Disclaimer: The Twilight Saga, así como sus personajes, pertenencen a Stephanie Meyer. La trama es mía, así como algunos personajes :D
Between a Vampire and a Werewolf
II. Visita Inesperada
Lizzie POV
- ¡Lizzie! ¡Liz! – me despertó Reneesme mientras me movía como un bulto de papas en mi propia cama.
¡Detesto que haga eso! ¡Y ella lo sabe!
– ¡Liz! ¡Lizzie! – me urgía. Ni me inmute, este juego lo podían jugar dos. – ¡Elizabeth Marie Cullen Hale! – me gritó muy cerca.
Eso me sacaba más de casillas pero seguía sin moverme.
– Elizabeth – detestó que me llamen por mi nombre completo – si no te dignas a mirarme, porque sé que estas despierta, le diré a Alice quién fue la que utilizo y perdió su querido bolso Gucci.
Me senté en la cama de un saltó.
– No querida Nessie, ya te pongo atención. – mi tía Alice me mataría si se entera que fui yo.
– Mucho mejor. – Sonrío.
– ¡Eres increíble! – Dije fingiendo molestarme– Sabes que detesto que me despierten como tú lo acabas de hacer y por si fuera poco ¡Me llamaste Elizabeth!
– Ese es tu nombre, ¿No? – se burló.
Le saqué la lengua.
– Ok, ya. Lo siento pero lo que tengo que decirte es urgente.
– ¿Qué cosa es? – dije levantándome de la cama.
– Adivina quién es la novia oficial del alfa de la manada de lobos. – sonrió de oreja a oreja, expresión que yo imité.
– ¿Ya son novios? – pregunté emocionada. Nessie asintió– ¡Es una excelente noticia! – canturreé mientras la abrazaba.
– Lo es. Te hubieras enterado anoche pero cuando llegue de mi cita con Jake ya estabas dormida.
– Es bueno que me enteré hoy, si me hubieras despertado de esta forma ayer te hubiera sacado a patadas de mi cuarto.
– Gracias por la advertencia – dijo mientras se dirigía a la puerta. – Vístete, que te estoy esperando para desayunar y tengo hambre. – y salió finalmente.
Entré a la ducha y el agua caliente relajo mis músculos y me dio espacio para pensar.
Mi familia es la más extraña que pude encontrar jamás. Desde el día en que Edward me salvó de ese oso, pase a formar parte de la familia Cullen. Los primeros días con mi familia no los recuerdo muy bien: la primera semana la pasé en una cama tratando de recuperarme de mi desnutrición, de mi estancia de dos días en el bosque y de las heridas que me provoco mi padre biológico.
Cuando estuve sana otra vez, mi madre me contó que eran ella y toda la familia. Me dijo que aunque yo fuera diferente a ellos, todos me amaban y querían que me quedara. A mi modo infantil de verlo, eso era mejor que la cabaña del hada madrina.
Desde entonces soy una Cullen. Toda mi vida ha sido un cuento de hadas: mis padres (Rosalie Y Emmett) se han encargado de mí desde que llegué. Aunque siento un cariño innato por mi madre biológica (Cosa que no siento por mi padre biológico, lo veo como un desalmado), para mí, mi única madre es Rosalie. Mis abuelos y mis tíos me han consentido y amado desde siempre, al igual que a Nessie. Aunque sea una casa con ocho vampiros y una hibrida, es el mejor hogar que la vida me pudo haber dado.
Mi prima y yo somos muy unidas. Reneesme y yo nos criamos juntas y, a pesar de que ella es ocho años menor que yo, (Ella aparenta dieciséis y esa es la edad que yo tengo. Sin embargo, piensa y actúa como una adolecente, igual que yo podría decir.) somos muy parecidas. Ambas tocamos piano, nos gusta leer y tenemos un gran estilo de la moda, aunque esto último es gracias a nuestra tía Alice. Ness es mi mejor amiga.
Salí de la ducha y me vestí con unos jeans negros, una blusa lila con talle debajo del busto y unos Converse azules oscuros. Peiné mi cabello, alisé mi flequillo y me puse una cinta del mismo color de la blusa, mis rizos cayeron libremente por mi espalda.
