Disclaimer: Nada me pertenece. Solo soy una ocupa.
Vampire Diaries es de L. J. Smith, Kevin Williamson, Julie Plec, Outerbanks Entertainment, Alloy Entertainment y todos los demás dueños de los que desconocsco su nombre.
La historia es de TheLockness, a quien agradezco por permitirme traducir su fic.
Because we all have secrets
CAPITULO TRES
Iba tarde. Quiero decir, por supuesto que iba tarde, ¿Cuándo no?
Abrí la puerta de una patada, manteniendo en todo momento la rodilla levantada, intentando atar una de mis zapatillas, y con una tostada colgando de mi boca. La mochila colgaba de mi hombro y estaba casi segura de que parecía un desastre despeinado.
Rápidamente cerré la puerta y me volví.
"Buenos días y saludos Señorita Ava"
Gemí y rodé los ojos. Allí estaba Damon Salvatore, parado en medio de mi asqueroso césped, vestido con el negro usual, chaqueta de cuero y jeans oscuros, su cabello perfecto y su cuerpo duro y quieto. Y por supuesto una sonrisa traviesa en los labios.
"Damon está soleado. ¿Por qué no te has muerto todavía?" pregunté mientras caminaba por el porche. "Sin ofender" Continué hasta pasarlo, sin esperarlo para seguir caminando.
"Tengo un pequeño anillo que protege a este hermoso cuerpo" respondió.
Me siguió por la acera, mirando hacia atrás por sobre su hombro y luego hacia mi nuevamente. "¿No vas en moto?" preguntó. "Pensé que comer bichos sería tu desayuno esta mañana"
"Opté por una tostada" dije levantando el trozo de tostada con la mano.
Damon pronto me alcanzó y se puso a mi lado, sincronizando sus pasos con los míos.
"¿Y a que debo este placer?" pregunté.
"Oh sentí que debía acompañar a una chica solitaria a la escuela esta mañana. Caminar sola es tan peligroso en estos días y quiero asegurarme de que llegues a salvo"
Escupí la tostada y me eché a reír. Eso fue demasiado gracioso. Tuve que darle crédito- para ser un sanguinario y loco vampiro asesino- era cómico.
Creí casi escucharlo reír y quizás el temblor de una genuina sonrisa, pero desapareció demasiado pronto.
"Lo se soy ingenioso y deseable" dijo. "Por favor trata de controlarte"
"Alguien es un fanfarrón" comenté.
"También hermoso y deseab-"
Oh Dios, Oh dios, estoy tan asustado. No puedo hacerlo. Pero estoy tan hambriento. Necesito…Necesito hacer algo o voy a morir de hambre.
Me detuve en seco, provocando que Damon dejara de hablar y me mirara.
"¿Qué estás haciendo?" preguntó, mirándome como si estuviera loca.
Miré a mí alrededor, a través de la multitud de personas que pululaban por las calles del pueblo a esta hora, tratando de encontrar el origen de ese pensamiento. Pensamientos de todos en general flotaban libremente dentro y fuera de mi mente pero hay algunos que están tan llenos de pánico, o fatiga, o miedo que se vuelven prominentes y significantes. Y no puedo ignorarlos.
"Lo haré cuando nadie esté mirando. Nunca he usado un arma antes. Voy a entrar y salir, entro y salgo.
"¿Hola? preguntó Damon. Su rostro apareció justo frente a mí y dejé de mirar a alrededor. "Ava ¿Qué sucede?"
"Yo, eh, ¿qué?" pregunté puniéndome de puntillas para mirar por encima del hombro de Damon, buscando desesperadamente al dueño de los pensamientos que parecía estar a punto de hacer una locura.
Damon frunció el seño y trató de seguir mi mirada y encontrar que estaba observando.
Busqué y busqué pero no pude encontrar nada sospechoso. Mi ansiedad seguía creciendo y sentía como si estuviera perdiéndolo-
Y luego lo vi. Encorvado detrás de un bote de basura, usando un abrigo sucio y agujereado y una horrible gorra que le tapaba la mayor parte de la cara, estaba mirando directamente a la tienda de ropa junto a él. Y estaba sosteniendo algo pero lo tenía oculto bajo su abrigo.
"¡Damon!" dije rápidamente causando que girara la cabeza bruscamente y su rostro se sobresaltara cuando vio cuán aterrorizada estaba.
"Estás espantándome enserio"
"¡Él!" señalándo rápidamente al viejo sin-techo. "Tienes que-"
Pero era demasiado tarde, el pasó a través de la puerta y un segundo más tarde, se sintieron los disparos del arma de fuego. La gente en la calle comenzó a gritar y chillar, empujándose entre si.
Antes de que pudiera reaccionar, Damon me envolvió con sus brazos, protegiéndome en su pecho, apretando mi rostro contra su camisa. Era incapaz de ver nada excepto mi cabello volando a mí alrededor como si estuviera volando.
Todo terminó en un segundo. Mi respiración se volvió errática y sentí como si me faltara el aire. Sentía las piernas inestables y tantas cosas habían sucedido en los últimos cinco segundos que estaba como ida, como si solo lo hubiera imaginado todo.
"Ya puedes soltarme" Susurró Damon en mi oído.
