día?, creo que mi mente tenia planes de quedarse a vivir en ese sitio, era algo molesto, no sabia porque allí me sentía tan cómoda, era como si ni pasara el tiempo, como si todo fuera paz y no hubiera recuerdos, ya no me molestaba tanto recordar a James, como si de un día para otro lo hubiera olvidado. Los dos me miraban expectantes, esperaban mi respuesta y yo solo permanecía callada, la curva de mis labios se tornaron hacia arriba para definir una sonrisa.
- ¿seguro me devuelven a la hora?– pregunte dudosamente y los dos agitaron la cabeza rápidamente en modo de afirmación– ¿y no esta en sus planes embriagarme de alguna manera?– negaron rápidamente entusiasmados– ¿ni drogarme?– esta ultima lo dije por molestarlos más que por obtener una respuesta, los dos arquearon las señas y negaron esta vez lentamente, muy sorprendidos– Entonces si, acepto a ir con ustedes a cenar con ustedes– dijo levantándome y ellos respondieron con una radiante sonrisa.
- Me alegro– dijeron al mismo tiempo, luego se miraron se rieron y dijeron nuevamente juntos: – Nos alegramos– haciéndome reír.
- Primero tengo que asearme y cambiarme en mi casa– dije y Jackson automáticamente se levanto.
- Yo te llevo, si te lleva él te va a tocar ir en moto.
- ¿Una moto?
- Si, aunque tiene tiempo que no la usa.
- Bueno, ¿creo que algún día podrás darme un paseo en ella?
- Desde luego– contesto Jasper y me dio un beso en la mejilla– adiós.
- Hasta pronto– dije y baje con Jackson al estacionamiento.
Le di la dirección y él me llevo a mi casa, cuando llegamos Jackson me ayuda a bajar, acto que considere caballeroso.
- Adiós– dijo dándome un beso en la mejilla– paso por ti a las 6.
- Aquí te espero.
Luego se subió a su auto y arranco, lo seguí con la mirada hasta que el coche se desapareció; no podía creer todo lo que me había pasado, no tenia novio y no estaba triste por eso, desde otro punto de vista me di cuenta de James tenia sus defectos, tenia un nuevo trabajo y era exactamente como quería, los había conocido a ellos, a los gemelos, algo maravilloso, no podía creer que de verdad conozca a tan buenas personas y ahora tenia una cena, era genial todo, sin ninguna excepción, creía que no iba a poder olvidarme de James pero ahora me daba cuenta de que el no merecía mis lagrimas y de que había personas mejores en este mundo. Entre a mi casa y comencé a correr, tenia que estar perfecta para esta noche.
Me alegro por Alice, no reacciono mal, cosa que les alegro mucho a los chicos y es muy bonita la relación entre ellos.
Reviews, todos los piden y es fácil complacerlos a todos, un reviews es fácil de dejar y es una gran fuente de inspiración para los escritores.
Gracias, tratare de actualizar pronto, Adiós.
