La visita
El día siguiente, cuando se supo la noticia, todos en el club se pusieron histéricos, y por más que trataron, Yuiichi no fue convencido de volver. Esa tarde, el último ensayo se llevó a cabo con el suplente, lo que obviamente para todos, no fue lo mismo.
Yugi D. estaba más seria que de costumbre, estaba convencida de que aún más repugnante que actuar con él, era que abandonase la obra, después de tantas horas de esfuerzo que dedicaron. Se encontraba furiosa. Debía hacer algo al respecto.
Luego del último ensayo, se dispuso a visitar a Yuiichi. La casa, notoriamente era perteneciente a una familia adinerada, como los rumores decían. Llamó a la puerta y quien apareció fue Kentarou, el hermano mayor y compañero de duelos de Yuiichi.
D: Necesito ver a Yuiichi.
K: Qué sorpresa. ¿Eres…. Hidaka, de segundo año, no?
D: - ¿Se encuentra Yuiichi en casa?
K: Hey, hey, tranquila, me pregunto porqué tienes tanta prisa en hablar con él. Claro, él está arriba. Si gustas puedes pasar a la sala, le diré que estás aquí.
D: Muchas gracias.
Yuiichi se tardó un par de minutos y se quedó sorprendido al ver a Yugi D. en su casa, con ropas distintas a su uniforme habitual.
Y: Que bien estilo de vestir, no sabía que Halloween era esta noche.
D: Deja las estupideces, no vine a pelear contigo.
Y: Y entonces qué haces aquí.
D: Vengo a pedirte que no dejes la obra. Te necesitamos.
Y: - Lo siento, pero ya tomé una decisión.
D: Pero ¿por qué? ¿¡Por qué! Maldición, ya olvidaste todo el esfuerzo que dedicamos, ¡ya sé que esto no es importante para ti, pero lo es para todos esos chicos que se han roto el cuello organizando los preparativos! No sirve decirte cuanto me importa esto, sé que no significo nada para ti, y que detestas llevar a cabo este papel conmigo, pero por qué ahora te arrepientes, ¡por que! ¡Después de todo! ¡No lo entiendo!
Y: Creí oírte decir que no venías a pelear.
D: Solo responde, ¡por qué haces esto! Me haces confirmar mis sospechas, no eres más que-
Y: ¡Es por ti, bien! ¡No puedo dejar que te pase nada malo por mi culpa! Esas chicas están locas y no se detendrán fácilmente y si te pasa algo grave, ¡no sería capaz de perdonármelo otra vez! Piensa D, tenemos una escena con un beso, ¡¿sabes lo que eso significa?
D: -
Y: Ya vete a tu casa. Es mejor dejar las cosas como están.
En ese momento, Yuiichi se sintió más nervioso que de costumbre. Estaba siendo sincero por primera vez frente a Yugi D. Ella se quedó sin palabras, pero mantenía esa expresión de enfado. De pronto, Kentarou entró a la sala.
K: Cielos, Yuiichi. ¡No puedo creer que finalmente entraste a ese club de teatro! Estoy orgulloso, hermanito. *Burlesco*
Y: De hecho ya lo dejé, no es para mí.
K: ¿En serio lo dejas? ¿Es porque te ganó la vergüenza?
Y: Ya cállate.
K: Bien, bien, lo siento, es sólo que recuerdo a alguien avergonzándose de querer intentar demostrar su lado artístico, pero supongo que estoy confundiéndome de persona, nos vemos. Gusto en conocerte, D. *Se Marcha*
En ese momento Yugi D. comprendió porqué él siempre actuó de esa forma, después de todo estaba acostumbrado a ser visto como un chico popular, experto en deportes y duelos.
D: Un momento, tú sí deseas participar, ahora lo entiendo. ¿Te avergüenzas de tu talento?
Y: No es así, ignóralo, s-sólo intenta molestarme.
D: - Creo que es la primera vez que te oigo titubear. Pienso que no eres sincero la mayoría del tiempo.
Y: -
D: Como sea, aún pienso que eres un idiota. Si tu razón para renunciar a tu meta, es protegerme, es una estupidez. Sólo somos compañeros en un proyecto escolar y nada más. No te creas que soy una chica débil, ya te dije que no soy como las demás.
Y: Es cierto, no eres como las demás… Pero aún así, no participaré y es mi última palabra.
Yugi D. se puso furiosa al escucharlo tan terco, y se retiró precipitadamente de su casa.