Separé la cabeza de su pecho y miré hacia abajo, notando que mis brazos estaban envueltos alrededor de su torso y que estábamos completamente pegados el uno con el otro. Me aparté de él y di varios pasos hacia atrás. Y después, vi que estaba de pié frente a mi escuela, cuando hace un segundo atrás, nos encontrábamos en el medio de la calle que estaba en el lado opuesto del pueblo.
"De nada, eh" Dijo Damon rodando los ojos.
No dije nada pero mi boca estaba completamente abierta, todavía no caía de todo lo que había pasado.
"Bueno," dijo Damon levantando los brazos y estirándose. "¿Te importaría decirme como supiste lo que iba a pasar? Eso ayudaría mucho, después de todo acabo de salvar tu vida, y eso."
Okay, estaba de vuelta en la Tierra.
"No me salvaste la vida" dije rápidamente.
"Eh, me permito disentir" dijo Damon, cruzando los brazos sobre el pecho.
"Bueno en ese caso, me siento tan avergonzada por" Levanté las manos dibujando comillas imaginarias en el aire "'Mi incidente de vida o muerte' del no tengo idea que estas hablando" me di vuelta y empecé a avanzar hacia la entrada de la escuela.
"Está bien, está bien" dijo Damon, agarrando mi bíceps y dándome vuelta. "Estás empezando a molestarme ¿sabes?"
"Lo siento. Tendría que haberte dicho que tengo una gran personalidad"
La sonrisa de Damon creció. "Ava-"
La campana de la escuela sonó y los estudiantes comenzaron a caminar hacia el interior.
"¡Maldita sea!" dije simulando enojo. "¿Ya es hora de ir a la escuela?" Me deslicé fuera de su alcance. "Adiós Damon" Me volví sobre mis talones y subí por las escaleras de piedra del instituto.
"No. Soy nueva." Repetí lentamente a la vieja secretaria que parecía tener problemas para distinguir todo lo que decía. "No azul. Soy nueva" (en ingles suena mejor…new y blue, se pronuncian similares)
"Cariño, si estás enferma tendrás que ir con la enfermera" dijo sonriéndome y mirándome por debajo de esas enormes gafas.
Me estampé la mano contra la cara y gemí. Iba a llegar tarde a clase si perdía tiempo encargándome de esta señora, que no parecía estar ni cerca de terminar pronto.
Alguien se ubicó rápidamente a mi lado.
"Ella necesita su horario Señora Corning" dijo Stefan, mirándola profundamente a los ojos. Los ojos de la mujer se agrandaron mientras lo miraba a los ojos y, después de un breve instante de tener la mirada perdida o de estar profundamente concentrada, agarró un pedazo de papel cercano y me lo tendió.
"Aquí tienes querida" dijo la Señora Corning. "¡Qué tengas un buen día!"
"Gracias" dije a Stefan, mirándolo durante solo un segundo antes de salir de la oficina y bajar por el pasillo.
Abrí el horario y miré cual era mi primer clase- Cálculo, salón 115. Oh, genial, matemática. Me encanta resolver ecuaciones a las siete de la mañana.
Dobñé mi horario y me lo metí en el bolsillo trasero, mirando en todo momento los números de las puertas y tratando de encontrar un patrón para así poder recordar la ubicación de cada clase.
"Este es el camino" escuché a Stefan decir.
Paré y observé por sobre el hombro. Estaba allí parado con una cálida sonrisa, obviamente un intento desesperado de ser amistoso o agradable, diferente porque él es la versión "limpia" de un vampiro. Al menos, eso era lo que su mente estaba diciéndome a gritos.
Me maldije por hacerlo, pero lo seguí a donde sea que fuera, amoldándome a su paso, hasta llegar a su lado.
"Mira, realmente lo siento por lo que sea que Damon te haya hecho" dijo Stefan. "Puede que ser arrogante a veces y tú no has hecho nada para merecerlo"
Me reí y le indiqué que continuara. "Por favor" dije. "Damon es inofensivo"
Stefan giró la cabeza y me miró como si estuviera loca.
¿Damon inofensivo? ¿Está bajo su trance?"
"No" contesté en voz alta a sus pensamientos. Su rostro se contrajo en una mueca de confusión y sonrió distraídamente.
"¿No qué?" preguntó.
"Oh nada" dije gesticulando nuevamente.
Caminamos en silencio mientras Stefan daba vuelta a los pensamientos en su cabeza todo el tiempo. Terminé por desconectarlo porque sus frenéticas preguntas mentales estaban comenzando a hostigarme y mi dolor de cabeza estaba creciendo. Justo antes de llegar a la puerta 115, el me tomó ligeramente por la muñeca y me detuvo. Su agarre era distinto al de su hermano- más suave, más dulce, menos agresivo.
"Puedes leer la mente" dijo como si ya fuera un hecho. "Respondiste a una pregunta que hice en mi cabeza y lo hiciste en voz alta"
Mi rostro se volvió inexpresivo. Que piense lo que quiera. Nunca le diré en la cara lo que puedo hacer. Nunca lo he hecho antes, ¿Por qué tendría que empezar con él?
"Y tu eres un vampiro" dije suavemente, tanto que nadie podría oírme. "Todos tenemos nuestros problemas"