Ness y yo físicamente sólo nos parecíamos en nuestra piel (Blanca como porcelana) ya que yo tenía el cabello castaño claro casi como un rubio oscuro, ella lo tenía café como el de su madre; yo tenía los ojos grises y ella color chocolate; ella era un poco más alta que yo.
Suspiré.
Ness era mucho más bonita que yo, a mi manera de verlo. Así mamá dijera que no era cierto, siempre lo había visto de ese modo. Todos en la familia eran bellos e impactantes y yo era la humana entre vampiros; a pesar de que fuera bonita, mi belleza era eclipsada por el resto de mi familia.
Baje a la cocina donde Reneesme me esperaba para desayunar.
– ¿Qué hay para comer hoy? – pregunté con una sonrisa.
– Wafles, chocolate caliente y fruta picada. – contestó Nessie que empezaba a comer. – Tardaste siglos, muero del hambre.
– ¿De las dos quién se demora más alistándose? – la reté.
– Touché.
Desayunamos mientras Nessie me relataba con lujo de detalles su cita con Jake.
–…caminamos por la playa y entonces bajo la luz de la luna, que estaba increíblemente hermosa, me dijo que fuéramos novios oficiales. – sonrío al terminar.
– Supongo que tu padre lo sabe también.
– Oh, no. He sido muy cuidadosa en no pensarlo delante de él. Igual sabes que el plan B es el escudo de mi mamá. – me contó mientras se metía un pedazo enorme de fruta.
– Muy cuidadosa hasta hoy – dijo Edward entrando a la cocina.
– ¡Papá! – lo regañó Ness.
– Lo siento querida, pero oí todo lo que le contaste a Lizzie.
Nessie lo miro enfurruñada.
– Buenos días Edward. – lo saludé con una sonrisa.
– Buenos días Lizzie. – me besó la coronilla. Edward era como mi segundo padre.
– ¿Dónde están mis padres?
– Están cazando con Jasper, Carlisle y Bella. – me respondió Ness.
Terminamos de desayunar y nos dirigimos a la sala.
– ¡Lizzie! ¡Ness! Hoy vamos a ir de compras – anunció la duendecillo dando salticos.
– Pero fuimos ayer. – replicó Nessie. Se podría decir que heredo un poco la aversión a las compras de Bella.
– No veo por qué no podemos ir hoy también. Además, a Liz le faltan algunos regalos de cumpleaños.
– Mi cumpleaños fue hace una semana. – comenté divertida.
Alice hizo un pucherito de lo más infantil.
– Supongo que un bolso nuevo combinaría muy bien con mis zapatos nuevos. – me rendí.
– ¡Perfecto! – canturréteo Alice dando salticos.
– ¿Qué es perfecto? – inquirió Bella mientras llegaba con los otros de cazar.
– Que por lo menos alguien en esta familia se digna a hacerme feliz. – replicó Alice mirando a Ness y a Bella.
Edward y yo estallamos en risas.
– ¡Cielo ya estas despierta! – me saludó mi padre mientras me elevaba del suelo y me abrazaba.
– Hola papá. Este… no puedo… respirar.
– Lo siento, nena. – me bajó de nuevo al suelo.
– Basta de contratiempos, ¡nos vamos! – dijo Alice jalando del brazo a Reneesme y a mí.
– Espera…– Alice miró a Nessie desesperada – Tengo que ir por el bolso de Liz y el mío. – se excusó.
– Está bien, apúrate. – la urgió.
– Te acompaño. – me uní a Ness.
Subimos por nuestros respectivos bolsos y al bajar Alice estaba teniendo una visión.
– ¿Qué ves? – le preguntó Jasper que la tenía abrazada por los hombros.
– Ellos vienen…en realidad, él viene. – habló con voz lejana.
– ¿Quién? – preguntó mi mamá alarmada.
– Alec Vulturi. – respondieron al unísono Edward y Alice.
¿Un…Vulturi? Empecé a temblar de miedo. Los Vulturis, la sanguinaria familia real de los vampiros mandaría a uno de los suyos. ¿Qué harán cuando se enteren que los Cullen, otra vez, tienen una protegida humana? ¿Y si decidieran eliminar a la humana que sabe demasiado? ¿Considerarían también peligrosa a Ness y la matarían también? El jarrón que mi abuela Esme había traído desde Japón empezó a moverse de un lado al otro por la sala.
– Cálmate Liz. – me dijo Jasper y mandó ondas de calma. – Tienes que calmarte si no quieres que toda la sala empiece a levitar.
Respiré hondo varias veces y me calmé. El jarrón japonés cayó contra el suelo y terminó hecho pedacitos.
– Lo… siento– me disculpe mirando a mi abuela Esme.
– No es tu culpa cariño. – me reconfortó.
Yo era telequinetica. Cuando emociones muy fuertes me invadían mi don se salía de control y podían ocurrir accidentes como el que acababa de pasar. Podía mover con mi mente, siendo consciente, objetos pequeños como un salero o un celular; pero cuando mis emociones me dominaban me descontrolaba y podía mover hasta el sofá. Efectivamente, si no me calmaba, podía hacer levitar la sala completa.
– ¿Vienen por Ness? – inquirió preocupada Bella.
– No hay que preocuparse. – Nos tranquilizó Alice – Mandaran a Alec a revisar el crecimiento de Ness, eso es todo.
– ¿Y qué hay respecto a Lizzie? – Preguntó mi padre mientras me abrazaba para calmarme.
– ¿Recuerdan que el día que llego Lizzie les dije que cuando los Vulturis se enteraran de su existencia no la considerarían peligrosa? Pues Alec informara a sus maestros y ellos determinaran que solo es otra protegida de los Cullen sin ninguna importancia.
Toda esa explicación suponía un alivio para mí. Podría vivir para celebrar mi próximo cumpleaños.
– ¿No querrán que la transformemos? – preguntó mi abuelo Carlisle.
– ¡No! – se alarmó mi madre.
– No lo consideraran necesario. – la calmó Alice.
A pesar que mis padres (En realidad sólo mamá, papá era más flexible en ese asunto) me habían educado con la política de "Ser humano es mejor que ser vampiro", yo no había descartado la idea de transformarme algún día. ¿Por qué ocasionar tristeza a mi familia con mi muerte? ¿Por qué si podía vivir joven y feliz por siempre, lo iba a rechazar? Sin mencionar la curiosidad que sentía sobre cómo sería mi don siendo vampira. Además, por fin estaría a la altura de mi familia: siendo bella y poderosa.
Sólo Edward y Ness sabían que pensaba así (Edward sabía porque me podía leer la mente) y solo Nessie me apoyaba, él pensaba como mi madre.
Había estado sopesando la idea después de mi dieciseisavo cumpleaños. Tal vez cuando cumpliera unos diecisiete o unos dieciocho le pediría a mi abuelo Carlisle que me transformara. Le rompería el corazón a mi madre, pero estaba segura que luego ella entendería que así era lo mejor.
– ¿Cuándo viene… este nuevo visitante? – preguntó mi abuelo.
– En tres días. – contestó Edward.
La tensión iba bajando, sea porque ya no había peligro o porque Jasper nos había calmado.
– Dado las nuevas circunstancias, creo que la salida de compras se cancela, ¿Verdad Liz? – buscó Nessie mi apoyo.
– Por supuesto, es una razón de peso.
Y antes que Alice pudiera replicar, Nessie me arrastro hacia la salida.
– Daremos un paseo. – anunció mientras cogía las llaves del Volvo de Edward.
No tuve que preguntarle a dónde íbamos.
– La Push, aquí vamos. – dijo mientras encendía el auto.
¡Hello! Aquí les dejo otro capítulo, espero poder subir otro hoy.
Muchas gracias por sus reviews a:
Chili Black: Que bien que te guste el triángulo amoroso que trato de formar :P. Lamento decirte que Lizzie no es la pareja de Seth (Ups spoiler) pero no tengo corazón para dejar a Seth solito. Espera y veras que pasa. Y si, a mi también me gusta Rose y Emmett como papas :D
GirlGryffindor: De veras muchas gracias por tu review, me puso muy feliz :D Yo también después de tanto leer sobre Alec termine amándolo (L) Y tu historia me encanta, la estoy siguiendo desde que la empezaste. Prometo pasar y dejarte un review.
Gracias :)
Kiss,
Paula
